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lunes, 28 de agosto de 2017

¡Salva el Mediterraneo de la invasion de plasticos!

© Troy Mayne / Oceanic Imagery
Los residuos plásticos están ahogando el mar Mediterráneo, y este es el momento de parar esta invasión.
Una media de 8 millones de toneladas de plástico entran cada año en nuestros mares a nivel mundial, lo que supone el 80% de la contaminación marina. Ese plástico ahoga nuestros mares y pone en peligro la supervivencia de especies enteras, como las tortugas, ballenas, peces y aves marinas.
Por eso pedimos a la Ministra de Medio Ambiente que dé un paso al frente y demandamos de ella que:
Se asegure de que la Unión Europea permita a los países comunitarios tomar medidas para restringir y reducir la producción y el uso de los envases de plástico.
Tome medidas urgentes para reducir el uso de plásticos de un solo uso (como son las bolsas, envases, botellas, pajitas…) en su origen y promover la innovación y el cambio de mentalidad.
Fuente: Greenpeace.

Artículo original y firma de petición en:
https://secured.greenpeace.org/espana/es/Que-puedes-hacer-tu/Ser-ciberactivista/plasticos-uso/?gclid=CjwKEAjw_o7NBRDgqc-_h8aArkwSJACrwILdKEGzQo0OnaedCzMQMZ7xikfvhuCHnlb5v_jEwOGvIBoCJT7w_wcB

martes, 22 de agosto de 2017

Aumento de las olas de calor en España por cambio climatico.

Un estudio realizado en 400 ciudades de todo el mundo profundiza en la relación entre estos periodos y la mortalidad. Entre las conclusiones del trabajo se señala que el riesgo para la salud es mayor cuanto más altas son las temperaturas, pero no afecta la duración de estos periodos. Según el trabajo, las personas que viven en zonas de clima moderado son más sensibles a las olas de calor.
Registro de las olas de calor en el mundo (en azul menos de 14 días y en rojo por encima de 17).
España ha vivido este verano varias olas de calor en las que se han superado los registros históricos de temperaturas máximas. De hecho, nuestro país es una de las regiones del mundo donde más olas de calor se registran anualmente y sus efectos indican un incremento de entre el 10% y el 20% de riesgo de fallecer en estos días. Ésta es una de las conclusiones que se pueden extraer de un estudio internacional, que cuenta con la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el que se han analizado las olas de calor producidas entre 1972 y 2012 en 400 ciudades de 18 países y su efecto en la salud, incluida la mortalidad. Las resultados se publican en la revista Environmental Health Perspectives.
“Aunque desde el punto de vista de la salud se describe una ola de calor como un día en el que se supera una temperatura por encima de un umbral determinado, no existe una definición consensuada a nivel internacional”, señala el investigador del CSIC Aurelio Tobías, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua. En el marco del programa internacional Multi-city and Country Collaborative Research Network, liderado por la London School of Hygiene & Tropical Medicine, este trabajo utiliza por primera vez una metodología común para evaluar los efectos de estos periodos en la mortalidad.
Entre las conclusiones del estudio se señala que cuanto más alta es la temperatura también es mayor el riesgo para la salud. Sin embargo, tras analizar los datos, los investigadores destacan que ese riesgo es similar cuando se experimentan altas temperaturas durante varios días o si se trata sólo de una jornada. Además, el estudio contempla que los efectos en la salud se pueden mantener hasta tres o cuatro días después de estos periodos de altas temperaturas.
“También hemos comprobado que aquellas personas que viven en zonas relativamente frías o cálidas son más sensibles a las olas de calor que quienes vienen en regiones más extremas. Esto sugiere que hay cierta aclimatación a los extremos térmicos”, añade el científico.
Dado que las proyecciones del cambio climático indican un incremento de las temperaturas de alrededor de 2ºC y, por tanto, un aumento de las olas de calor, este estudio ofrece información de utilidad una mejor adaptación a estos periodos de altas temperaturas y para desarrollar estrategias migratorias.
Fuente: CSIC (10 de agosto de 2017). 
Yuming Guo, Antonio Gasparrini, Ben G. Armstrong, Benjawan Tawatsupa, Aurelio Tobias et al. Heat Wave and Mortality.

Invasion vegetal por cambio climatico en la Antartida.

La investigación predice los niveles de peligro medioambiental que supone la expansión de pastos europeos, Poa.
Imagen: Poa pratensis o “pasto azul europeo” creciendo vigorosamente en primer plano en la Caleta Cierva, Antartida. / Luis R. Pertierra.
Las especies de pasto Poa pratensis y Poa annua, son conocidas porque, gracias a su capacidad de adaptación, se utilizan mucho como pasto para campos de golf o de fútbol. Investigadores del Museo Nacional de Ciencias naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad Rey Juan Carlos, en colaboración con la Australian Antarctic Division, han realizado un modelo de la distribución geográfica estas dos especies de gramíneas y han descubierto que su plasticidad es mayor incluso de lo que cabía esperar. Ambas especies han llegado hasta la Antártida, un área del planeta que se encuentra fuera de su rango climático conocido.
"Podemos esperar que las especies de amplio rango de tolerancia climática y una larga historia de coexistencia con el ser humano sean capaces de seguirle donde éste vaya", señala Miguel Ángel Olalla-Tarraga, investigador de la Universidad Rey Juan Carlos. La expansión hacia la Antártida puede deberse, por un lado, a que estas especies podrían haberse ido adaptando a nuevas condiciones. Otra posibilidad es que simplemente este potencial ya era inherente a ellas, pero no se podía dilucidar a partir del rango conocido antes de dichas invasiones. "Las poblaciones antárticas de estos pastos europeos están expuestas a condiciones ambientales distintas a las del resto del mundo, y aun así son capaces de soportarlas", explica Pedro Aragón, investigador del MNCN.
En base a las predicciones de cambio climático, los investigadores apuntan a que el ecosistema antártico pueda ser cada vez más vulnerable a nuevas invasiones que lo transformen, alternando los delicados equilibrios fruto de millones de años de aislamiento.
Luis R. Pertierra, también investigador del MNCN y líder del trabajo, señala que "identificar los lugares más favorables para el establecimiento de especies no nativas, nos permite establecer controles en estos puntos de entrada y así actuar de manera preventiva y minimizar las alteraciones de los ecosistemas antárticos".
Asimismo, un reciente trabajo del mismo grupo de investigación en la URJC ha registrado la creciente huella humana en el continente blanco. "Seguir construyendo modelos cada vez más eficaces nos permitirá anticipar los cambios. Asimismo, al identificar los factores de riesgo podemos desarrollar estrategias preventivas y minimizarlos, preservando la singularidad estos parajes únicos frente a la creciente homogeneización del planeta que causa el hombre", destaca Olalla.
Especies invasoras presentes en la Antártida
En la Antártida apenas hay dos plantas vasculares nativas, el pasto y el clavel antárticos. Es un mundo dominado por líquenes y musgos debido a sus duras condiciones ambientales y aislamiento geográfico. Las gramíneas europeas tienen una larga historia de convivencia con la actividad humana y posiblemente están pre-adaptadas para beneficiarse de las alteraciones antrópicas, así como para dispersarse con la ayuda del ser humano. Por ello, los pastos propios de montañas alpinas pueden ser uno de los más agresivos colonizadores de nuevos ambientes fríos como la Antártida, un área del planeta relativamente virgen, que hasta hace poco eran de difícil acceso.
En concreto, la Poa annua es considerada quizás la especie vegetal más invasiva del planeta. "Desde la Antártida hasta los jardines del desierto australiano, allá donde va el hombre, Poa annua le sigue y la podemos encontrar fácilmente creciendo incluso entre las grietas de las aceras de Madrid", apunta Luis R. Pertierra. Por otro lado, la Poa pratensis fue erradicada en el marco del proyecto de investigación ALIENANT tras más de 60 años de permanencia en la Antártida. La extrema plasticidad que presentan estas especies hace que se extiendan a todos los continentes en un amplio rango de condiciones.
Fuente: MNAC (CSIC).
L.R. Pertierra, P.A. Aragón, J.D. Shaw, D.M. Bergstrom, A. Terauds, M.A. Olalla-Tarraga. (2017) Global thermal niche of two european grasses show high invasion risks in Antarctica. Global Change Biology. doi: 10.1111/gcb.135, 2017.

martes, 15 de agosto de 2017

Life+Rewind: Energia fotovoltaica para cultivos vitivinicolas.

El proyecto europeo Life+Rewind, coordinado por la Universidad de Zaragoza y en el que ha participado el CSIC, ha demostrado la idoneidad y la viabilidad técnica, económica y medioambiental de fuentes energéticas renovables como la fotovoltaica para las explotaciones agrícolas; en particular, para las del sector vitivinícola.
En la iniciativa han participado el Laboratorio de Investigación en Fluidodinámica y Tecnologías de la Combustión (LIFTEC, instituto mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza), la bodega de Barbastro Viñas del Vero y la empresa aragonesa Intergia Energía Sostenible. Los resultados después de tres años son concluyentes: la energía renovable generada allí donde se va a consumir permite el desarrollo de explotaciones agrarias energéticamente independientes, sostenibles y rentables. Esta fórmula evita el uso de generadores diésel y sus emisiones asociadas, y hace innecesaria la extensión de nuevas redes de transporte eléctrico. Además, la producción de hidrógeno para recuperar su energía en su uso posterior resuelve el principal problema de estas fuentes, que es la dificultad de predecir su disponibilidad.
Life+Rewind se enmarca en el ámbito de la acción por el clima y cuenta con un presupuesto de 1.562.994 euros de los que la Unión Europea ha aportado 672.265. La presentación de los resultados de este proyecto tuvo lugar el pasado 18 de julio en un acto celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, con la participación del vicerrector de Política Científica de la Universidad, Luis Miguel García Vinuesa; el secretario general técnico de la Consejería de Innovación, Investigación y Universidad del Gobierno de Aragón, Fernando Beltrán; el vicepresidente de Organización y Relaciones Institucionales del CSIC, José Ramón Urquijo Goitia; y el investigador de la Universidad de Zaragoza y coordinador del proyecto REWIND, Javier Carroquino.
Esta iniciativa ha contemplado la instalación de dos prototipos demostradores en Viñas del Vero, en Barbastro, que incluyen tres campos fotovoltaicos de 44 kWp (kilovatios pico) de potencia. Uno de los campos se ubica sobre el terreno, otro sobre un seguidor solar de dos ejes y el tercero sobre la lámina de la balsa en la que se depura el agua utilizada por la bodega. Este último resulta especialmente innovador.
Producción de hidrógeno y pilas de combustible
También incorpora un sistema de producción y almacenamiento de hidrógeno a partir de la electrólisis del agua (separación del oxígeno del hidrógeno), con el que se puede repostar en una pequeña hidrogenera un vehículo de pila de combustible que transforma ese hidrógeno en electricidad tras realizar el proceso inverso y combinarlo con oxígeno. Este vehículo es también en sí mismo un prototipo de un futuro tractor de hidrógeno, que anticipa cómo será la futura maquinaria agrícola sin dependencia de combustibles fósiles y con el que la empresa completa los tres ciclos, el del agua, el energético y el de la movilidad sostenible.
La incorporación del hidrógeno y el aprovechamiento de su capacidad para actuar como vector energético es una de las singularidades de este proyecto en el que el LIFTEC ha aprovechado su experiencia de más de 15 años en el campo de las pilas de combustible de hidrógeno.
El proyecto Life+ REWIND tiene amplias posibilidades para ser replicado en otras zonas vitivinícolas de España y Europa, que basan buena parte de su economía en la producción del vino. Sus resultados, entre los que también se encuentran la reducción de emisiones de CO2 y la reducción de los costes energéticos al optarse por el autoconsumo, abren la puerta a la consolidación de nuevas explotaciones agrarias en el medio rural y a la creación de empleo y actividad económica, al proponer alternativas limpias y tecnológicamente avanzadas a los sistemas de producción y consumo de energía centralizados que imperan hoy en día.
Fuente: CSIC 20/7/2017.

martes, 8 de agosto de 2017

Minimo de hielo artico.

Salvemos al Ártico.
En los últimos 30 años hemos perdido tres cuartas partes de la capa de hielo flotante y 2016 ha sido el año más caluroso de la historia.
© Nick Cobbing / Greenpeace.
Durante 800.000 años el hielo ha sido parte permanente del Ártico. Ahora se derrite por el uso desmedido de energías fósiles (este año el mínimo de hielo ha sido el segundo peor de la historia). La disminución de hielo tendrá consecuencias globales y afectará no solo a morsas y osos polares, sino al clima del planeta, aumentando la frecuencia de tormentas y fenómenos meteorológicos extremos. Para salvar el Ártico, debemos actuar ya.
© Nick Cobbing / Greenpeace
El hielo refleja gran cantidad de calor solar hacia el espacio y mantiene así fresco al planeta y estabiliza los sistemas meteorológicos de los que dependemos para cultivar nuestros alimentos. Proteger el hielo significa protegernos a todos.
Fuente: Greenpeace.
https://secured.greenpeace.org/espana/es/Que-puedes-hacer-tu/Ser-ciberactivista/el-artico-se-derrite/?gclid=Cj0KEQjwwqXMBRCD1afDldbp5qEBEiQAP4BDaDvY_AoVB0V557fTcvcA-zGGv_rgq3xxlGztHKvmjAgaAh508P8HAQ

Informe de radiacion solar: Definicion y media global.

La radiación solar es la radiación electromagnética procedente del Sol. La radiación solar incidente en el límite de la atmósfera terrestre se denomina radiación solar extraterrestre; el 97% de la misma está contenida dentro del intervalo espectral comprendido entre 290 y 3000 nm y se denomina radiación de onda corta.
La radiación terrestre es la radiación de onda larga emitida por la superficie de la Tierra y por los gases, los aerosoles y las nubes de la atmósfera. Para una temperatura de 300 K (27º C), el 99.99% de la energía de la radiación terrestre posee una longitud de onda superior a 3000 nm.
En meteorología, la suma de las dos clases de radiaciones se denomina Radiación Total.
Informe de radiación solar de mayo de 2017
El pasado mes de mayo los valores de irradiación solar registrados fueron, en general, similares a la media en la mitad occidental de la península y ligeramente superiores a la media, con algunas excepciones, en la mitad oriental. Sobresale Santander con un 16% y Palma de Mallorca con un 17% por encima de la media del mes. Por debajo de la media del mes se encuentran los registros de Lanzarote con un 13%, y Ponferrada con un 11%, de anomalía.
Distribución de la irradiación media global en España (mayo 2017)
Fuente: AEMET
http://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/vigilancia_clima/radiacion_ozono

Perovskita hibrida: La revolucion de la energia fotovoltaica.

Un equipo de investigadores liderados por el catedrático de Física Aplicada de la Universitat Jaume I Juan Bisquert y el profesor Arie Zaban, vicepresidente de la Universidad de Bar-Ilan de Tel-Aviv, ha realizado una modelización avanzada de los mecanismos internos de la perovskita para determinar las razones del cambio con el tiempo que complica la aplicación de este dispositivo. Los resultados del trabajo, que se publicados en la revista Chem del grupo Cell, mejoran el conocimiento de un material que presenta unas propiedades excepcionales para el desarrollo de células de captación solar más eficientes y económicas que las actuales.
Imagen: Tecnum.
La perovskita híbrida es una estructura química versátil de tres componentes que «marcará una revolución en el uso de nuevos dispositivos de energía fotovoltaica, dadas sus características y precio reducido», argumenta Bisquert. Aun así, este material muestra «problemas de estabilidad importantes, puesto que la perovskita no es un material rígido, sino que cambia de forma descontrolada (como consecuencia de sus componentes iónicos), lo que dificulta su utilización para las células fotovoltaicas», asevera.
Esta investigación del Instituto de Materiales Avanzados de la UJI, realizada mediante una estrecha colaboración con el Instituto de Nanotecnología y Materiales Avanzados de la Universidad Bar-Ilan de Israel y el Departamento de Electrónica y Tecnología de Computadores de la Universidad de Granada, ha permitido descubrir, en palabras del catedrático, «sus mecanismos internos, fundamentales para conseguir la necesaria estabilidad absoluta, las 24 horas del día, de los dispositivos solares».
«Una buena comprensión del mecanismo del dispositivo es un paso esencial para conseguir aplicaciones reales. Esta comprensión ayuda a mejorar la eficiencia de las células y al mismo tiempo evita procesos destructivos que acortan el tiempo de servicio o reducen el rendimiento», afirma Arie Zaban, de la Universidad de Bar-Ilan. «Los desafíos de hoy en día requieren un enfoque interdisciplinario, como se demostró con éxito aquí aunando la física teórica con la nanociencia de materiales», en opinión del investigador israelí.
El trabajo conjunto de varios equipos «ha hecho posible obtener resultados excelentes tanto en el ámbito de las medidas experimentales, como en la comprensión teórica del comportamiento de las interfases», según los autores. El estudio proporciona una etapa clave en el avance de la aplicación de las perovskitas híbridas, puesto que sitúa el esfuerzo de las próximas investigaciones en los delicados contactos donde el material híbrido se encuentra con el metal.
En próximos trabajos sobre esta temática, los científicos consideran que será importante profundizar en el conocimiento de la estructura y el comportamiento del contacto utilizando técnicas alternativas de resolución nanométrica. Además, también habrá que explorar las variaciones de materiales que proporcionan el mejor comportamiento desde el punto de vista de cada aplicación, ya sea para producir electricidad, o también para dispositivos de iluminación LED y láseres de alta eficiencia que empiezan a surgir en las últimas publicaciones.
Juan Bisquert es catedrático de Física Aplicada de la Universitat Jaume I de Castelló y director del Instituto de Investigación de Materiales Avanzados (INAM) de la misma institución académica. Su trabajo de investigación se desarrolla en un área multidisciplinaria que cubre las células solares de nanotecnología híbridas y orgánicas, así como otros dispositivos funcionales de materiales avanzados, como es el caso de las células solares de perovskita y la producción de combustible con semiconductores a partir de luz solar. Bisquert ha desarrollado la aplicación de técnicas de medición y modelado físico que relacionan el funcionamiento de los dispositivos fotovoltaicos con las etapas electrónicas elementales que tienen lugar en la dimensión de nanoescala. Es editor senior de la revista Journal of Physical Chemistry Letters y miembro del consejo editorial de Energy and Environmental Science. Ha publicado 330 trabajos en revistas de investigación, tiene un índice h de 71 y ha sido distinguido como «highly cited scientist» en la lista de 2014, 2015 y 2016. Es director de gestión de proyectos en la Universidad Rey Abdulaziz y la Universidad Rey Saud, las dos de Arabia Saudí. Juan Bisquert ha publicado el libro de referencia Nanostructured Energy Devices: Equilibrium Concepts and Kinetics (CRC Press).
Dynamic phenomena at perovskite/electron-selective contact interface as interpreted from photovoltage decays. Ronen Gottesman, Pilar Lopez-Varo, Laxman Gouda, Juan A. Jimenez-Tejada, Jiangang Hu, Shay Tirosh, Arie Zaban, and Juan Bisquert. Chem. http://dx.doi.org/10.1016/j.chempr.2016.10.002
Fuente: UJI
http://www.uji.es/com/investigacio/arxiu/noticies/2016/11/perovskita/?urlRedirect=http://www.uji.es/com/investigacio/arxiu/noticies/2016/11/perovskita/&url=/com/investigacio/arxiu/noticies/2016/11/perovskita/

lunes, 7 de agosto de 2017

Cambio climatico: “El gran deshielo”.

Más del 90 por ciento del hielo de agua dulce de nuestro planeta está unido a las enormes láminas de hielo y a los glaciares de la Antártida y de Groenlandia. A medida que las temperaturas ascienden lentamente en todo el mundo, las aguas de deshielo que provienen de estos vastos depósitos de hielo colaboran para que se produzca un aumento en el nivel del mar. Por sí sola, Groenlandia podría hacer elevar 7 metros (23 pies) el nivel del mar si su hielo se derritiera por completo.
Imagen: Groenlandia.
Los investigadores patrocinados por la NASA han descubierto que la cubierta de hielo de Groenlandia se está derritiendo más rápidamente que lo que se pensaba.
En agosto del año 2014, Eric Rignot, un glaciólogo que trabaja en la Universidad de California, Irvine, y en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, dirigió un equipo que confeccionó mapas de acantilados de hielo ubicados en los bordes frontales de tres glaciares “emisarios” en Groenlandia. Los investigadores descubrieron cavidades que socavan la base de estos bordes protuberantes y que pueden desestabilizar el frente del hielo y aumentar los desprendimientos en los icebergs; un proceso llamado “parto”, por el cual partes del glaciar se rompen y flotan a la deriva.
“En Groenlandia, tenemos tasas de deshielo de unos pocos metros por día en los meses de verano”, dice Rignot.
¿Qué está causando este “gran deshielo”?
  El equipo de Rignot descubrió que los glaciares de Groenlandia que se dirigen al océano tienen bases más profundas debajo del nivel del mar que lo que se había medido anteriormente. Esto significa que las corrientes oceánicas cálidas en las profundidades pueden cubrir las caras de los glaciares y erosionarlos.
“En las regiones polares, las capas más altas del agua del océano son frías y dulces”, explica. “El agua fría es menos efectiva para derretir el hielo”.
“El calor oceánico real se encuentra a una profundidad de 350-400 metros, y más abajo también. Esta agua cálida, salada, tiene origen subtropical y derrite el hielo mucho más rápidamente”.
El equipo de investigadores de Rignot está aportando información clave que resulta necesaria para documentar este efecto y predecir con precisión dónde y cuán rápidamente se notará en los glaciares. Día y noche, el equipo reunió y analizó mediciones relacionadas con la profundidad, la salinidad y la temperatura de las aguas de los canales y su intersección con el borde costero de la capa de hielo de Groenlandia.
Ellos descubrieron que algunos de los glaciares se balancean sobre enormes umbrales de barro que los protegen, por ahora. Pero otros glaciares están siendo seriamente socavados, sin que podamos verlos, debajo de la superficie, lo que significa que podrían colapsar y derretirse mucho más pronto.
No es fácil reunir estos datos. Por encima de las aguas turbulentas, del viento, de la lluvia y del clima frío, está el hielo mismo.
“Vinimos a estudiar glaciares que descargan en los fiordos. Y los fiordos están repletos de hielo. En algunos sitios, puede llegar a haber tanto hielo que el bote ni siquiera puede avanzar”.
Pero el hielo presenta una fascinación peculiar para Rignot. “Siempre me han interesado las regiones polares”, afirma. “Mis amigos quisieron viajar por el Caribe pero yo preferí hacerlo aquí, en estas aguas. No sé por qué. Simplemente me gustan estas regiones”.
¿Qué será lo próximo?
“OMG”, responde Rignot. Y no está usando el lenguaje de mensajes de texto.
OMG quiere decir Ocean Melting Greenland, el nombre de un nuevo proyecto de cinco años de duración patrocinado por la NASA que llevará aún más lejos su investigación, hasta las cuatro esquinas de Groenlandia, en barco y en avión.
“Esperamos que los datos recolectados sean un punto de inflexión para el estudio de la interacción entre el hielo y el océano en Groenlandia”, dice Rignot. “Ayudará a quienes confeccionan los modelos para hacer mejores proyecciones del derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia en el futuro”.
Los resultados que obtuvo Rignot han sido aceptados para su publicación en la revista Geophysical Research Letters.
Fuente: OMG, NASA.

Aleaciones resistentes a corrosion climatica extrema.

Existen condiciones de alta corrosividad climática que exigen la utilización de aleaciones metálicas especiales para evitar su deterioro prematuro; es el caso típico de las válvulas de escape utilizadas en motores de automoción.
Imagen: Infotaller.
Este tipo de aleaciones quieren dar repuesta a los "desafíos de mayores cargas, riesgo de aumento intergranular y de corrosión por oxidación y a la presión constante por la reducción de los costes". Estos materiales son el resultado de un "doble enfoque" para definir tanto una mejora de acero austenítico convencional como una alternativa más rentable a las superaleaciones de níquel.
"Para aplicaciones exigentes, la respuesta convencional es un material superior, como el ECMS-Ni80A de Federal-Mogul Powertrain, pero con un contenido de níquel mayor que el 70% no suele ser una solución económica", ha explicado Gian Maria Olivetti, director de tecnología de Federal-Mogul Powertrain. "Hemos establecido nuevas formas de hacer un uso más eficaz de los elementos de aleación caros como el níquel al validar materiales con una resistencia al calor equivalente a la del ECMS-Ni80A, pero con un menor contenido de aleación", añade.
Los principales factores que marcan la diferencia de los nuevos materiales de la gama, según la firma, son los porcentajes de níquel (Ni), cromo (Cr) y manganeso (Mn) que contienen. ECMS-2512NbN, una de las aleaciones mejoradas, es un desarrollo del acero austenítico CrMn estándar diseñado para adecuarse a aplicaciones, tanto de admisión como de escape y que hacen frente a temperaturas elevadas. "Al incrementar el contenido de níquel del habitual 3% a cerca de 12% y ajustar la combinación de otros elementos en la aleación, la resistencia al calor y a la corrosión mejoran significativamente", asegura.
Por otra parte, para aplicaciones de mayor temperatura, la aleación de acero austenítico de alto rendimiento ECMS-Ni36 ofrece una mayor resistencia a la oxidación en caliente que su equivalente industrial estándar ECMS-3015D (acero austenítico con 15% de cromo y 31% de níquel). Además, a pesar de tener solo un 36% de contenido de níquel, presenta una resistencia a la tracción similar a la de la superaleación ECMS-Ni80A, que contiene más del 70% de níquel.
Fuente: http://www.infotaller.tv/vi/actualidad/federal-mogul-amplia-su-gama-de-aleaciones-de-alto-rendimiento#sthash.tCQwoqaF.dpuf

Influencia de los insectos polinizadores en los cultivos vegetales.

Un estudio liderado por el CSIC mantiene que estos hábitats son refugio contra pesticidas y proveen recursos florales. Las abejas silvestres son esenciales en la producción de alimentos, biodiversidad y en la economía global.
Abeja silvestre y márgenes de cultivo /CSIC
Un equipo liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha hallado como resultado de sus investigaciones que los márgenes de cultivo son de gran importancia para la conservación de las abejas silvestres en paisajes homogéneos, como por ejemplo, en áreas de cultivo intensivo. El estudio se publica en la revista Agriculture, Ecosystems and Environment.
Los polinizadores efectivos, como las abejas silvestres, con mayor grado de eficiencia que las abejas melíferas, son cruciales en la economía global mediante el mantenimiento de la producción de alimentos y la biodiversidad. Para la conservación de estos polinizadores, los investigadores del CSIC han estudiado los márgenes de los campos de cultivos cerealistas como zonas de refugio potencial contra los pesticidas y de provisión de recursos florales. Mediante este planteamiento, realizado en distintos puntos disgregados por Cataluña, se producen resultados con rentabilidades económicas, por un lado, a la vez que es mínimamente invasivo para el agricultor, por el otro.
 “El objetivo general del trabajo fue investigar el papel de los márgenes de los cultivos cerealistas en dar soporte a las abejas silvestres. Para ello, comparamos la estructura de la comunidad de abejas silvestres en márgenes con diferentes características y paisajes de intensidad agrícola variable”, señala José Luis González-Andújar, investigador del CSIC en el Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba.
Mantener márgenes amplios y variados
Una de las recomendaciones que plantean los investigadores a los agricultores es mantener márgenes amplios y variados en paisajes con una alta riqueza de plantas con flores variadas. “La alta riqueza floral es capaz de mantener una comunidad de abejas silvestres con mayor densidad, diversidad y más saludable. Los márgenes más amplios mostraron menor tendencia a la homogeneización de las comunidades de abejas, y una mayor proporción de plantas”, comenta González-Andújar.
La pérdida de distintos hábitats, el aumento de plaguicidas y la reducción de recursos florales han sido problemas que afectan directamente a las poblaciones de polinizadores. Las abejas silvestres son clave en esos planteamientos debido a que un tercio de los alimentos que se consumen se encuentra disponible gracias a su polinización. El mantenimiento de estas comunidades se presenta como esencial y repercute directamente a nivel global.
Fuente: CSIC  18 de julio de 2017
Jane Morrison, Jordi Izquierdo, Eva Hernández Plaza, José L. González-Andújar. The role of field margins in supporting wild bees in Mediterranean cereal agroecosystems: Which biotic and abiotic factors are important? Agriculture, Ecosystems and Environment. DOI: 10.1016/j.agee.2017.06.047

domingo, 6 de agosto de 2017

Evolucion climatica: Deshielo artico y subida del nivel del mar.

La subida del nivel global del mar, más acelerada de lo que se creía.
Un nuevo estudio muestra una diferencia mayor entre el aumento durante el siglo XX y los actuales datos de los satélites. El trabajo, con participación del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (mixto del CSIC y la UIB), casi duplica la tasa de aceleración contemplada hasta ahora.
Vista aérea de la costa del Golfo de Cádiz (HÉCTOR GARRIDO).
La subida del nivel del mar en todo el planeta podría estarse produciendo de forma más rápida de lo que se pensaba. Nuevas estimaciones de la tasa global de aumento durante el siglo XX redefinen los datos de aceleración disponibles hasta ahora. El trabajo, con participación de investigadores del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (un centro mixto del CSIC y la Universitat de les Illes Balears), muestra una diferencia mayor entre el aumento del nivel del mar durante el siglo XX y las actuales observaciones de los satélites. Los resultados, publicados en el último número de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), demuestran que esta aceleración casi duplica los valores que se estaban teniendo en cuenta.
Los científicos han analizado los datos históricos de los mareógrafos, los únicos instrumentos que hasta 1992 (fecha en que se lanzaron los primeros satélites capaces de monitorizar los niveles del mar globales), medían desde la costa cualquier cambio.
Tras seleccionar los registros más largos y de mayor calidad, han corregido las estimaciones teniendo en cuenta procesos no oceánicos, como los movimientos verticales de la corteza terrestre y los cambios en el geoide de la Tierra. Finalmente, han combinado todos estos datos ya corregidos con una nueva metodología usando regiones coherentes con la dinámica marina.
“Es importante determinar con precisión la tasa de aumento de nivel del mar en las décadas pasadas para saber cuáles han sido los procesos implicados y cómo responden cada uno de ellos al calentamiento global. Nuestras conclusiones demuestran que las regiones costeras están más expuestas de lo que pensábamos y, por tanto, el riesgo es mayor”, indica Marta Marcos, investigadora de la Universidad de las Islas Baleares en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (un centro mixto del CSIC y esta universidad).
Una aceleración más acusada
El nuevo estudio muestra que el aumento se produjo de forma significativamente más lenta antes de 1993. A partir de esta fecha, el trabajo concuerda con las observaciones de los satélites. Como consecuencia, la forma de la curva del nivel del mar a escala planetaria cambia drásticamente, lo que evidencia una mayor sensibilidad al calentamiento global, el cual se aceleró debido a factores de origen humano a partir de 1970.
En cuanto a las causas de este aumento, los investigadores apuntan al deshielo de los glaciares, que habrían dominado este fenómeno durante el siglo XX. En las últimas décadas, sin embargo, la tendencia habría cambiado y las placas de hielo polar habrían contribuido más al incremento del nivel del mar.
“Implica que la diferencia entre los datos previos a 1993 y las observaciones precisas de los satélites es mayor y, por tanto, casi duplicamos la aceleración en la subida del nivel del mar respecto a los valores que se habían adoptado hasta ahora”, concluye Marcos.
Fuente: CSIC 23/05/2017
Sönke Dangendorf, Marta Marcos, Guy Wöppelmann, Clinton P. Conrad, Thomas Frederikse, and Riccardo Riva. Reassessment of 20th century global mean sea level rise. PNAS. DOI: 10.1073/pnas.1616007114 Alda Ólafsson / Comunicación CSIC.

Rastrojos para fertilizar tierras de cultivo.

La incorporación de rastrojos a las tierras de cultivo tras la labranza evitará las pérdidas de carbono y nutrientes del suelo, cuyo grado de fertilidad se ve condicionado por la radiación ultravioleta.
Así se desprende de un estudio realizado por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (ambos del CSIC), y que hoy publica la revista científica Ecosystems.
El estudio cree que “sería recomendable incorporar los rastrojos con un laboreo reducido”
Los autores del estudio han analizado cómo afecta la radiación ultravioleta a las tasas de descomposición de la hojarasca de las plantas y cuál es el papel de éstas en la entrada de carbono al medio.
 “El efecto de la radiación ultravioleta podría constituir una pérdida muy importante de carbono para el suelo”, ha apuntado la investigadora María Almagro, del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura María Almagro, por lo que “sería recomendable incorporar los rastrojos con un laboreo reducido”, particularmente en zonas de clima continental.
El estudio también refleja que el efecto de la radiación ultravioleta sobre la fertilidad de los suelos varía según la zona climática, es decir, las áreas con influencia marítima o las zonas continentales.
Los investigadores han analizado dos plantas típicas de estos ecosistemas, la retama amarilla, que contiene mucho nitrógeno, y el esparto, que apenas posee este componente, en dos hábitats semiáridos de la península ibérica.
Así, han comprobado que en áreas continentales con inviernos más fríos y veranos más secos -más desfavorables para los microorganismos- se acelera la descomposición de la hojarasca, mientras que en áreas con influencia del mar, con veranos más húmedos e inviernos más templados, se ralentiza su presencia.
Hasta ahora, se sabía que la radiación ultravioleta aceleraba la degradación de restos vegetales en condiciones de aridez, pero el estudio arroja nuevos datos sobre cómo afecta esa radiación en función de las condiciones climáticas locales.

Materiales artificiales con estructuras copiadas de la naturaleza.

Hasta el momento era difícil controlar la unión de varios elementos químicos dentro de este tipo de estructuras. Los resultados del trabajo abren nuevas vías de estudio en el campo de las comunicaciones y la energía.
Imagen de los materiales compuestos por secuencias de metales dentro de las hélices. / CSIC.
La naturaleza es capaz de crear estructuras complejas a través de la repetición controlada de fragmentos, como ocurre en el caso del ADN. Los sistemas biológicos complejos dependen de estas estructuras para desarrollar de manera plena su funcionalidad. Un equipo de investigadores liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha creado en el laboratorio materiales complejos que contienen secuencias diferentes de elementos químicos en su estructura. El trabajo, publicado en la revista Science Advances, abre nuevas vías de estudio en campos como las comunicaciones o el almacenamiento de energía.
Las propiedades físicas de los materiales como la conducción, el magnetismo o la actividad catalítica dependen en gran medida de los elementos metálicos que estos contienen. También influye su distribución en la estructura. “Hasta ahora, era casi imposible controlar y determinar de qué forma se mezclaban y ordenaban los distintos elementos dentro de las estructuras”, apunta Felipe Gándara, investigador del CSIC en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid. Sin embargo, este grupo de científicos lo ha conseguido a escala atómica y nanoescala utilizando unos materiales conocidos como redes metal-orgánicas, que permiten incluir de manera controlada múltiples elementos metálicos.
Las redes metal-orgánicas han recibido gran atención en los últimos años por sus aplicaciones en campos coo el almacenamiento de gases, por ejemplo, debido a los altos niveles de porosidad que poseen. Además, tienen estructuras ordenadas. En este caso, los investigadores han seleccionado un tipo de redes metal-orgánicas con una estructura que hace que los elementos metálicos se dispongan formando hélices, para incorporar múltiples elementos metálicos.
“Hemos seleccionado diversos metales para que ocupen posiciones específicas dentro de las hélices. El resultado son diferentes secuencias que se repiten a lo largo de la estructura de la red metal-orgánica”, explica Gándara. Para determinar la distribución exacta de los elementos metálicos se han combinado técnicas de difracción de rayos X y de neutrones, y técnicas de microscopía electrónica y microanálisis.
Desarrollar materiales artificiales que posean una complejidad que se asemeje a los sistemas naturales abre nuevas vías para la mejora de las propiedades en aplicaciones en múltiples campos. Además, el alto control de las estructuras permite estudiar la relación entre la estructura y las propiedades de los materiales, permitiendo el diseño de nuevos materiales avanzados.
Fuente: CSIC 24 de julio de 2017
Celia Castillo-Blas, Víctor A. de la Peña-O’Shea, Inés Puente-Orench, Julio Romero de Paz, Regino Sáez-Puche, Enrique Gutiérrez-Puebla, Felipe Gándara y Ángeles Monge. Addressed Realization of Multication Complex Arrangements in Metal-Organic Frameworks. Science Advances. DOI: 10.1126/sciadv.1700773

Bioindicadores climaticos.

Los insectos representan un excelente papel en la naturaleza, como bioindicadores climáticos, habida cuenta de que actúan como detectores del grado de afectación producida por el calentamiento global.
Imagen: CBMS.

La función polinizadora de los insectos, por otra parte, es la responsable de la sostenibilidad de muchas especies vegetales, cuestión por la cual, su desaparición, como sucede en el caso de las abejas, puede producir igualmente cambios muy importantes en la biodiversidad; de ahí la importancia de estudiar su evolución y costumbres.
Observando el comportamiento y los ciclos de vida de determinados insectos, se pueden extraer conclusiones muy importantes para comprender y estudiar las consecuencias del cambio climático.
En este sentido es de destacar que científicos de todo el mundo prestan sus colaboraciones en el intercambio de información respecto del comportamiento de especies que perviven en diversas latitudes, como es el caso de las mariposas diurnas, las cuales, con sus cortos ciclos de vida y su gran sensibilidad ante cambios en el hábitat y la temperatura, son considerados idóneos bioindicadores.
En España, el investigador Constantí Stefanescu es el responsable científico del plan de seguimiento de Catalunya (CBMS) el cual  coordina los  movimientos, tramo a tramo, de estos insectos en el transcurso del tiempo.
Una alteración, como el aumento de las temperaturas derivadas del cambio climático, hace que estas especies se vean muy afectadas por los cambios térmicos y se desplacen hacia zonas geográficas más favorables térmicamente, dando una idea de la evolución climática a nivel global.
Fuente: CBMS.

viernes, 4 de agosto de 2017

Refrigeracion inteligente permitira investigar el Sol bajo temperaturas extremas.

Cuando la sonda solar Parker de NASA dé comienzo a su primer encuentro histórico con la corona del Sol a finales de 2018 – pasando más cerca de nuestra estrella de lo que ninguna otra misión lo ha hecho en la historia – un revolucionario sistema de refrigeración mantendrá sus paneles solares en pleno funcionamiento, incluso bajo condiciones extremadamente hostiles.
Cada instrumento y sistema de la sonda solar Parker (con la excepción de cuatro antenas y un detector de partículas especial) será protegido del Sol por un sofisticado sistema de protección térmica, un escudo de 2.4 m de diámetro que la nave espacial utiliza para defenderse contra el calor intenso y la energía de nuestra estrella.
Cuando la nave espacial esté más cerca del Sol, los paneles solares estarán recibiendo 25 veces la energía solar que les alcanzaría si estuvieran en órbita alrededor de la Tierra y la temperatura en el sistema de protección térmica superará los 1400ºC. El sistema de refrigeración mantendrá los paneles a una temperatura nominal de 160ºC o menos.
El sistema de refrigeración de la sonda solar Parker tiene varios componentes: un tanque acumulador caliente que contendrá agua durante el lanzamiento (“si el agua estuviera en el sistema se congelaría”, según Mary Kae Lockwood, de Johns Hopkins University); bombas de dos velocidades; y cuatro radiadores hechos de tubos de titanio con aletas de aluminio de sólo una centésima de centímetro de grosor. El sistema de refrigeración está alimentado por los paneles solares, los mismos paneles que tiene que mantener fríos para asegurarse de que funcionen. El líquido refrigerante empleado no es más que agua presurizada, de modo que su punto de ebullición estará por encima de 125ºC.
Fuente: Observatorio Astronómico Universidad de Valencia. Amelia Ortiz.
Johns Hopkins University
Articulo original:
https://hub.jhu.edu/2017/06/23/nasa-parker-solar-probe-sun-mission-applied-physics-how-to-keep-cool/

jueves, 3 de agosto de 2017

El cultivo in vitro es un método científico de propagación de plantas a escala de laboratorio, bajo condiciones climáticas preestablecidas.
El cultivo in vitro permite el crecimiento y desarrollo de material vegetal en recipientes que lo separan del ambiente exterior y lo mantienen en condiciones controladas y asépticas.
Entre las diversas técnicas de cultivo in vitro, la micropropagación consiste en la producción clonal de vegetales a partir, generalmente, de ápices o explantos nodales de una planta madre. La gran producción de nuevas plantas se ve favorecida gracias al rápido crecimiento del material vegetal in vitro y a la proliferación de tallos durante los subcultivos.
Imagen: Secuencia CSIC.
La secuencia de un programa de micropropagación puede comprender, en orden correlativo, las siguientes etapas:
a) Selección y acondicionamiento de la planta madre.
b) Tratamientos de asepsia y establecimiento del cultivo.
c) Enraizamiento o acondicionamiento de los brotes para su aclimatación a condiciones ex vitro.
d) Aclimatación a condiciones ex vitro
Antes de realizar la asepsia del material vegetal que se va a introducir in vitro, es necesario disponer de medios de cultivo esterilizados y dosificados en recipientes adecuados. Una parte importante del cultivo in vitro son los medios de cultivo ya que en ellos se encuentran las sustancias necesarias para el crecimiento y desarrollo de los tejidos vegetales. Un medio de cultivo es una solución acuosa en donde se encuentran disueltas sales minerales que aportan los elementos esenciales macronutrientes (N, P, K, S. Ca y Mg) y micronutrientes (Fe, B, Mn, Zn, Cu, Mo, y Co).
Normalmente es imprescindible una fuente de hidratos de carbono, generalmente la sacarosa, debido a la escasa actividad fotosintética de los tejidos in vitro.
Además, el medio puede ser enriquecido con aminoácidos, vitaminas y reguladores del crecimiento.
Los medios de cultivo se preparan a partir de soluciones concentradas denominadas "soluciones madre" o "stock". En estas soluciones se pueden mezclar varias sales minerales, siempre que no se produzcan problemas de precipitación. Algunos elementos, como el Fe, se utilizan en forma de quelatos para mantener su disponibilidad durante el cultivo.
Dichos medios se pueden utilizar, bien en forma líquida, o mediante un agente gelificante como el agar.
Fuente: CSIC Febrero 2017

Caracteristicas climaticas geograficas: Climograma.

En el Banco Nacional de Datos Climatológicos se almacenan largas series de datos de las variables meteorológicas, una vez depurados y controlados en su calidad. Estos datos proceden de las observaciones realizadas en las estaciones de las redes principal  y secundaria de observatorios climatológicos, atendidas por personal de AEMET y por colaboradores voluntarios, respectivamente.
Un climograma es un gráfico que muestra la distribución de las precipitaciones y temperaturas medias mensuales a lo largo de un año.
1. Rasgos generales:
Fuente (si se conoce).
Lugar.
2. Análisis de las precipitaciones
Total anual:
Muy abundante: 1000 mm = clima oceánico – montaña.
Abundante: > 800 mm = clima oceánico.
Moderado o escaso: entre 300 – 800 mm clima mediterráneo.
Muy escaso < 300 mm = mediterráneo estepario.
Extremadamente bajo: > 150 mm = clima desértico.
Distribución:
Regular: ningún mes seco = clima oceánico.
Bastante regular: máximo de 2 meses secos = clima oceánico transición a mediterráneo.
Irregular: más de 2 meses secos = clima mediterráneo costero o continental.
Muy irregular: más de 7 meses secos = clima mediterráneo subdesértico o estepario.
Forma: nieve, lluvia o granizo. Nieve cuando la temperatura está por debajo de 0º C.
3. Análisis de las temperaturas.
Tª media anual:
 Baja: < 10ºC = clima de montaña.
 Fresca: entre 10ºC y 12,5ºC = clima mediterráneo continental (submeseta norte).
 Moderada: entre 12,5 y 15ºC = Clima oceánico (cordillera Cantábrica)
 Cálida: entre 15 y 17,5ºC = Valle del Ebro y Extremadura.
Alta: > 17ºC = centro del valle del Guadalquivir, costa mediterránea y suratlántica. Canarias.
Amplitud térmica:
Costa: hasta 15 o 16ºC.
Interior: >16ºC
Temperatura en verano:
Caluroso: algún mes con temperatura media superior o igual a 22ºC.
Cálido: ningún mes con temperatura media superior o igual a 22ºC.
Temperatura en invierno:
Suave: temperatura media del mes más frío superior o igual a 10ºC
Moderado: temperatura media del mes más frío entre 10ºC y 6ºC.
 Frío: temperatura del mes más frío entre 6 y -3ºC.
4. Análisis de la aridez
Aridez general: Se aplica el índice de Martonne.
5. Clasificación del clima: Analizadas las precipitaciones, las temperaturas y la aridez hay que establecer:
Tipo de clima: oceánico, mediterráneo, montaña y canario.
Factores geográficos y atmosféricos (causas de ese clima): latitud, relieve, distancia al mar, anticiclones, borrascas, etc.
6. Localización: Localización aproximada teniendo en cuenta todo lo anterior.
7. Influencia del clima.
Fuente: AEMET.

Equilibrio climatico y corrosividad natural ambiental.

A lo largo de la historia de la Tierra, erupciones volcánicas de grandes magnitudes han provocado efectos invernadero que han dado lugar a glaciaciones, acidificación de los océanos, desaparición de especies y destrucción de vida orgánica. Este tipo de circunstancias agresivas para la supervivencia de las especies,  tiende de forma igualmente natural a lograr un equilibrio ambiental que restituye dichos efectos nocivos, para que finalmente predomine la vida sobre el planeta en todo su esplendor y diversidad.
Imagen: Estrómboli en erupción.

En la época actual es el hombre el que está liberando gases nocivos a la atmósfera, del mismo o similar efecto, los cuales, aunque en mucha menor proporción histórica, no por ello dejan de ser preocupantes.
Según los trabajos de investigación realizados a lo largo y ancho del planeta, entre los que cabe destacar el estudio publicado en la revista Science por el Departamento de Ecología Global de la Institución Carnegie, y de la Universidad de Hawaii, los océanos ya han absorbido alrededor del 40 por ciento del dióxido de carbono que el hombre generó en los dos últimos siglos.
Paradójicamente, el hecho de que los océanos absorban el excedente de CO2 liberado a la atmósfera ha desacelerado el calentamiento global a lo largo del tiempo, pero los daños causados al medio marino son muy graves, porque los gases procedentes de las emisiones procedentes del petróleo: CO2, SO2, NOx….al disolverse en el agua producen la acidificación y aumento de su corrosividad. De todos ellos, el más relevante por su mayor proporción es el CO2, por su disociación con el agua en ácido carbónico.
Imagen: CSIC

Según los científicos, además de aumentar la agresión por corrosividad de los equipamientos e infraestructuras tecnológicas, también puede causar graves daños a los organismos marinos, como los corales y el plancton, debido a que frustran el proceso de calcificación necesario para el desarrollo de sus estructuras calcáreas.
De hecho ya existen estudios que determinan que los caparazones de los caracoles marinos que viven alrededor de la Antártida han empezado a disolverse debido a la acidificación del agua. Estos animales son la base alimentaria de varias especies de aves y peces y juegan un importante papel en el ciclo del carbono oceánico.
El hecho fue descubierto en una campaña internacional en 2008 en la que estaban implicadas varias instituciones. Los científicos apreciaron una severa disolución de las conchas de los caracoles investigados, según un trabajo publicado en la revista Nature Geocience.

Algas como complemento nutricional antioxidante.

Un procedimiento, basado en la adición de algas, permite reducir el contenido de sal en los productos cárnicos sin perder calidad y conservando unas buenas propiedades organolépticas. Los productos desarrollados tienen otras características saludables atribuidas a las algas: antioxidantes, importante contenido en fibra y en minerales, y poca grasa. La nueva tecnología puede ser una aliada en la reducción del exceso en el consumo de sal, que tiene consecuencias sobre la salud en forma de hipertensión arterial, daños hepáticos y renales.
Arriba, las algas (neri, wakame y spaguetti de mar) con las cuales han trabajado los investigadores. Debajo, la imagen de uno de los productos cárnicos obtenidos. Foto: CSIC.

Luchar contra el exceso en el consumo de sal es una de las asignaturas pendientes y una de las prioridades de las administraciones sanitarias. Pero no es un cambio sencillo cuando el paladar está acostumbrado a una determinada cantidad de sal o cuando se consumen alimentos elaborados que necesitan incorporar este ingrediente en su fabricación.
Ahora, un equipo del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición del CSIC ha patentado un procedimiento para obtener productos cárnicos con algas que podría ayudar a hacer este cambio. Gracias a las algas no sólo se consiguen productos más saludables sino que se reduce el contenido de sal a la mitad, o incluso menos, sin que por ello el producto final se resienta: ni exuda más ni tiene problemas de ligazón, un problema habitual en los productos cárnicos bajos en sal.
Susana Cofrades, investigadora principal del proyecto en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición del CSIC, explica que el sodio que incorpora la sal aporta, ente otros efectos, propiedades ligantes, así que cuando el contenido de sodio se reduce también lo hacen esas propiedades. Esta es la razón por la que los productos cárnicos bajos en sodio presentan un mayor exudado y se disgregan con facilidad y es, de hecho, uno de los principales problemas tecnológicos en la fabricación de productos bajos en sal. En cambio, las algas, ricas en fibra, ayudan a retener el agua favoreciendo las propiedades ligantes en presencia de cantidades de sal inferiores a las habitualmente empleadas en la elaboración de los productos cárnicos.
Otra ventaja de las algas es que tienen una mejor relación sodio-potasio. Y es que el problema no es sólo consumir demasiada sal y su correspondiente sodio sino consumir una proporción equilibrada entre el sodio y el potasio, ya que un buen nivel de potasio favorece la eliminación del exceso de sodio.
Hasta el 75% menos de sal
Para dar unas cifras comparativas, la investigadora del CSIC Susana Cofrades apunta que si el contenido habitual en un producto cárnico es un dos por ciento de sal (que en 100 gramos de carne equivaldría a dos gramos de sal), ellos han conseguido con el nuevo procedimiento obtener productos con uno por ciento o, incluso, con un 0,5% de sal, sin perder las adecuadas propiedades ligantes de agua y grasa. Parece una reducción pequeña pero no lo es si se tiene en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no consumir diariamente más de cinco gramos de sal.
Según datos de la OMS, el consumo de sal medio por persona excede con mucho esa cifra: entre los diez y los doce gramos diarios y casi todo ese exceso, el 75% de la sal consumida, procede de los productos elaborados y precocinados. La OMS tiene entre sus prioridades conseguir reducir el consumo de sal en la población mundial.
Se trata pues de una tecnología que puede resultar una buena aliada para reducir el exceso de consumo de sal, que tiene consecuencias sobre la salud en forma de hipertensión arterial y daños hepáticos y renales. Además, los productos desarrollados tienen otras características saludables atribuidas a las algas: propiedades antioxidantes, importante contenido en fibra dietética y minerales, y pocas grasas, lo que puede ayudar a reducir el colesterol y las grasas saturadas. El procedimiento se puede emplear para fabricar productos cárnicos reestructurados diversos de cualquier tipo de carne. Los investigadores lo han aplicado en planta piloto para la obtención de hamburguesas y salchichas de ternera y de cerdo, así como filetes reestructurados de carne de ave. De estos productos, las hamburguesas y los filetes son los que mejor puntuación han conseguido en las pruebas de cata realizadas y comparados con otros productos bajos en sal.
La adición del alga a los productos cárnicos se realiza en forma de polvo y con un tamaño de partícula controlado, tras haber eliminado los restos de grasa animal de la materia prima cárnica. Además, y como parte del procedimiento desarrollado, se pueden incorporar aceites vegetales y marinos para mejorar la calidad de la grasa del producto final. Eso, unido al contenido en minerales y la fibra dietética de las algas, hacen que el producto resultante tenga una calidad nutricional mejorada.
Más información: 
Vicepresidencia Adjunta de Transferencia del Conocimiento / ICTAN. Alejandra García
agarcia@if.csic.es