EL PORTAL DE LAS CIENCIAS CLIMATICAS AL SERVICIO DE LA INVESTIGACION, LA SOSTENIBILIDAD DEL PLANETA, LA VIDA Y LA TECNOLOGIA.

martes, 16 de octubre de 2018

Respuesta politica internacional al cambio climatico.


La respuesta política internacional al cambio climático comenzó en 1992 con la creación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que establece un marco normativo cuyo principal objetivo es la estabilización de la concentración deGEI. La Convención entró en vigor en 1994 y actualmente está integrada por 195 Partes.


Desde sus inicios, el Parlamento y el Consejo Europeos han aprobado numerosas directivas, decisiones y reglamentos para hacer frente al reto del cambio climático.
Con la aprobación en 2008 del Paquete Europeo de Energía y Cambio Climático 2013-2020, se establecieron objetivos concretos a alcanzar en el año 2020 en materia de energías renovables, eficiencia energética y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
En el año 2013 se presentó la Hoja de Ruta 2050, hacia una economía baja en carbono competitiva en 2050, donde la Comisión Europea propone una forma costo-eficiente de lograr importantes reducciones de emisiones a mediados del siglo XXI, para que la temperatura media global no supere los 2°C en comparación con la temperatura de la era preindustrial.
En el año 2014, la Comisión Europea ha presentado una propuesta Marco 2030, con el objetivo de dotar de continuidad al Paquete Europeo de Energía y Cambio Climático. Será el elemento principal que defina la participación de la Unión Europea en el acuerdo post-2020 en el ámbito de la CMNUCC, ya que definirá el objetivo de reducción de emisiones de la UE a partir de 2020.
La Estrategia Europea de Adaptación, adoptada por la Comisión Europea en 2013, constituye el marco europeo en materia de adaptación al cambio climático. La Estrategia pretende promover el establecimiento de estrategias de adaptación, la mejora de la toma de decisiones en esta materia y el fomento de la adaptación en los sectores más vulnerables.
Fuente:

lunes, 15 de octubre de 2018

Descubierto un mecanismo que regula la aclimatacion de las plantas al frio.


Un estudio internacional liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha identificado por primera vez el mecanismo molecular por el cual el regulador NPR1 (Non-expresser of Pathogenesis-Related genes 1) activa el proceso de aclimatación al frío, una respuesta adaptativa mediante la cual, durante el otoño, muchas plantas se preparan para el invierno aumentando su tolerancia a las heladas después de estar expuestas a temperaturas bajas pero no de congelación. El estudio, publicado en la revista Nature Plants, abre la vía a futuros estudios que permitan el desarrollo de estrategias biotecnológicas para generar variedades de cultivos con mayor tolerancia a condiciones ambientales adversas.
Ejemplar de Arabidopsis thaliana como la utilizada en el estudio. /Foto: EMA OLATE/PABLO JALÓN
Según explica el investigador principal del estudio, Julio Salinas, del grupo de Biología Molecular de Plantas del Centro de Investigaciones Biológicas: “Utilizando un enfoque experimental multidisciplinar y la planta Arabidopsis como sistema modelo, el estudio, resultado de una colaboración internacional, demuestra que, en respuesta a temperaturas bajas, los oligómeros citoplásmicos de NPR1 liberan monómeros que se desplazan al núcleo donde interaccionan con los factores de transcripción de choque térmico HSFA1”.
“Esta interacción, a su vez, promueve la expresión de numerosos genes regulados por los factores HSFA1, muchos de los cuales codifican chaperonas - proteínas que ayudan al plegamiento de otras - que actuarían como potentes amortiguadores minimizando el impacto de las heladas, y serían esenciales para el completo desarrollo del proceso de aclimatación al frío”, añade Salinas.
El regulador NPR1 es bien conocido por su papel fundamental en la regulación de la respuesta de las plantas al ataque de patógenos, confiriéndoles inmunidad a través de una cascada transcripcional mediada por ácido salicílico y factores de transcripción de la familia TGA.
Los nuevos hallazgos presentados en el estudio sitúan a NPR1 como eje central integrador de las señales de frío y patógenos que permitiría una mejor adaptación de las plantas a un entorno que está en constante cambio.
Ema Olate, José M. Jiménez-Gómez, Loreto Holuigue, Julio Salinas. NPR1 mediates a novel regulatory pathway in cold acclimation by interacting with HSFA1 factors. Nature Plants. DOI: 10.1038/s41477-018-0254-2.
Fuente: CSIC 24/09/2018

domingo, 14 de octubre de 2018

CartujaQanat: Adaptacion bioclimatica contra el cambio climatico.


El proyecto CartujaQanat propone reactivar el diseño bioclimático que la Expo 92 implantó en la Isla de la Cartuja.
Investigadores de la US colaboran con el Ayuntamiento de Sevilla y Emasesa para combatir los efectos del cambio climático y revitalizar el espacio urbano de la Cartuja
Investigadores de la ETS de Ingeniería de la Universidad de Sevilla colaboran con Emasesa y el Ayuntamiento de Sevilla en una iniciativa que recupera el espíritu de los trabajos de acondicionamiento climático que se desarrollaron para la Expo 92 pero introduciendo nuevas tecnologías, materiales y herramientas de diseño. El proyecto CartujaQanat propone utilizar el agua del subsuelo con el fin de generar nuevos microclimas urbanos que ayuden a combatir las consecuencias del cambio climático. La Unión Europea ha mostrado su apoyo a este proyecto de transformación urbana y ha concedido una financiación de 5 millones de euros para su desarrollo.
Durante la celebración de la Expo 92 se implantaron en el entorno de la Isla de la Cartuja diversas estrategias de control climático en el espacio público encaminadas a suavizar el efecto de las altas temperaturas. Muchas de ellas, desarrolladas en aquel momento por investigadores de la Universidad de Sevilla, fueron objeto de reconocimiento internacional por su aportación al diseño bioclimático.  Sin embargo, desaparecieron tras la finalización del evento. Ahora, los impulsores de CartujaQanat pretenden reactivar aquellas ideas e implementar nuevas propuestas para fomentar el uso de la calle como dinamizador social.
El proyecto prevé la construcción de un nuevo espacio urbano en la calle Marie Curie destinado a acoger la vida pública de los trabajadores y visitantes del Parque Científico y Tecnológico de la Cartuja. Este nuevo espacio será el escenario de las actuaciones encaminadas a revitalizar la vida en la calle ofreciendo condiciones de confort en espacios abiertos durante las estaciones más calurosas de Sevilla. El diseño cuenta con la participación de la Universidad de Sevilla, el Ayuntamiento de Sevilla (a través de la Gerencia de Urbanismo y Emasesa), el CSIC, el Parque Científico y Tecnológico Cartuja y la Fundación Innovaser.
El proceso de CartujaQanat, que se repetirá diariamente, comienza cada noche con la extracción de aguas subterráneas. El objetivo es aprovechar la baja temperatura a la que se conservan bajo tierra para usarla como agente enfriador. El agua pasa a almacenarse en un Qanat, una acequia construida bajo la superficie para este proyecto. Allí, se mezcla con el aire para conseguir reducir la temperatura de éste. Posteriormente, con la salida del sol y la llegada de las horas más intensas de calor, ese aire volverá a la superficie para suavizar la temperatura del entorno habilitado en la calle.
De forma paralela, los investigadores también proponen trasladar el agua extraída del subsuelo a la superficie y, mediante fuentes y otras estructuras hidráulicas, usarla directamente para refrescar el ambiente en el nuevo espacio urbano creado dentro del proyecto CartujaQanat y hacerlo vivible durante las horas de la larga temporada cálida que presenta el clima de Sevilla, acrecentadas como consecuencia   del cambio climático.
CartujaQanat y su espacio rediseñado en la calle Marie Curie del Parque Científico y tecnológico de la Cartuja serán un escaparate de que es posible mejorar el ambiente urbano basándonos en el legado cultural, de forma sostenible, rentable y eficiente y con la participación de todos en la adaptación del cambio climático.
Fuente: Universidad de Sevilla. Portal de Comunicación.
http://comunicacion.us.es/centro-de-prensa/personal-docente-e-investigador/el-proyecto-cartujaqanat-propone-reactivar-el

Universidad de Sevilla. C/ S. Fernando, 4, C.P. 41004-Sevilla, España. Dirección de Comunicación - Teléfono: (+34) 954 55 11 46.

sábado, 13 de octubre de 2018

Locura climatica.

Existen muchos estudios, tanto de naturaleza sociológica como médica, en virtud de los cuales se reconoce la influencia de la meteorología; no solo en las actitudes humanas y de la personalidad, sino también sobre la salud mental: Desde la actitud optimista y alegre de las personas que viven en regiones de climas soleados, hasta la tendencia triste e incluso depresiva de las poblaciones donde predominan los climas invernales. Al margen de ello, en los momentos actuales, no es extraño oír decir diariamente que el clima actual es una verdadera locura. 

Pero existen estudios que van más allá e investigan incluso enfermedades mentales relacionadas con los devenires climáticos extremos tales como el huracán Katrina.
Imagen: Wikimedia Commons (Inundaciones producidas por el Huracan Katrina en 2005).
Según un artículo publicado en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences), basado en una investigación sociológica realizada por un grupo de científicos liderado por Nick Obradovich, investigador del Hospital General perteneciente al MIT (Massachuttes Institute of Technology), los desastres climáticos pueden afectar seriamente a la salud mental de los seres humanos, pudiendo crear cuadros de depresión, inseguridad, miedo, ansiedad, e incluso demencia.
El estudio está basado en una investigación de campo realizada en EEUU sobre una población de 2.000.000 de personas durante un periodo de 10 años, que van del 2002 al 2012 ambos inclusive.
Es de destacar que en el periodo estudiado se produjeron desastres tales como el huracán Katrina, tras el cual el resultado estadístico arroja un incremento de problemas mentales de un 4% en la ciudad de New Orleans respecto de periodos anteriores.
Fuente: PNAS
Autores: Nick Obradovich el al., “Empirical evidence of mental health risks posed by climate change,” PNAS (2018).

miércoles, 10 de octubre de 2018

El microbioma del oceano profundo es un reflejo del oceano superficial.


La mayor parte de la vida en el mar se encuentra en la superficie iluminada (en los primeros 200 metros), mientras que el océano profundo (hasta los 4.000 metros de profundidad) está casi desierto. A pesar de las diferencias entre estas regiones, un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que la biodiversidad microbiana de ambas está íntimamente conectada. Los resultados del estudio, que se publican en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), ayudan a comprender mejor el funcionamiento del planeta y la gran capacidad de dispersión de los microorganismos.
Partícula marina con bacterias (en azul) al microscopio y roseta empleada para recoger muestras. / Mireia Mestre-CSIC / Joan Costa-CSIC.
Científicos del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, en Barcelona, y de la King Abdullah University of Science and Technology, en Arabia Saudí, han llegado a estas conclusiones tras analizar las muestras tomadas durante la Expedición de Circunnavegación Malaspina 2010. “La clave ha sido tomar muestras para analizar la diversidad de microorganismos libres y de los adheridos a partículas en la columna de agua y repetirlo en varias profundidades”, señala la investigadora del CSIC Mireia Mestre, que trabaja en el Instituto de Ciencias del Mar. “Hasta ahora no se había estudiado la conexión de las comunidades microbianas a lo largo de la columna de agua”, añade.
El hundimiento de partículas orgánicas formadas en la superficie del mar se produce a través de la denominada lluvia de partículas, un mecanismo que transporta material hacia el océano profundo y que, además, juega un importante papel en el ciclo del carbono, ya que secuestra el carbono en el fondo del océano e impide que vuelva a la atmósfera.
La biogeografía microbiana
Los científicos tomaron muestras en ocho puntos de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico. Mediante técnicas de secuenciación masiva de ADN y herramientas bioinformáticas se han caracterizado las comunidades microbianas marinas presentes en partículas de distintos tamaños y en diferentes profundidades (desde la superficie hasta los 4.000 metros de profundidad).
M. Montserrat Sala, científica del CSIC en el Instituto de Ciencias Marinas, apunta que el “estudio muestra que las partículas que caen desde la superficie funcionan como vectores que inoculan los microorganismos que llevan asociados en el mar profundo”. “El trabajo revela que este mecanismo de conexión entre superficie y océano profundo a través de partículas es muy importante, ya que entre el 80% y el 90% de las especies se encuentran en ambas profundidades”, destaca Josep M. Gasol, también investigador de este centro. Esta concordancia, sin embargo, es más evidente en el caso de la comunidad microbiana asociada a partículas de mayor tamaño, que son las que sedimentan más rápidamente. Además, el trabajo sugiere que los microorganismos que llegan desde la superficie hasta las profundidades marinas determinan la biogeografía microbiana del océano profundo.
Los microorganismos dominan la biomasa y la biodiversidad del océano, y tienen un papel clave en los ciclos biogeoquímicos, como el secuestro de CO2 y la remineralización de carbono, entre otros. Sin estos procesos no existiría la vida en la Tierra tal y como se conoce. Por lo tanto, conocer el microbioma del océano ayuda a entender los procesos biogeoquímicos que ocurren a escala global. “De la misma manera que el microbioma humano es importante para conocer los procesos metabólicos y la salud de las personas, conocer el microbioma del planeta es igualmente importante, ya que determina la vida en la Tierra”, concluye Mestre.
La Expedición Malaspina
La Expedición de Circunnavegación Malaspina 2010, un proyecto dirigido por el CSIC que integra a más de 400 científicos de todo el mundo, arrancó el 15 de diciembre de 2010 con la salida del puerto de Cádiz del buque de investigación oceanográfica Hespérides, de la Armada Española. A bordo de este barco, los investigadores tomaron cerca de 200.000 muestras de agua, plancton, partículas de atmosféricas y gases para estudiar la biodiversidad del océano y el impacto del cambio global en el ecosistema oceánico.
Fuente: CSIC 03/07/2018
Mireia Mestre, Clara Ruiz-González, Ramiro Logares, Carlos M. Duarte, Josep M Gasol y M. Montserrat Sala. Sinking particles promote vertical connectivity in the ocean microbiome. Proceedings of the National Academy of Science (PNAS). DOI: 10.1073/pnas.1802470115

martes, 9 de octubre de 2018

Las camaras climaticas de cultivo e investigacion de EEAD.


La EEAD-CSIC dispone de distintas instalaciones para el crecimiento de plantas. El Servicio de Cultivo de Plantas en Condiciones Controladas comenzó a funcionar en 2011 tras la construcción en 2010 de un nuevo invernadero y una nueva nave de cámaras de crecimiento de plantas.
La nave de invernaderos está equipada con sistemas de calefacción, refrigeración, iluminación artificial y pantalla de sombreo exterior. La nave de cámaras de cultivo está compartimentada en cuatro cabinas independientes y automatizadas para el control climático (humedad, iluminación) que aseguran las mejores condiciones para el cultivo de las plantas que crecen en su interior. Algunas de las cabinas están acondicionadas para el cultivo hidropónico. Las nuevas instalaciones están adosadas a una nave que dispone de zona de trabajo y servicios (lavado, almacén-taller, despacho, vestuarios-aseos).
Estas instalaciones dan servicio a un gran número de investigadores de la EEAD-CSIC, lo que permite cumplir con los objetivos del Plan Estratégico del Instituto. El servicio está disponible tanto para los investigadores de la EEAD-CSIC (servicio interno) así como para otras instituciones académicas y empresas (servicio externo).
Estación Experimental de Aula Dei - CSIC. Avda. Montañana 1.005. Zaragoza. E-50059 (ESPAÑA). TEL: (+34) 976 716 100. FAX: (+34) 976 716 145

lunes, 8 de octubre de 2018

Simulan la respuesta del Mediterraneo oriental ante escenarios de cambio global.


Los esfuerzos actuales por reducir la pesca podrían no ser suficientes para recuperar los recursos pesqueros de especias nativas, como la merluza, si continúan aumentando la temperatura del mar y la presencia de especies invasoras. Esa es la conclusión a la que llega un trabajo internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que se publica en la revista Scientific Reports.
El ‘Marsupenaeus japonicus’ es una de las especies invasoras detectadas en el Mediterráneo oriental. / CSIC
En el estudio, los científicos han evaluado los efectos de la reducción pesquera en diferentes posibles escenarios futuros. Para ello han usado un modelo ecológico calibrado basado en el Mediterráneo oriental y han evaluado su respuesta ante tres variables: la subida de la temperatura, los cambios en la presión pesquera y el aumento de las especies invasoras. Primero se ha analizado la respuesta del ecosistema a cada una de estas variables de manera independiente para después combinarlas y simular un total de 11 escenarios futuros.
Los autores señalan que al reducir el esfuerzo pesquero manteniendo la temperatura actual el modelo predice la recuperación de algunas especies altamente explotadas. Sin embargo, a medida que aumenta la temperatura futura, algunas especies nativas colapsan mientras que las especies invasoras se expanden. Así, los resultados muestran que en un futuro los beneficios de reducir la pesca pueden ser eclipsados por los aumentos de temperatura previstos según las hipótesis intermedias o altas del cambio climático.
Impacto en los ecosistemas
“Nuestro estudio explora los límites de la sostenibilidad, de cómo los esfuerzos actuales pueden ser insuficientes para mitigar los efectos del cambio climático y las especies invasoras en un futuro”, explica el investigador del CSIC Xavier Corrales, que trabaja en el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC.  “Un ecosistema, cuando está estresado (por la pesca, la presencia de especies invasoras y la subida de la temperatura), es más vulnerable y menos resiliente”, añade.
Marta Coll, coautora del trabajo y también investigadora del Instituto de Ciencias del Mar, apunta: “Dado que los efectos del cambio climático son los más difíciles de gestionar, es preciso usar herramientas a nivel local, como reducir la pesca, y a nivel regional, como por ejemplo prevenir y controlar a las especies invasoras”.
Para desarrollar este trabajo los científicos han empleado como modelo el Mediterráneo oriental ya que es la región de este mar donde se ven más acentuados algunos de estos impactos. Como explica Corrales, “en esta región hay muchas especies procedentes del mar Rojo que han llegado a través del Canal de Suez, hay un alto impacto de la pesca, las condiciones ambientales son extremas y hay un mayor aumento de la temperatura que en el Mediterráneo occidental. Precisamente, este aumento de la temperatura está facilitando la entrada y expansión de especies invasoras y está impactando en las poblaciones y los ecosistemas de todo el Mediterráneo”.
El investigador añade: “Actualmente, el Mediterráneo oriental está sufriendo un cambio importante en cuanto a biodiversidad y estructura y funcionamiento del ecosistema. De hecho, algunos científicos creen que esta zona puede convertirse en una extensión del mar Rojo. Con el continuo aumento de la temperatura, las condiciones del Mediterráneo oriental pueden ayudarnos a predecir lo que ocurrirá en el Mediterráneo occidental, porque los impactos se van extendiendo hacia el norte y el oeste”.
El trabajo ha contado con la participación del Instituto de Investigación Limnológica y Oceanográfica de Israel (Israel), la asociación científica Ecopath International Initiative (España), el Instituto Marino Escocés (Reino Unido), el European Marine Board (Bélgica), la Universidad de Tel Aviv (Israel), y la Universidad de Haifa (Israel).
X. Corrales, M. Coll, E. Ofir, J. J. Heymans, J. Steenbeek, M. Goren, D. Edelist y G. Gal. Future scenarios of marine resources and ecosystem conditions in the Eastern Mediterranean under the impacts of fishing, alien species and sea warming. Scientific Reports. DOI:10.1038/s41598-018-32666-x
Fuente: CSIC 25/09/2018

domingo, 7 de octubre de 2018

“Puerta climatica de Doha”.


La prorroga el Protocolo de Kioto hasta el año 2020, suscrito por los países más sensibilizados del mundo, conocida como “Puerta climática de Doha” ha tenido una evolución histórica en el tiempo.
Dicho cronograma de la lucha contra el cambio climático establecido por los países adscritos es el siguiente:
1972 Primera Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Humano (conocida también como la Conferencia de Estocolmo).
1979 Primera Conferencia Mundial sobre el Clima en Ginebra (por primera vez se consideró el cambio climático como una amenaza real para el planeta).
1988 IPCC Aparece el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), creado por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
1992, Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (popularmente conocida como la Cumbre de la Tierra) en Río de Janeiro, Brasil. Los líderes mundiales adoptaron el plan conocido como Agenda 21, un ambicioso programa de acción para el desarrollo sostenible global.
1995 Primera Conferencia de las partes Berlín. Desde la adopción del Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la Conferencia de las Partes (COP), el grupo de naciones que han firmado la CMNUCC, se ha reunido anualmente. Es la COP la responsable de mantener el proceso en su conjunto en marcha.
1997 Protocolo de Kioto. Es aquí donde los países industrializados adquirieron compromisos concretos y un calendario de actuación para que durante el período del 2008 al 2012, se redujeran las emisiones en un 5,2% con respecto a 1990.
2002, Johannesburgo. Aparece la sociedad civil participando en el tema.
2007, Bali. Se inició el proceso de negociación para el segundo periodo de cumplimiento del Protocolo de Kioto, que tendría vigencia entre 2012 y 2020. Los compromisos de Kioto resultaron insuficientes. Por lo tanto, en Bali se fijó una hoja de ruta (Bali Road Map) con el fin de posibilitar la implementación plena y efectiva.
2009, Copenhague. Se logró fijar la meta de que el límite máximo para el incremento de la temperatura media global sea 2ºC. Sin embargo, no se mencionó como se alcanzaría esta meta en términos prácticos.
2010, Cancún. Dentro de los ejes logrados en los acuerdos de Cancún resalta la creación del Fondo Verde para el Clima para proveer financiación a proyectos y actividades en países en desarrollo.
2011, Durban. XVII Conferencia sobre el Cambio Climático. Los principales emisores de gases de efecto invernadero, como EE.UU. y los países de reciente industrialización Brasil, China, India y Sudáfrica- están dispuestos a iniciar un proceso que se completará en 2015 y que concluirá con un acuerdo legalmente vinculante de protección climática.
2012, Doha. Logran un acuerdo de mínimos, conocido como Puerta Climática de Doha, y que prorroga hasta 2020 el periodo de compromiso del Protocolo de Kioto.
2013, Varsovia. Después de rozar el fracaso, los participantes han conseguido llegar a un acuerdo de última hora que, aunque modesto, establece un nuevo camino hacia un pacto global y vinculante en 2015 y activa las ayudas a los países más vulnerables al cambio climático.
2014, Lima. Los más de 190 países lograron un acuerdo de mínimos que insufla un poco de oxígeno a las asfixiadas negociaciones climáticas y urge a los países desarrollados a prever y movilizar soporte financiero para acciones ambiciosas de mitigación y adaptación para los países ya afectados por el cambio climático.
2015, París. La COP21 concluyó con un texto jurídicamente vinculante que recoge por primera vez el compromiso mundial por mantener el aumento de las temperaturas por debajo de los 2 grados con respecto a los niveles preindustriales y perseguir los esfuerzos para limitar el aumento a 1,5 grados.
2016, Nueva York. El 22 de abril se ratificará formalmente el acuerdo suscrito por los países en la Cumbre de París. Los compromisos se revisarán cada cinco años.
2020. Las naciones con mayor músculo financiero deberán movilizar un mínimo de 100.000 millones de euros anualmente desde este año para apoyar la mitigación y adaptación al cambio climático en los países en desarrollo.
Fuente: Fundación Descubre.

sábado, 6 de octubre de 2018

Prorrogado convenio laboratorio de corrosión marina offshore.

El Boletín Oficial del Estado ha publicado la resolución de 3 de agosto de 2018, del Instituto Español de Oceanografía, O.A., M.P., por la que se publica la Adenda de prórroga al Convenio con la Fundación Centro Tecnológico de Componentes, para la puesta en marcha de una instalación científica de ensayos de corrosión marina.


Imagen: Tecnalia. Laboratorio de Corrosión Marina Offshore.
Nº de Disposición: BOE-A-2018-13514|Boletín Oficial: 240|Fecha Disposición: 2018-08-03|Fecha Publicación: 2018-10-04|Órgano Emisor: Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
De acuerdo con lo previsto en el artículo 48.8 de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público, procede la publicación en el «Boletín Oficial del Estado» de la adenda de la 1.ª prórroga al convenio de 5 de agosto de 2014 entre el Instituto Español de Oceanografía, O.A., M.P. y la Fundación Centro Tecnológico de Componentes para la puesta en marcha de una instalación científica de ensayos de corrosión marina.
Madrid, 3 de agosto de 2018.
El Director del Instituto Español de Oceanografía, O.A., M.P., Eduardo Balguerías Guerra.


viernes, 5 de octubre de 2018

Quiebra primera compañia aeronautica por corrosion.


Según ha publicado el portal aeronáutico A21.com, se ha producido la quiebra de una compañía aérea por problemas de corrosión en sus aviones. El resumen literal de la noticia literal es como sigue:
La aerolínea escandinava Primera Air informó que, a partir de la medianoche del 1 de octubre, cesará todas sus operaciones y entrará en un proceso de administración, con lo que oficialmente declara la bancarrota tras 14 años de operaciones.
El primer aviso de que la empresa pasaba por este proceso fue a través de un comunicado interno en el que Anders Ludvigsson, director de Operaciones de Vuelos de Primera Air Nordic y Primera Air Scandinavia, informó a sus colegas que ambas líneas aéreas se declararían en bancarrota el 2 de octubre.
Poco después de la filtración del memorando, la línea aérea emitió un breve comunicado en el que confirmó la falta de liquidez de ambas empresas (códigos IATA PF y 6F).
“Estoy seguro de que hay muchas razones, sin embargo, los altos costos de las aeronaves con corrosión el año pasado, así como los retrasos en las entregas de los nuevos aviones Airbus llevaron a gastos aún más altos en arrendamientos húmedos y cancelaciones, lo cual, al final fue mucho para ambas aerolíneas”, señaló Ludvigsson.
Posteriormente, la aerolínea publicó en su página de Facebook un estado en el que señaló que los últimos dos años, “una serie de eventos imprevistos y desafortunados afectaron severamente el estatus financiero de Primera Air”.
“En 2017, la compañía perdió uno de sus aviones debido a problemas de corrosión severa y tuvo que cargar con el costo total de su reconstrucción, el cual resultó en una pérdida de más de 10 millones de euros”, señaló.
A lo largo de este año, la low-cost danesa enfrentó una serie de retrasos en la entrega de su nueva flota de aviones A321neo, la cual ocasionó problemas operacionales, cancelaciones, pérdida de ganancias y obligaciones con los pasajeros. Todo esto se tasó en unas pérdidas adicionales de 20 millones de euros.
De acuerdo con Flightradar, Primera Air contaba con una flota de 15 aeronaves: cinco A321neo, dos B737-700 y ocho B737-800.
Durante los últimos meses, la empresa había anunciado el lanzamiento de nuevas rutas transoceánicas con sus A321neo, como por ejemplo sus conexiones desde Madrid y Berlín a Newark, Boston y Toronto, las cuales comenzarían en julio de 2019.
“Obtuvimos los permisos, volamos los vuelos, tuvimos buenas calificaciones de los pasajeros. En otras palabras, cumplimos con nuestra parte de la misión. Los aspectos financieros y comerciales no los pudimos influenciar”, finalizó Ludvigsson.
La empresa contaba con muchas bases desde donde lanzó operaciones de bajo costo a través de su red europea y norteamericana. Por ejemplo, operaba desde los aeropuertos de Stansted (Londres), Arlanda (Estocolmo), Keflavík (Islandia), Gotemburgo (Suecia), Copenhague (Dinamarca), Charles de Gaulle (Francia) y Birmingham (Inglaterra).
Desde la base aérea londinense, Primera Air mantenía operaciones regulares a Washington, Boston, Nueva York y Londres.
De origen danés, Primera Air nació en 2003 con el nombre original de JetX. Adquirió su segundo nombre en 2008 cuando la empresa Primera Travel Group la adquirió.
Artículo completo:

Efecto de la radiación UV-B sobre la variedad Tempranillo.

Este artículo técnico es el resumen de la Tesis Doctoral realizada por Johann Martínez-Lüscher. La investigación se ha llevado a cabo en colaboración entre la Universidad de Navarra (en el marco de la Unidad Asociada al CSIC), la Université de Bordeaux-INRA y la EEAD-CSIC (Fermín Morales, investigador en el Grupo de Fisiología de Estrés Abiótico en Plantas), para estudiar el efecto de la radiación UV-B en la variedad de vid Tempranillo.

La radiación ultravioleta (UV) emitida por el sol es absorbida en gran medida por el ozono que se acumula en la estratosfera. En las últimas décadas, los niveles de radiación UV-B (280-315 nm) han aumentado sensiblemente debido al descenso en la concentración de ozono estratosférico, a su vez inducido por la emisión de gases de origen antrópico como los clorofluorocarbonados.
Tras el éxito del protocolo de Montreal, encaramos una fase de recuperación en la que se prevé una vuelta a los niveles de radiación UV-B similares a los de antes de los años 70 para mediados de este siglo. A pesar de ello, existen algunas incógnitas sobre esta recuperación relacionadas con los posibles cambios globales en el clima y que se comentan a continuación.
Dentro del marco del cambio climático, la temperatura media del planeta se está elevando de forma pareja a los niveles de CO2. En principio, esta mayor temperatura, conllevaría una mayor tasa de evaporación, y por lo tanto, un aumento de la nubosidad y precipitación a escala global. Sin embargo, estas precipitaciones no estarían distribuidas de forma homogénea. De este modo, para la mayor parte de la cuenca mediterránea, las previsiones indican una reducción de la cobertura nubosa media y, por extensión, una reducción de la disponibilidad hídrica y un aumento de la radiación solar incidente, incluyendo la radiación UV-B (IPCC 2013).
Actualmente el cultivo de la vid se ve afectado por un cambio global en el clima, y cabe esperar un mayor impacto en las próximas décadas. Comparando las fechas de cosecha de las últimas décadas con las actuales, se ha observado un adelanto de 2-3 semanas. Así pues, existe un fenómeno generalizado, por el cual la acumulación de azúcar en la uva se da de una forma acelerada, y esto a su vez puede repercutir en otros parámetros de calidad, como la acidez o la coloración de las uvas. Los factores enmarcados dentro de las predicciones climáticas para la región mediterránea: niveles de CO2, temperatura, disponibilidad hídrica y radiación solar, han demostrado tener de forma individual un impacto tanto en la fisiología como en la composición de la uva.
El objetivo de este trabajo fue estudiar cómo la combinación entre la radiación UV-B y los diversos factores enmarcados dentro del cambio climático afectan a los procesos fisiológicos más importantes de la hoja de vid y cómo pueden repercutir sobre la maduración y la calidad del fruto.
Fuente CSIC- Estación Experimental de Aula Dei (EEAD). 07/12/2015
Martínez-Lüscher J, Torres N, Hilbert G, Morales F, Delrot S, Sánchez-Díaz M, Aguirreolea J, Gomès E, Pascual I. Efecto de la radiación UV-B sobre la variedad Tempranillo. La Semana Vitivinícola 3459 (2015).

miércoles, 3 de octubre de 2018

Efectos ecofisiologicos del ozono sobre las plantas mediterráneas.

La Unidad de Ecología Global del CREAF (CSIC), llevó a cabo diversos experimentos para conocer los efectos del ozono troposférico sobre la vegetación mediterránea.

La sinopsis es la siguiente:
Se estudian los cambios en la fisiología y fenología de las especies estudiadas en cámaras de cielo abierto con diferentes concentraciones de ozono. Se ha comprobado que las concentraciones ambientales de este gas están a menudo por encima de los niveles de afectación de las especies más sensibles. La sensibilidad depende de las especies y de las condiciones ambientales, básicamente disponibilidad de agua y temperatura.
Durante la primavera y el principio del verano, las condiciones climáticas y la presencia de contaminantes precursores generan una aceleración en los procesos de formación de ozono troposférico. Como consecuencia de la exposición a altas concentraciones de ozono, pueden reducirse el crecimiento y la producción de los vegetales.
Se han descrito los efectos del ozono sobre especies cultivadas en la costa mediterránea, como por ejemplo la sandía o la planta de la judía, pero son poco conocidos los efectos sobre especies de la vegetación mediterránea, como por ejemplo el pino carrasco, el acebuche, el romero o la encina, entre otras.
Actualmente, se están llevando a cabo experimentos en condiciones controladas en cámaras de cielo abierto para estudiar los efectos del ozono sobre la fisiología y el crecimiento.
El estrés producido por el contaminante se sigue, de manera puntual, con la medida de parámetros de intercambio gaseoso, y de manera integrada, con variables como el crecimiento, la composición isotópica, o los cambios en la fenología o la anatomía foliar.
También se han estudiado posibles interacciones con otros estreses, como el estrés hídrico. Los resultados de estos estudios muestran que las concentraciones de ozono de nuestro país están a menudo por encima de los niveles de afectación de las especies más sensibles.
Fuente: Unidad de Ecología Global. CREAF-CEAB-CSIC-UAB.
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martes, 2 de octubre de 2018

Los electrones libres en la corrosion por contacto entre metales.

Los electrones libres son el resultado del tipo de enlace que existe entre los átomos de los metales, haciendo que sean, en mayor o menor medida, conductores de la electricidad y por tanto generadores de procesos corrosivos cuando dos metales de diferente potencial electroquímico se ponen en contacto, debido a la migración de electrones que se genera desde uno hacia el otro debido a la diferencia de potencial entre ellos, desintegrándose el más débil. Este es un tema de formación académica de los futuros ingenieros y químicos especialistas en control de calidad que imparten universidades y escuelas de ingeniería de todo el mundo, tal como es el caso de la Universidad Politécnica de Valencia. Sin entrar en los procesos de prevención mediante recubrimientos, un ejemplo de la teoría formativa impartida es la que ofrece en su temario, expuesto resumido a continuación.

Cada metal tiene un cierto número de electrones libres, de tal forma que el metal es eléctricamente neutro (número de electrones libres = número de átomos metálicos cargados positivamente).  Cuando dos metales distintos se ponen en contacto entre sí, se genera un desbalance en el número de electrones libres.
Ambos metales tienen un cierto número de electrones libres, de manera que cuando se ponen en contacto, existe un flujo de electrones entre ellos.
Debido a este flujo, el hierro queda con menos electrones de los que tenía inicialmente, mientras que el cobre adquiere más electrones.
Esto genera una carga eléctrica positiva en el hierro y negativa en el cobre.
Este fenómeno se conoce como acople galvánico. 
Si bajo estas condiciones, el hierro y el cobre se ponen en contacto con un líquido, se genera el fenómeno de corrosión galvánica.
El proceso de corrosión galvánica se da de la siguiente manera:
Si los dos metales se unen mediante un alambre para generar contacto entre ambos, los electrones de los Iones Fe+, y los iones Cu+2 viajan del hierro hacia el cobre a través del alambre.  
El hierro adquiere carga positiva, mientras que el cobre adquiere carga negativa debido al exceso de electrones.  Estas cargas eléctricas están en equilibrio entre sí.
Los iones Cu+2 que están disueltos en el líquido, están en contacto con los electrones libres que están en exceso sobre la superficie del cobre.
Cuando un ion Cu+2 se acerca a dos electrones libres, se da la reacción:
Cu+2+ 2e-→Cu.
El cobre metálico que se genera a partir de esta reacción, queda depositado en la superficie del cobre original.
El número de electrones libres en la superficie del cobre se reduce.  La reacción continua hasta que los electrones en el cobre se acaban.
Los iones cobre en solución (Cu+2) se depositan en la superficie del cobre metálico hasta que se agotan los electrones libres. Sin embargo, como el cobre permanece en contacto eléctrico con el hierro, busca la forma de obtener más electrones libres para poder obtener de nuevo su carga negativa de equilibrio.
La única forma de obtener más electrones del hierro, es por medio del siguiente proceso:
Un átomo de hierro sobre la superficie, sigue la siguiente reacción:
Fe →Fe+2+2e-
Esto produce dos electrones libres capaces de viajar hacia el cobre, y un ion Fe+2.  Este ion sale del hierro metálico y se disuelve en el líquido que lo rodea.  El hierro metálico comienza a deshacerse.
El cobre consume electrones, mientras que el hierro genera electrones a costa de su desintegración.  A este proceso se le llama corrosión galvánica, y resulta en la desintegración de uno de los metales en contacto.  La corrosión galvánica continua hasta que alguno de los siguientes factores la detiene:
1. Se elimina el contacto eléctrico entre los metales. Aun cuando existan iones Cu+2 en el lado del cobre que estén consumiendo electrones, si no hay un camino para transportar los electrones entre los dos metales, no se da la desintegración del hierro.
2. Se elimina el líquido en contacto con los metales. Aun cuando exista contacto eléctrico entre ellos, si no hay un líquido que lleve los iones Cu+2 cerca de la superficie del cobre, y que también disuelva los iones Fe+2 generados en el hierro, no podrá haber corrosión galvánica.
Para que se dé la corrosión galvánica, debe existir contacto eléctrico entre los metales, y al mismo tiempo, los metales deben estar en contacto con un líquido.
Muchas veces, para que exista corrosión galvánica no se requiere de dos metales en contacto.   Por ejemplo, las tuberías metálicas para transportar agua potable, pueden formar un acople galvánico con algunos iones disueltos en el suelo.   Estos iones consumen los electrones libres de la tubería, generando la desintegración de ésta con el objeto de restaurar el equilibrio en las cargas galvanizadas se pudren después de algunos años de estar enterradas.
Los minerales disueltos en el suelo, combinados con la humedad del mismo, pueden   consumir los electrones libres que   posee el hierro de la tubería, alterando el equilibrio de su carga eléctrica. Para intentar restaurar ese equilibrio, la tubería comenzará a generar más electrones libres por medio de la desintegración del hierro metálico.
Fe → Fe+2 + 2e-
No siempre el hierro será el que se deshaga cuando se ponga en contacto con otro metal en un medio húmedo.  Para poder predecir cuál metal se corroe, y cuál no, se utiliza la serie galvánica.
Serie galvánica:
Platino
Inertes
Oro
Grafito
Titanio
Plata
Acero inoxidable (pasivo)
Níquel (pasivo)
Bronce
activos
Cobre
Níquel (activo)
Plomo
Acero inoxidable (activo)
Hierro gris
Hierro y acero
Aluminio
Zinc
Magnesio
Cuando dos metales se ponen en contacto entre sí, se corre aquel que está más abajo en la serie galvánica (activos), mientras que el metal que está más arriba no se corroe.
Según esta serie, al colocar en contacto hierro, cobre y un líquido, en condiciones naturales se corroe el hierro, mientras que el cobre queda inerte En el laboratorio, se alteró este equilibrio natural colocando una batería de 1.5 v entre los metales, con los siguientes resultados:
La batería extrae electrones del cobre y los envía al hierro.
El cobre recupera los electrones perdidos oxidándose.
Cu →Cu+2+2-
El cobre se corroe mientras que el hierro queda inerte.
La batería extrae electrones del hierro y los envía al cobre. 
El hierro intenta recuperar los electrones perdidos oxidándose.
Fe →Fe+2+ 2e-
Este es el proceso que se da en forma natural cuando los dos metales están en contacto entre sí sin la ayuda de la batería.
Esto permite crear algunos métodos para prevenir la corrosión galvánica:
Empleo de electrodos de sacrificio. 
Si se conecta un metal más activo a la tubería de acero (como por ejemplo el magnesio), se formará un acople galvánico en donde el magnesio se corroe, pero el acero queda intacto, ya que los iones presentes en el suelo prefieren reaccionar con el magnesio en vez del acero.  Cada cierto tiempo se debe reemplazar el electrodo de magnesio, a fin de proteger la tubería de acero.  Este método se ha utilizado para proteger el casco de los barcos contra la corrosión galvánica.
Empleo de baterías o fuentes de electrones.
Se puede utilizar una corriente eléctrica para proteger a uno de los metales. En algunas aplicaciones, es incómodo utilizar baterías (ya que deben reemplazarse cada cierto tiempo), por lo que puede tomarse electricidad de una línea de distribución cercana, y convertirla en corriente directa.
E terminal de la batería o del rectificador deberá estar conectado al metal que desea protegerse.
El proceso de galvanizado utiliza el acople galvánico para prevenir la corrosión del hierro. El galvanizado consiste en colocar una capa de zinc sobre la superficie de piezas de hierro.  De la serie galvánica se observa que el zinc es más activo que el hierro, en otras palabras, ante la presencia de humedad o ambientes corrosivos, el zinc se corroe manteniendo intacto al hierro.
Debido a la diferencia entre el área de la superficie de zinc y el área del hierro expuesta, la rapidez con que el recubrimiento de zinc se corroe es muy lenta, permitiendo la protección de la pieza.  Al final de un cierto tiempo, el recubrimiento de zinc desaparece, dejando al hierro desprotegido.  Por esta razón, la efectividad de un galvanizado depende del espesor del recubrimiento de zinc aplicado al hierro.
Un ejemplo típico de corrosión galvánica es el que se da en los apliques metálicos decorativos de los automóviles, los cuales, al estar fabricados con metales diferentes al de la puerta, se produce un puente galvánico.
La lluvia aporta el electrolito (el agua) requerido para que se de corrosión.  En este caso, el metal de la puerta es más activo que el del adorno, por lo que la puerta sufre corrosión.
Fuente: UPV