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domingo, 23 de septiembre de 2018

CENER completa su laboratorio para los ensayos de receptores de captadores solares cilindro parabólicos.


Dos bancos de ensayo y un sistema de abrasión para muestras de vidrio, son algunos de los nuevos equipos adquiridos por el centro tecnológico nacional.
El laboratorio tiene capacidad para realizar, entre otros, todos los ensayos contemplados en el borrador de norma IEC 62862-3-3.
Sarriguren (Navarra) 20 de septiembre de 2018.- Un banco de ensayos de sobretemperatura, otro de fatiga de los fuelles (bellows) y un sistema de abrasión para muestras de vidrio, son algunos de los equipos con los que ha ampliado CENER (Centro Nacional de Energías Renovables) la capacidad de su Laboratorio de Ensayos de Receptores de Captadores Solares Cilindro Parabólicos (CCP), convirtiéndose de esta forma en uno de los más completos que operan actualmente en el mercado.
Con los nuevos equipos, CENER tiene capacidad para realizar, entre otros, todos los ensayos contemplados en el borrador de norma IEC 62862-3-3. La oferta de ensayos a receptores CCP que se pueden realizar actualmente incluyen:
Caracterización óptica no destructiva mediante medidas espectrales simultáneas de transmitancia y reflectancia en el rango de longitudes de onda (de 300 nm a 2.500 nm).
Caracterización espectral de reflectancia, absortancia y transmitancia de muestras de vidrio y absorbedor.
Caracterización de las pérdidas térmicas a diferentes temperaturas hasta 550 ºC.
Ensayos de durabilidad y envejecimiento acelerado a tubo completo, incluyendo:
Ensayo de impacto de granizo.
Ensayo de sobretemperatura y ciclado térmico.
Ensayo de fatiga a fuelles.
Ensayos de durabilidad y envejecimiento a muestras de vidrio, incluyendo:
Ensayos de abrasión.
Ensayos de exposición a radiación ultravioleta.
Ensayos de niebla salina, condensación, ciclado térmico y calor húmedo.
Además de contar con este laboratorio, referencia internacional en el ensayo de tubos receptores de captadores cilindro parabólicos, el Departamento de Energía Solar Térmica de CENER está considerado como un referente del sector por la variedad y complementariedad de los servicios que ofrece. En el ámbito de medida y caracterización, estos servicios incluyen, entre otros:
Ensayos de caracterización de sistemas y componentes de centrales termosolares en campo, incluyendo el sistema ITR de inspección del estado operativo y nivel de vacío del 100% de los tubos receptores de la central, mediante termografía infrarroja.
Ensayos de caracterización de componentes de baja y media temperatura con acreditación ENAC según las normas ISO 9806 (captadores solares), EN 12976 (sistemas solares) y EN 12977 (acumuladores solares).
Calibración de piranómetros y pirheliómetros con acreditación ENAC según las normas internacionales ISO 9847:1992 Calibración de piranómetros de campo por comparación con un piranómetro de referencia, e ISO 9059:1990 Calibración de pirheliómetros por comparación con un pirheliómetro de referencia.
Auditoría de estaciones de medida de la radiación solar en campo.
Más información sobre las características de los ensayos y las actividades del departamento en: http://www.cener.com/areas-de-investigacion/departamento-de-energia-solar-termica/
Puede solicitar información en: info@cener.com   / Tfno: +34 948 25 28 00

sábado, 22 de septiembre de 2018

Crece la tasa de carbono climatico en las praderas submarinas del Artico.


La pérdida de sumideros de carbono naturales contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, al calentamiento global. Se estima que desde los años cuarenta se ha perdido el 30 % de la extensión de praderas de angiospermas marinas en zonas tropicales y templadas. Sin embargo, un nuevo estudio con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) muestra que en las regiones árticas y subárticas sucede lo contrario: la extensión de las praderas submarinas y su capacidad de secuestrar carbono ha estado aumentando durante el mismo periodo.
Esta es una de las principales conclusiones de un estudio internacional realizado por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, del CSIC y la Universitat de les Illes Balears; las universidades de Århus  (Dinamarca) y Edith Cowan University (Australia); la Universidad Autónoma de Barcelona; y la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá (Arabia Saudita).
Este estudio, publicado en la revista Scientific Reports, examina la tasa de acumulación de carbono y la cantidad y origen del carbono almacenado en el sedimento de tres praderas de la angiosperma marina Zostera marina en fiordos de la región de Nuuk, en la costa oeste de Groenlandia, durante los últimos siglos.
Costas de Groenlandia donde se han estudiado las praderas submarinas de Zostera marina, que se aprecian como manchas oscuras. /Foto: Núria Marbà
“Actualmente el stock de carbono almacenado en el sedimento de las praderas de Groenlandia es todavía modesto comparado con la cantidad promedio almacenada en praderas a escala global”, indica Núria Marbà, autora del trabajo e investigadora del CSIC en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados.
“Sin embargo, en las últimas décadas la capacidad sumidero de carbono de estas praderas está aumentando rápidamente, sobre todo porque cada vez la cantidad de restos de hojas, rizomas y raíces de Zostera marina que se entierra es mayor. Estas observaciones apoyan la hipótesis que las praderas submarinas árticas y sub-árticas pueden ser un sumidero de carbono natural muy importante en un futuro océano más cálido”, explica la investigadora.
El calentamiento global supone una amenaza para praderas submarinas de regiones tropicales y templadas, concretamente para aquellas que experimentan temperaturas máximas próximas a su umbral de tolerancia térmica. “En cambio, en las costas del Ártico y sub-Ártico, Zostera marina está creciendo bajo condiciones de temperatura máxima muy inferiores a su óptimo térmico y por lo tanto se espera que el calentamiento del océano proyectado para finales de este siglo favorezca su crecimiento y producción”, detalla la investigadora.
“Además el calentamiento global acorta el número de días anuales que la zona costera está cubierta por banquisa, y ello también favorece la productividad de la planta porque la cantidad e intensidad de luz que reciben aumentan”, continúa Marbà.
“La presencia de praderas submarinas en el sistema de fiordos de Nuuk se documentó por primera vez en 1830. Sin embargo, la primera observación de dos de las tres praderas estudiadas data de 1910 y la tercera, formada sólo por algunas manchas de vegetación, del año 2009. Ello apoya la hipótesis que aunque las praderas submarinas existen en Groenlandia desde hace más de 180 años, parece que se están expandiendo y aumentando su productividad”, dice Dorte Krause-Jensen, investigadora de la Universidad de Århus y coautora del trabajo.
“La expansión de praderas submarinas en los fiordos de Groenlandia representa un sumidero de carbono nuevo. En la actualidad estas praderas son poco significativas porque su tamaño es pequeño pero su potencial de expansión bajo un escenario de cambio climático es enorme, pues la costa de Groenlandia representa el 12 % del perímetro de costa global” destaca Carlos M. Duarte, coautor del estudio, desde la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá.
“Hemos utilizado técnicas de datación del sedimento con el radioisótopo 210Pb para reconstruir la cronología de los cambios en la tasa de enterramiento de carbono y de los cambios, mediante análisis del isótopo estable 13C del material orgánico enterrado, en la contribución de material de Zostera marina a la cantidad de carbono enterrado desde el año 1900”, detalla Pere Masqué desde la Universidad Edith Cowan y coautor del trabajo. El isótopo 13C ayuda a identificar las posibles fuentes de carbono orgánico en el sedimento.
N, D Krause-Jensen, P Masqué, CM Duarte. Expanding Greenland seagrass meadows contribute new sediment carbon sinks. Scientific Reports.
Fuente: CSIC 19/09/2018

viernes, 21 de septiembre de 2018

Acuerdo de París para evitar el aumento de las muertes por aumento del calor.

Es necesario controlar el aumento global de las temperaturas y alcanzar los objetivos propuestos en el Acuerdo de París sobre cambio climático o de lo contrario podrían aumentar las muertes relacionadas con las temperaturas extremas. Esta es una de las principales conclusiones alcanzadas por un estudio internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) publicado en la revista Climatic Change Letters.

El Acuerdo de París, firmado en 2015 por 195 países dentro de la Convención Marco sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas, es el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima. Para evitar un cambio climático peligroso, el Acuerdo establece un plan de acción mundial que pone el límite del calentamiento global muy por debajo de 2 °C , similar a los niveles existentes antes de la industrialización. También urge a los países a realizar esfuerzos adicionales para limitar el aumento a 1,5 °C.
Este estudio evalúa el impacto en la salud que tendrían las proyecciones de aumento de temperatura expuestas en el Acuerdo, tanto en el caso de los límites establecidos en París (1,5 °C y 2 °C) como con temperaturas mayores (3 °C y 4 °C), en 451 localizaciones distribuidas en 23 países de diferentes climas. Las estimaciones tienen también en cuenta cómo, según va subiendo la temperatura global, el incremento de las muertes por calor podría verse compensado por una disminución de las muertes por frío.
“Si las temperaturas aumentasen de manera global entre 3 °C y 4 °C, en lugar del 1,5 °C recomendado por el Acuerdo de París, la mortalidad por calor ascendería entre el 0,73% y el 8,86%. El en caso de España, los datos muestran un aumento de entre el 3,27% y el 6,29%”, explica el investigador del CSIC Aurelio Tobías, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua. 
De la misma manera, si se registrase un aumento de 2 °C, las estimaciones mantienen un aumento de la mortalidad por calor, aunque menor, en regiones cálidas, como América del Sur, el sur de Europa y el Sureste Asiático, con un aumento de entre el 0,19% y el 0,72%. En regiones más frías la mortalidad asociada al aumento de las temperaturas se mantendría estable o, incluso, podría disminuir ligeramente.
Este estudio ha sido dirigido desde la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en Reino Unido.
Vicedo-Cabrera, A. M. et al (2018). Temperature-mortality impacts under and beyond Paris Agreement climate change scenarios. Climatic Change Letters DOI: 10.1007/s10584-018-2274-3
Fuente: CSIC 13/09/2018

jueves, 20 de septiembre de 2018

Materiales magneticos blandos resistentes a corrosion y temperaturas extremas.

Anatrónic presenta unas aleaciones y materiales magnéticos blandos para el sector de la automoción. Se trata de las aleaciones y materiales VACOFLUX 9 CR, 17, 18 HR y 50 que satisfacen las más estrictas necesidades de los nuevos motores de diésel y gasolina.

Pequeño tamaño, poco peso y elevado rendimiento, incluso con temperaturas extremas, son los requisitos que los componentes de automoción tienen cumplir durante un largo tiempo. Por esta razón, VACUUMSCHMELZE GmbH & Co, KG (VAC), sigue ampliando su oferta de aleaciones y materiales magnéticos blandos para fomentar la llegada de vehículos más eficientes.
Los nuevos motores diésel y gasolina trabajan con inyección de combustible, a través de la cual se realizan múltiples inyecciones en cortísimos periodos de tiempo para optimizar la combustión y, por lo tanto, reducir el consumo, los gases de escape y el ruido.
Los actuadores magnéticos suponen una buena alternativa y, por ello, VAC proporciona una amplia variedad de aleaciones y materiales con elevada resistencia a la saturación y a la corrosión.
En el caso de los motores diésel, resultan ideales las bielas realizadas con las aleaciones y materiales magnéticos blandos VACOFLUX 17, 18 HR y 50, mientras que en motores de gasolina VACOFLUX 9 CR cumple los requisitos. Los materiales se suministran como bielas o hilos.
Estos productos garantizan una elevada resistencia a la corrosión en la inyección de gasolina al incorporar cromo, que también ayuda a disminuir la saturación. A su vez, la saturación se podría incrementar con el uso de cobalto.
Así pues, VACOFLUX 9 CR ofrece elevada densidad de potencia gracias a su alta inducción y contribuye decisivamente a miniaturizar y mejorar el comportamiento dinámico de los actuadores. 
Fuente: Anatronic.

martes, 18 de septiembre de 2018

En orbita el satelite de investigacion del hielo terrestre.


El satélite de investigación de ciencias de la Tierra (ICESat-2) de la NASA se lanzó con éxito desde California a las 9:02 a.m. EDT del sábado 15 de septiembre. 2018 embarcándose en su misión de medir el hielo de los tramos congelados de la Tierra con una precisión sin precedentes.
Imagen: NASA/Bill Ingalls.
ICESat-2 despegó del Space Launch Complex-2 en la Base Aérea Vandenberg en el último cohete Delta II de United Launch Alliance. Las estaciones terrestres en Svalbard, Noruega, adquirieron señales de la nave espacial unos 75 minutos después del lanzamiento. Se está realizando como se esperaba y está en órbita alrededor del globo, de polo a polo, a 17,069 mph desde una altura promedio de 290 millas.
"Con esta misión continuamos la exploración de la humanidad de las remotas regiones polares de nuestro planeta y avanzamos nuestra comprensión de cómo los cambios en curso de la capa de hielo de la Tierra en los polos y en otros lugares afectarán vidas en todo el mundo, ahora y en el futuro", dijo Thomas Zurbuchen , administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA.
ICESat-2 lleva un solo instrumento, el Sistema de Altímetro Láser Topográfico Avanzado (ATLAS). ATLAS se activará aproximadamente dos semanas después de que el equipo de operaciones de la misión complete las pruebas iniciales de la nave espacial. Luego ICESat-2 comenzará a trabajar en su objetivo científico, recopilando datos suficientes para estimar el cambio de altura anual de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida en un radio de cuatro milímetros, el ancho de un lápiz.
"Mientras que el lanzamiento de hoy fue increíblemente emocionante, para nosotros los científicos la parte más anticipada de la misión comienza cuando activamos el láser y obtenemos nuestros primeros datos", dijo Thorsten Markus, científico del proyecto ICESat-2 en el Goddard Space Flight Center de la NASA. "Estamos ansiosos por que esos datos estén disponibles para la comunidad científica lo más rápido posible, de modo que podamos comenzar a explorar lo que ICESat-2 puede decirnos sobre nuestro complejo planeta hogar".
Los datos de alta resolución documentarán los cambios en los casquetes polares de la Tierra, mejorarán las previsiones de aumento del nivel del mar reforzadas por la fusión del hielo en Groenlandia y la Antártida y ayudarán a los científicos a comprender los mecanismos que disminuyen el hielo flotante. el océano y la atmósfera.
ICESat-2 continúa el registro de mediciones de altura del hielo iniciado por la misión ICESat original de la NASA, que funcionó desde 2003 hasta 2009, que continuó con los vuelos aéreos de la Operación IceBridge en el Ártico y la Antártida, que comenzó en 2009. Datos del ICESat- 2 estará disponible para el público a través del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo.
Goddard construyó y probó el instrumento ATLAS y gestiona la misión ICESat-2 para la Dirección de Misión Científica de la NASA. Northrop Grumman diseñó y construyó el bus de la nave espacial, instaló el instrumento y probó el satélite completo. El Programa de Servicios de Lanzamiento de la NASA, con sede en el Centro Espacial Kennedy en Florida, es responsable de la adquisición, integración, análisis y gestión de lanzamiento del servicio de lanzamiento.
https://www.nasa.gov/earth

lunes, 17 de septiembre de 2018

Estudio de corrosion metalica bajo climas extremos polares.


El CSIC tiene publicado un estudio exclusivo sobre la corrosión en climas polares extremos cuya esencia esbozamos aquí por su singularidad.
Según indican los autores, la Región Antártica se caracteriza por una serie de singularidades climáticas como son la pureza del aire (ausencia de contaminantes antropogénicos), bajas precipitaciones y formación de una capa de hielo sobre la superficie metálica durante una gran parte del tiempo de exposición.  Gran parte de artículos recogidos de la bibliografía versan sobre datos de velocidad de corrosión metálica en este tipo de climas polares, arrojándose valores donde la velocidad de corrosión decrece drásticamente a temperaturas por debajo de 0ºC en atmósferas sin contaminación. Por el contrario, no es muy abundante la información recogida sobre la influencia de las características ambientales en la formación de los productos de corrosión en este tipo de climas
La información presentada en este artículo resume los resultados obtenidos en tres estaciones antárticas del Proyecto MICAT (Mapa Iberoamericano de Corrosión Atmosférica) donde participaron 14 países y una red d 75 estaciones de ensayo con un amplio espectro de condiciones climatológicas y de contaminación.
Según concluyen, las condiciones climáticas características de la atmósfera antártica influyen de manera notoria en los productos de corrosión formados.
Por otro lado, las bajas precipitaciones y el elevado contenido salino de las atmósferas antárticas ensayadas, favorece la reacción de anión cloruro con la superficie metálica, a diferencia de determinadas atmósferas tropicales, indican los autores.

Titulo del estudio:
ANÁLISIS DE PRODUCTOS DE CORROSIÓN DE ACERO, ZINC, COBRE Y ALUMINIO FORMADOS EN CLIMA POLAR ANTÁRTICO.
Autores:
Belén Chico, Daniel de la Fuente, Manuel Morcillo, Elisabete Almeida, Günter Joseph, Susana Riveroy Blanca Rosales.
Organismos participantes:
Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas, Avda. Gregorio del Amo, 8. 28040-Madrid, España Instituto Nacional de Engenharia e Tecnologia Industrial, Estrada do Paço do Lumiar,  Lisboa, Portugal IDIEM, Universidad de Chile, Plaza de Ercilla 883, Santiago de Chile, Chile Facultad de Ingeniería, 
Artículo completo:

domingo, 16 de septiembre de 2018

Extremofilos: Laboratorio movil de vida en condiciones climaticas extremas.


CULTURA CIENTÍFICA pretende mostrar qué es la Astrobiología a través de uno de los instrumentos que los científicos del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) utilizan en su trabajo: el laboratorio móvil.
El laboratorio móvil es un camión completamente equipado para estudiar las diferentes formas de vida que se dan en condiciones extremas: los llamados extremófilos. Utilizando un símil médico, es como una UVI móvil pero enfocada hacia la detección de formas de vida en condiciones parecidas a las de Marte.
Este laboratorio móvil es el que se utiliza en las campañas de estudio llevadas a cabo por el CAB en Río Tinto, una zona de aguas extremadamente ácidas en la provincia de Huelva, que constituye uno de los análogos más cercanos a Marte que tenemos en la Tierra.
En Junio 2018 Curiosity fotografió el ambiente extremo en el cráter Gale por la reciente tormenta de arena. Credit: NASA
En el interior del camión varios monitores realizan diversos experimentos y explican la actividad científica que se desarrolla en las instalaciones del CAB o en los variados escenarios a los que los investigadores de nuestro centro acuden (Río Tinto, Antártida, Desierto de Atacama) para estudiar sobre el terreno cómo evoluciona o se adapta la vida y entender cómo se originó.
Contenidos de los experimentos
Los experimentos se adaptan según el grupo de personas que participa en la actividad, y se pretende que los asistentes tengan una participación activa, de manera que podrán ser ellos mismos los que realicen algunos de los ellos (excepto el de criomagmatismo). Con los guantes puestos serán protagonistas por unos minutos de los experimentos que conducen al estudio del origen de la vida:
- Criomagmatismo: el criomagmatismo se produce en los satélites de los planetas gigantes del Sistema Solar, como Europa, Encélado o Tritón. Estos satélites están constituidos por hielos de diferente química, no solo de agua sino de dióxido de carbono, metano o amoniaco. En estas condiciones, los volcanes aparecen cuando se funden esos hielos (que en realidad son las rocas de esos satélites). Por eso, en vez de vulcanismo o magmatismo se llama CRIOvulcanismo o CRIOmagmatismo. En el experimento se muestra cómo una capa de hielo de CO2 (el símil de la corteza del satélite) queda encerrada en el interior de otra capa de hielo de agua cuando se vierte agua líquida sobre el CO2. El CO2 gas tenderá a escapar, pero queda atrapado por el hielo de agua y cuando escapa lo hace de forma algo violenta como en algunos procesos volcánicos. Se pueden producir así emanaciones de gases y líquidos o géiseres.
- Cromatografía: ésta es una técnica muy sencilla y muy utilizada en los laboratorios de biología y de química. Consiste en comprobar cómo se separan los ingredientes de diferentes mezclas. Permite identificar los componentes de la mezcla y sus cantidades. Con una fase móvil (un fluido) se arrastra la muestra a través de una fase estacionaria (una tira de papel). Como los componentes de la mezcla interaccionan de diferente manera con la fase estacionaria, se deslizan a través de ella con distintas velocidades y 2 se van separando. Se puede comprobar qué distancia ha alcanzado cada componente en la tira de papel. Si se utilizan tintes el efecto es más evidente.
- Cráteres de impacto: Cuando observamos a través del telescopio o por medio de imágenes la superficie de la Luna, Marte o Mercurio, vemos que están plagados de cráteres. ¿Cómo se han formado? Estos cráteres sabemos que son debidos a impactos de meteoritos, cuerpos rocosos que forman parte del Sistema Solar, como el Sol y los planetas y sus lunas. Estos impactos se produjeron hace millones, e incluso miles de millones de años, durante el proceso de formación del Sistema Solar, y dieron como resultado los cráteres que se observan en la mayoría de planetas y lunas rocosas del Sistema Solar. Los cráteres tienen formas variadas, normalmente semiesférica, aunque los hay con forma elíptica; y también presentan tamaños muy diferentes. Los más grandes presentan generalmente un pico central. En los cráteres más recientes se distinguen incluso unos rayos de material, que sale en todas direcciones, producidos por el material expulsado del interior del cráter.
Fuente: CAB CSIC-INTA.