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domingo, 18 de noviembre de 2018

UCLM y CSIC diseñarán cultivos aptos para el clima futuro.

Investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) diseñarán cultivos para el clima futuro desde la Unidad Asociada Fenotipado con técnicas de imagen y estudios de desarrollo estomático para análisis de estrés vegetal, que se establece entre el Grupo de Biotecnología y Biología Molecular de Plantas (Carmen Fenoll y Montaña Mena, Toledo) y el de Regulación Redox, Señalización por Azúcares y Respuesta al Estrés Biótico y Abiótico del Proceso Fotosintético de la Estación Experimental del Zaidín (Matilde Barón, Granada).

La conservación de los genes y los mecanismos implicados está permitiendo ya realizar experimentos prospectivos en tomate por parte de la Nueva Unidad Asociada entre grupos de investigación con sede en Toledo y Granada, respectivamente.
El objetivo es combinar la genómica traslacional con técnicas no invasivas de imagen de alta resolución para identificar genes útiles en la obtención de variedades productivas en condiciones de calor y sequía para especies como el tomate o la vid. Según recuerdan las profesoras Fenoll y Mena, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y el Panel Intergubernamental de la ONU para el Cambio Climático (IPCC) indican que las elevadas temperaturas y cambios en la disponibilidad de agua predichos para próximas décadas disminuirán el rendimiento agrícola, poniendo en peligro la producción de alimentos para la humanidad.
En el Mediterráneo, estas organizaciones señalan como prioridad el desarrollo de variedades adaptadas a las altas temperaturas y la escasez de agua, que sufran un menor estrés y sean productivas. Para estos nuevos programas de mejora basados en el uso inteligente y focalizado del conocimiento es urgente disponer de genes y de datos fisiológicos precisos
La investigación de la nueva Unidad Asociada UCLM-CSIC “pretende modificar la transpiración (y con ello la refrigeración) y la fotosíntesis modulando la producción de estomas (del griego stoma, boca), que son válvulas microscópicas que regulan la pérdida de agua y la captura de dióxido de carbono (CO2) a través de la cubierta bioplástica prácticamente impermeable que recubre la superficie aérea de las plantas”, explican las profesoras. Hasta ahora la colaboración se ha centrado en la especie modelo Arabidopsis thaliana, pero la conservación de los genes y los mecanismos implicados está permitiendo ya realizar experimentos prospectivos en tomate (Solanum lycopersicum) y vid (Vitis vinífera).
Los grupos que integran la nueva Unidad Asociada han colaborado ya en dos proyectos financiados por el Programa RETOS del Plan Nacional (MOSAICS y SCANNING, este último aún vigente) y en otro recientemente financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha centrado en la vid (AIRÉN, en el que participa el IVICAM), los tres liderados por la UCLM. 
Gabinete de Comunicación UCLM. Toledo, 13 de noviembre de 2018.
Fuente: Universidad de Castilla La Mancha.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Cultivo de microalgas para acuicultura alimentaria.

El IMIDA participa en un proyecto para elaborar pienso compuesto con microalgas que mejore la calidad del pescado de acuicultura.

El Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario de Murcia (Imida) participa en un proyecto, junto con la empresa Buggypower y el Centro Tecnológico de la Energía y del Medio Ambiente (Cetenma), para el cultivo de microalgas y su transformación en pienso para peces de cultivo, que aprovecha las ricas propiedades de estos microorganismos y mejora la calidad del pescado de acuicultura.
Al respecto, han comenzado las obras para la construcción de la instalación destinada al cultivo de microalgas, que ocupará una superficie de 100 metros cuadrados y se ubicará en la Estación de acuicultura marina del Imida en San Pedro del Pinatar
Esta infraestructura es el primer paso del proyecto que se ha denominado ‘Desarrollo de nuevos piensos para acuicultura basados en las propiedades funcionales de las microalgas (Algafeed)’, y que cuenta con financiación del Ministerio de Economía y Competitividad, dentro de la convocatoria ‘Retos Colaboración de 2015’ que promueve la I+D+i.
Las microalgas tienen una composición rica en proteínas, carbohidratos, ácidos grasos y otros oligoelementos de elevada calidad nutricional, y forman parte de modo natural de la base de la cadena trófica de todas las especies acuáticas existentes. Además, muchas especies de esos microorganismos pueden representar una fuente natural de compuestos con propiedades funcionales.
La directora general de Innovación Agroalimentaria, Juana Mulero, que participó esta mañana en la presentación de este proyecto, destacó que “el uso de microalgas como base para el desarrollo de aditivos o piensos funcionales para acuicultura puede dar respuesta a dos necesidades actuales del mercado de consumo de pescado: el pescado de acuicultura como producto natural, de alta calidad y con propiedades funcionales, y la mejora del proceso de conservación del pescado de acuicultura”.
La acuicultura intensiva, como proceso productivo, puede controlar la calidad y composición de su producto final a través de la alimentación, con pescado de calidad, nutritivo y saludable. No obstante, el pescado es uno de los productos alimenticios existentes más perecederos, con limitada vida útil.
Diversos estudios han demostrado que la suplementación dietética en animales con conservantes naturales es muy eficaz, porque metabolizan sus compuestos activos. En este sentido, las microalgas son una fuente rica en antioxidantes naturales, y una nutrición basada en ellas puede ser una forma económica, práctica y eficaz de administrar antioxidantes al pescado de acuicultura y mejorar sus propiedades de conservación.
La directora general indicó que “una de las ventajas de usar microalgas para la producción de moléculas o extractos con propiedades funcionales es que, en general, tienen un crecimiento rápido y el control de su cultivo es relativamente sencillo, lo que ofrece muchas oportunidades”.
Buggypower, la empresa que participa en el proyecto, se dedica a la producción de microalgas en sistemas cerrados y altamente controlados, para lo que utiliza tecnología propia que le permite obtener biomasa algal de alta calidad.
Publicado por IMIDIA (Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario de Murcia). Departamento de acuicultura y tecnología de la producción animal.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Alteraciones climaticas devastan el desierto de Atacama.


Las primeras lluvias en siglos en el corazón del desierto de Atacama devastan su vida microbiana.
El desierto de Atacama, el más seco y antiguo de la Tierra, situado al norte de Chile, tiene un corazón hiperárido en el que hace al menos 500 años que no se han registrado lluvias. Pero esta situación ha cambiado en los últimos tres años: por primera vez se han registrado lluvias en el corazón hiperárido y, contrariamente a lo que se esperaba, el aporte de agua ha causado una gran devastación entre la vida local: los microbios, según concluye un estudio internacional, publicado en Nature Scientific Reports, dirigido por investigadores del Centro de Astrobiología, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial. Estas lluvias recientes se atribuyen al cambio climático global.
Lagos formados en el corazón hiperárido del desierto de Atacama. / Carlos González Silva.
“Nuestro grupo ha descubierto que, contrariamente a lo que cabría esperar intuitivamente, el aporte de agua no ha supuesto un florecimiento de la vida en Atacama, sino que por el contrario las lluvias han causado una enorme devastación en las especies microbianas que habitaban estos lugares antes de las precipitaciones”, explica el investigador del CSIC Armando Azúa-Bustos.
“Nuestro trabajo muestra que las elevadas lluvias han causado la extinción masiva de la mayoría de las especies microbianas indígenas. El rango de extinción llega al 85%, como resultado del estrés osmótico que ha provocado la abundancia repentina de agua: los microorganismos autóctonos, que estaban perfectamente adaptados a vivir bajo condiciones de extrema sequedad y optimizados para la extracción de la escasa humedad de su entorno, han sido incapaces de adaptarse a las nuevas condiciones de súbita inundación y han muerto por exceso de agua”, añade Alberto G. Fairén, investigador del CSIC en el Centro de Astrobiología.
De Atacama a Marte
Este estudio representa un gran avance para entender la microbiología de entornos extremadamente áridos. También presenta un nuevo paradigma para entender la ruta evolutiva de la hipotética microbiota temprana de Marte, puesto que Marte es un planeta hiperárido que experimentó inundaciones catastróficas en épocas antiguas.
“Marte tuvo un primer periodo, el Noeico (hace entre 4,5 y 3,5 miles de millones de años), en el que hubo mucha agua en su superficie”, indica Fairén. “Lo sabemos por la cantidad de evidencias hidrogeológicas que se conservan, en forma de minerales hidratados ubicuos sobre la superficie, huellas de ríos, lagos, deltas y tal vez un océano hemisférico en las llanuras del norte”, explica Fairén.
Después Marte perdió su atmósfera y su hidrosfera, y se convirtió en el mundo seco y árido que conocemos hoy. “Pero en algunos momentos durante el Hespérico (de 3,5 a 3 miles de millones de años), grandes volúmenes de agua excavaron su superficie en forma de canales de desbordamiento, los más grandes del Sistema Solar. Si aún existían comunidades microbianas resistiendo el proceso de desecación extrema, se habrían visto sometidas a procesos de estrés osmótico similares a los que hemos estudiado en Atacama”, detalla el investigador.
“Por lo tanto, el estudio de Atacama nos sirve para proponer que la recurrencia de agua líquida en Marte pudo haber contribuido a la desaparición de la vida marciana, si alguna vez existió, en lugar de representar una oportunidad para el reflorecimiento de microbiotas resilientes”, concluye Fairén.
Fuente: CSIC  12/11/2018
A. Azua-Bustos, A. G. Fairén, C. González Silva, C. Ascaso, D. Carrizo, M. Á. Fernández-Martínez, M. Fernández-Sampedro, L. García-Descalzo, M. García-Villadangos, M. P. Martin-Redondo, L. Sánchez-García, J. Wierzchos & V. Parro. Unprecedented rains decimate surface microbial communities in the hyperarid core of the Atacama Desert. Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-018-35051-w

jueves, 15 de noviembre de 2018

Politica climatica 2020 del Tribunal de Cuentas Europeo.


Según un dictamen publicado por el Tribunal de Cuentas Europeo, la reforma propuesta de la Política Agrícola Común a partir de 2020 no llega a satisfacer las ambiciones de la UE con respecto a un enfoque más ecológico y más sólido basado en el rendimiento. Los auditores señalan asimismo otras cuestiones en la propuesta, en particular por lo que se refiere a la rendición de cuentas.
Cuando la Comisión Europea publicó su propuesta para la nueva PAC a partir de 2020, insistió en que los objetivos medioambientales y climáticos tendrían una alta prioridad. Los auditores reconocen que la reforma propuesta contiene instrumentos para responder a estos objetivos, pero estos no están definidos claramente ni se plasman en unos valores cuantificados, por lo que persiste la imprecisión en cuanto a la manera de evaluar o medir el grado de ecologización de la PAC. Por otra parte, los auditores consideran que la estimación efectuada por la Comisión de la contribución de la PAC a los objetivos de la UE sobre el cambio climático resulta poco realista.
Señalan que muchas de las opciones propuestas para esta política son muy similares a las de la actual PAC. En particular, la mayor parte del presupuesto continuaría financiando pagos directos a los agricultores sobre la base de un número determinado de hectáreas de tierra poseída o cultivada. No obstante, este instrumento no es apropiado para responder a numerosas preocupaciones de carácter medioambiental, ni resulta el modo más eficiente de apoyar unos ingresos viables, indican los auditores.
La propuesta introduce cambios fundamentales en la aplicación práctica de la política. Se observa que la orientación a la conformidad se desplaza a una mayor orientación al rendimiento, lo cual celebran los auditores. No obstante, consideran que la propuesta no contiene los elementos necesarios de un sistema de rendimiento eficaz. La nueva PAC necesitaría más incentivos para el rendimiento y objetivos claramente vinculados a las realizaciones, los resultados y el impacto.
Otro cambio clave es la redefinición de las normas de la UE sobre la subvencionabilidad de los pagos de la PAC pero, dadas las limitaciones del modelo propuesto, es posible que ello dé lugar a un debilitamiento del marco de garantía. Los auditores señalan que los controles y las auditorías serán menos numerosos y menos eficaces.
En palabras de João Figueiredo, Miembro del Tribunal de Cuentas responsable del dictamen, «la transición a una evaluación basada en el rendimiento no significa que no sea necesario comprobar la legalidad y la regularidad. Es de temer que una disposición jurídica que establezca que solo una pequeña parte de los gastos deberá efectuarse de conformidad con las normas de la Unión podría privar de sentido a dichas normas y socavar la aplicación del Derecho de la UE».
El Dictamen n.º 7/2018 del Tribunal de Cuentas Europeo sobre las propuestas de la Comisión de reglamentos relativos a la Política Agrícola Común para el período posterior a 2020 puede consultarse actualmente en el sitio web del Tribunal en inglés.
Fuente: Tribunal de Cuentas Europeo.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Acero inoxidable español para el puente Hong-Kong- Macao.


El puente más largo del mundo, Hong-Kong- Macao, se estrena con más de 3.000 toneladas de acero inoxidable de Acerinox.
Desde su planta de Ponferrada, el Grupo suministró un tipo de inoxidable diseñado para satisfacer necesidades de la construcción e ideal para resistir el contacto con el mar
El Grupo Acerinox ha suministrado 3.000 toneladas de acero inoxidable para la construcción del nuevo puente entre Hong Kong y Macao, recientemente inaugurado como el más largo del mundo con 55 kilómetros (35 de ellos sobre el mar), y que supone una colosal obra de ingeniería en la que se intercalan kilómetros de vías elevadas con túneles en cuatro islas artificiales construidas sobre el mar.
Acerinox vendió acero redondo corrugado para esta obra, un tipo de inoxidable diseñado para satisfacer necesidades en el sector de la construcción, que fue fabricado en la planta de Roldán (Ponferrada, España), filial de Acerinox especializada en producto largo.
También desde Roldán, Acerinox suministró alambrón corrugado de acero inoxidable para la construcción de otros grandes puentes como el Queensferry (entre Edimburgo y el norte de Escocia), de 2,7 km de largo por casi 40 metros de ancho, que en 2016 se convirtió en el puente atirantado de tres torres centrales más largo del mundo y el más alto del Reino Unido.
El acero inoxidable es el material ideal para la construcción en zonas cercanas al mar, o en contacto con el agua salada, por su resistencia a la corrosión por cloruros, lo que hace que no pierda ninguna de sus propiedades como les ocurre a otros aceros convencionales, que van perdiendo sección con el tiempo.
Acerinox suministra el mejor acero inoxidable disponible en el mercado en más de ochenta países gracias a plantas de producción en cuatro continentes y a una extensa red comercial, lo que le ha llevado a vender su producto en muchas otras obras emblemáticas del mundo como el Louvre de Abu Dhabi, el One World Trade Center de Nueva York, la Torre Cepsa de Madrid o el puente Champlain de Canadá, entre otras.
Fuente: Acerinox

martes, 13 de noviembre de 2018

La creciente anormalidad climatica augura el inicio del caos.


Resulta inconcebible que todavía puedan existir corrientes que nieguen la evidencia del cambio climático que se cierne implacable sobre nuestro planeta. No solo las advertencias de la comunidad científica internacional, sino los irrefutables relatos de los medios informando de desastres climáticos inhabituales y cada vez más virulentos a lo largo y ancho de todo el planeta.
Hasta los meros observadores de la naturaleza, pastores o personas de a pie con una cierta edad, coinciden en aseverar en el día a día el comentario; “esto no es normal”.
Imagen: Greenpeace (Simulación fotográfica de la futura costa de Benidorm provocada por el calentamiento del Ártico).
¿Cuándo se habían visto tornados en las costas del mediterráneo?
¿Cuándo se habían visto sequías e inicio de desertificación en el norte de España?
¿Cuándo se había visto que el mes de agosto en Galicia pueda ser más caluroso que en Almería?
Y tantas y tantas cuestiones de una enorme transcendencia para sacar conclusiones sobre el futuro.
Desde el punto de vista de la historia climática de la Tierra, este cambio es casi instantáneo en comparación con los miles de años de los que la ciencia es capaz de escrutar: Glaciaciones, sequías, etc. Hablamos tan solo de los últimos 50 años.
¿Estamos ciegos, o estamos locos?
Simples cifras con dramáticas consecuencias:
Los fenómenos meteorológicos extremos representan en la actualidad el 77% del total de las pérdidas económicas en el mundo desde 1997. Esta cifra representa un “aumento espectacular” del 151% en comparación con las pérdidas registradas entre 1978 y 1997.
Durante este periodo fallecieron por desastres climáticos 1,3 millones de personas y unos 4400 millones fueron heridas, perdieron su hogar, tuvieron que desplazarse o necesitaron ayuda de emergencia.
Los países de economías débiles son quienes sufren de manera desproporcionada las consecuencias de los desastres climáticos, pero ninguno se libra de sus consecuencias.
Los políticos deberían priorizar este problema. Estamos hablando de un caos anunciado que pone en inminente riesgo la vida sobre la Tierra.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Reconstruccion de la temperatura peninsular del Holoceno.


Primera reconstrucción de la temperatura de la península ibérica durante el Holoceno a partir del estudio de insectos subfósiles.
Restos subfósiles de quironómidos, un tipo de insectos similares a los mosquitos, han servido para que investigadores de la Universidad de Barcelona, del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) y de la Universidad de Berna reconstruyan la temperatura de la península ibérica en el Holoceno, el periodo geológico que va desde hace 11.000 años hasta la actualidad. Los resultados del estudio confirman algunos de los patrones climáticos del Holoceno aportados por otras metodologías: una tendencia al aumento de temperaturas al inicio del periodo, temperaturas más altas coincidiendo con el denominado óptimo climático y un descenso a partir del inicio del Holoceno tardío. El trabajo, publicado en la revista científica The Holocene, es la primera reconstrucción de la temperatura de la Península durante este periodo que utiliza este indicador. Según los investigadores, se trata una prometedora herramienta para entender la evolución del clima a lo largo de la historia y los principales cambios climáticos tanto de carácter natural como antrópico que han modelado los ecosistemas antes de los registros instrumentales.
De izquierda a derecha, Narcís Prat, Pol Tarrats y Miguel Cañedo-Argüelles, del Grupo de Investigación Freshwater Ecology, Hydrology and Management (FEHM) de la UB.
El investigador Pol Tarrats, del Grupo de Investigación Freshwater Ecology, Hydrology and Management (FEHM) de la UB, es el primer autor del artículo. También han participado en el estudio los investigadores del FEHM-UB Miguel Cañedo-Argüelles, Narcís Prat y Maria Rieradevall; Blas Valero-Garcés y Penélope González-Sampériz, del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), y Oliver Heiri, de la Universidad de Berna (Suiza).
Indicadores paleoclimáticos en su fase larvaria
Los quironómidos (Chironomidae) son una familia de dípteros nematóceros, similares a los mosquitos. Se trata de unos insectos muy abundantes en todo el mundo y que varían en número y género según la temperatura en la que viven, por lo que son un buen indicador de esta variable climática. La investigación se inició en la Basa de la Mora (Huesca), de donde se extrajeron los sedimentos necesarios para realizar el estudio. «En cuanto al registro de los quironómidos, el objetivo en cualquier estudio de reconstrucción paleoambiental es obtener las cápsulas cefálicas de las larvas, ya que es la fase larvaria de estos insectos la que se desarrolla en los sedimentos y de la que quedan los restos subfósiles», explica Miguel Cañedo-Argüelles, investigador posdoctoral del Departament de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales de la UB. Los subfósiles son restos biológicos cuyo proceso de fosilización no está completo debido a la forma en que fueron sepultados en los sedimentos y todavía contienen materia orgánica que puede ser analizada.
Estos testigos fueron extraídos por el Grupo de Paleoambientes Cuaternarios del IPE-CSIC para conseguir una secuencia que cubriera todo el período del Holoceno. La estimación de las temperaturas se obtiene comparando la composición de insectos obtenida en las muestras de los sedimentos a lo largo de la secuencia de estudio con una base de calibración compuesta por numerosas muestras de quironómidos obtenidas en la actualidad que se relacionan con los cambios de temperatura. «En nuestro caso no disponíamos de este elemento de comparación propio del área de estudio (Pirineos), así que la secuencia obtenida en la Basa de la Mora se comparó con los resultados de un estudio —el más desarrollado y utilizado en Europa—, llevado a cabo en 274 lagos de Suiza y Noruega», explica Pol Tarrats.
Extracción de la secuencia de la Basa de la Mora por parte del grupo de Paleoambientes Cuaternarios del IPE-CSIC. Foto: Anchel Belmonte.
Diferencias regionales respecto a otras reconstrucciones
Los resultados del estudio muestran un incremento de las temperaturas en el inicio del Holoceno, que alcanza los valores más altos durante el denominado óptimo climático (hace unos 7.800 años). También se observan altas temperaturas hasta hace aproximadamente 6.000 años, cuando se inicia un descenso de la temperatura que da lugar a los valores más bajos en la primera parte del Holoceno tardío (hace aproximadamente entre 4.200 y 2.000 años). Finalmente, los investigadores han detectado en los últimos dos milenos un aumento creciente de la temperatura, unos datos sobre los que se muestran cautelosos: «No nos atrevemos a asegurar que el incremento observado en la reconstrucción sea fruto únicamente del aumento de la temperatura. Podría haber otras covariables que estuviesen influyendo en mayor o menor medida en este resultado. Por ejemplo, un aumento progresivo de la actividad antrópica en la zona que hubiese modificado la comunidad de quironómidos hacia especies adaptadas a mayores temperaturas, pero también a otros indicadores de influencia humana», señala Narcís Prat.
A pesar de que estas conclusiones coinciden con otras reconstrucciones paleoclimáticas, los resultados también destacan algunas divergencias a nivel regional. «Estas diferencias se pueden deber al hecho de que cada tipo de indicador nos habla de diferentes señales estacionales. Así, los quironómidos son indicadores de la temperatura en verano, mientras que otros, como las crisofitas o las alquenonas, se relacionan con temperaturas de invierno, primavera o anuales», apunta el investigador.
Una herramienta para evaluar tendencias climáticas
La reconstrucción del clima del pasado en general y de las temperaturas en particular es una herramienta muy relevante a la hora de evaluar tendencias climáticas actuales dentro de un contexto de cambio climático. Para los investigadores, la metodología seguida en este trabajo es «una herramienta muy interesante para contrastar, confirmar o desmentir patrones acerca de la evolución de la temperatura en el Holoceno». Asimismo, permite «añadir otros indicadores para reconstruir temperaturas y poder progresar en este campo de estudio».
En este sentido, el objetivo del equipo investigador es poder desarrollar una base de comparación que relacione las comunidades de quironómidos presentes en diferentes áreas geográficas de la península ibérica con la temperatura. «Esto nos permitiría, por un lado, poder confirmar la influencia de la temperatura a la hora de explicar la distribución de las diferentes especies y, por otro, poder utilizar funciones de transferencia específicas para cada zona, hecho que otorgaría mayor robustez y exactitud a los siguientes estudios encaminados a reconstruir temperaturas a partir de los quironómidos en la Península», concluye Miguel Cañedo-Argüelles.
Referencia del artículo:
Pol Tarrats, Oliver Heiri, Blas Valero-Garcés, Miguel Cañedo-Argüelles, Narcis Prat, Maria Rieradevall, Penélope González-Sampériz. «Chironomid-inferred Holocene temperature reconstruction in Basa de la Mora Lake (Central Pyrenees)». The Holocene, 2018. Doi: https://doi.org/10.1177/0959683618788662
Fuente: Universitat de Barcelona.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Dispositivos CSIC resistentes al clima extremo de Mercurio.

Dispositivos diseñados y fabricados en el CSIC viajan al planeta Mercurio.

Los dispositivos diseñados y fabricados en el Instituto de Microelectrónica de Barcelona del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) son un elemento crítico de la misión BepiColombo, cuyo lanzamiento está previsto para el sábado 20 de octubre. Son 700 diodos de protección de las celdas fotovoltaicas de los paneles solares, que estarán expuestos a temperaturas muy extremas: de 300 ºC durante el 'día' hasta 150ºC bajo cero en la 'noche'.
La misión BepiColombo, cuyo lanzamiento está previsto para el sábado desde la base de lanzamiento de Kourou (Guayana Francesa), a bordo de un Ariane-V, transportará dos sondas que orbitarán Mercurio, cuando lleguen a él dentro de siete años.
Recreación de la misión BepiColombo, de la ESA y la JAXA.
El Grupo de Dispositivos y Sistemas de Potencia del Instituto de Microelectrónica de Barcelona - Centro Nacional de Microelectrónica del CSIC ha desarrollado y fabricado uno de los componentes electrónicos más críticos de la misión conjunta BepiColombo entre la Agencia Europea del Espacio (ESA) y de la Agencia Japonesa del Espacio (JAXA).
Se trata de los diodos de protección de las celdas fotovoltaicas de los paneles solares. Estos componentes (700 en total, entre las dos sondas que orbitarán Mercurio) están situados junto a los paneles solares para protegerlos en caso de fallo de una de las celdas, y estarán expuestos a temperaturas muy extremas: 300ºC durante la  exposición directa al Sol y 150ºC bajo cero en la fase de eclipse detrás del planeta.
Las dos sondas son el Mercury Planetary Orbiter y el Mercury Magnetospheric Orbiter, cada una con su propio panel solar.
Para que los dispositivos puedan resistir estas condiciones extremas, el equipo liderado por el profesor Philippe Godignon ha desarrollado los diodos con carburo de silicio, un nuevo semiconductor que está reemplazando al silicio en muchas aplicaciones de la electrónica de potencia como, por ejemplo, el coche eléctrico. En este proyecto ha participado también ALTER Technology de Madrid, realizando los tests y calificación para el espacio de los diodos.
El reto era desarrollar un dispositivo semiconductor capaz de soportar temperaturas extremas y preservar el funcionamiento de los paneles solares. Godignon explica: “los paneles solares de la nave estarán dispuestos en líneas horizontales conectadas. Hay que conseguir que, aunque falle una, las otras sigan funcionando”. Por ello, cada una de estas líneas de celdas solares tendrá un diodo de alta tensión en serie, un componente electrónico que permitirá desconectar la línea defectuosa y asegurar que el funcionamiento de las celdas adyacentes siga garantizado.
Fuente: CSIC 19/10/2018

sábado, 10 de noviembre de 2018

El cambio climatico podria matar a 180 millones de personas este siglo.

La organización ecologista Greenpeace advierte de que el cambio climático podría matar a más de 180 millones de personas en África para finales del siglo.


Efectivamente, las consecuencias del cambio climático pueden ser devastadoras si no reducimos drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, los impactos del cambio climático ya son perceptibles y quedan puestos en evidencia por datos como:
El aumento de la temperatura global en 2016 fue de 1,1 grados centígrados, el mayor de la historia de la humanidad.
La subida del nivel del mar.
El progresivo deshielo de las masas glaciares, como el Ártico.
Pero hoy también estamos viendo los impactos económicos y sociales, que serán cada vez más graves, como:
Daños en las cosechas y en la producción alimentaria.
Las sequías.
Los riesgos en la salud.
Los fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas y huracanes.
En los peores escenarios probables que los expertos reflejan, el aumento de temperatura podría llegar a los 4,8 ºC para final de siglo. El cambio climático es un problema global que alcanza una perspectiva ambiental, política, económica y social en la que las peores previsiones también implican enormes pérdidas económicas. Y es que cuanto más tardemos en actuar, mucho más elevadas serán las inversiones para la adaptación al aumento de la temperatura.
Todavía en 2016, el 85% de la energía usada en España provenía de combustibles fósiles o energía nuclear. De hecho, España, junto con otros cinco países de la Unión Europea, acumulan alrededor del 70% de todos los gases de efecto invernadero del continente.
Por si eso fuera poco, la última reforma del sector eléctrico frena las energías renovables, penaliza el autoconsumo energético y fomenta energías sucias, como la extracción de petróleo y el fracking, un sistema altamente contaminante que permite extraer gas o petróleo fracturando el subsuelo.
Fuente: Greenpeace.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

IATA y ALBA investigan biopolimeros a partir de microalgas.


El Grupo de Envases del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) desarrolla nuevos sistemas de empaquetado con biopolímeros empleando microalgas.
Las Dras. Amparo López-Rubio y Marta Martínez-Sanz, investigadoras del Grupo de Envases, del departamento de Seguridad y Conservación de los Alimentos del IATA, han estado trabajando en las instalaciones del Sincrotrón ALBA analizando biopolímeros que pueden obtenerse a partir de biomasa, como las algas. Este grupo investiga en el desarrollo de formas más sostenibles de producir envases de alimentos con propiedades mecánicas y químicas adecuadas.
Las científicas han analizado cómo al agregar diferentes especies de microalgas se pueden modificar las propiedades de los biopolímeros basados en almidón. Los resultados muestran que la microalga de espirulina es una alternativa prometedora para reemplazar parte de la matriz de almidón de maíz de los biopolímeros, ya que mejora las propiedades de barrera al oxígeno y al vapor de agua, manteniendo así los alimentos en mejores condiciones. 
El uso de microalgas ofrece ventajas basadas en que proliferan muy rápidamente, crecen en una amplia variedad de ambientes y no interfieren con otros alimentos. Además de que la producción de estos biopolímeros se puede escalar y aplicar fácilmente en procesos industriales.
Se puede encontrar más información en la web del ALBA:
Fuente: IATA

lunes, 5 de noviembre de 2018

Terraformacion: Ciencia climatica de habitabilidad atmosferica.


La terraformación es la adaptación de planetas a condiciones de habitabilidad adecuadas a los seres humanos en nuevos mundos. El término tuvo su origen en la ciencia ficción, pero desde finales del siglo pasado ha despertado un interés cada vez mayor por parte de la comunidad científica y es, hoy por hoy, una respetable materia de estudio.
Representación artística de la terraformación de Marte. (Realizada por Daein Ballard, imagen original en Wikipedia como: Image:MarsTransitionV.jpg, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=939978
Hablar de terraformación es, en gran parte, hablar de ciencia atmosférica, ya que será una atmósfera idónea la que permita a una hipotética colonia de seres humanos establecerse en un nuevo mundo.
Tras una breve historia del término terraformación, se pasará a discutir los posibles hábitats susceptibles de experimentar este proceso, mostrando que las posibilidades más realistas son aquellas que se aplican a planetas con estructura geológica y morfológica lo más parecida posible a la Tierra, para llegar a un caso arquetípico de terraformación: el planeta Marte; se discutirán brevemente sus actuales características físicas (con especial énfasis en su clima) y se comentarán las diversas opciones que autores de renombre han propuesto para convertir Marte en un mundo adaptado a la supervivencia de los seres humanos. La colaboración terminará enumerando algunas conclusiones de todo lo comentado, sin olvidar el muy interesante problema ético asociado a la terraformación.
BREVE HISTORIA DE LA TERRAFORMACIÓN
La palabra terraformación apareció por primera vez en la historia Collision Orbit del autor de ciencia ficción Jack Williamson, aunque parece razonable asumir que el concepto estaba, de forma más o menos consciente, en la mente de algunos pioneros de la astronáutica de finales del siglo XIX, o incluso antes. A finales del siglo XIX algunos visionarios, como Konstantin Tsiolkovsky, ya señalaron la importancia de la exploración del espacio exterior para que la especie humana tenga un futuro. Del propio Tsiolkovsky es la memorable cita “la Tierra es la cuna de la humanidad, pero la humanidad no puede estar siempre en la cuna”. Parece claro que una exploración que se queda en una mera visita y vuelta al hogar terrestre, si bien adecuada como primera etapa de la humanidad en el universo, sería insuficiente para los planes a largo plazo de supervivencia de la especie. Establecer hogares adecuados para los seres humanos es requisito imprescindible.
Entre las primeras menciones (implícitas) de la terraformación estarían los comentarios del astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli, quien afirmó a finales del siglo XIX que en Marte parecía haber unas estructuras en forma de canales. Percival Lowell propuso que los habitantes de Marte los podrían estar utilizando para transportar agua desde los polos a las regiones ecuatoriales. Hoy se sabe que dichos canales no existen y que fueron simples ilusiones ópticas, pero el concepto de ingeniería planetaria a gran escala quedó por primera vez mencionado (FOGG, 2013).
2.PLANETAS A TERRAFORMAR
Si ya se tiene claro que terraformar es un paso esencial en el desarrollo y la supervivencia a largo plazo del ser humano como especie, la siguiente pregunta a plantear es: ¿qué planetas se deben intentar colonizar? Lo lógico sería empezar por el Sistema Solar, un primer campo de prueba. Aunque Venus es el planeta que suele estar más cercano a la Tierra, su elevadísima presión atmosférica, sus nubes de ácido sulfúrico concentrado y sus altas temperaturas lo convierten en un reto de gran dificultad. Más sencillo y más natural sería empezar por el segundo vecino más cercano a la Tierra: el planeta Marte, y de hecho un significativo porcentaje de los trabajos publicados en terraformación se han centrado en el planeta rojo. Sin embargo, antes de pasar a hablar de él, aunque sea por encima, se mencionarán otros planetas y se mostrarán las dificultades inherentes para su terraformación.
Fuente: AEMET
David QUINTERO (Delegación territorial de AEMET en Canarias Oriental).
Artículo completo en:

domingo, 4 de noviembre de 2018

Sarmiento de Gamboa: Ciencia en el puerto de Barcelona.


El buque oceanográfico Sarmiento de Gamboa, una de las infraestructuras científico-técnicas singulares del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha llegado al puerto de Barcelona para presentar hoy el proyecto divulgativo Ciencia en el puerto, que acerca al gran público las investigaciones que se desarrollan a bordo. Al acto ha asistido el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, que se ha reunido a bordo con los rectores de las universidades de Cataluña. El proyecto partió de Cádiz la semana pasada, atraca ahora en Barcelona y, en los próximos días viajará a Vigo y nuevamente a Cádiz.
El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, en el puesto de mando del buque Sarmiento de Gamboa. / Foto: Mercè Fernández
En la visita, Pero Duque ha sido recibido por la subdelegada del Gobierno en Barcelona, Montserrat García Llovera; el vicepresidente de Ciencia y Tecnología del CSIC, Víctor Velasco; el delegado institucional del CSIC en Cataluña, Luis Calvo; y el director de la Unidad de Tecnología Marina, Jordi Sorribas.
El ministro ha visitado el puente de mando del buque y ha recorrido las diferentes instalaciones y equipamientos científicos del buque, guiado por Jordi Sorribas, director de la Unidad de Tecnología Marina del CSIC, que gestiona el buque; y por Juan Carlos Hernández Bernal, capitán del buque. Tras la visita, el ministro se ha reunido con los rectores de universidades de Cataluña en una sala de reuniones del buque.
El proyecto divulgativo Ciencia en el Puerto quiere dar a conocer esta infraestructura al gran público, para lo cual se han organizado visitas a lo largo de varios días en Cádiz, Barcelona y Vigo.
El buque ‘Sarmiento de Gamboa’
El buque Sarmiento de Gamboa forma parte de la infraestructura científico-técnica singular que agrupa a todos los buques de investigación financiados por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Cuenta con las tecnologías más avanzadas en sistemas de navegación e instrumentación acústica y es el primer buque oceanográfico español que puede trabajar con vehículos autónomos submarinos a grandes profundidades. En activo desde el año 2007, cuando realizó su primera campaña, ha completado 73 misiones en proyectos científicos de distinta índole, cubriendo todo el espectro de disciplinas en ciencias marinas en proyectos de investigación tanto nacionales como internacionales. La Unidad de Tecnología Marina del CSIC, en Barcelona, es la responsable de la gestión del buque y del mantenimiento del equipamiento científico.
Con 70,50 metros de eslora y 15,50 metros de manga, el buque tiene una tripulación de 16 miembros y capacidad para llevar a 25 científicos y técnicos. Dispone de seis laboratorios que cubren casi todas las necesidades de análisis químico y biológico, y para mantener organismos marinos en condiciones iguales a su entorno natural.
Su cubierta puede alojar distintos contenedores ISO 5 a 20 pies para ampliar sus capacidades de laboratorio, talleres y carga. Posee dos quillas retráctiles que le permiten colocar y retirar, con el buque navegando, instrumentación acústica bajo la línea de flotación del buque de forma fácil. El buque también dispone de una góndola acústica fija en la proa, de 9 por 9 metros.
La cubierta principal, de 325 metros cuadrados, es la principal zona de trabajo del buque y en ella se pueden ubicar hasta 200 toneladas en materiales y equipamiento. Eso permite trabajar con instrumental diferente y de gran tamaño, que puede variar en función del proyecto, como los robots submarinos, los vehículos autónomos submarinos, o los enormes tambores con el cableado necesario para estudios sísmicos.
La instrumentación y los laboratorios con los que cuenta permiten la investigación en campos muy variados: recursos y riesgos naturales, cambio global, recursos marinos, circulación oceánica global y biodiversidad marina.
Algunas campañas destacadas
Entre las campañas del Sarmiento de Gamboa, se puede destacar el despliegue del primer laboratorio submarino, el Geostar, para alertas de tsunamis en el Golfo de Cádiz; la instalación del primer laboratorio submarino cableado de España, Obsea, en la costa catalana; la participación en el estudio del impacto del cambio global y la biodiversidad del océano en la expedición Malaspina; la obtención por primera vez de imágenes corticales de la zona de colisión de Eurasia/África empleando una ristra de hidrófonos de 6,0 kilómetros.
En 2014 fue elegido dentro del mayor consorcio de buques europeos de investigación, Eurofleets, para realizar el proyecto estrella sobre el estudio tomográfico del volcán Etna. En 2015 se corroboró su capacidad para operar vehículos submarinos de alta tecnología al realizar una microbatimetría de fallas en el Mar de Alborán, en el marco del proyecto Shake, empleando vehículos autónomos de altas profundidades del Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar.
En 2016 realizó cuatro campañas de investigación en el Mediterráneo y el Atlántico y actividades de apoyo logístico al proyecto de remodelación de la Base Antártica Española Juan Carlos I.
En 2017 finalizó su apoyo logístico a la Base Juan Carlos I y hasta el momento ha realizado tres campañas de investigación en aguas atlánticas. Las campañas de 2017 cubrieron diversas investigaciones, como el estudio de procesos ecológicos y demográficos de la merluza, el impacto antrópico en las zonas de pesca, la dinámica de las masas de aguas oceánicas o el estudio estructural de los fondos marinos.
Fuente: CSIC 02/10/2018

sábado, 3 de noviembre de 2018

Repeticion temperatura antartida Pleistoceno.


Temperaturas similares a las predichas para este siglo redujeron la capa de hielo de la Antártida en el Pleistoceno.
La masa de hielo de la capa de la Antártida Oriental (EAIS, por sus siglas en inglés), la más grande del planeta con una superficie de unas 21 veces España, tuvo un retroceso durante periodos cálidos continuados en el Pleistoceno tardío, con temperaturas similares a las predichas para este siglo. Esa es la principal conclusión a la que ha llegado un equipo internacional de investigadores con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El trabajo se publica en la revista Nature.
El hielo polar es un componente importante del sistema climático que afecta, entre otros, al nivel global del mar y a la circulación y el transporte de calor de los océanos. Tradicionalmente, la comunidad científica había centrado su atención en la capa de hielo de la Antártida Occidental, ya que es la que está sufriendo un mayor deshielo en la actualidad. Por su parte, se consideraba que la región oriental, que contiene cerca de la mitad del agua dulce de la Tierra, era menos sensible al calentamiento global. Sin embargo, los últimos datos obtenidos sugieren que un calentamiento de 2 °C en la zona, si se mantiene durante un par de milenios, llevaría a que se derrita un área importante de la Antártida Oriental, con las importantes implicaciones que tendría para el nivel global del mar.
“Estudiar el comportamiento de la capa de hielo en el pasado geológico nos permite informar sobre cambios futuros. Al formarnos la imagen de cómo ha crecido y decrecido la capa de hielo en pasados escenarios podemos entender mejor la respuesta que tendrá la masa de hielo de la capa de la Antártida Oriental al calentamiento global”, explica la investigadora del CSIC Carlota Escutia, que trabaja en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (centro mixto del CSIC y la Universidad de Granada).
Para entender el impacto que ha tenido en el pasado el calentamiento en la capa de hielo, los científicos han reunido muestras de sedimentos del fondo oceánico procedentes de la cuenca del Subglacial de Wilkes. Estas muestras de sedimentos se tomaron en las profundidades del océano Austral durante la expedición Integrated Ocean Drilling Programme 318, que se llevó a cabo en 2010 y que dirigió la investigadora del CSIC.
Las huellas químicas en los sedimentos permitieron revelar los patrones de la erosión continental a medida que la capa de hielo avanzaba y retrocedía. “Hemos detectado que los cambios más extremos se dieron durante dos periodos entre glaciaciones, hace 125.000 y 400.000 años, cuando el nivel global del mar se encontraba entre 6 y 13 metros por encima del nivel actual”, señala Francisco Jiménez, también investigador del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra.
“Lo que hemos aprendido es que un modesto calentamiento de solo dos grados, si se mantiene durante miles de años, puede ser suficiente para hacer que la masa de hielo de la capa de la Antártida Oriental retroceda en sus áreas bajas”, concluye la investigadora del CSIC.
Fuente: CSIC 20/09/2018
D. J. Wilson, R. A. Bertram, E. F. Needham, T. van de Flierdt, K. J. Welsh, R. M. McKay, A. Mazumder, C. R. Riesselman, F. J. Jimenez-Espejo y C. Escutia. Ice loss from the East Antarctic Ice Sheet during late Pleistocene interglacials. Nature. DOI: 10.1038/s41586-018-0501-8

viernes, 2 de noviembre de 2018

Corrosion por microbios.


La corrosión por microbios, o corrosión microbiológica, está producida por microorganismos capaces de realizar actividad electroquímica sobre las superficies metálicas sumergidas, provocando fenómenos corrosivos.
Ejemplo quimioautótrofos: Bacterias de azufre corrosivas.(Wikipedia).
La biodiversidad orgánica que está presente en éste tipo de corrosión la pueden producir tanto las bacterias, como las algas y los hongos. La mayoría de los materiales, incluyendo metales, polímeros, vidrio y cerámica, pueden ser degradados por estos microorganismos.

Así, los agentes microbiológicos pueden influir en la corrosión por efectos tales como celdas de aireación diferencial, la producción de especies corrosivas, tales como minerales y ácidos orgánicos, amoníaco, y la reducción del sulfato a sulfuro. La Corrosión microbiana, también es llamada Corrosión Bacteriana o Biocorrosión.
Los microorganismos involucrados en la corrosión, por lo general autótrofos, están asociados a la acción de actividades metabólicas, las cuales liberan compuestos volátiles como amonio y sulfuro de hidrógeno.
Todos los productos formados afectan a las reacciones catódicas o anódicas alterando la electroquímica de la interface biopelícula/metal. 

jueves, 1 de noviembre de 2018

Refugiados climaticos: Sobrevivir de la desertificacion.

Ecologistas en Acción demanda revisar urgentemente el concepto jurídico de “refugiado” para poder ampliarlo a nuevas realidades sociales, como son las que resultan del deterioro del medio ambiente.


Imagen: Refugiados Climáticos. http://aspa-andalucia.org/archivos/4059

La regulación del llamado “refugiado ambiental” por el ordenamiento jurídico internacional resulta imprescindible para llenar una laguna jurídica y proporcionar una protección jurídica exhaustiva a los cada vez más numerosos desplazados por razones ambientales. Para 2020, unos 135 millones de personas corren peligro de tener que abandonar sus tierras por la continua desertificación, de ellas 60 millones en África subsahariana. El Cambio Climático aumentará los desplazamientos forzados hasta 200 millones de refugiados ambientales los próximos 30 años.
Las zonas degradadas sufren una merma importante de su población activa y en las zonas urbanas dispara la situación de vulnerabilidad en los cinturones de miseria y la falta de acceso a servicios públicos básicos.
Pero en vez de acoger a los refugiados miles de inmigrantes mueren cada año en las rutas migratorias por las políticas restrictivas de la UE y la militarización cada vez mayor de las fronteras. Denunciamos al Gobierno español y la Unión Europea por sus políticas migratorias que violan sistemáticamente los Derechos Humanos e incumplen la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados.
Trece años después del Primer Simposio Internacional sobre Desertificación y Migraciones en Almería, constatamos que los Gobiernos y las Naciones Unidas no han tomado las medidas necesarias para evitar que decenas de miles de personas se mueran al ser expulsados de sus hábitats por la degradación ambiental. Además, a la hora de buscar los planes de acción, se omite sistemáticamente las responsabilidades de las políticas públicas de los Estados, las empresas y los organismos multilaterales.
Ecologistas en Acción responsabiliza a los Estados y las empresas transnacionales por la destrucción de la cubierta vegetal, la erosión del suelo y la falta de agua, problemas provocados por la sobreexplotación de los recursos naturales y de la modificación de la naturaleza.
1. Ejemplo: La deuda externa ha incentivado la explotación indiscriminada de los recursos naturales en los países empobrecidos, ya que su exportación es una de las pocas formas que tienen estos países para hacerse con suficientes divisas para poder pagar el servicio de la deuda.
2. Ejemplo: En el mundo entre 2000 y 2005 se perdieron 7,3 millones de hectáreas de bosques cada año. Entre las causas de la deforestación y la degradación de los bosques destacan las políticas gubernamentales de sustitución de bosques naturales por plantaciones industriales de árboles –palma aceitera, eucalipto, pino-, así como el avance de la frontera agrícola por los monocultivos agroindustriales para la exportación.
3. Ejemplo: La expansión de la agricultura se realiza a expensas de los hábitats naturales. Existe el riesgo que la deforestación en las zonas tropicales pueda afectar regiones enteras con sequías e impactar la totalidad de los bosques tropicales. Ello originaría la emisión de 120 mil millones de toneladas de CO2 causando así la extinción masiva de especies de flora y fauna, alterando las precipitaciones en gran parte del hemisferio norte y poniendo en riesgo la disponibilidad global de alimentos.
4. Ejemplo: En la actualidad, el ciclo del agua está profundamente alterado. Más de la mitad de los 192 ríos más importantes del mundo se encuentran afectados por presas que están financiados en buena medida por dinero público o por el Banco Mundial.
En opinión de Ecologistas en Acción el esquema clásico de desarrollo –la “revolución verde” para intensificar la agricultura y la industrialización de las ciudades, para absorber el éxodo rural provocado por la agricultura industrial- ha demostrado su invalidez para resolver los problemas sociales y ambientales mundiales. Por ello es urgente promover políticas y leyes que reconozcan la soberanía alimentaria como un derecho humano básico. Reclamamos una verdadera reforma agraria que garantice la igualdad de derechos para las mujeres y a los campesinos plenos derechos sobre la tierra, defienda y recupere los territorios de los pueblos indígenas, garantice empleos dignos con sueldos justos y derechos laborales para todos los trabajadores.
Demandamos un compromiso calendarizado del Gobierno español de adoptar mecanismos para: proteger jurídicamente a los refugiados ambientales ampliando el concepto de refugiado; recuperar las zonas afectadas por la desertificación y aplicar políticas que eviten su avance; establecer reparaciones y responsabilidades judiciales, civiles o penales; la creación de un fondo de compensación; ejecutar las políticas necesarias para abolir la deuda externa; así como promover las acciones legislativas y reglamentarias pertinentes para frenar el Cambio Climático.
Fuente: Ecologistas en Acción.