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domingo, 18 de noviembre de 2018

UCLM y CSIC diseñarán cultivos aptos para el clima futuro.

Investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) diseñarán cultivos para el clima futuro desde la Unidad Asociada Fenotipado con técnicas de imagen y estudios de desarrollo estomático para análisis de estrés vegetal, que se establece entre el Grupo de Biotecnología y Biología Molecular de Plantas (Carmen Fenoll y Montaña Mena, Toledo) y el de Regulación Redox, Señalización por Azúcares y Respuesta al Estrés Biótico y Abiótico del Proceso Fotosintético de la Estación Experimental del Zaidín (Matilde Barón, Granada).

La conservación de los genes y los mecanismos implicados está permitiendo ya realizar experimentos prospectivos en tomate por parte de la Nueva Unidad Asociada entre grupos de investigación con sede en Toledo y Granada, respectivamente.
El objetivo es combinar la genómica traslacional con técnicas no invasivas de imagen de alta resolución para identificar genes útiles en la obtención de variedades productivas en condiciones de calor y sequía para especies como el tomate o la vid. Según recuerdan las profesoras Fenoll y Mena, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y el Panel Intergubernamental de la ONU para el Cambio Climático (IPCC) indican que las elevadas temperaturas y cambios en la disponibilidad de agua predichos para próximas décadas disminuirán el rendimiento agrícola, poniendo en peligro la producción de alimentos para la humanidad.
En el Mediterráneo, estas organizaciones señalan como prioridad el desarrollo de variedades adaptadas a las altas temperaturas y la escasez de agua, que sufran un menor estrés y sean productivas. Para estos nuevos programas de mejora basados en el uso inteligente y focalizado del conocimiento es urgente disponer de genes y de datos fisiológicos precisos
La investigación de la nueva Unidad Asociada UCLM-CSIC “pretende modificar la transpiración (y con ello la refrigeración) y la fotosíntesis modulando la producción de estomas (del griego stoma, boca), que son válvulas microscópicas que regulan la pérdida de agua y la captura de dióxido de carbono (CO2) a través de la cubierta bioplástica prácticamente impermeable que recubre la superficie aérea de las plantas”, explican las profesoras. Hasta ahora la colaboración se ha centrado en la especie modelo Arabidopsis thaliana, pero la conservación de los genes y los mecanismos implicados está permitiendo ya realizar experimentos prospectivos en tomate (Solanum lycopersicum) y vid (Vitis vinífera).
Los grupos que integran la nueva Unidad Asociada han colaborado ya en dos proyectos financiados por el Programa RETOS del Plan Nacional (MOSAICS y SCANNING, este último aún vigente) y en otro recientemente financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha centrado en la vid (AIRÉN, en el que participa el IVICAM), los tres liderados por la UCLM. 
Gabinete de Comunicación UCLM. Toledo, 13 de noviembre de 2018.
Fuente: Universidad de Castilla La Mancha.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Cultivo de microalgas para acuicultura alimentaria.

El IMIDA participa en un proyecto para elaborar pienso compuesto con microalgas que mejore la calidad del pescado de acuicultura.

El Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario de Murcia (Imida) participa en un proyecto, junto con la empresa Buggypower y el Centro Tecnológico de la Energía y del Medio Ambiente (Cetenma), para el cultivo de microalgas y su transformación en pienso para peces de cultivo, que aprovecha las ricas propiedades de estos microorganismos y mejora la calidad del pescado de acuicultura.
Al respecto, han comenzado las obras para la construcción de la instalación destinada al cultivo de microalgas, que ocupará una superficie de 100 metros cuadrados y se ubicará en la Estación de acuicultura marina del Imida en San Pedro del Pinatar
Esta infraestructura es el primer paso del proyecto que se ha denominado ‘Desarrollo de nuevos piensos para acuicultura basados en las propiedades funcionales de las microalgas (Algafeed)’, y que cuenta con financiación del Ministerio de Economía y Competitividad, dentro de la convocatoria ‘Retos Colaboración de 2015’ que promueve la I+D+i.
Las microalgas tienen una composición rica en proteínas, carbohidratos, ácidos grasos y otros oligoelementos de elevada calidad nutricional, y forman parte de modo natural de la base de la cadena trófica de todas las especies acuáticas existentes. Además, muchas especies de esos microorganismos pueden representar una fuente natural de compuestos con propiedades funcionales.
La directora general de Innovación Agroalimentaria, Juana Mulero, que participó esta mañana en la presentación de este proyecto, destacó que “el uso de microalgas como base para el desarrollo de aditivos o piensos funcionales para acuicultura puede dar respuesta a dos necesidades actuales del mercado de consumo de pescado: el pescado de acuicultura como producto natural, de alta calidad y con propiedades funcionales, y la mejora del proceso de conservación del pescado de acuicultura”.
La acuicultura intensiva, como proceso productivo, puede controlar la calidad y composición de su producto final a través de la alimentación, con pescado de calidad, nutritivo y saludable. No obstante, el pescado es uno de los productos alimenticios existentes más perecederos, con limitada vida útil.
Diversos estudios han demostrado que la suplementación dietética en animales con conservantes naturales es muy eficaz, porque metabolizan sus compuestos activos. En este sentido, las microalgas son una fuente rica en antioxidantes naturales, y una nutrición basada en ellas puede ser una forma económica, práctica y eficaz de administrar antioxidantes al pescado de acuicultura y mejorar sus propiedades de conservación.
La directora general indicó que “una de las ventajas de usar microalgas para la producción de moléculas o extractos con propiedades funcionales es que, en general, tienen un crecimiento rápido y el control de su cultivo es relativamente sencillo, lo que ofrece muchas oportunidades”.
Buggypower, la empresa que participa en el proyecto, se dedica a la producción de microalgas en sistemas cerrados y altamente controlados, para lo que utiliza tecnología propia que le permite obtener biomasa algal de alta calidad.
Publicado por IMIDIA (Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario de Murcia). Departamento de acuicultura y tecnología de la producción animal.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Alteraciones climaticas devastan el desierto de Atacama.


Las primeras lluvias en siglos en el corazón del desierto de Atacama devastan su vida microbiana.
El desierto de Atacama, el más seco y antiguo de la Tierra, situado al norte de Chile, tiene un corazón hiperárido en el que hace al menos 500 años que no se han registrado lluvias. Pero esta situación ha cambiado en los últimos tres años: por primera vez se han registrado lluvias en el corazón hiperárido y, contrariamente a lo que se esperaba, el aporte de agua ha causado una gran devastación entre la vida local: los microbios, según concluye un estudio internacional, publicado en Nature Scientific Reports, dirigido por investigadores del Centro de Astrobiología, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial. Estas lluvias recientes se atribuyen al cambio climático global.
Lagos formados en el corazón hiperárido del desierto de Atacama. / Carlos González Silva.
“Nuestro grupo ha descubierto que, contrariamente a lo que cabría esperar intuitivamente, el aporte de agua no ha supuesto un florecimiento de la vida en Atacama, sino que por el contrario las lluvias han causado una enorme devastación en las especies microbianas que habitaban estos lugares antes de las precipitaciones”, explica el investigador del CSIC Armando Azúa-Bustos.
“Nuestro trabajo muestra que las elevadas lluvias han causado la extinción masiva de la mayoría de las especies microbianas indígenas. El rango de extinción llega al 85%, como resultado del estrés osmótico que ha provocado la abundancia repentina de agua: los microorganismos autóctonos, que estaban perfectamente adaptados a vivir bajo condiciones de extrema sequedad y optimizados para la extracción de la escasa humedad de su entorno, han sido incapaces de adaptarse a las nuevas condiciones de súbita inundación y han muerto por exceso de agua”, añade Alberto G. Fairén, investigador del CSIC en el Centro de Astrobiología.
De Atacama a Marte
Este estudio representa un gran avance para entender la microbiología de entornos extremadamente áridos. También presenta un nuevo paradigma para entender la ruta evolutiva de la hipotética microbiota temprana de Marte, puesto que Marte es un planeta hiperárido que experimentó inundaciones catastróficas en épocas antiguas.
“Marte tuvo un primer periodo, el Noeico (hace entre 4,5 y 3,5 miles de millones de años), en el que hubo mucha agua en su superficie”, indica Fairén. “Lo sabemos por la cantidad de evidencias hidrogeológicas que se conservan, en forma de minerales hidratados ubicuos sobre la superficie, huellas de ríos, lagos, deltas y tal vez un océano hemisférico en las llanuras del norte”, explica Fairén.
Después Marte perdió su atmósfera y su hidrosfera, y se convirtió en el mundo seco y árido que conocemos hoy. “Pero en algunos momentos durante el Hespérico (de 3,5 a 3 miles de millones de años), grandes volúmenes de agua excavaron su superficie en forma de canales de desbordamiento, los más grandes del Sistema Solar. Si aún existían comunidades microbianas resistiendo el proceso de desecación extrema, se habrían visto sometidas a procesos de estrés osmótico similares a los que hemos estudiado en Atacama”, detalla el investigador.
“Por lo tanto, el estudio de Atacama nos sirve para proponer que la recurrencia de agua líquida en Marte pudo haber contribuido a la desaparición de la vida marciana, si alguna vez existió, en lugar de representar una oportunidad para el reflorecimiento de microbiotas resilientes”, concluye Fairén.
Fuente: CSIC  12/11/2018
A. Azua-Bustos, A. G. Fairén, C. González Silva, C. Ascaso, D. Carrizo, M. Á. Fernández-Martínez, M. Fernández-Sampedro, L. García-Descalzo, M. García-Villadangos, M. P. Martin-Redondo, L. Sánchez-García, J. Wierzchos & V. Parro. Unprecedented rains decimate surface microbial communities in the hyperarid core of the Atacama Desert. Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-018-35051-w

jueves, 15 de noviembre de 2018

Politica climatica 2020 del Tribunal de Cuentas Europeo.


Según un dictamen publicado por el Tribunal de Cuentas Europeo, la reforma propuesta de la Política Agrícola Común a partir de 2020 no llega a satisfacer las ambiciones de la UE con respecto a un enfoque más ecológico y más sólido basado en el rendimiento. Los auditores señalan asimismo otras cuestiones en la propuesta, en particular por lo que se refiere a la rendición de cuentas.
Cuando la Comisión Europea publicó su propuesta para la nueva PAC a partir de 2020, insistió en que los objetivos medioambientales y climáticos tendrían una alta prioridad. Los auditores reconocen que la reforma propuesta contiene instrumentos para responder a estos objetivos, pero estos no están definidos claramente ni se plasman en unos valores cuantificados, por lo que persiste la imprecisión en cuanto a la manera de evaluar o medir el grado de ecologización de la PAC. Por otra parte, los auditores consideran que la estimación efectuada por la Comisión de la contribución de la PAC a los objetivos de la UE sobre el cambio climático resulta poco realista.
Señalan que muchas de las opciones propuestas para esta política son muy similares a las de la actual PAC. En particular, la mayor parte del presupuesto continuaría financiando pagos directos a los agricultores sobre la base de un número determinado de hectáreas de tierra poseída o cultivada. No obstante, este instrumento no es apropiado para responder a numerosas preocupaciones de carácter medioambiental, ni resulta el modo más eficiente de apoyar unos ingresos viables, indican los auditores.
La propuesta introduce cambios fundamentales en la aplicación práctica de la política. Se observa que la orientación a la conformidad se desplaza a una mayor orientación al rendimiento, lo cual celebran los auditores. No obstante, consideran que la propuesta no contiene los elementos necesarios de un sistema de rendimiento eficaz. La nueva PAC necesitaría más incentivos para el rendimiento y objetivos claramente vinculados a las realizaciones, los resultados y el impacto.
Otro cambio clave es la redefinición de las normas de la UE sobre la subvencionabilidad de los pagos de la PAC pero, dadas las limitaciones del modelo propuesto, es posible que ello dé lugar a un debilitamiento del marco de garantía. Los auditores señalan que los controles y las auditorías serán menos numerosos y menos eficaces.
En palabras de João Figueiredo, Miembro del Tribunal de Cuentas responsable del dictamen, «la transición a una evaluación basada en el rendimiento no significa que no sea necesario comprobar la legalidad y la regularidad. Es de temer que una disposición jurídica que establezca que solo una pequeña parte de los gastos deberá efectuarse de conformidad con las normas de la Unión podría privar de sentido a dichas normas y socavar la aplicación del Derecho de la UE».
El Dictamen n.º 7/2018 del Tribunal de Cuentas Europeo sobre las propuestas de la Comisión de reglamentos relativos a la Política Agrícola Común para el período posterior a 2020 puede consultarse actualmente en el sitio web del Tribunal en inglés.
Fuente: Tribunal de Cuentas Europeo.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Acero inoxidable español para el puente Hong-Kong- Macao.


El puente más largo del mundo, Hong-Kong- Macao, se estrena con más de 3.000 toneladas de acero inoxidable de Acerinox.
Desde su planta de Ponferrada, el Grupo suministró un tipo de inoxidable diseñado para satisfacer necesidades de la construcción e ideal para resistir el contacto con el mar
El Grupo Acerinox ha suministrado 3.000 toneladas de acero inoxidable para la construcción del nuevo puente entre Hong Kong y Macao, recientemente inaugurado como el más largo del mundo con 55 kilómetros (35 de ellos sobre el mar), y que supone una colosal obra de ingeniería en la que se intercalan kilómetros de vías elevadas con túneles en cuatro islas artificiales construidas sobre el mar.
Acerinox vendió acero redondo corrugado para esta obra, un tipo de inoxidable diseñado para satisfacer necesidades en el sector de la construcción, que fue fabricado en la planta de Roldán (Ponferrada, España), filial de Acerinox especializada en producto largo.
También desde Roldán, Acerinox suministró alambrón corrugado de acero inoxidable para la construcción de otros grandes puentes como el Queensferry (entre Edimburgo y el norte de Escocia), de 2,7 km de largo por casi 40 metros de ancho, que en 2016 se convirtió en el puente atirantado de tres torres centrales más largo del mundo y el más alto del Reino Unido.
El acero inoxidable es el material ideal para la construcción en zonas cercanas al mar, o en contacto con el agua salada, por su resistencia a la corrosión por cloruros, lo que hace que no pierda ninguna de sus propiedades como les ocurre a otros aceros convencionales, que van perdiendo sección con el tiempo.
Acerinox suministra el mejor acero inoxidable disponible en el mercado en más de ochenta países gracias a plantas de producción en cuatro continentes y a una extensa red comercial, lo que le ha llevado a vender su producto en muchas otras obras emblemáticas del mundo como el Louvre de Abu Dhabi, el One World Trade Center de Nueva York, la Torre Cepsa de Madrid o el puente Champlain de Canadá, entre otras.
Fuente: Acerinox

martes, 13 de noviembre de 2018

La creciente anormalidad climatica augura el inicio del caos.


Resulta inconcebible que todavía puedan existir corrientes que nieguen la evidencia del cambio climático que se cierne implacable sobre nuestro planeta. No solo las advertencias de la comunidad científica internacional, sino los irrefutables relatos de los medios informando de desastres climáticos inhabituales y cada vez más virulentos a lo largo y ancho de todo el planeta.
Hasta los meros observadores de la naturaleza, pastores o personas de a pie con una cierta edad, coinciden en aseverar en el día a día el comentario; “esto no es normal”.
Imagen: Greenpeace (Simulación fotográfica de la futura costa de Benidorm provocada por el calentamiento del Ártico).
¿Cuándo se habían visto tornados en las costas del mediterráneo?
¿Cuándo se habían visto sequías e inicio de desertificación en el norte de España?
¿Cuándo se había visto que el mes de agosto en Galicia pueda ser más caluroso que en Almería?
Y tantas y tantas cuestiones de una enorme transcendencia para sacar conclusiones sobre el futuro.
Desde el punto de vista de la historia climática de la Tierra, este cambio es casi instantáneo en comparación con los miles de años de los que la ciencia es capaz de escrutar: Glaciaciones, sequías, etc. Hablamos tan solo de los últimos 50 años.
¿Estamos ciegos, o estamos locos?
Simples cifras con dramáticas consecuencias:
Los fenómenos meteorológicos extremos representan en la actualidad el 77% del total de las pérdidas económicas en el mundo desde 1997. Esta cifra representa un “aumento espectacular” del 151% en comparación con las pérdidas registradas entre 1978 y 1997.
Durante este periodo fallecieron por desastres climáticos 1,3 millones de personas y unos 4400 millones fueron heridas, perdieron su hogar, tuvieron que desplazarse o necesitaron ayuda de emergencia.
Los países de economías débiles son quienes sufren de manera desproporcionada las consecuencias de los desastres climáticos, pero ninguno se libra de sus consecuencias.
Los políticos deberían priorizar este problema. Estamos hablando de un caos anunciado que pone en inminente riesgo la vida sobre la Tierra.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Reconstruccion de la temperatura peninsular del Holoceno.


Primera reconstrucción de la temperatura de la península ibérica durante el Holoceno a partir del estudio de insectos subfósiles.
Restos subfósiles de quironómidos, un tipo de insectos similares a los mosquitos, han servido para que investigadores de la Universidad de Barcelona, del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) y de la Universidad de Berna reconstruyan la temperatura de la península ibérica en el Holoceno, el periodo geológico que va desde hace 11.000 años hasta la actualidad. Los resultados del estudio confirman algunos de los patrones climáticos del Holoceno aportados por otras metodologías: una tendencia al aumento de temperaturas al inicio del periodo, temperaturas más altas coincidiendo con el denominado óptimo climático y un descenso a partir del inicio del Holoceno tardío. El trabajo, publicado en la revista científica The Holocene, es la primera reconstrucción de la temperatura de la Península durante este periodo que utiliza este indicador. Según los investigadores, se trata una prometedora herramienta para entender la evolución del clima a lo largo de la historia y los principales cambios climáticos tanto de carácter natural como antrópico que han modelado los ecosistemas antes de los registros instrumentales.
De izquierda a derecha, Narcís Prat, Pol Tarrats y Miguel Cañedo-Argüelles, del Grupo de Investigación Freshwater Ecology, Hydrology and Management (FEHM) de la UB.
El investigador Pol Tarrats, del Grupo de Investigación Freshwater Ecology, Hydrology and Management (FEHM) de la UB, es el primer autor del artículo. También han participado en el estudio los investigadores del FEHM-UB Miguel Cañedo-Argüelles, Narcís Prat y Maria Rieradevall; Blas Valero-Garcés y Penélope González-Sampériz, del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), y Oliver Heiri, de la Universidad de Berna (Suiza).
Indicadores paleoclimáticos en su fase larvaria
Los quironómidos (Chironomidae) son una familia de dípteros nematóceros, similares a los mosquitos. Se trata de unos insectos muy abundantes en todo el mundo y que varían en número y género según la temperatura en la que viven, por lo que son un buen indicador de esta variable climática. La investigación se inició en la Basa de la Mora (Huesca), de donde se extrajeron los sedimentos necesarios para realizar el estudio. «En cuanto al registro de los quironómidos, el objetivo en cualquier estudio de reconstrucción paleoambiental es obtener las cápsulas cefálicas de las larvas, ya que es la fase larvaria de estos insectos la que se desarrolla en los sedimentos y de la que quedan los restos subfósiles», explica Miguel Cañedo-Argüelles, investigador posdoctoral del Departament de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales de la UB. Los subfósiles son restos biológicos cuyo proceso de fosilización no está completo debido a la forma en que fueron sepultados en los sedimentos y todavía contienen materia orgánica que puede ser analizada.
Estos testigos fueron extraídos por el Grupo de Paleoambientes Cuaternarios del IPE-CSIC para conseguir una secuencia que cubriera todo el período del Holoceno. La estimación de las temperaturas se obtiene comparando la composición de insectos obtenida en las muestras de los sedimentos a lo largo de la secuencia de estudio con una base de calibración compuesta por numerosas muestras de quironómidos obtenidas en la actualidad que se relacionan con los cambios de temperatura. «En nuestro caso no disponíamos de este elemento de comparación propio del área de estudio (Pirineos), así que la secuencia obtenida en la Basa de la Mora se comparó con los resultados de un estudio —el más desarrollado y utilizado en Europa—, llevado a cabo en 274 lagos de Suiza y Noruega», explica Pol Tarrats.
Extracción de la secuencia de la Basa de la Mora por parte del grupo de Paleoambientes Cuaternarios del IPE-CSIC. Foto: Anchel Belmonte.
Diferencias regionales respecto a otras reconstrucciones
Los resultados del estudio muestran un incremento de las temperaturas en el inicio del Holoceno, que alcanza los valores más altos durante el denominado óptimo climático (hace unos 7.800 años). También se observan altas temperaturas hasta hace aproximadamente 6.000 años, cuando se inicia un descenso de la temperatura que da lugar a los valores más bajos en la primera parte del Holoceno tardío (hace aproximadamente entre 4.200 y 2.000 años). Finalmente, los investigadores han detectado en los últimos dos milenos un aumento creciente de la temperatura, unos datos sobre los que se muestran cautelosos: «No nos atrevemos a asegurar que el incremento observado en la reconstrucción sea fruto únicamente del aumento de la temperatura. Podría haber otras covariables que estuviesen influyendo en mayor o menor medida en este resultado. Por ejemplo, un aumento progresivo de la actividad antrópica en la zona que hubiese modificado la comunidad de quironómidos hacia especies adaptadas a mayores temperaturas, pero también a otros indicadores de influencia humana», señala Narcís Prat.
A pesar de que estas conclusiones coinciden con otras reconstrucciones paleoclimáticas, los resultados también destacan algunas divergencias a nivel regional. «Estas diferencias se pueden deber al hecho de que cada tipo de indicador nos habla de diferentes señales estacionales. Así, los quironómidos son indicadores de la temperatura en verano, mientras que otros, como las crisofitas o las alquenonas, se relacionan con temperaturas de invierno, primavera o anuales», apunta el investigador.
Una herramienta para evaluar tendencias climáticas
La reconstrucción del clima del pasado en general y de las temperaturas en particular es una herramienta muy relevante a la hora de evaluar tendencias climáticas actuales dentro de un contexto de cambio climático. Para los investigadores, la metodología seguida en este trabajo es «una herramienta muy interesante para contrastar, confirmar o desmentir patrones acerca de la evolución de la temperatura en el Holoceno». Asimismo, permite «añadir otros indicadores para reconstruir temperaturas y poder progresar en este campo de estudio».
En este sentido, el objetivo del equipo investigador es poder desarrollar una base de comparación que relacione las comunidades de quironómidos presentes en diferentes áreas geográficas de la península ibérica con la temperatura. «Esto nos permitiría, por un lado, poder confirmar la influencia de la temperatura a la hora de explicar la distribución de las diferentes especies y, por otro, poder utilizar funciones de transferencia específicas para cada zona, hecho que otorgaría mayor robustez y exactitud a los siguientes estudios encaminados a reconstruir temperaturas a partir de los quironómidos en la Península», concluye Miguel Cañedo-Argüelles.
Referencia del artículo:
Pol Tarrats, Oliver Heiri, Blas Valero-Garcés, Miguel Cañedo-Argüelles, Narcis Prat, Maria Rieradevall, Penélope González-Sampériz. «Chironomid-inferred Holocene temperature reconstruction in Basa de la Mora Lake (Central Pyrenees)». The Holocene, 2018. Doi: https://doi.org/10.1177/0959683618788662
Fuente: Universitat de Barcelona.