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martes, 19 de junio de 2018

Genetica contra cultivos vulnerables al cambio climatico.

Los genes que necesita la agricultura española.

Investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Politécnica de Madrid lideran un estudio que identifica qué parientes silvestres de cultivos (PSC) son más importantes en el territorio nacional.
Imagen: Brassica barrelieri (Julia Chacón) Imagen: Brassica barrelieri (Julia Chacón).
Los investigadores han generado un listado con más de 900 especies de plantas silvestres emparentadas con 203 cultivos de interés para el país y también para el resto del mundo que podrían ser utilizadas como fuente de genes para la obtención de nuevas variedades adaptadas al cambio climático. Además, los investigadores las han clasificado en cuatro categorías de uso: Alimentación, Pastos y Forraje, Ornamental e Industrial y Otros usos. Los parientes silvestres de cultivos son plantas estrechamente emparentadas con las plantas cultivadas que pueden proporcionar genes de interés mediante técnicas tradicionales de mejora vegetal. “Estas especies han sido priorizadas en función de su facilidad de cruzamiento con los cultivos, su grado de amenaza o su distribución exclusivamente en España”, explica María Luisa Rubio Teso, investigadora del área de Biodiversidad y Conservación de la URJC y autora principal del estudio.
En total, han priorizado 578 especies, de las cuales el 70% pueden ser utilizadas directamente en la mejora de cultivos por su facilidad de cruzamiento con formas domesticadas. Además, el 35% de las especies únicamente se pueden encontrar en España –son endémicas– y alrededor del 25% se encuentran amenazadas. “Estas características imponen la necesidad de promover planes para su conservación en la naturaleza y en bancos de germoplasma”, destaca la investigadora de la URJC. En este sentido, la publicación de la lista priorizada de parientes silvestres de los cultivos supone un importante avance en la implementación de la Estrategia Española de Conservación Vegetal 2014-2020, así como al actual Plan de Actuación del Programa Nacional de Conservación y Utilización Sostenible de los Recursos Fitogenéticos para la Agricultura y la Alimentación (Real Decreto 199/2017, de 3 de marzo). “Esta categorización de las especies sirve como base para adoptar medidas que contribuyan a la conservación de este importante reservorio de genes”, subraya María Luisa Rubio Teso.
En esta investigación, también han colaborado el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria y la Universidad Nacional de Colombia. El trabajo ha sido realizado en el marco del proyecto de investigación PGR Secure, financiado por la Unión Europea, y en el que han participado diez instituciones de toda Europa y cerca de 50 investigadores.
Valor biológico de los parientes silvestres de cultivos
Los cultivos agrícolas son altamente vulnerables al cambio climático debido a la escasa diversidad genética que contienen, lo cual supone un grave riesgo para la seguridad alimentaria. Las plantas silvestres relacionadas evolutivamente con las especies cultivadas se conocen como parientes silvestres de cultivos y son especies que comparten con ellas un importante fondo genético, lo que facilita los cruzamientos entre los dos grupos. La importancia de este hecho radica en que las especies silvestres pueden ser portadoras de características “muy valiosas como son la tolerancia a temperaturas extremas y sequías o resistencia a plagas y enfermedades”, según resalta la investigadora de la URJC. “Esto es debido a que la evolución de sus poblaciones en condiciones naturales hace posible la adquisición de adaptaciones que son clave en el contexto del cambio climático”.
Además, según datos recientes, aproximadamente 7.000 especies componen la flora vascular española y más del 90% podrían ser consideradas un pariente silvestre de cultivo (unas 6.500 especies). “Si se compara con nuestros vecinos europeos, España es un país con una altísima riqueza de recursos fitogenéticos silvestres, es decir, plantas con uso directo o potencial en la agricultura y/o alimentación”, añade María Luisa Rubio Teso.
Fuente: URJC Irene Vega

lunes, 18 de junio de 2018

Corrosion de aceros especiales: Atmosferas y aspectos inductores.


Los aceros son los metales que mayor sensibilidad poseen frente a la corrosión, de ahí que existan diversos procedimientos de protección, sin contar los recubrimientos, especialmente los basados en formulaciones especiales de las aleaciones y sus composiciones, tales como los aceros con características no ferromagnéticas.
La atracción magnética es un método comúnmente utilizado para evaluar el grado de resistencia a la corrosión de los aceros más comunes, pero no un medio siempre fiable. El método habitual de aproximar un imán al acero y determinar que si no existe atracción es acero resistente a la corrosión, o por el contrario, si existe atracción magnética se trata de un acero vulnerable a la corrosión, no es un método siempre infalible.
Por ejemplo, el acero inoxidable 410, que tiene un alto grado de resistencia a la corrosión, sin embargo es tan magnético como el acero al carbono (hierro convencional). El acero inoxidable 300, tan conocido por sus propiedades de resistencia a la corrosión y tan usado en diversas aplicaciones domésticas, desarrollará una ligera atracción magnética cuando está sometido a tratamientos en frío, abrillantamiento, etc.
Haciendo referencia a los aceros más comúnmente empleados en la industria, veamos la relación existente entre la resistencia a la corrosión de un acero y su grado de atracción magnética:
El tipo 316 tiene una atracción magnética del 1% y una susceptibilidad a la corrosión del 0,07%.
El tipo 304 tiene una atracción magnética del 3% y una susceptibilidad a la corrosión del 0,2%.
El tipo 410 tiene una atracción magnética del 100% y una susceptibilidad a la corrosión del 33%.
Finalmente, haciendo referencia al acero al carbono, más común, nos encontramos que presenta una atracción magnética del 100% y una susceptibilidad a la corrosión del 100%.
Como podemos apreciar, la atracción magnética no es un factor siempre fiable para determinar si un acero es resistente a la corrosión o no. Por lo tanto, lo más aconsejable es informarse de las especificaciones y normas que cumple el acero y solicitar el certificado de producto para tener la seguridad de que los materiales que se van a emplear se corresponden con la calidad esperada para cada aplicación.
Atmósferas corrosivas:
Dentro de las condiciones ambientales potencialmente corrosivas para los aceros, podemos citar las siguientes:
Ambiente salino neutro:
La producida por el ambiente marino sin presencia de componentes ácidos, (pH alrededor de 7).
Ambiente salino ácido:
La producida por ambientes activos en los cuales, además de la presencia de sales diversas tales como el ClNa, SO4Cu, etc., pueden existir concentraciones de ácidos, tales como el ácido acético procedente de las siliconas empleadas en la carpintería metálica del aluminio, ácido úrico en granjas, etc., por ejemplo.
Atmósfera urbana:
La generada por la contaminación procedente de los combustibles de los automóviles y las de las calefacciones en presencia de humedad.
Atmósfera industrial:
La producida por la contaminación procedente de las emisiones de los procesos industriales en presencia de humedad (niebla ácida).
Ambientes con sustancias biológicas activas:
Provocada por la contaminación de bacterias aerobias y anaerobias existentes en aguas con altas concentraciones salinas, típicas de los mares y océanos, lagos salados y fosas salinas. Las más significativas son las denominadas ferrobacterias.
Además, de las condiciones ambientales químicamente activas, se producen otras circunstancias que pueden aumentar los procesos electroquímicos de corrosión, de forma agregativa, e incluso a producir un incremento de la velocidad de corrosión, tales como:
Fenómenos galvánicos:
Se produce cuando dos metales, cuyos potenciales de oxidación-reducción son claramente diferenciados, se unen íntimamente en presencia de un electrolito. En estas condiciones se genera una auténtica pila galvánica en la cual el ánodo al oxidarse comienza a generar un flujo electrónico con el consecuente desprendimiento progresivo de la superficie del metal.
Mecanismos bajo tensión:
Se produce como consecuencia de la combinación de dos efectos simultáneos tales como un medio ambiente corrosivo, unido a una tensión mecánica tal como la producida por los efectos continuados de tracción, flexión y torsión, etc.
El deterioro superficial producido en tales condiciones aparece en forma de microrroturas tales como agrietamientos progresivos (fatiga por corrosión).
La inmersión alternativa en soluciones corrosivas:
Se produce cuando las superficies metálicas son periódicamente cubiertas por el agua de mar, por ejemplo, a intervalos repetitivos provocados por el oleaje, mareas, etc.
La alternancia de climas cambiantes:
También denominada de acción climosalina o de ciclos climáticos combinados con niebla salina. Es el que representa más fielmente lo que sucede en la realidad con los ciclos nocturnos y diurnos, donde por la noche sube la humedad baja el punto de rocío (clima húmedo), al amanecer sube la temperatura y baja la humedad (secado), y alternadamente se producen las deposiciones de la niebla salina dispersada por el mar.
Sustancias inductoras influyentes:
No están causadas de manera directa por el agente primario que interacciona con el metal en cuestión, sino por la influencia de los subproductos derivados de dichos agentes primarios. Este tipo de corrosión también se denomina corrosión influenciada. Es el caso de la acción de los microorganismos biológicos, los cuales generan derivados metabólicos que desprenden componentes ácidos, los cuales, influyen en la cinética del proceso de corrosión.

domingo, 17 de junio de 2018

Influencia del espectro luminico en la conservacion de la vida salvaje.


Un equipo internacional de investigadores con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un método de valoración del espectro lumínico de las lámparas de iluminación que permitirá reducir el impacto de la iluminación artificial sobre la vida silvestre. En este estudio, los investigadores han descubierto que las luces blancas y azules son las más dañinas, mientras que las amarillas y ámbar son más benignas. Los resultados, publicado en la revista Journal of Experimental Zoology Part A: Ecological and Integrative Physiology, incluyen una base de datos pública para ayudar a desarrolladores, diseñadores y legisladores a elegir iluminaciones de colores compatibles con la vida salvaje.
Ejemplar de pardela de Newell. / Foto: Airam Rodríguez (Estación Biológica de Doñana/CSIC)
El equipo de biólogos ha estudiado diversas especies de todo el mundo para determinar cómo los tonos de la iluminación moderna, incluidos los LED, afectan a la vida salvaje. El estudio se ha centrado en insectos, tortugas marinas, salmones y aves marinas.
“Los sistemas de iluminación de nuestros entornos al aire libre cambian rápidamente y lo hace de formas que pueden afectar la vida de las especies salvajes. Los encargados de realizar dichos cambios (normalmente los ayuntamientos) no poseen información para decidir qué sistema de iluminación implantar. Nuestro trabajo viene a rellenar ese vacío de información”, indica Airam Rodríguez, investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana.
Rodríguez, que ha participado en el estudio, indica: “Hemos desarrollado un método para examinar la afección de diversas fuentes de iluminación y que será actualizado según aparezcan nuevas tecnologías y nuevos estudios en más animales”. Esta nueva base de datos permitirá que los legisladores puedan seleccionar iluminaciones que compaginen las necesidades de los seres humanos y las de la naturaleza.
Las grandes ciudades y zonas industriales emiten tanta luz por las noches que la mayor parte de la Tierra parece una gran bola brillante, señalan los investigadores. “Los científicos han pasado años investigando cómo el brillo y la dirección de la luz afecta la vida salvaje, incluyendo la migración, la atracción, las relaciones predador-presa y los ritmos circadianos”, añaden. Este estudio se respalda con esos datos y proporciona una herramienta para valorar cómo las populares luces LED (entre otras) afectan a las especies salvajes.
“Este estudio es importante para la conservación de la vida salvaje. Por ejemplo, los jóvenes de las pardelas, unas aves marinas amenazadas como la pardela balear o la pardela cenicienta, abandonan sus nidos por la noche y se desorientan por las luces artificiales, con el consiguiente peligro de caída sobre nuestras ciudades, en vez de ir hacia el mar, que sería su comportamiento natural”, indica el investigador. Los nuevos datos contribuirán a reducir el impacto de la luz artificial sobre la vida salvaje, pues los técnicos podrán evaluar qué tipo de luz es menos perjudicial para cada grupo de especies en particular, concluyen los investigadores.
Fuente: CSIC 12/06/2018
Travis Longcore, Airam Rodriguez, Blair Witherington, Jay F. Penniman, Lorna Herf, and Michael Herf. Rapid Assessment of Lamp Spectrum to Quantify Ecological Effects of Light at Night. Journal of Experimental Zoology Part A: Ecological Genetics and Physiology DOI:10.1002/jez.2184

sábado, 16 de junio de 2018

¿Fue la NASA responsable del calentamiento lunar?


Cuando los astronautas de las misiones Apolo pisaron la superficie lunar, no solo tomaron muestras de roca y polvo, sino que además colocaron instrumentos diversos, entre los cuales se encontraban sondas de temperatura situadas en el suelo a diversas profundidades, las cuales fueron registrando datos térmicos que quedaron archivados en cintas magnéticas de la época.
Imagen: NASA. Misión Apolo 17.
Ahora hemos sabido que un equipo de científicos de la NASA llevaba casi una década analizando todos los registros científicos, entre los cuales se encontraba una inexplicable incógnita relacionada con el ligero calentamiento del subsuelo lunar durante la década de 1970. La investigación sugiere como causa la huella humana.
Lo que dicen es que los astronautas influyeron en la temperatura de la superficie lunar al caminar y conducir sus vehículos sobre ella. Lo achacan a que la Luna reflectó menos luz del Sol hacia el espacio, elevando la temperatura de su superficie entre 1 y 2 grados centígrados en las zonas en que trabajaron.
Hasta aquí es lo que podemos leer en todos los medios de comunicación que hacen referencia al comunicado de la NASA, pero nosotros nos preguntamos: ¿Es creíble que la sombra de tres personas cubiertas por trajes aislados térmicamente y un vehículo a motor eléctrico, pudiesen llegar a generar en tan solo unas horas, un impedimento de reflexión capaz de calentar toneladas de material semejante al de la Tierra hasta elevar ni siquiera un grado centígrado la temperatura de un palmo de terreno? Permítanos ser escépticos.
Dentro de la incredulidad; de ser esto cierto se llegaría a la conclusión de que la prevista colonización humana de la Luna perturbaría su temperatura, cuestión que debería ser motivo de valoración para ser tenida en cuenta en futuras misiones lunares.

viernes, 15 de junio de 2018

La corrosión atmosferica del acero al carbono en ambientes costeros.


El CSIC ha publicado un libro que plasma el grave problema que supone la corrosión atmosférica, especialmente en el entorno marino, y que supone un auténtico compendio de investigación de la resistencia del acero en dichas condiciones ambientales. El libro ya se encuentra a disposición de todos cuantos estén interesados en documentarse de forma solvente sobre este aspecto de la investigación científica y tecnológica de primera mano.
Edición: Manuel Morcillo Linares; Belén Chico González
Nombre de colección:Biblioteca de ciencias
Editorial: Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Año:2018
Número de páginas:397
Soporte:Papel
Precio:46,15 €
IVA:4,00 %
La corrosión atmosférica es la causa más frecuente de la destrucción de metales y aleaciones. Supone más del 50% de los costes directos causados por la corrosión en un país, estimados en torno al 3,5% del Producto Nacional Bruto. El ambiente marino participa en un 21% de este índice lo que muestra la importancia de la corrosión atmosférica marina en aquel porcentaje. La corrosión atmosférica del acero al carbono en regiones costeras constituye un campo científico relativamente joven en el que ya existe un acervo importante de conocimientos acumulados, pero en el que la información disponible en la literatura científica se encuentra muy desperdigada, sin que exista aún un tratado riguroso sobre la materia. Urge, por tanto, una revisión en profundidad que exponga el estado actual de la cuestión y señale los avances que necesariamente deban realizarse en los próximos decenios. La monografía que aquí se presenta, realizada por el grupo CAPA (Corrosión Atmosférica/Pinturas Anticorrosivas), del Centro nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM, CSIC), pretende ese objetivo.
Autoría
Manuel Morcillo Linares
Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad complutense de Madrid (UCM), es actualmente profesor de investigación del Departamento de Ingeniería de Superficies, Corrosión y Durabilidad del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM, CSIC). Ha sido director del CENIM, presidente del International Corrosion Council (ICC) y presidente de la Asociación Iberoamericana de Corrosión y Protección (AICOP). Es autor de más de doscientas publicaciones científicas en revistas españolas y extranjeras y autor o editor de varios libros de la especialidad. Ha sido galardonado por diferentes revistas científicas e instituciones: FSCT (1990), AICOP (1992, 2003, 2006), SSPC (1994), AETEPA (1994), NACE (1995), PCE (1997), JPCL (1998, 2003), ICC (2003, 2017), ACMM (2004), ITPTS (2013). Sus principales líneas de investigación han sido la corrosión en ambientes naturales, principalmente la corrosión atmosférica, y la protección anticorrosiva mediante recubrimientos, en especial las pinturas anticorrosivas.
Belén Chico González
Técnica superior especializada del Departamento de Ingeniería de Superficies, Corrosión y Durabilidad del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CENIM, CSIC). Se licenció en Ciencias Químicas, especialidad en Química Analítica, por la Universidad Complutense de Madrid (1992) y obtuvo su doctorado en Ciencias Químicas, especialidad en Ciencia de Materiales, por la misma universidad (2001). Ha disfrutado de una beca Marina Bueno (mediante un convenio CSIC/ British Council) y realizado tareas de investigación en Swinden Technology Centre (Corus Research Development and Technology) en Rotherham, Reino Unido, en 2000-2001. Se ha especializado en corrosión metálica y protección anticorrosiva de metales mediante recubrimientos en ambientes naturales durante más de veinte años, en los que ha dirigido o participado en diferentes proyectos de investigación nacionales e internacionales. Es autora de más de setenta publicaciones científicas en revistas de la especialidad y coautora de libros y capítulos de libro, y ha presentado más de sesenta comunicaciones a congresos.
Sumario
Prólogo.- Presentación.- Perfil académico de los autores.- Capítulo I. Transcendencia de la corrosión atmosférica marina del acero al carbono.- Capítulo II. Conceptos básicos sobre corrosión atmosférica.- Capítulo III. La experimentación en corrosión atmosférica marina.- Capítulo IV. La atmósfera marina.- Capítulo V. Productos de corrosión atmosférica del acero al carbono.- Capítulo VI. La capa de herrumbre.- Capítulo VII. Mecanismos de corrosión atmosférica del acero al carbono. Capítulo VIII. Atmósferas costeras industriales.- Capítulo IX. Corrosión atmosférica de bienes históricos y arqueológicos de hierro contaminados con cloruros.- Capítulo X. comportamiento a medio y largo plazo del acero al carbono expuesto a atmósferas marinas.- Capítulo XI. Los aceros patinables: aceros al carbono de mayor resistencia a la corrosión atmosférica.
Fuente: Editorial CSIC 2018

jueves, 14 de junio de 2018

El deshielo antartico hace subir el nivel del mar.


En un gran esfuerzo colaborativo, científicos de todo el mundo han utilizado datos satelitales para revelar que el deshielo de la Antártida no solo ha hecho aumentar el nivel del mar 7,6 cm desde 1992, sino que, sobre todo, casi la mitad de esta subida se ha producido en los últimos cinco años.
Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds (Reino Unido), y Erik Ivins, del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA, han dirigido a un grupo de 84 científicos procedentes de 44 organismos internacionales en un estudio que ha dado lugar a la panorámica más completa hasta el momento de los cambios en el manto de hielo antártico.
Su investigación, publicada en Nature, muestra que hasta 2012, cuando se llevó a cabo el último estudio de este tipo, la Antártida perdía 76.000 millones de hielo al año. Esto hacía que el nivel de los mares subiera a un ritmo de 0,2 mm por año.
No obstante, desde entonces la Antártida ha ido perdiendo hielo a una velocidad tres veces mayor.
Entre 2012 y 2017, la Antártida perdió 219.000 millones de toneladas de hielo al año, por lo que el nivel del mar aumentó a un ritmo de 0,6 mm anuales.
Esta información resulta clave para comprender cómo el cambio climático está afectando a la parte más remota del planeta y cómo esto influye en el resto del mundo.
El profesor Shepherd afirma: “Llevábamos mucho tiempo sospechando que los cambios en el clima terrestre afectan a las capas de hielo polares. Gracias a los satélites lanzados por nuestras agencias espaciales, ahora podemos hacer un seguimiento fiable de la desaparición del hielo y de su contribución al nivel del mar”.
“Según nuestros análisis, se ha producido una aceleración en la pérdida del hielo en la Antártida durante la última década, lo que está provocando que el nivel del mar aumente hoy a mayor velocidad que en ningún otro momento de los últimos 25 años”.
“Esto debe preocupar a los gobiernos a los que confiamos la protección de nuestras ciudades y comunidades costeras”.
Aunque para el estudio se han utilizado datos de varios satélites, han resultado de especial utilidad CryoSat y la misión Sentinel-1 de Copernicus, de la ESA.
Equipado con un altímetro radar, CryoSat está diseñado para medir los cambios en la altura del hielo, lo que se utiliza para calcular cambios en su volumen. También está concebido para medir cambios en los márgenes de los mantos de hielo, donde se producen partos en forma de iceberg.
Los dos satélites de la misión de radar Sentinel-1, que estudia el movimiento del hielo, pueden tomar imágenes de la Tierra independientemente de las condiciones meteorológicas y de iluminación, algo esencial durante los meses de oscuridad del invierno polar.
El director de los Programas de Observación de la Tierra de la ESA, Josef Aschbacher, añade que es evidente que CryoSat y Sentinel-1 “están contribuyendo de forma significativa a que comprendamos cómo las capas de hielo responden al cambio climático y afectan al nivel del mar, algo que nos preocupa sobremanera”.
“Aunque estos impresionantes resultados demuestran nuestro compromiso con la investigación del clima a través de esfuerzos como la Iniciativa sobre el Cambio Climático y otras actividades de explotación de datos científicos, también indican lo que se puede conseguir al colaborar con nuestros colegas de la NASA”.
“En cualquier caso, de cara al futuro es importante que contemos con satélites que sigan midiendo el hielo terrestre para mantener un registro de los datos climáticos del manto de hielo”.
La pérdida tres veces mayor del hielo de la totalidad del continente se debe en parte a que los glaciares fluyen más rápido en la Antártida Occidental y la península Antártica.
La Antártida Occidental es la que ha experimentado el mayor deshielo, al pasar de una pérdida de 53.000 millones de toneladas al año en los noventa a 159.000 millones de toneladas al año en 2012. Esto se debe sobre todo al rápido retroceso de los glaciares de Pine Island y de Thwaites, debido a la mayor temperatura del agua marina bajo su barrera flotante.
Eric Rignot, del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA, añade: “Las mediciones recopiladas por los satélites de radar y Landsat a lo largo de los años han documentado los cambios en los glaciares que rodean la Antártida con un nivel de precisión sorprendente, por lo que contamos con información exhaustiva y detallada para comprender los cambios en el flujo del hielo en la Antártida y su efecto al aumentar el nivel del mar en todo el mundo”.
Fuente: NASA

miércoles, 13 de junio de 2018

Calentamiento y habitabilidad de Encelado.


Si el núcleo de Encélado fuera poroso, la fricción de marea podría generar calor suficiente para provocar actividad hidrotermal en su interior durante miles de millones de años, lo que aumentaría sus posibilidades de habitabilidad. 
El interior de Encélado. Image Credit: NASA/JPL-Caltech
Esto es lo que se desprende de un nuevo estudio que acaba de publicar Nature Astronomy, que presenta un primer concepto que explicaría las características clave de Encélado, la luna saturniana de 500 km de diámetro observada por la sonda internacional Cassini a lo largo de su misión, finalizada el pasado mes de septiembre.
Encélado albergaría un océano salado global bajo una capa de hielo con un grosor medio de 20-25 km, que llegaría a tan solo 1-5 km en la región polar sur. Allí, a través de fisuras en el hielo se expulsan chorros de vapor de agua y granos de hielo. La composición del material eyectado, medida por Cassini, incluye sales y polvo de silicio, lo que sugiere que se formarían por la interacción de agua caliente a un mínimo de 90 ºC con la roca del núcleo poroso.
Para esto haría falta una enorme fuente de calor, unas cien veces mayor que la que podría generar la descomposición natural de elementos radioactivos en las rocas de su núcleo, así como un medio que focalizase la actividad en el polo sur.
Se cree que el efecto de marea en Saturno es el responsable de las erupciones que deforman la capa de hielo de Encélado mediante movimientos de atracción y repulsión a lo largo de su recorrido elíptico alrededor del planeta gigante. Sin embargo, la energía producida por la fricción de marea en el hielo sería demasiado débil por sí misma para contrarrestar la pérdida de calor desde el océano: la luna se habría congelado al cabo de 30 millones de años. Sin embargo, como Cassini ha mostrado, la luna sigue siendo extremadamente activa, lo que sugiere que está sucediendo algo más.
“Aunque nunca ha estado claro cuál es la fuente de la que Encélado obtiene la energía para permanecer activa, ahora hemos visto con más detalle cómo la estructura y la composición de su núcleo rocoso podría tener un papel fundamental en la generación de la energía necesaria”, señala el autor principal del estudio, Gaël Choblet, de la Universidad de Nantes (Francia).
En las nuevas simulaciones, el núcleo está formado por roca porosa deformable y no consolidada, que el agua puede permear fácilmente. Así, el agua líquida fría del océano puede filtrarse hasta el núcleo y calentarse gradualmente a medida que penetra debido a la fricción de marea entre fragmentos de roca en movimiento.
El agua circula por el núcleo y luego vuelve a ascender debido a que está más caliente que la materia circundante. En última instancia, este proceso transfiere calor al fondo del océano en columnas delgadas que interactúan estrechamente con las rocas. En el suelo oceánico, estas columnas llegan al océano más frío.
Se calcula que un solo punto caliente en el fondo oceánico liberaría hasta 5 GW de energía, equivalente a la energía geotérmica consumida al año en Islandia.
Estos puntos calientes del fondo oceánico generan columnas que ascienden varios centímetros por segundo. No solo las columnas hacen que la corteza helada que hay por encima se funda, también transportan durante semanas y meses, desde el fondo oceánico, pequeñas partículas que después liberan al espacio en forma de chorros helados.
Además, los modelos informáticos de los autores muestran que la mayoría del agua se expulsaría en las regiones polares de la luna, con un proceso en cadena que provocaría puntos calientes en zonas localizadas y, en consecuencia, un menor grosor en la capa de hielo justo encima, algo que coincide con lo interpretado por Cassini.
“Nuestras simulaciones pueden explicar al mismo tiempo la existencia de un océano global, debido al transporte de calor a gran escala entre las profundidades del interior y la capa de hielo, y la concentración de actividad en una región relativamente reducida alrededor del polo sur, lo que justificaría los principales fenómenos observados por Cassini”, explica el coautor del estudio Gabriel Tobie, también de la Universidad de Nantes.
Los científicos afirman que las interacciones eficientes de roca-agua en un núcleo poroso provocadas por la fricción de marea podrían generar hasta 30 GW de calor a lo largo de decenas de millones y hasta miles de millones de años.
“Futuras misiones capaces de analizar las moléculas orgánicas de las columnas de Encélado con mayor precisión que Cassini serían capaces de confirmar si el mantenimiento de las condiciones hidrotermales podría haber permitido el surgimiento de vida”, apunta Nicolas Altobelli, científico del proyecto Cassini de la ESA.
Una misión futura, equipada con un radar que penetre el hielo, también podría acotar el grosor del hielo y sobrevuelos adicionales —o un orbitador— mejorarían los modelos del interior, verificando también la presencia de columnas hidrotermales activas.
“En la próxima década, con la misión Juice, enviaremos a las lunas jovianas instrumentos de nueva generación, incluido un radar de penetración de suelo. Esta misión se dedicará específicamente a evaluar el potencial de habitabilidad de los mundos oceánicos del Sistema Solar exterior”, añade Nicolas.
Fuente: NASA

martes, 12 de junio de 2018

Hormona vegetal de crecimiento de plantas en gravedad.

Identificado un mecanismo molecular que controla la respuesta del crecimiento de las plantas frente a la gravedad.

Investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València,  las plantas frente a la gravedad. El trabajo se publica en la revista PNAS.
La auxina es una hormona vegetal de las plantas que controla múltiples procesos, entre ellos la dirección de crecimiento de la planta en respuesta a los estímulos, como por ejemplo la luz o la gravedad. 
Imagen: Planta con una tinción que permite ver los granos de almidón, que son los que le sirven a la planta para reconocer la dirección y el sentido de la gravedad. /CSIC
El investigador del CSIC Miguel Blázquez, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, explica que “la auxina se distribuye por la planta, y su acumulación en ciertos sitios y no otros determina que la planta crezca curvándose en una determinada dirección. La gravedad y la orientación de la luz modifican la posición y la actividad de los transportadores de auxina, haciendo que se redistribuya por la planta en respuesta a estas señales. Pero no se sabía hasta qué punto era importante también el control sobre la cantidad de auxina, además de su distribución.”.
Los investigadores han trabajado con un mutante de la planta modelo de investigación Arabidopsis thaliana llamado iamt1, que se caracteriza por su incapacidad para inactivar la auxina. “Hemos observado que tener demasiadas auxinas en un órgano impide que ese órgano mantenga la curvatura que le corresponde, como en el caso del gancho apical, o que se gire como corresponde en respuesta a la gravedad, o sea, que se enderece cuando está tumbado. Estos resultados nos proporcionan una nueva herramienta para modificar los patrones de crecimiento de las plantas mediante el control de la cantidad de auxina activa que acumulan”, concluye Blázquez.
Este trabajo, en el que también han participado la Universidad Politécnica de Madrid, y las universidades de Düsseldorf y Regensburg (Alemania), amplía los conocimientos que se tienen de las auxinas, la hormona vegetal responsable de regular el crecimiento de las plantas y procesos tan relevantes como la reproducción en condiciones de estrés, lo que puede tener aplicaciones futuras en el sector agronómico.
Fuente: CSIC 12/06/2018
Mohamad Abbas, Jorge Hernandez-García, Stephan Pollmann, Sophia Samodelov, Martina Kolb, Jiří Friml, Ulrich Hammes, Matias Zurbriggen, Miguel A. Blázquez, David Alabadi. Auxin methylation is required for differential growth in Arabidopsis.PNAS. DOI: 10.1073/pnas.1806565115

lunes, 11 de junio de 2018

Las temperaturas extremas aumentan el riesgo de accidentes laborales.

El frío y el calor intensos incrementan el riesgo de accidente laboral en España en un 4% y un 9%, respectivamente. Así concluye un estudio, publicado en Environmental Health Perspectives, que revela cómo las mujeres parecen ser más vulnerables al frío y los hombres al calor. La pérdida de días laborales por la temperatura tuvo un coste anual en España de más de 360 millones de euros, lo cual equivale al 0,03% del PIB de 2015.
Una de las medidas para disminuir los accidentes puede ser la restricción del trabajo en las horas más frías y calurosas. / Unsplash (creative commons).

Trabajar con temperaturas de moderadas a extremas podría aumentar el riesgo de sufrir un accidente laboral. Es la principal conclusión de un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación Bancaria ”la Caixa”, que ha analizado los datos de los cerca de 16 millones de accidentes de trabajo que han tenido lugar en España durante 20 años.
Aunque desde hace años se ha relacionado el frío y el calor extremos con un mayor riesgo de accidentes laborales, la evidencia científica que existía hasta ahora se limitaba a un pequeño número de estudios con pocos casos y una extensión geográfica limitada, y el impacto económico que comporta aún no se había analizado en detalle.
La exposición a temperaturas de moderadas a extremas podría ser la responsable de más de medio millón de los accidentes de trabajo
El nuevo trabajo, publicado en la revista Environmental Health Perspectives, es el primero que abarca los datos de un país entero y que además realiza una estimación económica del impacto. Se analizaron los datos de los casi 16 millones de accidentes laborales registrados en España entre 1994 y 2013 con al menos un día de baja por enfermedad. Esta información se consideró en relación a las temperaturas diarias de la provincia donde se produjo el accidente.
“La exposición a temperaturas de moderadas a extremas podría ser la responsable de más de medio millón de los accidentes de trabajo que ocurrieron durante el período de estudio”, destaca Èrica Martínez, investigadora de ISGlobal y primera autora del trabajo. Se relacionaron con la temperatura una media de 60 accidentes laborales diarios –cerca de 22.000 al año–, que conllevaron baja de al menos un día, lo que representa el 2,7% de todos los accidentes laborales.
Los datos apuntan que, mientras que el frío extremo aumenta el riesgo de accidentes de trabajo en un 4%, el calor extremo lo incrementa en un 9%. Los mecanismos biológicos que vinculan la exposición a temperaturas ambientales extremas y el riesgo de accidentes laborales ocupacionales “aún no están del todo claros”, explica Martínez.
La mayoría de las lesiones incluidas en este estudio fueron fracturas óseas y lesiones superficiales, “lo que sugiere que el mecanismo subyacente puede estar relacionado con la disminución de la concentración o la alteración del juicio que afecta a la seguridad laboral”, comenta la investigadora. Además, los efectos de la temperatura no se limitan solo al día de la exposición, sino que se aprecia “un patrón de retraso observado”, que puede ser debido a la fatiga acumulada y a la deshidratación en días posteriores.
Pérdidas de más de 360 millones de euros
Otro de los resultados es que las mujeres parecen ser más vulnerables al frío y los hombres al calor, diferencia que puede ser explicada porque las mujeres tienen tasas de sudoración más bajas que los hombres en climas cálidos. Por otro lado, las personas trabajadoras más vulnerables al calor fueron las más jóvenes, posiblemente porque tienden a hacer un trabajo físicamente más exigente.
Los efectos de la temperatura no se limitan solo al día de la exposición debido a la fatiga acumulada y a la deshidratación en días posteriores.
En cuanto al impacto económico, el estudio estima que la pérdida de días laborales por la temperatura tuvo un coste anual en España de más de 360 millones de euros, lo cual equivale al 0,03% del PIB de 2015. El calor moderado fue el que más contribuyó a las pérdidas económicas.
Xavier Basagaña, investigador de ISGlobal y coordinador del estudio, concluye que “en el contexto actual de cambio climático, estos resultados requieren de intervenciones de salud pública para proteger a las personas trabajadoras”.
“La mayoría de accidentes laborales son atribuibles al calor y frío moderados, lo que resalta la importancia de que las políticas y planes de salud pública también cubran los rangos de temperatura moderados, que son más comunes que las temperaturas extremas y representan un mayor número de accidentes”, añade.
Algunas de las medidas preventivas que se pueden incorporar en las políticas de salud pública son la restricción del trabajo en las horas más frías y calurosas, la toma de descansos, garantizar una hidratación adecuada y usar la ropa idónea para el trabajo a realizar.
Referencia bibliográfica:
Environ Health Perspect; DOI:10.1289/EHP1837
Fuente: Agencia SINC

domingo, 10 de junio de 2018

Respuestas fenologicas al cambio climatico.

La fenología, es decir, el calendario anual de hechos como la reproducción o la migración, es un aspecto clave de la biología de las especies en climas templados. Un estudio que analiza datos de 21 países confirma que la respuesta fenológica de las especies a los incrementos de temperatura, ya conocida en estudios locales, es un hecho general. Otros estudios muestran que los efectos de la precipitación sobre la fenología son muy variables.

El cambio climático produce, y probablemente seguirá produciendo, un aumento de la temperatura y de la sequía en la región mediterránea, lo que induce alteraciones graduales en la fenología de plantas y animales. La mayoría de estudios sobre los efectos del cambio climático en la fenología se han centrado en el calentamiento. Los numerosos resultados de estos estudios muestran que el cambio climático ha alterado la salida de las flores, la salida y la caída de las hojas y de los frutos, y las épocas de migración de los animales.
Fig. Histograma de las tendencias fenológicas de las plantas en Europa, expresadas como número de días por año que se avanzó (valores negativos) o retardó (valores positivos) la salida de las hojas y la floración durante el periodo 1971–2000. Estos días/año son los coeficientes de regresión de las correspondientes tendencias temporales. Obsérvese que la moda (el caso más frecuente) se sitúa alrededor de -0,5 días/año, es decir, un adelanto de la primavera biológica de 15 días en 30 años.
Un metanálisis reciente hecho con datos de 21 países europeos, en el que ha participado el CREAF, confirma la generalización de la respuesta fenológica de las especies a los incrementos de temperatura. El metanálisis demuestra que la fenología de las especies responde a la temperatura de los meses precedentes, con un adelanto medio de la primavera de 2,5 días por cada ºC que aumenta la temperatura, y un retardo de la llegada del otoño de 1 día por ºC.
Los efectos fenológicos que puede tener una mayor sequía se conocen mucho menos. Para llenar este vacío, en el CREAF se ha estudiado la variabilidad espaciotemporal de las respuestas fenológicas de diferentes especies y regiones a cambios en los patrones de precipitación. Se realizaron experimentos que simulaban las condiciones de sequía predichas para las próximas décadas en un matorral (Garraf) y un encinar (Prades), se analizó una serie de datos fenológicos de los últimos 50 años en relación con la precipitación, y se analizaron imágenes de satélite (MODIS) de la península Ibérica. 
Fig. Día del año en el que se produce el enverdecimiento del paisaje. En la mitad norte de la península, el enverdecimiento tiene lugar hacia mediados de marzo, excepto en zonas de montaña. Al suroeste peninsular, tiene lugar entre mediados de septiembre y diciembre. Basado en el índice de reflectancia EVI obtenido a partir de imágenes MODIS del año 2001.
En este conjunto de estudios, los efectos de los cambios en la precipitación y, por tanto, en la disponibilidad de agua sobre la fenología han sido complejos: han variado espacialmente, temporalmente y según la especie. Por ejemplo, en la península Ibérica el momento de enverdecimiento del paisaje (definido como la fecha en que la biomasa verde alcanza la máxima tasa de incremento), tradicionalmente asociado a la primavera astronómica, está determinado por la temperatura en la mitad norte, más fría, mientras que en la mitad sur, más seca y cálida, el enverdecimiento tiene lugar en el otoño y está determinado por la llegada de las lluvias.
Fuente: CREAF
Peñuelas J, Filella I, Zhang X, Llorens L, Ogaya R, Lloret F, Comas P, Estiarte M, Terradas J (2004). Complex spatio-temporal phenological shifts as a response to rainfall changes. New Phytologist 161:837- 846.
Menzel A et al (2006). European phenological response to climate change matches the warming pattern. Global Change Biology 12:1969-1976.

sábado, 9 de junio de 2018

Importancia de la corrosion en los aerogeneradores marinos.

La protección contra la corrosión en el mundo de las energías renovables, a día de hoy se encuentra en plena ebullición, especialmente en el caso de los aerogeneradores que forman parte de los parques eólicos marinos.

Imagen: Grupo General Cable.
Para asegurar la viabilidad económica de estas fuentes de energía, su durabilidad y calidad, los países desarrollados prescriben normas de aplicación para asegurar la trazabilidad internacional, tales como por ejemplo:
EN ISO 12944 Paints and varnishes – Corrosion protection of steel structures by protective paint systems.
EN ISO 20340, “Paints and varnishes — Performance requirements for protective paint systems for offshore and related structures”.
NORSOK M 501, Surface Preparation and Protective Coating.
Etc., etc.
Y es que si no se legisla documentalmente el procedimiento de protección de este tipo de instalaciones, la corrosión puede eliminar la funcionalidad y con ella la viabilidad económica de los aerogeneradores como energía alternativa para la lucha contra el cambio climático y la sostenibilidad del planeta. Por ello, la protección anticorrosiva en el sector de la energía eólica offshore es vital para el éxito de esta fuente de energía renovable, aunque es muy importante evaluar correctamente los costes.
La aplicación de revestimientos sobre las torres de acero en alta mar puede llegar a costar entre 15 y 25 € / m², dependiendo de las condiciones de trabajo precisas y de los sistemas de recubrimiento. El coste de mantenimiento contra la corrosión de estas estructuras en tierra puede ser de 5 a 10 veces más caras que en la fábrica; pero si estos recubrimientos se realizan en alta mar, los costes finales pueden llegar a superar los 1.000 € / m².
La pintura es un método ampliamente utilizado para la protección de estructuras metálicas contra la corrosión. La mayoría de pinturas son de bases orgánicas con partículas de metal, compuestos inhibidores de la corrosión o aditivos inertes. Estos recubrimientos pueden aplicarse por inmersión, brocha o pistola, sobre las superficies adecuadamente preparadas por granallado.
La protección mediante pintura requiere varias capas, que comprenden una imprimación previa, dos o tres capas de protección primaria y una capa superior decorativa. La evaluación a largo plazo ha demostrado que la pintura tiene una vida útil más corta que la metalización.
Metalización por rociado térmico
Las partículas del metal rociado impactan y se unen al acero rugoso y solidifican. La aplicación de capas sucesivas de metal han de garantizar un espesor de recubrimiento, como mínimo de 300 micras (1,600 g / m2), aunque recubrimientos 80 micras de espesor (425 g / m2) suelen ser las más habitualmente empleadas por razones de coste.
Protección anticorrosiva con zinc metalizado
El zinc metalizado es muy versátil y la solución perfecta para protección contra la corrosión de las grandes estructuras de acero tales como las empleadas para sustentar los aerogeneradores. Se puede aplicar ya sea en una fábrica o “in situ”. Se requieren condiciones secas para la aplicación, con una temperatura siempre por encima de 5 ° C, más alta que la del punto de rocío local del aire.
Para las zonas submarinas, por lo general se emplea protección catódica mediante ánodos de sacrificio de zinc, o corrientes galvánicas.
La conductividad del agua de mar y la humedad constante hacen imprescindible el uso de los mejores medios de protección contra la corrosión, no solo en las zonas sumergidas, sino también en el exterior, e incluso dentro de la torre y en todas las partes de la turbina eólica del aerogenerador.
Por ejemplo, al estar el interior de la torre bajo alta humedad constantemente, si garantizamos una correcta protección, aumentaría aún más la vida de servicio del aerogenerador, prolongando su resistencia a las fuerzas del viento y al impacto del oleaje repetitivo.
Las ventajas de la metalización por rociado térmico son relevantes:
Los productos son de calidad y pureza consistentes. No requieren la mezcla antes de la aplicación.
Los materiales tienen una vida útil muy larga si se almacena correctamente.
El  proceso de metalización por rociado térmico requiere menos pasos. Esto permite un control de calidad más simple y menor frecuencia de fallos.
Los metalizados no requieren tiempos prolongados de curado o secado.
Los metales pueden ser rociados en una gama más amplia de condiciones climáticas (temperatura y humedad) que las pinturas.
Zinc y aluminio rociados dan protección contra la corrosión con efecto inmediato.
Los productos empleados en la metalización por rociado térmico no incluyen compuestos orgánicos volátiles (COVs).
Al tratarse de un recubrimiento conductor, si la capa de metalizado se daña, el ánodo de sacrificio ayuda a proteger zonas más sensibles.
La metalización tiene una mayor resistencia mecánica que las pinturas y pueden soportar mejor el deterioro mecánico.
La adherencia es sustancialmente mejor.
Diferencia entre fatiga por tensión y por corrosión.
Mientras que la fatiga por corrosión presenta grietas transgranulares, la corrosión por tensión por lo general genera grietas intergranulares. Además, la fatiga por corrosión puede ser propensa a la mayoría de los materiales (especialmente aleaciones de alta resistencia); mientras que la corrosión por tensión es poco frecuente en los materiales técnicos.
Planes de mantenimiento
Para evitar la fatiga por corrosión es necesario aplicar un buen plan de mantenimiento:
Mediante el uso de inhibidores y recubrimientos antes de que comience la fatiga corrosión.
Mantener íntegros los ánodos de sacrificio en las zonas sumergidas.
Reducir la fatiga mecánica evitando vibraciones.
Emplear aleaciones de alta resistencia frente al agua salada.
Reducir la concentración de esfuerzos para minimizar tensiones mecánicas.
Concentrar las inspecciones en las secciones críticas.
Aplicación de metalizaciones correctoras puntuales.
Fuente: K. Mühlberg “Corrosion Protection for Windmills Onshore and Offshore” J. Prot. Coatings and Linings, 21, 4, (2004), pp. 30-35

jueves, 7 de junio de 2018

Victimas de desastres climaticos en cifras OMM.

La OMM revela las cifras más elevadas de víctimas mortales por ciclones tropicales, tornados, rayos y tempestades de granizo.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha dado a conocer los "récords mundiales" del número de víctimas mortales registradas por causa de ciclones tropicales, tornados, rayos y tempestades de granizo. En el mismo informe, además, pone de relieve la importancia de las alertas tempranas y de la reducción de los riesgos de desastre. Es la primera vez que en el Archivo oficial de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de la OMM se incluyen, además de récords de temperatura y otras variables, los impactos de fenómenos específicos.
Los datos se han anunciado poco antes de la celebración de dos conferencias importantes sobre la mejora de los sistemas de alerta temprana multirriesgos y el fortalecimiento de la reducción del riesgo de desastres, en Cancún (México), a finales del pasado mes de mayo, que han sido organizadas por la OMM y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres.
"Los fenómenos meteorológicos extremos ocasionan graves destrozos y causan un gran número de víctimas mortales. Esa es una de las razones por las que la OMM se esfuerza en mejorar las alertas tempranas multirriesgos y las predicciones que tienen en cuenta los impactos, y en aprender de las lecciones extraídas de desastres ocurridos en el pasado para evitar que se repitan en el futuro", afirmó Petteri Taalas, Secretario General de la OMM. "Nunca debería perderse de vista la faceta humana inherente a todo fenómeno extremo", señaló.
Un comité de expertos de la OMM realizó una exhaustiva investigación sobre los registros fehacientes de casos de mortalidad relacionados con cinco fenómenos meteorológicos específicos. En la investigación no se tuvieron en cuenta las olas de calor y frío, ni las sequías o las inundaciones. Se espera que en el futuro se añadan los impactos de otros fenómenos al Archivo oficial de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, que mantiene la Comisión de Climatología de la OMM y en el que se recogen datos detallados de los récords de calor, frío, velocidad del viento, precipitaciones y otros fenómenos.
El comité llegó a las siguientes conclusiones:
Récord de mortalidad causada por un ciclón tropical: se estima que el paso de un ciclón tropical los días 12 y 13 de noviembre de 1970 por Bangladesh (entonces el Pakistán Oriental) causó directamente la muerte de 300 000 personas.
Récord de mortalidad causada por un tornado: se estima que el tornado que destruyó el distrito de Manikganj, en Bangladesh, el 26 de abril de 1989 causó 1 300 víctimas mortales.
Récord de mortalidad causada por un rayo (de forma indirecta): se estima que el incendio causado en varios tanques de combustible por un rayo en Dronka (Egipto) el 2 de noviembre de 1994 provocó la muerte de 469 personas.
Récord de mortalidad causada directamente por un solo rayo: 21 personas que se encontraban en una choza de las tierras tribales en fideicomiso de Manica en Zimbabwe (entonces Rhodesia) murieron a causa de un único rayo el 23 de diciembre de 1975.
Récord de mortalidad causada por una tempestad de granizo: una fuerte tempestad de granizo, que ocurrió cerca de Moradabad (India) el 30 de abril de 1888, mató a 246 personas con pedriscos tan grandes como "huevos de ganso, naranjas y pelotas de críquet". 
"Un aspecto abarcado por los debates y estudios relativos al cambio climático es la mayor amenaza de mortalidad que este supone para la población del planeta. A medida que la población mundial prosigue su crecimiento paralelamente al cambio climático mundial, una mayor parte de la humanidad se ve amenazada por numerosos fenómenos climáticos y meteorológicos", escribió el comité de expertos en un artículo publicado en la edición en línea de la publicación Weather, Climate and Society (Tiempo, clima y sociedad) de la Sociedad Meteorológica de los Estados Unidos.
"No obstante, la vulnerabilidad depende tanto del riesgo de que se produzca un fenómeno como de la adaptación o resiliencia al fenómeno. Por ejemplo, la mortalidad relacionada con una ola de calor tiende a disminuir cuando se generaliza el aire acondicionado. De igual modo, el número de víctimas originadas por un rayo decrece cuando se instalan pararrayos en los almacenes de municiones y se establecen protocolos de seguridad para casos de rayos en los programas de atletismo", escribieron los expertos.
Los fenómenos meteorológicos extremos ocasionan graves destrozos y causan un gran número de víctimas mortales.
La tasa de mortalidad general también puede disminuir gracias a la mejora continua de las infraestructuras de predicción y aviso. Por ejemplo, el sistema Meteoalarm en Europa, que es un servicio en línea concebido para proporcionar avisos de fenómenos meteorológicos extremos en tiempo real a las personas que viajan por Europa.
"Aun con estas mejoras, seguirá habiendo mortalidad por causa de los fenómenos meteorológicos. Para situar en el contexto histórico que corresponde las posibles catástrofes del futuro, resulta útil tener conocimiento de cómo han ido evolucionando los datos sobre la mortalidad asociada a los fenómenos meteorológicos, recogidos durante los últimos 150 años de registros meteorológicos internacionales oficiales", dijo el comité de la OMM.
El variado grupo de 19 expertos internacionales estaba compuesto por climatólogos y meteorólogos, así como por un médico y un historiador de la meteorología. Consideró únicamente los casos de mortalidad por fenómenos meteorológicos extremos a partir de 1873, fecha en la que se creó la Organización Meteorológica Internacional, predecesora de la OMM, aun cuando antes de esa fecha también se hubieran dado fenómenos con tasas de mortalidad especialmente altas, para garantizar así la calidad de los datos meteorológicos disponibles. El grupo de expertos asumió la tarea de obtener documentación directa sobre cada fenómeno y establecer el número de víctimas asociado a cada fenómeno con la mayor precisión posible.
Los expertos seleccionaron cuidadosamente fenómenos determinados con el fin de establecer procedimientos y directrices para posibles evaluaciones futuras de otros fenómenos como las olas de calor o las inundaciones.
"Las muertes causadas por estos fenómenos ponen de relieve el lado trágico inherente a los diferentes tipos de condiciones meteorológicas. El conocimiento detallado de estos fenómenos extremos del pasado confirma que tenemos la responsabilidad permanente no solo de predecir y vigilar el tiempo y el clima, sino también de utilizar esa información para salvar vidas en todo el mundo, de modo que se atenúe el impacto de este tipo de desastres o incluso se elimine en el futuro", dijo Randall Cerveny, portavoz de la OMM sobre fenómenos meteorológicos y climáticos extremos.
Como es la práctica habitual con las evaluaciones de fenómenos meteorológicos extremos que realiza la OMM, si surgen elementos nuevos podrán realizarse nuevas evaluaciones en el futuro.
"La validación de estos nuevos valores mundiales para los casos de mortalidad causada por fenómenos extremos constituye una prueba sólida en lo que se refiere a muchos de estos fenómenos mortales que no han sido compilados de forma rigurosa en el pasado; asimismo, viene a confirmar lo que ya se sabía, es decir, que algunos tipos de condiciones meteorológicas pueden causar numerosas víctimas mortales, y además constituye una referencia que puede usarse para comparar posibles tragedias que se produzcan en el futuro a causa de fenómenos meteorológicos", manifestó Thomas Peterson, presidente de la Comisión de Climatología de la OMM.
La OMM está intensificando su colaboración con las organizaciones asociadas de las Naciones Unidas para contribuir a mejorar los conocimientos sobre los efectos de los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en los ámbitos humanitario y ambiental, y ha empezado a tener en cuenta esta información en sus informes sobre el estado del clima.
Información detallada sobre los fenómenos extremos
Ciclón tropical más mortífero:
El ciclón tropical que ha causado la mortalidad más alta fue el que en 1970 arrasó Bangladesh (entonces el Pakistán Oriental) los días 12 y 13 de noviembre. Se estima que este ciclón tristemente célebre, también denominado el Bhola en algunas ocasiones, causó entre 300 000 (estimaciones mínimas) y 500 000 (estimaciones máximas) víctimas mortales (en su mayoría como resultado de una gran marea de tempestad que arrolló las islas y las marismas situadas a lo largo de las costas del golfo de Bengala). Al igual que sucede con cualquier desastre de tal magnitud, suelen darse balances exagerados del número de víctimas y es difícil obtener cifras oficiales, pero el comité convino en que las estimaciones mínimas eran las que estaban documentadas con mayor exactitud.
Tornado más mortífero:
El 26 de abril de 1989 un tornado asoló el distrito de Manikganj, en Bangladesh, destruyendo dos ciudades y dejando a unas 80 000 personas sin hogar. Esta violenta tormenta, de una anchura cercana a 1,6 km, dejó más de 12 000 heridos y se le atribuye un elevado número de víctimas mortales que, según las estimaciones más fiables consideradas por el comité, fue de 1 300 personas.
Efectos indirectos de los rayos:
Tormentas sumamente violentas asolaron Dronka (Egipto) el 2 de noviembre de 1994, causando grandes daños y crecidas repentinas. Un rayo incendió tres tanques de almacenamiento de petróleo, cada uno de los cuales contenía unas 5 000 toneladas de combustible para aeronaves o gasóleo. Estos tanques estaban situados junto a unas vías férreas que, posteriormente se hundieron debido a que el terreno cedió a causa de las aguas de la crecida. El combustible prendió fuego con la descarga del rayo y las aguas de crecida empujaron el combustible inflamado hasta el pueblo. En un documento oficial el Ministerio
de Salud de Egipto se informó de que en los hospitales de la región habían ingresado 469 muertos.
Efectos directos de los rayos:
Se determinó que el mayor número de víctimas mortales causadas directamente por un rayo era de 21 personas. El hecho se produjo el 23 de diciembre de 1975, momento en que esas personas se encontraban en una choza en las tierras tribales en fideicomiso de Manica en la Rhodesia Oriental [actual Zimbabwe]. Casi el 90% de los edificios del África Subsahariana, especialmente las viviendas, carece de pararrayos, lo que deja a familias enteras, escolares y trabajadores en situación de vulnerabilidad permanente. Las escuelas y los hogares, en particular, tienden a estar construidas en adobe, con el tejado de paja o de chapa sujeto con piedras.
Granizo más mortífero:
A la tempestad de granizo que ocurrió cerca de Moradabad (India) el 30 de abril de 1888 se le atribuyen nada menos que 246 víctimas, que murieron a causa de pedriscos tan grandes como "huevos de ganso, naranjas y pelotas de críquet". Un meteorólogo que fue testigo ocular de la tempestad apuntó que los tejados de las casas se vinieron abajo, las puertas y ventanas se rompieron, y las verandas se las llevó el viento. "Las personas a las que la tempestad sorprendió al aire libre y sin cobijo murieron a causa del pedrisco que les cayó encima. En la pista de carreras se encontraron 14 cadáveres. La tempestad sorprendió y aniquiló a los asistentes de más de una celebración de boda cerca de las orillas del río. La policía informó de que 1 600 cabezas de vacunos, ovinos y caprinos murieron a causa de la tempestad", escribió John Eliot, que se iba a convertir en el primer Director General del Departamento de Meteorología de la India.
En el Archivo de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de la OMM figura una lista completa de esos fenómenos, que engloba información como las temperaturas máximas y mínimas y los récords de precipitación a escala mundial, el pedrisco más pesado, el período de sequía más prolongado, la ráfaga de viento más fuerte, y los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de ambos hemisferios.
Fuente: AEMET

miércoles, 6 de junio de 2018

Tecnologia de recubrimientos contra la tribocorrosion.

La tribotecnología es una disciplina que cada vez cobra una mayor importancia en un gran número de sectores industriales. Tanto es así, que merece la organización de eventos específicos, entre los que cabe señalar congresos internacionales tales como el conocido como LUBMAT.

Entre los días 5 y 6 del presente mes de junio, se ha celebrado, en el Palacio Miramar de San Sebastián, la sexta edición del Congreso LUBMAT 2018; un foro organizado por el centro tecnológico IK4-Tekniker y el Instituto de Tribotecnología de la Universidad inglesa de Lancaster, Lancashire JOST.
Importantes compañías y relevantes científicos internacionales han expuesto sus conocimientos y avances en todas las aplicaciones y sectores industriales.
LUBMAT nació como resultado de un acuerdo de colaboración entre el Jost Institute for Tribotechnology del Reino Unido e IK4-TEKNIKER, y progresivamente se ha ido convirtiendo en un evento europeo clave para la industria en general.
La tribología es la ciencia que estudia la fricción, el desgaste y la lubricación que tienen lugar durante el contacto entre superficies sólidas en movimiento.
La tecnotribología es una especialidad dirigida a minimizar los efectos de la fricción y el desgaste de sistemas interactuantes, mediante la lubricación de las superficies en contacto para así conservar y reducir energía, lograr movimientos más rápidos y precisos, incrementar la productividad y aumentar la durabilidad de los mecanismos mediante técnicas de recubrimientos y tecnología de materiales tendentes a reducir el desgaste de los mismos, y muy especialmente la corrosión; en este caso definida como tribocorrosión.
Información general en: