CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
DISEÑO, INVESTIGACION Y DESARROLLO DESDE 1967

viernes, 30 de enero de 2015

Nuevas imagenes de la nebulosa Aguila: ¿Los Pilares de la destruccion?

A pesar de que el Telescopio Espacial Hubble de la NASA, ha tomado muchas imágenes impresionantes del universo, una fotografía se destaca del resto: la vista icónica de los llamados “Pilares de la creación”. La asombrosa foto, tomada en 1995, reveló detalles nunca antes vistos de tres columnas gigantes de gas frío bañadas por la luz ultravioleta abrasadora de un grupo de estrellas jóvenes y masivas en una pequeña región de la Nebulosa del Águila, o M16.

Para celebrar su próximo vigésimo quinto aniversario, en abril, el telescopio Hubble volvió a visitar los famosos pilares, proporcionando así a los astrónomos una visión más nítida y más amplia. Aunque la imagen original fue bautizada como los Pilares de la creación, la nueva imagen sugiere que también son los “pilares de la destrucción”.


Usando el Telescopio Espacial Hubble, de la NASA, astrónomos han montado una fotografía más grande y más nítida de los icónicos “Pilares de la creación” de la Nebulosa del Águila. Crédito: NASA/ESA/Equipo Hubble Heritage (STScI/AURA)/J. Hester, P. Scowen (Universidad Estatal de Arizona)

“Estoy impresionado por lo transitorias que son estas estructuras”, explica Paul Scowen, de la Universidad Estatal de Arizona, en Tempe. “Se están esfumando activamente delante de nuestros propios ojos. La fantasmal bruma azulada que rodea los bordes densos de los pilares es material que se calienta y se evapora hacia el espacio. Hemos capturado estos pilares en un momento muy singular y de corta duración en su evolución”. Scowen y el astrónomo Jeff Hester, quienes anteriormente pertenecieron a la Universidad Estatal de Arizona, lideraron las observaciones originales de la Nebulosa del Águila que llevó a cabo el telescopio Hubble.

Las imágenes originales de 1995 fueron tomadas en luz visible. La nueva imagen incluye también luz del infrarrojo cercano. La vista infrarroja hace que los pilares parezcan espeluznantes y tenues siluetas que contrastan con un fondo de innumerables estrellas. Eso se debe a que la luz infrarroja penetra en gran parte del gas y del polvo, con excepción de las regiones más densas de los pilares. Las estrellas recién nacidas se pueden ver escondidas dentro de los pilares.

La imagen infrarroja muestra que los extremos de los pilares son densos nudos de polvo y gas. Hacen sombra al gas que se encuentra debajo de ellos, manteniéndolo así frío y creando las estructuras largas, con forma de columna. El material ubicado entre los pilares hace mucho tiempo fue evaporado por la radiación ionizante que proviene del cúmulo central de estrellas situado por encima de los pilares.

En el borde superior del pilar izquierdo, un fragmento gaseoso ha sido calentado y vuela lejos de la estructura, subrayando de este modo la naturaleza violenta de las regiones donde se forman estrellas. “Estos pilares representan un proceso muy dinámico y activo”, dijo Scowen. “El gas no se calienta de manera pasiva y se va flotando suavemente hacia el espacio. Los pilares gaseosos, en realidad, se están ionizando, en lo que constituye un proceso mediante el cual los electrones pierden átomos y se calientan debido a la radiación de las estrellas masivas. Y luego son erosionados por los fuertes vientos y la lluvia de partículas cargadas que provienen de las estrellas, las que literalmente están puliendo las cimas de estos pilares”.

Cuando Scowen y Hester utilizaron el telescopio Hubble con el fin de llevar a cabo las observaciones iniciales de la Nebulosa del Águila, en el año 1995, los astrónomos habían visto las estructuras parecidas a pilares en imágenes tomadas desde la Tierra, pero no en detalle. Ellos sabían que los procesos físicos no son exclusivos de la Nebulosa del Águila ya que el nacimiento de las estrellas se lleva a cabo en todo el universo. Pero, a una distancia de solamente 6.500 años luz, M16 es el ejemplo más dramático y más cercano; algo de lo que el equipo pronto se percató.

Mientras Scowen juntaba las fotografías del Águila provistas por el telescopio Hubble, quedó asombrado por lo que vio. “Llamé a Jeff Hester por teléfono y le dije: "Tiene que venir a ver esto ahora”, recordó Scowen. “Pusimos las fotografías sobre la mesa y no podíamos contener la emoción con todo el increíble detalle que estábamos viendo por primera vez”.

Las primeras características que llamaron la atención al equipo en 1995 fueron las serpentinas de gas que aparentemente se alejaban flotando de las columnas. Los astrónomos habían debatido previamente cuál sería el efecto de las estrellas masivas cercanas sobre el gas circundante en las “guarderías estelares”. “Hay solamente una cosa que puede iluminar un vecindario como este: las estrellas masivas que emanan suficiente potencia en luz ultravioleta como para ionizar las nubes de gas y hacerlas brillar”, señaló Scowen. “Las regiones nebulosas de formación estelar como M16 son los carteles de neón interestelar que dicen: "Acabamos de hacer un montón de estrellas masivas aquí". Esta fue la primera vez que obtuvimos evidencia observacional directa de que estábamos viendo realmente el proceso de erosión, no sólo la radiación sino la remoción mecánica en capas del gas de las columnas”.

Al comparar las imágenes de 1995 y de 2014, los astrónomos también notaron un alargamiento de una característica estrecha, similar a un chorro, que puede haber sido expulsada de una estrella en reciente formación. El chorro se parece a un chorro de agua de una manguera de jardín. En los 19 años transcurridos, este chorro se ha alargado más en el espacio; se ha extendido a través de aproximadamente otros 97 mil millones de kilómetros, a una velocidad estimada de alrededor de 724.000 kilómetros por hora.

Nuestro Sol probablemente se originó en una región de formación estelar turbulenta similar a esta. Existe evidencia de que el sistema solar en formación fue salpicado con una metralla radiactiva de una supernova cercana. Eso significa que nuestro Sol se formó como parte de un cúmulo que incluyó a estrellas lo suficientemente masivas como para producir potentes radiaciones ionizantes, tal como se ve en la Nebulosa del Águila. “Esa es la única forma en la que una nebulosa de la cual nació el Sol pudo haber estado expuesta a una supernova tan rápidamente, en el corto período de tiempo que representa, porque las supernovas sólo provienen de las estrellas masivas y esas estrellas únicamente viven unas pocas decenas de millones de años”, explicó Scowen. “Eso significa que cuando se ve el medio ambiente de la Nebulosa del Águila o de otras regiones de formación estelar, se está viendo exactamente el tipo de medio ambiente en el que se formó nuestro Sol”.

Fuente: NASA

miércoles, 28 de enero de 2015

Corrosion por aireacion diferencial. Camaras climaticas.

Antes de entrar a considerar este tipo de corrosión, definiremos como aireación diferencial a la diferencia en el grado de oxigenación, comúnmente por aireación, que puede existir en diferentes medios contiguos. Decimos “comúnmente por aireación”, porque también puede ser asociada a la diferencia de oxígeno en medios con diferentes grados de humedad, o secado.
 
Ejemplos de aireación diferencial pueden ser:
- Suelos con áreas de diferentes grados de permeabilidad en los cuales pueden coexistir concentraciones diferentes de aire disuelto, y por tanto, con concentraciones variables de oxígeno.
- Suelos con zonas de diferentes grados de humedad, unas más secas y otras más húmedas, de manera que, por dicha causa, la cantidad de oxígeno en las mismas es diferente.
Definamos ahora la corrosión por aireación diferencial:
Cuando una pieza de acero (tubería, estructura, etc.), bien porque esté semienterrada, o porque se encuentre sometida a medios electrolíticos diferentes, como consecuencia de la diferencia de oxigeno derivada de la aireación diferencial mencionada, la parte menos oxigenada actuará como ánodo, y la más oxigenada como cátodo, generándose un flujo electrónico unidireccional provocado por la diferencia de potencial electroquímico existente entre la zona anódica y la zona catódica, con la consecuente corrosión en la zona anódica.
Para estudiar la corrosión por aireación diferencial se utilizan las cámaras de ensayos climáticos y las cámaras humidostáticas.

Cultivo de plantas "in vitro". Camaras climaticas de reproduccion.

La reproducción de vegetales “in vitro”,  es un medio de propagación de plantas que se utiliza en especies de alto valor agronómico. El proceso se realiza a escala de laboratorio en recipientes de vidrio (“vitro”).

El cultivo “in vitro”, o cultivo de tejidos vegetales en vidrio, consiste en tomar una porción de la planta (explanto) y proporcionarle artificialmente un medio de cultivo nutritivo esterilizado, que permita regenerar una o muchas plantas.

El objetivo de cultivar plantas por este procedimiento puede ser, por ejemplo, propagar masivamente plantas en vías de extinción, o plantas difíciles de propagar por otros métodos, o para clonar (copiar) individuos que tienen características agronómicas deseables (mejores frutos, resistentes a las sequías, etc.), para obtener plantas libres de virus, para conservar la diversidad genética de una población, entre otras aplicaciones.

La reproducción de plantas por cultivo de tejidos es posible gracias a que las células vegetales son totipotenciales. Esto significa que las células vegetales poseen la capacidad de desarrollar un nuevo individuo completo, sin que sea necesaria la unión de células sexuales. Es decir que a partir de unas pocas células, se puede obtener un organismo completo, de forma asexual.
Para llevar a cabo los métodos de cultivo se emplean las cámaras climáticas de laboratorio, las cuales permiten seleccionar las condiciones climáticas más beneficiosas para cada tipo de especie, en función de las zonas geográficas de la Tierra donde convenga desarrollar su hábitat natural, y en las diversas estaciones del año. En ellas es posible controlar el espectro y dosis de radiación lumínica fotosintéticamente activa, la temperatura, la humedad, la concentración de CO2 y los nutrientes.

martes, 27 de enero de 2015

Helicopteros superclimaticos para explorar Marte.

Como no podía ser de otra manera, los investigadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, han sabido asimilar las deficiencias de los robots marcianos, tales como el Oportunity o el Curiosity, para idear nuevas alternativas de exploración más rápidas y de mayor alcance, tales como la utilización de drones voladores o mini helicópteros con control remoto.
Efectivamente, todos cuantos seguimos los torpes y tediosos movimientos del Curiosity en su deambular marciano, a paso de tortuga, por mucho que reconozcamos la proeza científica que supone su misión, no dejamos de exasperarnos por su lentitud.

Para ello, los ingenieros del JPL han tenido la idea de complementar el trabajo de los robots tradicionales con la utilización de drones voladores capaces de explorar áreas más extensas en cortos espacios de tiempo, permitiendo con ello seleccionar rutas, advertir de obstáculos o señalar objetivos para los aparatos de investigación instalados en los rovers.
En los  momentos actuales ya se han desarrollado prototipos de drones voladores de aproximadamente un kilo de peso y una envergadura de un metro de diámetro de giro de las aspas, propulsados por energía solar, los cuales se están ensayando en cámaras de ensayos  de simulación de clima marciano, cuyas características requieren compensar la baja densidad atmosférica con una mayor velocidad de giro, la gravedad y las condiciones climáticas extremas.
Una vez superadas las pruebas, estamos seguros de que estos ingenios voladores pondrán ojos a los rovers marcianos y ampliarán extraordinariamente su campo de eficacia y visualización del terreno.
Ver video en:

lunes, 26 de enero de 2015

Barcelona: Capital internacional de la investigacion oceanica.

Entre los días 16 y 21 de noviembre 2014, Barcelona fue la capital mundial de la oceanografía, al celebrarse la 2ª Conferencia Internacional sobre Investigación Oceánica, que ha sido presentada en el Centro de Interpretación de la Barcelona World Race.

El congreso, ha sido  el segundo en nueve años, como parte del acuerdo entre la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO y la Fundació per la Navegació Oceànica Barcelona. El evento fue un foro de interrelación para los investigadores oceanográficos e integró los proyectos educativos y científicos de la Barcelona World Race.

Las reuniones celebradas en Barcelona entre los responsables de la 2nd International Ocean Research Conference (IORC), han permitido afianzar los preparativos en colaboración con el equipo de trabajo local. En su visita, Mike Roman, presidente del Comité Científico de la 2ª Conferencia Internacional sobre Investigación Oceánica y Past-President de The Oceanographic Society (TOS) y Luis Valdés, director de Ciencias del Océano de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI-UNESCO), han repasado la lista de conferenciantes y panelistas de cada sesión temática. Los organizadores han conseguido también revisar y ampliar  los diferentes workshops programados y definir sus contenidos y formatos Valdés explicó que las jornadas de visita a la capital catalana fueron “días intensísimos” de trabajo, afrontados “con la mayor ilusión, intentando convertir el congreso en un gran éxito para la oceanografía y para Barcelona”.
La 2ª Conferencia Internacional sobre Investigación Oceánica encaja en el marco de la proyección científica y educativa de la Barcelona World Race, regata de vuelta al mundo a dos organizada por la FNOB, que partió de la ciudad condal el 31 de diciembre.
Los responsables de la IORC visitaron las instalaciones del Centre internacional de Convencions de Barcelona, donde bajo el lema One Planet One Ocean, se celebró el congreso, considerado uno de los acontecimientos oceanográficos más importantes de la década, tras el celebrado en París en 2005.
Ver el avance del vídeo:
https://www.youtube.com/watch?v=YSQsMlzb2V0&feature=youtu.be

Fuente: FNOB

domingo, 25 de enero de 2015

NASA. SMAP. HIDRUS. Humedad ambiental de la TIERRA.

Con su lanzamiento programado para el 29 de enero de 2015, el instrumento Activo-Pasivo para la Detección de la Humedad del Suelo (SMAP), de la NASA, medirá la humedad alojada en los suelos de la Tierra con exactitud y resolución sin precedentes. Las tres partes principales del instrumento son: un radar, un radiómetro y la antena de malla giratoria más grande jamás desplegada en el espacio.
 
Imagen. SMAP. NASA.

Los datos reunidos ayudarán a predecir las condiciones del tiempo, las inundaciones, las sequías, el rendimiento de las cosechas y los deslizamientos de tierra; todo desde el espacio exterior. 

A los instrumentos de detección remota se los llama “activos” cuando emiten sus propias señales y “pasivos” cuando registran señales que ya existen. El instrumento científico de la misión posee un sensor de cada tipo para reunir las mediciones más exactas y de mayor resolución que jamás se han tomado de la humedad del suelo; una pequeña fracción del agua de la Tierra que tiene un efecto desproporcionadamente grande sobre las condiciones meteorológicas y también sobre la agricultura.
Para permitir que la misión alcance el nivel de exactitud necesario mientras que cubre el globo cada tres días, más o menos, los ingenieros del SMAP en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, de la NASA, ubicado en Pasadena, California, diseñaron y construyeron la antena giratoria más grande que podría guardarse en un espacio de solo 30 por 120 centímetros para el lanzamiento. El disco mide 6 metros de diámetro. 
“Lo llamamos el lazo giratorio”, dijo Wendy Edelstein, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en Pasadena, California, quien está a cargo del instrumento SMAP. Como el lazo de un vaquero, la antena se une en un costado a un brazo con un gancho en el codo.
Gira alrededor del brazo a unas 14 revoluciones por minuto. El disco de la antena fue aportado por Northrop Grumman Astro Aerospace, en Carpinteria, California. Y el motor que hace girar la antena fue proporcionado por la compañía Boeing, en El Segundo, California. 

“La antena nos causó mucha angustia, sin duda”, señaló Edelstein. Aunque la antena debe caber durante el lanzamiento en un espacio no mayor al de un cesto de basura alto, tiene que desplegarse de manera muy precisa, de modo que la forma superficial de la malla sea exacta dentro de aproximadamente unos pocos milímetros. 
El disco de malla está bordeado por un anillo de soportes de grafito liviano que se estiran y se abren como una puerta para bebés cuando se tira de un solo cable, desplegando así la malla. “Asegurarnos de que no se trabe, que la malla no se enganche en los soportes y se rompa al desplegarse… todo eso requiere una ingeniería muy cuidadosa”, dijo Edelstein.
El radar del SMAP, desarrollado y construido en el JPL, utiliza la antena para transmitir las microondas hacia la Tierra y recibir las señales que regresan, lo cual se llama retrodifusión. 

Las microondas penetran unas pocas pulgadas o más en el suelo antes de rebotar. Los cambios en las propiedades eléctricas de las microondas que regresan señalan cambios en la humedad del suelo y también dicen si el suelo está congelado o no. Mediante el uso de una técnica compleja, llamada procesamiento de radar de apertura sintética, el radar puede producir imágenes muy nítidas con una resolución de uno a tres kilómetros. 
El radiómetro del SMAP detecta diferencias en las emisiones naturales de microondas de la Tierra que son causadas por el agua en el suelo. Con el fin de abordar un problema que ha obstaculizado seriamente las misiones anteriores que utilizaron este tipo de instrumento para el estudio de la humedad del suelo, los diseñadores del radiómetro del Centro Goddard para Vuelos Espaciales, de la NASA, en Greenbelt, Maryland, desarrollaron y construyeron uno de los más sofisticados sistemas de procesamiento de señales jamás creado para un instrumento científico. 
El problema es la interferencia de radiofrecuencia. Las longitudes de onda de las microondas que SMAP utiliza están oficialmente reservadas para uso científico, pero las señales en longitudes de onda cercanas que se utilizan para el control del tráfico aéreo, los teléfonos celulares y otros propósitos, se propagan a las longitudes de onda del SMAP de forma imprevisible. El procesamiento convencional de señales promedia los datos durante un período prolongado, lo cual significa que incluso una breve ráfaga de interferencia sesga el registro para ese período. Los ingenieros del centro Goddard idearon una nueva forma de eliminar sólo los segmentos pequeños de interferencia real, dejando mucho más de las observaciones intactas. 
La combinación de las señales de radar y del radiómetro permite a los científicos sacar ventaja de las fortalezas de ambas tecnologías y evitar sus debilidades. “El radiómetro proporciona datos más precisos sobre la humedad del suelo pero brinda una resolución tosca, de aproximadamente 40 kilómetros”, expresó Eni Njoku, del JPL, un científico de investigación que trabaja con el instrumento SMAP. “Con el radar, se puede crear una resolución muy alta, pero es menos exacta. Para obtener una medición exacta y de alta resolución, procesamos las dos señales juntas”. 
Científicos de la Universidad de Salamanca, a través de su Grupo de Investigación en Recursos Hídricos (HIDRUS), colabora con la NASA en este proyecto.

jueves, 22 de enero de 2015

La nanociencia de Titan. Nuevo material magnetico bidimensional.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Zaragoza ha logrado sintetizar por primera vez un material magnético bimidensional a partir de los defectos que presenta un óxido en forma de película delgada.

Según ha manifestado la Universidad de Zaragoza, el hallazgo abre la puerta al desarrollo de dispositivos electrónicos de memoria de muy alta densidad, ya que podrá usarse como acumuladores de información en Nanoelectrónica.

La investigación ha sido dirigida por el científico Cesar Magén, de la Fundación Agencia Aragonesa para la Investigación y Desarrollo,  utilizando el microscopio electrónico de ultra alta resolución Titán, ubicado en el Laboratorio de Microscopía Avanzada del Instituto de Nanociencia de Aragón, adscrito a la Universidad de Zaragoza, considerado como uno de los equipos más avanzados del mundo, el cual permite observar la estructura microscópica de la materia por debajo de la escala de 1 angstrom (diez mil millonésima parte del metro).
En el proyecto también han colaborado diversos centros de investigación españoles y europeos.

Según los investigadores, los defectos que presentan los óxidos, de los que surge este nuevo material magnético, sirven como nanoreactores para la formación de esta nueva estructura artificial.

Este nuevo material sintético está compuesto por una ordenación muy precisa de átomos de terbio y manganeso, gracias a la cual presenta, a bajas temperaturas, un fuerte magnetismo muy localizado.

En función del espesor de la película que lo alberga, se puede sintetizar gran número de estos defectos que albergan estas estructuras atómicas, con una separación mínima de hasta 5 nanómetros.

Este descubrimiento abre también el camino para explorar la síntesis de materiales similares con aplicaciones superconductoras.

El trabajo ha sido publicado por la prestigiosa revista “Nature”.

Fuente: Universidad de Zaragoza
http://ina.unizar.es/

miércoles, 21 de enero de 2015

Resistencia permanente a la corrosion nsd tupH. Camaras de niebla salina.

El laboratorio de controlo de calidad e I+D de la compañía NORD DRIVESYSTEMS ha desarrollado un método de protección que resiste permanentemente a la corrosión ambiental mediante el sistema de conversión nsd tupH para sellar la superficie de los mecanismos expuestos a ambientes químicamente activos.
 
Los materiales consiguen de esta manera una superficie lisa, ultra-dura que, en contraste con la pintura, no se ve afectada por los golpes o las rayadas. Los accionamientos se analizan y comprueban en aplicaciones con una atmósfera marítima.
Anteriormente, se ha probado su resiliencia (capacidad de deformación) la formación de protrusiones según la norma ASTM D714, la corrosión según la norma ASTM D610-08, y el rayado según la norma ASTM D1654-08, de acuerdo con DIN EN ISO 2409. Además, la prueba del gravelómetro (impactómetro) de la norma ASTM D3170 (para valorar la resistencia al impacto de grava y otros) no mostró absolutamente ninguna pérdida de adherencia o astillado.
El ensayo de niebla salina de la norma ASTM B117-09 de acuerdo con DIN EN ISO 9227 no produjo corrosión incluso después de 2.000 horas.
En ambientes exigentes, los accionamientos con tratamiento nsd tupH se pueden utilizar mucho más allá de la vida útil habitual en los sistemas con recubrimiento de pintura. Su resistencia y vida útil prolongada reduce significativamente los requisitos de servicio y de mantenimiento que les toca hacer a los clientes. Además, el tratamiento garantiza una alta seguridad de proceso: ya que no se aplica ningún recubrimiento sino que es la propia superficie la que se endurece, no puede haber ninguna contaminación por los productos o medios de tratamiento como, por ejemplo, la pintura desconchada.
Incluso los impactos fuertes o las rayadas no disminuyen la resistencia a la corrosión. En contraste, las rayadas en la pintura o los recubrimientos pueden dar lugar a que el daño se propague a las zonas contiguas, lo que hace que la protección sea efectivamente inútil.
El tratamiento nsd tupH cumple con los 175.300 requisitos del título 21 del código de regulaciones federales (Code of Federal Regulations, CFR, Title 21) de la FDA (Food and Drug Administration) estadounidense. Por lo tanto los sistemas tratados resisten a los agentes de limpieza en la gama de pH 2 a pH 12.
Pare verificar el grado de resistencia a la corrosión por ambiente marino, se emplean las cámaras de ensayos acelerados por niebla salina multinorma.

martes, 20 de enero de 2015

Resistencia a la corrosion por contaminacion climatica.

La evaluación de la resistencia a la corrosión por contaminacion climática se lleva a cabo con las cámaras de ensayos acelerados de laboratorio. Estos ensayos se encuentran regulados por normativas trazables entre todos los países desarrollados, los cuales legislan los baremos de evaluación pertinentes para cada aplicación.
 
De entre los diversos ensayos asignados para evaluar la resistencia a la contaminación ambiental, destaca la cámara Kesternich.
Definimos como ensayo Kesternich al realizado en una cámara de prueba de laboratorio la cual permite determinar el grado de resistencia de los materiales a la corrosividad por atmósfera gaseosa, industrial o urbana, y de humedad condensada, conforme a los siguientes estándares:
a) Ensayos humidostáticos a temperatura controlada y con humedad saturada, según norma DIN 50.017 (y sus equivalentes).
b) Ensayos de corrosión mediante gas sulfuroso a temperatura controlada y con humedad saturada, según norma DIN 50.018 (y sus equivalentes).
c) Pruebas de niebla ácida o de simulación de atmósferas químicamente activas.
En definitiva, el ensayo consiste en crear atmósferas artificiales normalizadas, formadas por composiciones gaseosas predeterminadas, en condiciones climáticas concretas, y someter los especímenes a dichos ambientes simulados.
Aplicaciones:
Control de calidad de los metales y los recubrimientos de protección contra la corrosión, aplicable a los materiales expuestos a atmósferas industriales, urbanas y de entornos artificiales químicamente activos.

Seda hibrida superresistente desarrollada mediante genes de arañas.

Investigadores japoneses de la Universidad nipona de Shinshu han desarrollado una seda súperresistente mediante ingeniería genética, combinando genes de arañas y gusanos de seda.

La "Spider Silk" (seda de araña)  es una fibra más fuerte y suave que la seda convencional, según ha informado el diario japonés Asahi.
Los investigadores de la Facultad de Ciencia Textil y Tecnología dirigidos por Masao Nakagaki, tras varios años de investigación, han descubierto que la "seda de araña" contiene al menos un 20 por ciento de los componentes de las telarañas, cuya resistencia es notablemente resistente.

Se espera que este tipo de fibra textil de seda tenga aplicaciones en otros sectores, tales como en medicina para la fabricación de hilo quirúrgico y vasos sanguíneos sintéticos, etc.
Con el fin de desarrollar comercialmente este tipo de seda, la universidad ha alcanzó el pasado mes de noviembre un acuerdo con el gobierno de Kyotango (prefectura de Kioto, centro), comprometiéndose a colaborar en áreas de desarrollo industrial, formación del personal, investigación académica y uso de las instalaciones para el producción comercial de la seda.
En 2013 otra empresa nipona, Spiber, decidió apostar por un producto similar, el hilo de araña, para cuya obtención emplea un proceso distinto.
Tras seis años de investigaciones, la compañía logró extraer de microorganismos el gen de las arañas encargado de producir la fibra del hilo, para posteriormente decodificarlo, reproducirlo y cultivarlo mediante la biotecnología, según detalló la empresa.
Fuente: asahi.com

sábado, 17 de enero de 2015

Laboratorio climatico McKingley para resistencia climatologica de aviones.

Cuando hacemos referencia a la resistencia climatológica de aviones frente a tormentas, nos estamos refiriendo al McKinley Climatic Laboratory, un gigantesco laboratorio de simulación de climas extremos situado en Fort Walton Beach, Florida y construido por el gobierno de los Estados Unidos de América, más concretamente por el Cuerpo de Ingenieros de la Fuerza Aérea norteamericana (US Army Air Corps of Engineers).

El McKinley Climatic Laboratory en principio fue construido para dar servicio a los diversos estamentos de defensa del gobierno norteamericano, con especial énfasis para la realización de pruebas funcionales de aeronaves bajo condiciones climatológicas extremas (USArmy Air Force), si bien hoy en día también ofrece servicios de ensayos climáticos para la industria privada (Air Bus, Boeing, etc.).
Esta gigantesca cámara climática de simulación de condiciones atmosféricas extremas dispone de un área de ensayo de 5000 m2 de superficie, permitiendo ensayar las aeronaves más grandes existentes en la actualidad, lanzaderas aeroespaciales, etc.

En su interior se pueden simular todo tipo de parámetros ambientales, tales como el viento, la lluvia, altitud, tormentas de arena, heladas, huracanes, tormentas de nieve, radiaciones solares intensas, olas de calor; todo cuanto sea posible que se puedan encontrar los medios de transporte de la armada y la defensa aérea en cualquier condición climática.
Las posibles variables climáticas que es posible simular para conocer el comportamiento de los sistemas aeronáuticos bajo condiciones extremas son: Temperatura entre -76ºC y +80ºC con rampas programables de alta velocidad, precipitación de lluvia hasta 380 mm por hora, viento de hasta 31 m/s, altitud hasta 24 Km, humedades relativas entre 10% y 98 %HR, etc., y todo ello combinado con tormentas de arena y nieve, niebla salina marina, calor húmedo (vapor) y seco, radiaciones solares de hasta 1000 Kw/cm2, diversas clases de heladas (hielo, blanco, vítreo, etc.), etc., permitiendo simular con ello los climas del desierto, los océanos, el espacio, la jungla, los hielos árticos y cualquier fenómeno meteorológico que por fortuito o inusual, pueda producirse en cualquier lugar del planeta o el espacio aéreo.
Como ejemplo, valgan las siguientes imágenes:
Prueba de bajas temperaturas.

Prueba de escarcha.

 Prueba de heladas pertinentes.

Prueba de calor húmedo.

 Prueba de nevadas.

Prueba calor seco.

 Prueba de heladicidad.

 Prueba tormentas de nieve.

Prueba lluvia torrencial.

 Prueba clima del desierto.

Prueba de radiación solar UV. 

Si todos los fabricantes de aeronaves y del sector auxiliar aeronáutico de componentes y sistemas, realizaran este tipo de pruebas funcionales, de forma repetitiva y periódica, incluso en época de crisis económica, podríamos aventurar que serían mucho más improbables algunos de los accidentes aéreos que se han producido en la historia de la aviación y de los que recientemente estamos siendo testigos.

Fuente de las imágenes: US Department of Defense y US Air Force. 

Simulacion de climas extremos para aviones.

Cuando hacemos referencia a la simulacion de climas extremos para aviones, nos estamos refiriendo al McKinley Climatic Laboratory, un gigantesco laboratorio de simulación de climas extremos situado en Fort Walton Beach, Florida y construido por el gobierno de los Estados Unidos de América, más concretamente por el Cuerpo de Ingenieros de la Fuerza Aérea norteamericana (US Army Air Corps of Engineers).

El McKinley Climatic Laboratory en principio fue construido para dar servicio a los diversos estamentos de defensa del gobierno norteamericano, con especial énfasis para la realización de pruebas funcionales de aeronaves bajo condiciones climatológicas extremas (USArmy Air Force), si bien hoy en día también ofrece servicios de ensayos climáticos para la industria privada (Air Bus, Boeing, etc.).
Esta gigantesca cámara climática de simulación de condiciones atmosféricas extremas dispone de un área de ensayo de 5000 m2 de superficie, permitiendo ensayar las aeronaves más grandes existentes en la actualidad, lanzaderas aeroespaciales, etc.

En su interior se pueden simular todo tipo de parámetros ambientales, tales como el viento, la lluvia, altitud, tormentas de arena, heladas, huracanes, tormentas de nieve, radiaciones solares intensas, olas de calor; todo cuanto sea posible que se puedan encontrar los medios de transporte de la armada y la defensa aérea en cualquier condición climática.
Las posibles variables climáticas que es posible simular para conocer el comportamiento de los sistemas aeronáuticos bajo condiciones extremas son: Temperatura entre -76ºC y +80ºC con rampas programables de alta velocidad, precipitación de lluvia hasta 380 mm por hora, viento de hasta 31 m/s, altitud hasta 24 Km, humedades relativas entre 10% y 98 %HR, etc., y todo ello combinado con tormentas de arena y nieve, niebla salina marina, calor húmedo (vapor) y seco, radiaciones solares de hasta 1000 Kw/cm2, diversas clases de heladas (hielo, blanco, vítreo, etc.), etc., permitiendo simular con ello los climas del desierto, los océanos, el espacio, la jungla, los hielos árticos y cualquier fenómeno meteorológico que por fortuito o inusual, pueda producirse en cualquier lugar del planeta o el espacio aéreo.
Como ejemplo, valgan las siguientes imágenes:
Prueba de bajas temperaturas.

Prueba de escarcha.

 Prueba de heladas pertinentes.

Prueba de calor húmedo.

 Prueba de nevadas.

Prueba calor seco.

 Prueba de heladicidad.

 Prueba tormentas de nieve.

Prueba lluvia torrencial.

 Prueba clima del desierto.

Prueba de radiación solar UV. 

Si todos los fabricantes de aeronaves y del sector auxiliar aeronáutico de componentes y sistemas, realizaran este tipo de pruebas funcionales, de forma repetitiva y periódica, incluso en época de crisis económica, podríamos aventurar que serían mucho más improbables algunos de los accidentes aéreos que se han producido en la historia de la aviación y de los que recientemente estamos siendo testigos.

Fuente de las imágenes: US Department of Defense y US Air Force. 

Prueba de aeronaves frente a tormentas.

Cuando hacemos referencia a la prueba de aeronaves frente a tormentas, nos estamos refiriendo al McKinley Climatic Laboratory, un gigantesco laboratorio de simulación de climas extremos situado en Fort Walton Beach, Florida y construido por el gobierno de los Estados Unidos de América, más concretamente por el Cuerpo de Ingenieros de la Fuerza Aérea norteamericana (US Army Air Corps of Engineers).

El McKinley Climatic Laboratory en principio fue construido para dar servicio a los diversos estamentos de defensa del gobierno norteamericano, con especial énfasis para la realización de pruebas funcionales de aeronaves bajo condiciones climatológicas extremas (USArmy Air Force), si bien hoy en día también ofrece servicios de ensayos climáticos para la industria privada (Air Bus, Boeing, etc.).
Esta gigantesca cámara climática de simulación de condiciones atmosféricas extremas dispone de un área de ensayo de 5000 m2 de superficie, permitiendo ensayar las aeronaves más grandes existentes en la actualidad, lanzaderas aeroespaciales, etc.

En su interior se pueden simular todo tipo de parámetros ambientales, tales como el viento, la lluvia, altitud, tormentas de arena, heladas, huracanes, tormentas de nieve, radiaciones solares intensas, olas de calor; todo cuanto sea posible que se puedan encontrar los medios de transporte de la armada y la defensa aérea en cualquier condición climática.
Las posibles variables climáticas que es posible simular para conocer el comportamiento de los sistemas aeronáuticos bajo condiciones extremas son: Temperatura entre -76ºC y +80ºC con rampas programables de alta velocidad, precipitación de lluvia hasta 380 mm por hora, viento de hasta 31 m/s, altitud hasta 24 Km, humedades relativas entre 10% y 98 %HR, etc., y todo ello combinado con tormentas de arena y nieve, niebla salina marina, calor húmedo (vapor) y seco, radiaciones solares de hasta 1000 Kw/cm2, diversas clases de heladas (hielo, blanco, vítreo, etc.), etc., permitiendo simular con ello los climas del desierto, los océanos, el espacio, la jungla, los hielos árticos y cualquier fenómeno meteorológico que por fortuito o inusual, pueda producirse en cualquier lugar del planeta o el espacio aéreo.
Como ejemplo, valgan las siguientes imágenes:
Prueba de bajas temperaturas.

Prueba de escarcha.

 Prueba de heladas pertinentes.

Prueba de calor húmedo.

 Prueba de nevadas.

Prueba calor seco.

 Prueba de heladicidad.

 Prueba tormentas de nieve.

Prueba lluvia torrencial.

 Prueba clima del desierto.

Prueba de radiación solar UV. 

Si todos los fabricantes de aeronaves y del sector auxiliar aeronáutico de componentes y sistemas, realizaran este tipo de pruebas funcionales, de forma repetitiva y periódica, incluso en época de crisis económica, podríamos aventurar que serían mucho más improbables algunos de los accidentes aéreos que se han producido en la historia de la aviación y de los que recientemente estamos siendo testigos.

Fuente de las imágenes: US Department of Defense y US Air Force.