EL PORTAL DE LAS CIENCIAS CLIMATICAS AL SERVICIO DE LA INVESTIGACION, LA SOSTENIBILIDAD DEL PLANETA, LA VIDA Y LA TECNOLOGIA.

martes, 31 de octubre de 2017

Planchas de magnesio contra la corrosion de automoviles.

El peso y la corrosión son dos importantes aspectos negativos a tener en cuenta en la industria de automoción, y que el magnesio puede ayudar a optimizar. 

El consorcio automovilístico estadounidense General Motors está realizando pruebas sobre un nuevo proceso de conformado térmico de planchas de magnesio que permiten reducir el peso de los vehículos y que tienen una mayor resistencia a la corrosión, informó la empresa en un comunicado.
Imagen: Cadena de fabricación General Motors Company.
La compañía con sede en Detroit, en el Estado de Michigan, señaló que este nuevo proceso permitirá aumentar la utilización de alternativas de alta resistencia a otros materiales como el acero o el aluminio.
General Motors tiene intención de expandir la utilización de estas láminas de magnesio en las partes inferiores de los automóviles en todo el mundo. La corporación afirmó que el objetivo es que los proveedores sean capaces de utilizar el proceso para suministrar estas planchas que ayudan a rebajar el peso de los vehículos.
La firma automovilística indicó que el magnesio tiene un peso un 33% menor que el aluminio, un 60% menor que el titanio y un 75% más bajo que el acero y afirmó que este metal ayudará a los clientes a ahorrar dinero, gracias a unos menores consumos de combustible.
La multinacional estadounidense subrayó que, hasta el momento, los fabricantes de automóviles han tenido dificultades para obtener paneles de magnesio de gran resistencia y que evitan la corrosión y resaltó que este nuevo proceso permite todas estas ventajas.
Fuente: General Motors Company.

Recursos fitogeneticos y caracterizacion de cultivos frutales.

La Unidad Asociada de I+D+i al CSIC Suelos y Riegos del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), trabaja con el Grupo de Riegos, Agronomía y Medio ambiente (RAMA) del Departamento de Suelo y Agua de la Estación Experimental de Aula Dei (EEAD-CSIC). La Unidad Asociada centra su actividad en aspectos científicos de la interfaz entre la agronomía de cultivos, el agua, el suelo y el medio ambiente. El reto de la investigación es generar información científica y técnica para establecer sistemas agrarios más competitivos, eficientes y sostenibles.
Imagen: Archivo Wikimedia Commons.
Uno de los diversos proyectos de investigación abordados por el CITA es la Mejora genética de especies leñosas (familia Rosaceae y vid): i) obtención de patrones y variedades frutales adaptados a las condiciones del área mediterránea; ii) desarrollo de técnicas multidisciplinares para su aplicación en mejora; y iii) conservación de recursos fitogenéticos en especies frutales.
Objetivos
Mejora, selección y conservación de germoplasma de especies de la familia de Rosáceas (Prunus y Malus). Obtención de patrones Prunus y variedades de melocotonero de buena calidad y adaptados a condiciones del área mediterránea.
Desarrollo y aplicación de técnicas fisiológicas, bioquímicas y moleculares para la selección de material vegetal adaptado a las condiciones edafoclimáticas del Valle del Ebro y para la determinación de la diversidad genética en especies de los géneros Prunus, Malus y Vitis.
Identificación de regiones genómicas relacionados con la calidad de fruto en melocotonero. Análisis genético y Mapeo por asociación en melocotonero.
Equipo de investigación
Responsable: María Ángeles Moreno Sánchez.
Personal Investigador de Plantilla: Yolanda Gogorcena Aoiz.
Personal de Apoyo a la Investigación: Rosa Giménez Soro, Pierre Mignard, María Pilar Soteras Lalanza, Alejandra Uriz Iglesias.
Personal Externo: Beatriz Bernal Andrés, Lucía Mestre Moreno, Alex E. Salazar González.
Fuente EEAD

lunes, 30 de octubre de 2017

Cultivo de vegetales en el espacio. Semillero, enraizamiento y desarrollo.

Los astronautas de la Estación Espacial Internacional están listos para probar su cosecha de lechuga romaine roja "Outredgeous" del sistema de crecimiento vegetal Veggie que prueba el hardware para el cultivo de hortalizas y otras plantas en el espacio.
La NASA planea cultivar alimentos en futuras naves espaciales y en otros planetas como suplemento alimenticio para los astronautas. Los alimentos frescos, como las verduras, proporcionan vitaminas y nutrientes esenciales para la vida de los astronautas.
Las lechugas se limpiarán con desinfectantes a base de ácido cítrico antes de consumirlos. Se comerán la mitad de la cosecha y la otra será empaquetada y congelada en la estación hasta que pueda ser devuelta a la Tierra para el análisis científico.
El experimento vegetal de la NASA, llamado Veg-01, se está utilizando para estudiar la función en órbita y el rendimiento de la planta de crecimiento de plantas y sus "almohadas" de enraizamiento, que contienen las semillas.
La NASA está perfeccionando la tecnología Veggie a bordo de la estación espacial para proporcionar a los futuros pioneros con un suplemento alimentario sostenible, esencial para el viaje de la NASA a Marte. A medida que la NASA avanza hacia misiones de exploración de larga duración en el sistema solar, Veggie será un recurso para el crecimiento y consumo de alimentos de la tripulación. También podría ser utilizado por los astronautas para actividades recreativas de jardinería durante misiones espaciales profundas.
Las primeras almohadas fueron activadas, regadas y atendidas por el ingeniero de vuelo de la Expedición 39 Steve Swanson en mayo de 2014. Después de 33 días de crecimiento, las plantas fueron cosechadas y devueltas a la Tierra en octubre de 2014. En el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida,  se realizó el análisis de seguridad alimentaria. Las segundas almohadas vegetales Veg-01 fueron activadas por Kelly el 8 de julio y volvieron a crecer durante 33 días antes de ser cosechadas. Las semillas habían estado en la estación durante 15 meses antes de ser activadas.
El sistema Veggie fue desarrollado por Orbital Technologies Corp. (ORBITEC) en Madison, Wisconsin, y probado en Kennedy antes del vuelo. Un conjunto de dos almohadas que contienen las semillas de romaine y un conjunto de zinnias, fue entregado a la estación en la tercera misión de reabastecimiento de carga por SpaceX en abril de 2014.
La unidad de Veggie plegable y expansible cuenta con un banco de luz de panel plano que incluye LEDs rojos, azules y verdes para el crecimiento de la planta y la observación de la tripulación. El uso de luces LED para cultivar plantas fue una idea que se originó con la NASA ya en la década de 1990, según el Dr. Ray Wheeler, líder de Advanced Life Support en la Oficina de Investigación Exploratoria y Programas Tecnológicos de Kennedy.
Wheeler trabajó con ingenieros y colaboradores para ayudar a desarrollar la unidad Veggie de un proyecto de investigación innovadora de pequeñas empresas con ORBITEC. El Dr. Gioia Massa es el científico de carga útil de la NASA para Veggie en Kennedy. Massa y otros trabajaron para obtener la unidad de vuelo desarrollada y certificada para su uso en la estación espacial. El tono púrpura / rosado que rodea a las plantas en Veggie es el resultado de una combinación de las luces rojas y azules, que por diseño emiten más luz que los LED verdes. Se añadieron LEDs verdes para que las plantas parezcan comestibles en lugar de extrañas plantas moradas.
"Las longitudes de onda azules y rojas son el mínimo necesario para obtener un buen crecimiento de las plantas", dijo Wheeler. "Ellos son probablemente los más eficientes en términos de conversión de energía eléctrica.Los LEDs verdes ayudan a mejorar la percepción visual humana de las plantas, pero no sacan tanta luz como los rojos y azules".
Wheeler, Massa y Gary Stutte, todos de Kennedy, habían investigado previamente experimentos similares para cultivar plantas en la Unidad de Demostración de Hábitat en el sitio de pruebas de desierto de la NASA cerca de Flagstaff, Arizona, en 2010 y 2011. Wheeler dijo que Veggie ayudará a la NASA a aprender más sobre el crecimiento Plantas en ambientes de agricultura controlada. Ajustes similares incluyen la agricultura vertical, que se refiere al apilamiento de los estantes de las plantas que se cultivan de forma hidropónica y luego utilizando fuentes de luz eléctrica como LEDs rojos y azules. Este tipo de sistema es popular en algunos países asiáticos y comienza a crecer en los EE.UU.
"Hay pruebas de que los alimentos frescos, como los tomates, los arándanos y la lechuga roja son una buena fuente de antioxidantes." Teniendo alimentos frescos como estos disponibles en el espacio podría tener un impacto positivo en el estado de ánimo de la gente y también podría proporcionar cierta protección contra la radiación en el espacio ", dijo Wheeler.
Después de que la primera cosecha de lechuga fue devuelta de la estación espacial, Massa comenzó a trabajar con un equipo de médicos de vuelo y representantes de seguridad de la NASA para obtener la aprobación de la tripulación para comer el producto.
"El análisis de la seguridad alimentaria microbiológica se ve muy bien en la primera cosecha Veg-01 de lechuga romana", dijo Massa.
Además de los beneficios nutricionales, ¿podría el cultivo de productos frescos en el espacio proporcionar un beneficio psicológico? Alexandra Whitmire, científica del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, está involucrada en la investigación para responder a esa pregunta.
Whitmire es un científico de Investigación de Salud y Desempeño Conductual para el Programa de Investigación Humana de la NASA. Su equipo apoya la investigación relacionada con la reducción de riesgos psicológicos en una misión de Marte.
"El experimento Veggie es actualmente el único experimento que estamos apoyando, que implica evaluar los efectos de la vida de las plantas en los seres humanos en el espacio", dijo Whitmire.
Su equipo se centra en las condiciones de conducta de los tripulantes, la reducción del rendimiento, la comunicación en equipo y la adaptación psicosocial.
"Las futuras misiones de vuelo espacial podrían involucrar de cuatro a seis miembros de la tripulación que viven en un espacio confinado durante un período de tiempo prolongado, con una comunicación limitada", dijo Whitmire. "Reconocemos que será importante proporcionar entrenamiento que sea efectivo y equipar a la tripulación con contramedidas adecuadas durante su misión".
Las contramedidas podrían incluir cosas como el trabajo significativo. Las modificaciones relacionadas con el hábitat también podrían incluir la vida vegetal. Whitmire dijo que los estudios de la Tierra han demostrado que las plantas están asociadas con el bienestar y el rendimiento óptimo. Las plantas potencialmente podrían servir como una contramedida para las misiones de exploración de larga duración.
Massa está de acuerdo: "Además de tener la capacidad de crecer y comer alimentos frescos en el espacio, también puede haber un beneficio psicológico. La tripulación recibe algunas frutas frescas o verduras, como zanahorias o manzanas, cuando un buque de suministro llega a la estación espacial Pero la cantidad es limitada y debe ser consumida rápidamente. "
Tener algo verde y creciente - un pedacito de la Tierra - para cuidar de cuando vivir y trabajar en un ambiente extremo y estresante podría tener un enorme valor e impacto.
"Los humanos, cuanto más se alejan de la Tierra, mayor es la necesidad de poder cultivar plantas para el reciclaje de alimentos, atmósfera y beneficios psicológicos. Creo que los sistemas de plantas se convertirán en componentes importantes de cualquier escenario de exploración de larga duración", dijo Massa .
El sistema también puede tener implicaciones para mejorar el crecimiento y la producción de biomasa en la Tierra, beneficiando así al ciudadano medio. Massa dijo que muchas de las lecciones que la NASA está aprendiendo con Veggie podrían aplicarse en fábricas de plantas urbanas y otros entornos agrícolas donde la luz es proporcionada por luz eléctrica y se practica la conservación del agua.
"Esperamos aumentar la cantidad y el tipo de cultivo en el futuro, y esto nos permitirá aprender más sobre el cultivo de plantas en microgravedad", dijo Massa. "Tenemos próximos experimentos que examinarán los impactos de la calidad de la luz sobre el rendimiento de los cultivos, la nutrición y el sabor, tanto en la Tierra como en el espacio".
El equipo de Kennedy y Johnson esperan que la jardinería Veggie y el espacio se conviertan en una característica valiosa de la vida a bordo de la estación espacial y en el futuro en Marte.
Paul Zamprelli de Orbitec, la empresa que desarrolló el invernadero Veggie, describe el hardware que soporta el crecimiento de las plantas y, por primera vez, el consumo de lechuga de la tripulación en la Estación Espacial Internacional.
Fuente: Linda Herridge, (Centro Espacial Kennedy de la NASA, Fla.)

domingo, 29 de octubre de 2017

Corrosion climatica de aleaciones base aluminio de intemperie.

Entre los metales más utilizados actualmente para estructuras situadas a la intemperie, uno de los más resistentes a la corrosión climática, es el aluminio.
Durante cientos de años el aluminio ha mostrado ser más resistente que el acero y por décadas mejor que el zinc, especialmente en atmósferas urbanas y de proximidad a los litorales marítimos. 
Entre  sus principales  propiedades  merecen  resaltarse  su bajo  peso específico,  excelente resistencia a la  corrosión  y  buena  conductividad  eléctrica.  No  obstante,  el  uso  del  aluminio  puro  es  muy  limitado  por  su  baja  resistencia  mecánica.  Esto  ha  originado  el desarrollo  de una  gran  variedad  de aleaciones.
La película  de óxido formada  sobre  su  superficie  permite  que  con  el  tiempo  su  velocidad  de  corrosión  disminuya,  incluso  en  atmósferas  industriales muy  contaminadas. Sin embargo, cuando  el  aluminio  se  encuentra  en  contacto  con  otros  metales,  especialmente  en  atmósfera  marina  y en  una  menor  área  expuesta,  puede  sufrir  corrosión  por  picaduras,  produciendo  fallos  prematuros,  aun  en  aleaciones  de  aluminio  con  buenas  propiedades  mecánicas. Se trata de la corrosión galvánica; en virtud de la cual, cuando se comunican metales con potenciales electroquímicos muy diferenciados, se genera un flujo de electrones, en una cuantía tanto mayor cuanto más elevada es la diferencia entre ellos, generando consecuentemente un cambio importante en el equilibrio químico, lo cual abre la puerta a la vulnerabilidad frente a la corrosión.
El comportamiento  presentado  por  el  aluminio en  NaCl  corresponde  al  de  un  metal  en  cuya  superficie  se  forma  y  se  estabiliza  una  película  protectora.  La  causa  fundamental  de  la  corrosión  por  picaduras  se  atribuye  a  la  rotura  localizada  de  la  película  pasiva  formada,  lo  que  produce  una  disolución  del  material.
Por  esto,  la  resistencia  a  la  corrosión  por  picaduras  estaría  determinada  por la estabilidad  electroquímica  de  la  película  y  por  su  capacidad  para  regenerarse  en el medio agresivo.
Estudios  realizados  para  examinar  la  influencia  de algunos parámetros  atmosféricos  sobre  la  formación  y  crecimiento  de  picaduras,  durante  la  corrosión  del  aluminio,  han  demostrado  que  la  densidad  de picaduras  aumenta  linealmente  con  el  tiempo  de exposición,  especialmente  en  atmósferas  contaminadas  con  sustancias  que  contienen  azufre  y  cloruros, como es el caso de las atmósferas urbana y marina.

sábado, 28 de octubre de 2017

La biosfera es cada vez menos capaz de absorber el CO2 de la atmosfera.

Los ecosistemas terrestres están a punto de saturarse, según un estudio liderado por investigadores del CSIC. La gran cantidad de carbono presente en la atmósfera ya no tiene el mismo efecto fertilizante sobre la vegetación.
Un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sugiere que el progresivo debilitamiento a largo plazo de las reservas naturales que “secuestran” las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera marca el inicio de una transición hacia un periodo distinto. De una era dominada por la fertilización de las plantas (debido al aporte de nitrógeno y carbono), el planeta va hacia un periodo dominado por las limitaciones en el crecimiento de la vegetación causadas por el déficit de nutrientes y el clima, así como por los impactos derivados del cambio climático.
“La menor productividad y la desaceleración de la captación de carbono provocarán un nuevo cambio de escenario: de uno global dominado por los efectos positivos de la fertilización de carbono y nitrógeno, pasaremos a otro caracterizado por la saturación de los ecosistemas y los efectos del cambio climático, especialmente el calentamiento del planeta”, asegura Josep Peñuelas, investigador del CSIC en el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y uno de los autores del trabajo publicado en el último número de la revista Nature Ecology & Evolution.
Los ecosistemas terrestres eliminan anualmente de forma natural una media de un tercio del dióxido de carbono (CO2) de origen humano, derivado de las emisiones de los combustibles fósiles, la producción de cemento y los cambios en el uso del suelo.
No obstante, hay numerosas evidencias que demuestran que la eficiencia de los ecosistemas naturales a la hora de absorber esas emisiones es cada vez menor. “Si las emisiones humanas continúan aumentando y los ecosistemas cada vez son menos eficientes en retirar el carbono, el exceso de CO2 ya no actuará como un fertilizante que favorece el crecimiento de la vegetación, sino que la mayor cantidad de carbono atmosférico acelerará el calentamiento global”, explica Peñuelas. De hecho, “no sólo los ecosistemas podrán secuestrar cada vez menos carbono, sino que éste permanecerá menos tiempo en las plantas y los suelos y volverán antes a la atmósfera”, añade Jordi Sardans, coautor e investigador del CREAF.
Falta de nutrientes
La falta de otros nutrientes, como el potasio y el fósforo, en los ecosistemas y los cambios en el clima empiezan a ser un obstáculo, ya que el crecimiento de las plantas se ve limitado y, como consecuencia, también su capacidad para retirar el carbono de la atmósfera.
Los investigadores creen que hay que seguir estudiando cómo funciona el ciclo del fósforo y qué factores regulan su circulación en los ecosistemas. Las sequías son otro de los factores que limitan la productividad de las plantas, especialmente si se producen durante las etapas de crecimiento de la vegetación. Tan solo un incremento de 3ºC provocaría que veranos tan calurosos como el de 2003 se produjeran cada tres o cuatro años, lo que afectaría a la captación del carbono que llevan a cabo los bosques.
Para Peñuelas, es necesario “conocer los impactos del cambio climático y saber qué medidas de mitigación es necesario aplicar para cumplir los acuerdos de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) sobre el aumento de temperatura del planeta”.
Fuente: CSIC 18/09/2017
Josep Peñuelas, Philippe Ciais, Josep G. Canadell, Ivan Janssens, Marcos Fernandez Martinez, Jofre Carnicer, Michael Obersteiner, Shilong Piao, Robert Vautard, Jordi Sardans. Shifting from a fertilization-dominated to a 1 warming-dominated period. Nature Ecology & Evolution. DOI: 10.1038/s41559-017-0274-8

miércoles, 25 de octubre de 2017

MELiSSA: Sistema Alternativo de Soporte Micro ecologico para la Vida.

MELiSSA es el acrónimo de Sistema Alternativo de Soporte Micro ecológico para la Vida (Micro-Ecological Life Support System Alternative), un proyecto innovador de la Agencia Europea del Espacio que se inició como parte de un programa de investigación de tecnologías de apoyo a la vida, para comprobar la viabilidad de una misión espacial tripulada de larga duración, como sería una viaje a Marte.
Imagen: NASA.
En este tipo de misiones no es posible incluir en la carga de lanzamiento todos los alimentos y el oxígeno necesarios para la supervivencia de la tripulación (para una misión a Marte de 1000 días, la carga inicial necesaria sería de 30 toneladas). Por ello, hay que idear un ecosistema cerrado que recicle la orina, los residuos orgánicos y el CO2 producto de la respiración, y que proporcione agua, alimentos y oxígeno.
El objetivo del proyecto MELiSSA es conseguir el reciclaje completo de todos los compuestos químicos de manera auto sostenible y sin ningún tipo de suministro exterior. Se trata de un desafío de alto nivel en términos de procesos, control de estabilidad, seguridad y robustez.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la construcción de una planta piloto capaz de simular este entorno a pequeña escala que demuestre la viabilidad del proyecto. Los científicos de la UAB trabajan en la construcción de la planta piloto MELiSSA desde 1995. Desde entonces, la planta se ha ido desarrollando para proporcionar un laboratorio único a nivel mundial diseñado para conseguir una integración completa de todos los pasos del proyecto.
El proyecto MELiSSA es una colaboración internacional y multidisciplinar de las siguientes organizaciones coordinadas por la ESA: el Centro de Estudios de Energía Nuclear SCK / CEN (en Mol, Bélgica), el instituto de investigación tecnológica VITO (en Mol , Bélgica), la Universidad de Ghent (en Ghent, Bélgica), la Universitat Autònoma de Barcelona (en Barcelona, España), la Universidad de Guelph (en Guelph, Canadá), la Universidad Blaise Pascal (en Clermont-Ferrand, Francia) y SHERPA Engineering (en París, Francia). La colaboración crece a medida que el proyecto se desarrolla: más de 30 organizaciones han contribuido ya al proyecto MELiSSA. Se trata de un proyecto multidisciplinar en el que participan expertos en genómica, proteómica, modelización, microbiología, nutrición, ingeniería de procesos, biotecnología, ingeniería de sistemas, automatización, etc., Tanto desde el punto de vista académico como desde el industrial.
Fuente:Universidad Autónoma de Barcelona.

martes, 24 de octubre de 2017

La destruccion de la capa de ozono.

La capa de ozono en la estratosfera juega un importante papel para la vida, ya que ejerce una función de "pantalla natural" filtrando gran parte de las radiaciones ultravioleta que llegan del sol. 
Imagen: AEMET. (Capa de ozono Antártida).
Efectivamente la capa de ozono en la estratosfera juega un importante papel para la vida, ya que ejerce una función de "pantalla natural" filtrando gran parte de las radiaciones ultravioleta que llegan del sol.
Mecanismo de destrucción de la capa de ozono
Las sustancias que definimos como SAO´s (sustancias que agotan el ozono), responsables de la disminución de la capa de ozono, no producen directamente esta destrucción.
En primer lugar sufren una serie de reacciones como la fotolisis, formando moléculas intermedias como cloruro de hidrógeno (HCl) o nitrato de cloro (ClONO2), moléculas que tampoco reaccionan con el ozono directamente. Se descomponen lentamente dando, entre otras cosas, una pequeña cantidad de átomos de cloro (Cl) y de moléculas de monóxido de cloro (ClO) que son las que catalizan la destrucción del ozono.
Existe una gran cantidad de reacciones envueltas en los procesos de destrucción, pero podemos simplificar este proceso en las indicadas a continuación.
   Cl + O3 -----> ClO + O2
   ClO + O -----> Cl + O2
   Efecto neto O3 + O -----> 2 O2
El átomo de cloro actúa como catalizador, es decir, no es consumido en la reacción, por lo que destruye miles de moléculas de ozono antes de desaparecer.
Otro de los catalizadores es el átomo de bromo es aún más destructivo que el de cloro (unas 10 o 100 veces más).
Por este motivo, es importante que la emisión de moléculas a la atmósfera con este tipo de átomos que actúan como catalizadores sea mínima.
Efectos de la destrucción de la capa de ozono
Las radiaciones ultravioleta (con λ menor de 360 nm) llevan mucha energía e interfieren con los enlaces moleculares provocando cambios de las moléculas.
Especialmente las de longitud de onda menor de 300 nm pueden alterar moléculas muy importantes para la vida como el ADN y provocarían daños irreparables si no fuera porque son absorbidas por la parte alta de la atmósfera, especialmente por la capa de ozono.
El ozono, O3, absorbe con gran eficacia las radiaciones comprendidas entre 200 y 330 nm de longitud de onda, y por tanto, una disminución en la capa de ozono tiene efectos muy perjudiciales sobre los seres humanos y los ecosistemas en general.
En los seres humanos, la sobre-exposición a estas radiaciones produce efectos perjudiciales en la salud.
En cuanto a la vegetación, estas radiaciones disminuyen la eficiencia de la fotosíntesis en plantas, lo que afecta a su crecimiento y al número de hojas, semillas y frutos que producen.
En ecosistemas acuáticos, las radiaciones UV-B afectan a los organismos existentes hasta unos 5 m de profundidad en aguas transparentes. Esta disminución del metabolismo fotosintético del fitoplancton, base de las cadenas alimentarias, afecta en último término, a todo el ecosistema, provocando una disminución del rendimiento energético global.
Fuente: Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural. Generalitat Valenciana.
http://www.agroambient.gva.es/web/calidad-ambiental/la-destruccion-de-la-capa-de-ozono

domingo, 22 de octubre de 2017

Inhibidores de corrosion en fase vapor (VpCI.

La corrosión de los complejos equipos eléctricos y electrónicos es un problema a tener en cuenta debido a los costosos y a veces peligrosos fallos a que da lugar. 
Los componentes electrónicos son un complejo ensamblaje de materiales metálicos y no-metálicos, los procesos de corrosión en los componentes metálicos ocurren debido a numerosos factores, entre los que se puede destacar: presencia de humedad y agentes corrosivos (Cl-, H2S, SO2 y otros contaminantes contenidos en el aire), la complejidad y reducido tamaño de los equipos diseñados que da lugar a procesos de corrosión galvánica, el transporte de los equipos a las zonas de ubicación industrial, la presencia de corrientes impresas de bajo voltaje que aceleran la disolución de los metales, la contaminación de las superficies durante la manufactura y montaje (ocasionando una afectación directa a la adhesión y funcionamiento de los recubrimientos, etc.).
El uso de los inhibidores de corrosión VpCI proporciona soluciones seguras y sencillas para la protección de estos equipamientos en los ambientes más agresivos.
Debido a la complejidad antes mencionada de este tipo de equipamientos, se dan numerosos mecanismos, por los cuales, la corrosión de los componentes electrónicos puede iniciarse. En base a eliminar estos problemas se ha recurrido al sellado hermético de componentes en habitáculos, encapsulación, uso de metales cada vez más resistentes a la corrosión, uso de desecantes, etc.; eficaces en la reducción pero no en la eliminación de la corrosión en los componentes electrónicos.
Los inhibidores de corrosión en fase vapor (VpCI) proporcionan una solución efectiva de protección de los componentes electrónicos frente a los procesos de corrosión; estos compuestos tienen una presión de vapor suficiente (10-3 a 10-5 mm Hg a 20ºC) para lograr su vaporización y consecuentemente su posterior condensación y adsorción sobre la superficie metálica formando una capa mono-molecular que permite la pasivación frente a agentes agresivos. No ocasionando, el film formado no ocasiona ninguna interferencia en el funcionamiento de los equipos electrónicos ni alteración de los valores de conductividad y resistividad del metal.
Esquema que muestra de un modo gráfico el mecanismo de actuación de las moléculas de VCI sobre la superficie metálica. Se detalla la ordenación a modo de capa monomolecular, en la cual, se disponen cada una de las moléculas de VCI que han condensado sobre la superficie.

viernes, 20 de octubre de 2017

El CSIC y el Sincrotron ALBA firman un convenio de colaboracion.

El acuerdo tiene como objetivo la cooperación en el desarrollo de actividades de investigación científica y de innovación tecnológica. Alba recibe más de 200 investigadores del CSIC al año, que realizan el 20% de los experimentos de la fuente de luz de sincrotrón.
Emilio Lora- Tamayo y Caterina Biscari, tras la firma del convenio (Comunicación CSIC).

El presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Emilio Lora- Tamayo, y la directora del Consorcio para la Construcción, Equipamiento y Explotación del Laboratorio de Luz de Sincrotrón, Caterina Biscari, han firmado hoy un convenio de colaboración para desarrollar proyectos y programas de investigación en las áreas científicas comunes de las dos instituciones.
ALBA recibe más de 200 investigadores del CSIC al año, que realizan el 20% de los experimentos programados en la fuente de luz de sincrotrón. Entre los objetivos de esta colaboración se encuentran el asesoramiento, apoyo e intercambio de información relacionada con el seguimiento de actividades científicas. Además, el texto establece la cooperación para formar a personal investigador y técnico, así como el fomento de actividades comunes de promoción social de la investigación y la innovación tecnológica.
“La ciencia actual progresa gracias a infraestructuras como ALBA. El CSIC es miembro del European Synchrotron Radiation Facility y coordina una de las líneas de trabajo; BM25 SpLine, que pronto será transferido al Sincrotrón ALBA, lo que contribuirá al beneficio de toda la comunidad científica española. El trabajo de los investigadores del CSIC en este campo puede aportar mucha experiencia para conseguir que ALBA se convierta en un referente nacional e internacional”, señala Lora-Tamayo.
Por su parte, Caterina Biscari ha querido resaltar el papel fundamental que el CSIC ha jugado en el avance del Sincrotrón ALBA, que, según sus propias palabras, “es lo que es gracias a la participación activa del CSIC”. La directora del Consorcio para la Construcción, Equipamiento y Explotación del Laboratorio de Luz de Sincrotrón ha destacado la participación activa de científicos del CSIC en la definición de las líneas de uso de ALBA.
El convenio también prevé intercambios de personal y la creación de unidades mixtas de investigación en actividades de interés común. Este convenio da continuidad a colaboraciones en curso entre ambas instituciones como la participación en proyectos de investigación europeos, el desarrollo de una planta de recuperación de helio o estancias de miembros del CSIC en el Sincrotrón ALBA.
La duración prevista para este acuerdo de colaboración entre el CSIC y el Consorcio para la Construcción, Equipamiento y Explotación del Laboratorio de Luz Sincrotrón es de cuatro años prorrogables.
¿Qué es el Sincrotrón ALBA?
El Sincrotrón ALBA es una infraestructura científica ubicada en Cerdanyola del Vallès (Barcelona). Alberga el único complejo de aceleradores de electrones que existe en España para producir luz de sincrotrón. Con ella, se puede visualizar la estructura atómica y molecular de los materiales, permitiendo estudiar con más detalle sus propiedades. En la actualidad dispone de ocho laboratorios o líneas de luz que realizan experimentos en ámbitos diversos: ciencias de la vida, ciencia de materiales, medio ambiente y energía, microelectrónica y nanotecnología, patrimonio cultural e histórico, etc. Además, tiene en construcción tres nuevos laboratorios que se finalizarán en 2018 y 2020.
El Sincrotrón ALBA, que forma parte de la red de Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS), recibe más de 1.400 investigadores al año procedentes de la comunidad académica e industrial.
Fuente: CSIC/Sincrotrón Alba. 10 octubre de 2017.

jueves, 19 de octubre de 2017

Produccion de cereales y elevacion de temperatura por cambio climatico.

Nature Climate Change publica hoy un artículo de un conjunto de investigadores, entre los que se cuentan Elías Fereres y Margarita García-Vila, de la Universidad de Córdoba y el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC, según el que la producción del cereal se reduciría un 6% por cada grado que aumente la temperatura.
La producción mundial de trigo durante el último año agrícola ha sido de 724,9 millones de toneladas, según los datos publicados el pasado 11 de diciembre por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La cifra supone un ligero aumento con respecto al año anterior, lo que tranquiliza a la comunidad internacional dada la dependencia de la alimentación mundial de dicho cereal. Sin embargo, las perspectivas futuras no parecen ser tan halagüeñas, a juzgar por el último estudio publicado en la prestigiosa revista Nature Climate Change por un equipo internacional de investigadores, entre los que se encuentran dos investigadores de la Universidad de Córdoba y el Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ambos miembros del Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3.
Concretamente, el estudio advierte de que el aumento de la temperatura en el planeta afectará a la producción mundial de trigo en una proporción de 6% menos por cada grado de más. Esa conclusión es obtenida a partir de los análisis realizados con 30 modelos de simulación del cultivo de trigo en los que las temperaturas oscilaban entre los 15 y los 32 grados y aplicando los sistemas de predicción de la producción utilizados por los principales organismos internacionales y que, sin embargo, según los investigadores presentan serios problemas para obtener resultados fiables sobre cómo afecta la temperatura al rendimiento del cereal.
El estudio publicado por Nature Climate Change advierte de la necesidad de mejorar esos modelos predictivos que siguen sin tener muy en cuenta el calentamiento global. Los investigadores consideran probado el hecho de que el aumento de las temperaturas ha empezado a afectar a la producción de trigo en algunas zonas y urgen a la comunidad internacional a adaptar sus sistemas de predicción de las cosechas para poder afrontar con garantías el descenso de las reservas de grano. En este sentido, uno de los investigadores responsable del estudio, el profesor Elías Fereres, subraya que “son demasiadas las incertidumbres que tenemos al respecto de cómo afectará el cambio climático a la producción de alimentos, pero hay una certeza: habrá que estudiar cómo adaptar nuestra agricultura al aumento de la temperatura y cuanto más se invierta en esas investigaciones, menor será el impacto del calentamiento global en el futuro”.
Referencia: Asseng, S., Ewert, F., Martre, P., Rötter, R. P., Lobell, D. B., Cammarano, D., Kimball, B. A., Ottman, M. J., Wall, G. W., White, J. W., Reynolds, M. P., Alderman, P. D., Prasad, P. V., Aggarwal, P. K., Anothai, J., Basso, B., Biernath, C., Challinor, A. J., de Sanctis, G., Doltra, J., Fereres, E., García-Vila, M., Gayler, S., Hoogenboom, D., Hunt, L. A., Izaurralde, R. C., Jabloun, M., Jones, C. D., Kersebaum, K. C., Koehler, A.-K., Müller, C., Naresh Kumar, S., Nendel, C., O''Leary, G., Olesen, J. E., Palosuo, T., Priesack, E., Eyshi Rezaei, E., Ruane, A. C., Semenov, M. A., Shcherbak, I., Steduto, P., Stöckle, C., Stratonovich, P., Streck, T., Supit, I., Tao, F., Thorburn, P., Waha, K., Wang, E., Wallach, D., Wolf, J., Zhao, Z., Zhu, Y. (2014 (Accepted November)): Rising temperatures reduce global wheat production. - Nature Climate Change . online December 2014
Fuente: SINC

martes, 17 de octubre de 2017

Adaptación de la agricultura contra el cambio climatico.

La adaptación al cambio climático se hace cada vez más presente en la agenda de los investigadores, políticos y encargados de programas conscientes de que el cambio climático es real y amenaza con socavar la sostenibilidad social y ecológica. En agricultura, los esfuerzos de adaptación se centran en la implementación de medidas que ayuden a fomentar medios de vida rurales que sean más resilientes ante la variabilidad climática y los desastres.
Esta sección presenta un análisis del costo de inversiones en investigación agrícola, vías rurales, e infraestructura y eficiencia del riego, que apuntan a una mejora en la productividad, y que podrían a la vez ayudar a los agricultores a adaptarse al cambio climático.
De partida cabe señalar que, independientemente del escenario de cambio climático que se considere, la agricultura se verá afectada negativamente por el cambio climático.
El cambio climático aumenta la malnutrición infantil y reduce el consumo de calorías de manera dramática. Por lo tanto, es necesario invertir agresivamente en la mejora de la productividad agrícola para lograr un aumento en el consumo de calorías que baste para compensar los impactos negativos del cambio climático en la salud y bienestar de la niñez.
A fin de analizar únicamente los costos de adaptación es importante identificar inversiones en productividad agrícola que reduzcan los niveles de malnutrición infantil en condiciones de cambio climático al nivel estimado sin cambio climático, manteniendo constantes todos lo demás macro cambios, tales como los ingresos o el crecimiento de la población. Se evalúan aquí dos escenarios. El primero, que se muestra en el Cuadro 7, se centra en los países en vías de desarrollo y describe las inversiones necesarias para reducir la malnutrición infantil a un nivel aproximado al que se daría sin cambio climático.
La estimación de los costos se basa sólo en inversiones para el aumento de la productividad en los países en vías de desarrollo. El segundo experimento requiere incluir las mejoras adicionales de la productividad en los países desarrollados para evaluar el potencial efecto derrame (spillover) que tendrían tales inversiones sobre el mundo en desarrollo.  
Fuente: FAO
Artículo completo:
http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/AGRO_Noticias/docs/costo%20adaptacion.pdf

lunes, 16 de octubre de 2017

Climatologia espacial extrema: El choque termico lunar.

Las condiciones climáticas en la Luna son extremadamente extremas: Las temperaturas cambian desde un calor abrasador como el de un horno, hasta un ambiente gélido ultracongelante, en función de la orientación solar. El problema es que, al no existir atmósfera, ni es posible absorber calor, ni crear una capa de aislamiento térmico en su superficie.
Mapa de temperaturas del polo sur lunar. NASA/Jet Propulsion Laboratory
La Luna gira sobre su eje en unos 27 días. Durante el día en un lado de la Luna dura unos trece días y medio, seguido de trece días y medio de oscuridad. Cuando la luz solar llega a la superficie de la Luna, la temperatura puede alcanzar los 123ºC. El “lado oscuro de la luna” puede alcanzar temperaturas de -153ºC.
La Luna se inclina sobre su eje aproximadamente 1,54 grados (mucho menor que los 23,44 grados de inclinación de la Tierra). Esto significa que la Luna no tiene estaciones como la Tierra. Sin embargo, debido a la inclinación, hay lugares en los polos lunares que nunca ven la luz del día.
Las sonda Lunar Reconnaissance Orbiter ha medido temperaturas de hasta -238ºC en los cráteres del polo sur y -247ºC en un cráter en el polo norte. Esa es la temperatura más baja jamás registrada en el sistema solar, más frío incluso que Plutón. Los científicos creen que puede existir hielo de agua en esos oscuros cráteres que están en una penumbra permanente.
Capas de aislamiento
Los astronautas en la Luna se protegieron de las temperaturas extremas gracias a los trajes espaciales. Los trajes tenían varias capas de material aislante cubierto por una capa exterior muy reflectante. Los trajes también tenían calentadores internos y sistemas de refrigeración.
Temperatura del núcleo
La Luna tiene un núcleo rico en hierro con un radio de aproximadamente 330 km. La temperatura en el núcleo es oscila entre los 1.327ºC y los 1.427ºC. El núcleo se calienta una capa interna de manto fundido, pero no es lo suficientemente caliente como para calentar la superficie de la Luna.
Fuente: Space
https://www.space.com/18175-moon-temperature.html

domingo, 15 de octubre de 2017

Tunel de ensayos “Hypertrack” para pruebas del Hyperloop.

La UPV instala en el campus de Vera un laboratorio de simulación consistente en un túnel de vacío de 12 metros de longitud, destinado a probar, en condiciones reales, la cápsula de transporte ultrarrápido de pasajeros Hyperloop.

La Universitat Politècnica de València ha presentado hoy el hypertrack, un tubo de vacío de 12 metros de acero que replica la pista de pruebas construida por la empresa de Elon Musk en Los Ángeles (EE UU). La instalación, situada en el campus de Vera, es uno de los primeros equipamientos de este tipo que existen en Europa y supondrá un punto de inflexión en la investigación y el desarrollo del proyecto Hyperloop UPV.
De hecho, la pista permitirá al equipo ensayar en condiciones reales los lanzamientos de la cápsula de cara a la próxima competición que se desarrollará en el verano de 2018. Y es que los alumnos de la UPV ya están trabajando en el nuevo reto planteado para la Hyperloop Pod Competition 3, el certamen de ideas lanzado por el fundador de Tesla y creador de Paypal, en el que participan universidades de todo el mundo para impulsar este revolucionario medio de transporte.
"Probar nuestro proyecto aquí, antes de embarcarnos para Estados Unidos, va a suponer un hecho diferencial con respecto al resto de equipos que participan en la competición. En este tubo vamos a poder validar nuestros componentes con total fiabilidad", ha explicado Javier Arroyo, alumno y nuevo director de Proyecto de Hyperloop UPV. "Aquí podremos realizar los tests mecánicos, de neumática, y el examen en vacío. Es decir, todo excepto la prueba de velocidad, que solo podremos llevar a cabo en la pista americana."
Del diseño en papel al prototipo construido
En 2016, cinco alumnos de la UPV ganaron el primer certamen convocado por Elon Musk en las categorías de Diseño y Subsistemas de Propulsión con un prototipo en papel capaz de circular a 1.100 km/h, gracias una propuesta sin raíl inferior que permitía al tren levitar desde la parte superior de la vaina. Al año siguiente, con un equipo ampliado a 30 estudiantes, consiguieron construir un prototipo funcional, que presentaron al concurso junto con la Universidad de Purdue (EE UU). Los ingenieros de SpaceX validaron la tecnología desarrollada en la UPV y la cápsula valenciana se convirtió en el pod más potente de la competición y uno de los 10 mejores desarrollos del certamen.
Ahora el equipo, totalmente renovado, espera seguir avanzando. Tienen hasta final de año para presentar un diseño que se ajuste a los nuevos requerimientos del concurso. Y calculan que, para abril, ya contarán con un nuevo prototipo con el que empezar a realizar ensayos. Más de 40 instituciones y empresas están patrocinando el proyecto, desde Altran, Mahle o Istobal hasta Marca España.
Talento en movimiento
Francisco Mora, rector de la UPV, ha declarado que "en este equipo tenemos a muchos de nuestros mejores estudiantes, alumnos que no se conforman con estudiar y aprobar asignaturas, sino que deciden poner a prueba sus habilidades y sus conocimientos. Y lo hacen midiéndose a los mejores del mundo. Este es el espíritu de Generación Espontánea, un programa que es ya una referencia dentro de la Universitat Politècnica de València".
Y es que Hyperloop UPV es uno de los 40 grupos integrados en la plataforma Generación Espontánea, lanzada desde la Universitat Politècnica de València para ayudar a sus alumnos más competitivos e internacionales. Bajo este paraguas, la UPV despliega un programa de un apoyo institucional a las asociaciones más activas para que lleven a cabo sus actividades extracurriculares (participación en eventos, competiciones, concursos internacionales, programas de voluntariado...) y sirvan de ejemplo al resto de estudiantes.
Zeleros, la start-up de los fundadores de Hyperloop UPV
Y, en ocasiones, la experiencia llega incluso tan lejos que se convierte en una empresa. Zeleros es la start-up creada por tres de los miembros fundadores de Hyperloop UPV para comercializar soluciones tecnológicas a nivel industrial aplicables no solo al tren supersónico sino también a otros medios de transporte. Han conseguido el apoyo de Climate Kic, la principal incubadora de la Unión Europea sobre cambio climático. Y acaban de recibir el premio Everis 2017, dotado con 60.000 euros, y un servicio de asesoramiento valorado en 10.000 euros más.
Fuente: Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

jueves, 12 de octubre de 2017

Influencia del aumento de temperatura en la biologia marina.

Una subida de 2°C altera la metilación del ADN y la expresión de genes claves para la supervivencia y el desarrollo de especies. Este estudio ofrece una nueva visión sobre las consecuencias del cambio climático en los peces a través de modificaciones epigenéticas en todo el genoma.
Un ejemplar de lubina como las empleadas en el estudio. / Foto: Òscar Sagué
Las temperaturas elevadas asociadas con el calentamiento global pueden resultar en cambios en una variedad de rasgos fenotípicos en los peces. Ahora un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) muestra, por primera vez en peces, que temperaturas ligeramente elevadas (+2°C) y constantes o cambios de temperatura tras la aclimatación, todas ellas dentro del rango predicho por los últimos modelos de calentamiento global (+2-4°C), resultan en diferencias en la metilación global del ADN y la expresión de genes claves para la supervivencia, desarrollo y crecimiento de los peces. El estudio, cuyo primer autor es la investigadora Dafni Anastasiadi, y que se publica en la revista Scientific Reports, contribuye a conocer mejor el futuro impacto del cambio global en los peces a través de modificaciones epigenéticas en todo el genoma.
“La forma en que las señales ambientales son percibidas e integradas en el genoma es todavía poco comprendida y constituye un tema central en el estudio de la biología del desarrollo en un contexto ecológico. En los últimos años se están acumulando evidencias sobre el impacto de los factores ambientales en los mecanismos epigenéticos que regulan directamente la expresión génica y conducen a consecuencias fenotípicas duraderas. También es cada vez más evidente que los cambios epigenéticos contribuyen a la plasticidad fenotípica”, explica el director del estudio, Francesc Piferrer, profesor de investigación del CSIC en el Instituto de Ciencias del Mar.
En animales poiquilotermos acuáticos -como los analizados en el estudio-, la temperatura tiene efectos sobre la metilación global del ADN. La metilación del ADN es un cambio químico singular previo al proceso de silenciación o expresión de un gen. Es un mecanismo de los denominados “epigenéticos”: modulan la expresión de los genes sin modificar su secuencia nucleotídica, y pueden verse influidos por factores ambientales.
Piferrer explica: “Nuestro estudio muestra que temperaturas elevadas y constantes o cambios de temperatura tras la aclimatación, todas ellas dentro del rango predicho por los últimos modelos de calentamiento global (de 2 a 4°C), causan diferencias en la metilación global del ADN y en la expresión de genes relacionados con la respuesta al estrés, el crecimiento de los músculos y con la formación de órganos, entre otros. Todos ellos son esenciales para la supervivencia y el desarrollo”.
“Es importante destacar que estos efectos dependen del estadio de desarrollo del pez, ya que son evidentes en larvas juveniles. También podrían ocurrir con mayores tiempos de exposición o temperaturas más altas”, señala Piferrer.
Tal como defienden los autores, los estudios futuros sobre las posibles consecuencias del cambio climático en los ecosistemas marinos en general, y en los peces en particular, también deberían considerar la existencia de este tipo de alteraciones epigenéticas. Asimismo, “los muestreos de campo para determinar efectos del cambio climático deberían tener en cuenta la existencia de periodos sensibles durante el desarrollo temprano”, concluye Piferrer.
Fuente: CSIC. 29/09/2017
Anastasiadi, D., Díaz, N., Piferrer, F. Small ocean temperature increases elicit stage-dependent changes in DNA methylation and gene expression in a fish, the European sea bass. Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-017-10861-6

lunes, 9 de octubre de 2017

UPCT-Ingenieria de Corrosion y Tecnologia de Recubrimientos.

El Rector de la Universidad Politécnica de Cartagena, Alejandro Díaz Morcillo, ha firmado un convenio de colaboración con el director de la empresa Optimiza Protective & Consulting, Alejandro Expósito, para la creación de la cátedra UPCT-Ingeniería de Corrosión y Tecnología de recubrimientos, que desarrollará un programa o título propio sobre este ámbito.
La nueva cátedra de la Politécnica de Cartagena también propiciará colaborar en la mayor difusión y conocimiento de todos los aspectos relacionados con la ingeniería en corrosión y tecnología de recubrimientos.

Además, la cátedra prevé organizar 3 seminarios al año de alto valor añadido en la industria con un aforo superior a 30 personas y contempla la realización de 2 a 3 visitas a empresas de la zona que realicen tareas y trabajos de control de la corrosión.
Para los alumnos se conectarán proyectos de interés o intercambio de conocimiento con otras universidades con título propio de Ingeniería de Corrosión, se desarrollará un programa o título propio de Ingeniería de Corrosión con la UPCT, se dirigirán proyectos relacionados en este ámbito, así como tres desayunos de trabajo con alumnos de Ingeniería para desarrollar un programa de tormenta de ideas para proyectos y se creará la sección de estudiantes de NACE International España.
Por otro lado, desde la nueva cátedra, que dirigirá el profesor de la UPCT Francisco José Carrión, y codirigirá José Sanes Molina, se convocará un premio al becario o alumno del año. El premio consistirá en un viaje pagado a la Conferencia Internacional anual más importante del mundo en Estados Unidos. El alumno tendrá la oportunidad de acompañar y poder presentar un trabajo de investigación con un técnico de Optimiza.
Ésta sería la 36 cátedra de empresa que conforma la Red de Cátedras de la UPCT. Las empresas que la integran ocupan un espacio cedido dentro de la Universidad con el compromiso de las mismas de desarrollar actividades de I+D+i y convocar becas para los estudiantes de los últimos cursos. En 2015, la Red de Cátedras de la UPCT ganó el premio nacional Universidad Empresa de la Red Española de Fundaciones Universidad Empresa (REDFUE), otorgado por el concepto de organización y unificación de todas las cátedras bajo un mismo techo, algo completamente novedoso en España.
Fuente: UPCT
http://www.upct.es/destacados/cdestacados.php?ubicacion=general&id_buscar=8322

domingo, 8 de octubre de 2017

Equilibrio climatico. ¿Se esta recuperando el ozono atmosferico?

En la conmemoración de los 30 años del Protocolo de Montreal, (el acuerdo que ha unido a 197 países en la lucha por la protección de la capa de ozono), el director general de calidad y evaluación ambiental del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Javier Cachón, ha manifestado a los medios que el agujero de la capa de ozono ha detenido su crecimiento y se encuentra en vías de recuperación integral, gracias a las medidas de protección que se acordaron en su día.
En unas jornadas celebradas en la sede de AEMET, el director general de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, Javier Cachón, ha recordado que España “es referente mundial de la observación científico-espacial de este fenómeno y en la persecución del tráfico ilegal de sustancias prohibidas que dañan la capa de ozono”
Miguel Ángel López, presidente de AEMET, ha señalado que “es momento de rendir homenaje a todos aquellos, especialmente los científicos, que hicieron posible el primer tratado en la historia de la ONU en lograr la ratificación universal, que nos ha hecho aprender de la historia para intentar no repetir antiguos errores”
El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) ha conmemorado este miércoles el 30 aniversario del Protocolo de Montreal –el primer tratado en la historia de la ONU en lograr la ratificación universal por parte de todos los países del mundo– en una jornada celebrada en la sede de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) bajo el título: “Protocolo de Montreal. Al cuidado de toda la vida en el planeta”.
El Protocolo, derivado del Convenio de Viena, firmado el 16 de septiembre de 1987 y ratificado por 197 países, sirvió como punto de inflexión en la lucha por erradicar las sustancias que agotan la capa de ozono.
El director general de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural del Ministerio, Javier Cachón, ha recordado en la apertura de la jornada que “no es común en la historia de los convenios tal eficacia en conseguir un objetivo global, que se ha traducido en una progresiva restauración de un elemento de nuestro medio ambiente, que podría permitirnos asistir durante este siglo a la restauración de la capa de ozono. El Protocolo de Montreal nos impulsó hacia la innovación, el desarrollo sostenible y la búsqueda de sistemas más responsables con el Medio Ambiente”.
Cachón ha detallado, además, actuaciones que se han desarrollado en España y que se han convertido en referencia mundial a lo largo de los últimos 30 años, como el impulso en el desarrollo de la observación científico-espacial de este fenómeno por parte de AEMET e INTA, la persecución del tráfico ilegal de sustancias prohibidas por parte de SEPRONA y la Fiscalía de Medio Ambiente, o la transferencia de conocimiento y experiencia con otras naciones, especialmente de América Latina, y por la que España ha sido premiada por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUD).
EL TRABAJO FUNDAMENTAL DE LA COMUNIDAD CIENTÍFICA
La jornada, que ha contado con la colaboración, junto al MAPAMA, del Ministerio de Defensa y del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, ha sido clausurada por el presidente de AEMET, Miguel Ángel López, que ha recordado y homenajeado “el arduo trabajo previo que hicieron los científicos que gracias a su tenacidad concienciaron a los gobiernos mundiales de la importancia de llegar a este acuerdo”.
El Protocolo de Montreal fue la culminación del trabajo de un grupo de científicos que, desde la década de los años 70, comenzó a investigar un tipo de compuestos químicos producidos por el ser humano, llamados  halocarbonos, que al llegar a la estratosfera –y junto a otros gases como los halones o los clorofluorocarbonos– destruían la capa de ozono. Estos compuestos, de producción barata y almacenamiento sencillo, se utilizaban por aquel entonces de manera habitual en sistemas de refrigeración, aire acondicionado, espumas, aerosoles, fumigantes…
Tras años de investigación, fue el informe "Atmospheric Ozone 1985" y el descubrimiento en mayo de 1985 del "agujero” en la capa de ozono sobre la Antártida, los que impulsaron las negociaciones sobre el protocolo del Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono, que culminaron con la firma del Protocolo de Montreal, fue firmado de manera inicial por 46 países y que se convirtió en 2009 en el primer tratado de la ONU en lograr la ratificación universal por parte de todos los países del mundo.
López ha recordado que “la capa de ozono es una barrera natural que absorbe prácticamente la radiación ultravioleta nociva procedente del sol y nos protege de una amplia cadena de impactos negativos sobre nuestra vida: aumento de las enfermedades de piel, oftalmológicas efectos perjudiciales sobre la vegetación y los animales, y un incremento en el calentamiento global del planeta”.
El presidente de AEMET, por último, ha asegurado que “es momento de rendir homenaje a todos aquellos que hicieron posible esta toma de conciencia mundial sobre los gravísimos problemas que se hubieran generado si no se hubieran adoptado medidas para preservar la capa de ozono. Ellos hicieron posible el primer tratado en la historia de la ONU en lograr la ratificación universal, un acuerdo que nos ha hecho aprender de la historia para intentar no repetir antiguos errores”.
Fuente: MAPAMA
http://www.mapama.gob.es/es/prensa/noticias/el-mapama-conmemora-los-30-a%C3%B1os-del-protocolo-de-montreal-el-acuerdo-que-ha-unido-a-197-pa%C3%ADses-en-la-lucha-por-la-protecci%C3%B3n-de-la-capa-de-ozono/tcm7-466396-16

martes, 3 de octubre de 2017

Antioxidantes biologicos para aplicaciones industriales.

Investigadores del departamento de biología molecular de la Universitat Politècnica de València y el CSIC, hallan un novedoso y potente antioxidante de origen natural en las plantas del tomate con importantes aplicaciones en la industria.
Un equipo de investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), centro mixto de la Universitat Politècnica de València y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha identificado un novedoso y potente antioxidante natural en las plantas del tomate. Se trata de una sustancia fenólica que sintetiza la planta de tomate cuando se ve sometida a un estrés biótico y que hasta el momento era totalmente desconocida.
La UPV y el CSIC han registrado la patente nacional e internacional del nuevo antioxidante, así como el procedimiento para aislarlo en el laboratorio y también sintetizarlo químicamente. El hallazgo se ha publicado recientemente en la revista Environmental and Experimental Botany.
El poder antioxidante de este nuevo compuesto es mucho mayor -catorce veces mayor- que el que posee, por ejemplo, el resveratrol, conocido antioxidante presente en el vino tinto, capaz de retardar el envejecimiento celular. Además, es cuatro veces y media más potente que la vitamina E y diez veces más que la vitamina C.
Sus aplicaciones podrían ser múltiples. Así, por ejemplo, en la industria alimentaria podría utilizarse como conservante de alimentos para el consumo humano y piensos para animales, por su acción como retardante de la oxidación de los lípidos. Este potente antioxidante evitaría alteraciones como el enranciamiento de grasas y aceites, que merma extraordinariamente su calidad alimentaria. También podría utilizarse como suplemento para productos funcionales.
Asimismo, cabe destacar que los antioxidantes poseen propiedades beneficiosas para la salud, como son la prevención de las enfermedades coronarias y el cáncer, por lo que el compuesto podría tener grandes aplicaciones en la industria farmacéutica.
Otros posibles usos podrían darse en la industria petroquímica, como conservante de la gasolina, y en la industria de los polímeros, en la fabricación de fibras, productos de caucho y geotextiles. En este caso, el antioxidante se utilizaría como estabilizante en el proceso de producción y para aumentar la vida útil del producto final.
Por otro lado, en la industria cosmética podría emplearse en productos para el cuidado de la piel, por sus posibles propiedades para la prevención del envejecimiento.
El proceso de síntesis es sencillo y económico, por lo que, según apuntan los expertos del IBMCP, ya está preparado para ser introducido en el mercado, y, además, ofrece ventajas importantes respecto al resto de antioxidantes comerciales.
Las investigaciones que han permitido descubrir esta nueva sustancia las han desarrollado María Pilar López y José María Bellés, con la colaboración de Purificación Lisón e Ismael Rodrigo, investigadores pertenecientes al Laboratorio de Señalización y Respuesta al Estrés Biótico del IBMCP, bajo la dirección de Vicente Conejero, todos profesores del Departamento de Biotecnología de la Universitat Politècnica de València. El trabajo ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.
Fuente: UPV
http://www.upv.es/noticias-upv/noticia-4720-biologia-molecu-es.html