CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
DISEÑO, INVESTIGACION Y DESARROLLO DESDE 1967

martes, 30 de septiembre de 2014

Vitrinas para ensayos de corrosion filiforme.

La corrosión filiforme es un tipo de degradación metalúrgica que se manifiesta mediante la aparición de filamentos.

Usualmente se produce en ambientes húmedos y es más común en sustratos de recubrimientos orgánicos, tales como los lacados aplicados sobre acero, aluminio, magnesio y cinc (acero galvanizado). A veces, se desarrolla en aceros desnudos sobre los cuáles se han depositado accidentalmente pequeñas cantidades de sales contaminantes. También se ha observado en delgados depósitos electrolíticos de estaño, plata, cobre, etc.
El formato de los filamentos puede presentar una amplia variedad de configuraciones, desde las nodulares (caso del aluminio) a los muy finos y bien definidos observados debajo de las lacas transparentes aplicadas sobre acero. El ancho de los filamentos va desde 0,05 hasta 0,5 mm, y en condiciones de laboratorio, pueden crecer a una velocidad prácticamente constante (entre 0,01 y 1 mm) durante largo tiempo.
La corrosión filiforme se desarrolla a humedades relativamente altas y temperaturas próximas a la ambiental. Ciertas propiedades de los recubrimientos, tales como la adherencia, también influyen en la extensión del área afectada.
Aunque no se conoce con exactitud el proceso desencadenante, parece que podría derivarse del grado de permeabilidad del oxígeno difundido a través del recubrimiento. A muy alta humedad relativa, o en contacto con agua condensada, este tipo de corrosión pasa rápidamente de tener un carácter filamentoso a transformarse en un proceso corrosivo generalizado.
Los ensayos de corrosión filiforme se realizan con equipos de laboratorio denominados cámaras de ensayos climáticos.

Camaras climaticas para corrosion filiforme.

La corrosión filiforme es un tipo de degradación metalúrgica que se manifiesta mediante la aparición de filamentos.

Usualmente se produce en ambientes húmedos y es más común en sustratos de recubrimientos orgánicos, tales como los lacados aplicados sobre acero, aluminio, magnesio y cinc (acero galvanizado). A veces, se desarrolla en aceros desnudos sobre los cuáles se han depositado accidentalmente pequeñas cantidades de sales contaminantes. También se ha observado en delgados depósitos electrolíticos de estaño, plata, cobre, etc.
El formato de los filamentos puede presentar una amplia variedad de configuraciones, desde las nodulares (caso del aluminio) a los muy finos y bien definidos observados debajo de las lacas transparentes aplicadas sobre acero. El ancho de los filamentos va desde 0,05 hasta 0,5 mm, y en condiciones de laboratorio, pueden crecer a una velocidad prácticamente constante (entre 0,01 y 1 mm) durante largo tiempo.
La corrosión filiforme se desarrolla a humedades relativamente altas y temperaturas próximas a la ambiental. Ciertas propiedades de los recubrimientos, tales como la adherencia, también influyen en la extensión del área afectada.
Aunque no se conoce con exactitud el proceso desencadenante, parece que podría derivarse del grado de permeabilidad del oxígeno difundido a través del recubrimiento. A muy alta humedad relativa, o en contacto con agua condensada, este tipo de corrosión pasa rápidamente de tener un carácter filamentoso a transformarse en un proceso corrosivo generalizado.
Los ensayos de corrosión filiforme se realizan con equipos de laboratorio denominados cámaras de ensayos climáticos.

Fitotrones "reach in". Camaras armario para cultivo.

Las cámaras climáticas de cultivo “reach in”, o armarios de cultivo, se emplean para el estudio de cultivos de plantas, su crecimiento y su desarrollo evolutivo, germinación de semillas, etc., bajo diversas condiciones ambientales.

Los armarios climáticos tipo “reach in”, se emplean para el estudio de cultivos de plantas, su crecimiento y su desarrollo evolutivo, germinación de semillas, etc., bajo diversas condiciones ambientales.

En este tipo de cámaras, no solo se pueden simular condiciones ambientales variables de temperatura y humedad, sino también de radiaciones solares y atmósferas gaseosas modificadas (ozono, CO2, etc.,) en función de los entornos de investigación que se pretendan estudiar.

Los nuevos sistemas de iluminación fotosinteticamente activa, basados en la tecnología optoelectrónica, se seleccionan en base a clorofilas, carotenoides, etc., con controles precisos del espectro de la radiación y la intensidad, fotoperiodo y localización geográfica.


Se definen como cámaras climáticas adosables a las cámaras climáticas cuya construcción admite la posibilidad de ser instaladas mediante módulos anexos de vitrinas-armario, sin verse afectadas en su accesibilidad, refrigeración de maquinaria, acción de apertura y cierre de puertas y disposición de servicios.

Además, cada uno de los módulos de estas vitrinas-armario se caracteriza por su gran capacidad, su baja superficie de ocupación en planta y su bajo coste.

La gran ventaja de las cámaras climáticas adosables estriba en que el usuario, no solo puede disponer de varios equipos y programar una condición climática diferente en cada uno de ellos, sino también la posibilidad de poder ir ampliando la capacidad del sistema a medida que vaya necesitando mayor volumen de ocupación en función de la demanda de ensayos, cuestión que es muy importante en empresas recién implantadas, o en época de crisis, en que la demanda es inferior a la normal.

Todo ello con un coste de inversión muy inferior al de las cámaras climáticas convencionales.

El bajo coste de estos equipos se consigue gracias a las siguientes premisas:

Fabricación en grandes series.

Acotación de los rangos de temperatura y humedad, ajustados a los requerimientos más comunes de la demanda del mercado.

Dada su gran usabilidad, ergonomía y simplicidad, no se requiere el empleo de personal técnico instalador.

Todo ello, sin detrimento de las calidades y características técnicas intrínsecas siguientes:

Construcción interior y exterior en acero inoxidable satinado.

Fabricación bajo premisas Aenor, según norma UNE-EN ISO 9001.

Sistemas de refrigeración ecológicos según normativas de protección medioambiental.

Gran capacidad interior con soportes para parrillas múltiples.

Adaptabilidad a instalación múltiple en batería con programación independiente.

Opción de puerta y paredes transparentes.

Espacio reducido de ocupación.

Fácil disipación térmica y excelente insonorización por ubicación superior de la maquinaria.

Humidificación de baja inercia mediante vaporización con sensor directo de precisión.

Rango amplio de temperatura: frío/calor.

Rango amplio de humedad: secado/saturación.

Opciones de radiación solar con fotoperiodo.

Atmósferas controladas diversas: CO2, N2, etc.

Bajo consumo.

Ejecución multinorma internacional.

Programación, indicación, adquisición de datos y registro gráfico, mediante pantalla táctil de nueva generación.

Comunicación informática múltiple.

Emisión de certificados de validación y calibración según procedimientos UNE-EN JSO 170025 mediante patrones trazables ENAC.

Estas características hacen que las cámaras climáticas adosables de formato armario o vitrina, sean ideales para aplicaciones en: Farmacología (estabilidad de medicamentos), control de calidad y establecimiento de fechas de caducidad de alimentos, cosmética y productos fitosanitarios, biotecnología (germinación, cultivos, incubación, crecimiento de plantas, etc.) e investigación multidisciplinar en el entorno del envejecimiento ambiental acelerado, etc., y muy especialmente en el caso de los ensayos de estabilidad de medicamentos y sustancias farmacológicas activas conforme a las normativas ICH, las cuales exigen el establecimiento de cuatro programas climáticos diferentes, según la climatología de la zona geográfica de aplicación. Así, el usuario puede consignar en cada cámara climática adosada, indistintamente, cada uno de los programas establecidos en la normativa establecida, de forma perfectamente clasificada, ordenada y documentada.

Armarios climaticos de cultivo “reach in". Camaras climaticas.

Las cámaras climáticas de cultivo “reach in”, o armarios de cultivo, se emplean para el estudio de cultivos de plantas, su crecimiento y su desarrollo evolutivo, germinación de semillas, etc., bajo diversas condiciones ambientales.


Los armarios climáticos tipo “reach in”, se emplean para el estudio de cultivos de plantas, su crecimiento y su desarrollo evolutivo, germinación de semillas, etc., bajo diversas condiciones ambientales.

En este tipo de cámaras, no solo se pueden simular condiciones ambientales variables de temperatura y humedad, sino también de radiaciones solares y atmósferas gaseosas modificadas (ozono, CO2, etc.,) en función de los entornos de investigación que se pretendan estudiar.

Los nuevos sistemas de iluminación fotosinteticamente activa, basados en la tecnología optoelectrónica, se seleccionan en base a clorofilas, carotenoides, etc., con controles precisos del espectro de la radiación y la intensidad, fotoperiodo y localización geográfica.


Se definen como cámaras climáticas adosables a las cámaras climáticas cuya construcción admite la posibilidad de ser instaladas mediante módulos anexos de vitrinas-armario, sin verse afectadas en su accesibilidad, refrigeración de maquinaria, acción de apertura y cierre de puertas y disposición de servicios.


Además, cada uno de los módulos de estas vitrinas-armario se caracteriza por su gran capacidad, su baja superficie de ocupación en planta y su bajo coste.

La gran ventaja de las cámaras climáticas adosables estriba en que el usuario, no solo puede disponer de varios equipos y programar una condición climática diferente en cada uno de ellos, sino también la posibilidad de poder ir ampliando la capacidad del sistema a medida que vaya necesitando mayor volumen de ocupación en función de la demanda de ensayos, cuestión que es muy importante en empresas recién implantadas, o en época de crisis, en que la demanda es inferior a la normal.

Todo ello con un coste de inversión muy inferior al de las cámaras climáticas convencionales.

El bajo coste de estos equipos se consigue gracias a las siguientes premisas:

Fabricación en grandes series.

Acotación de los rangos de temperatura y humedad, ajustados a los requerimientos más comunes de la demanda del mercado.

Dada su gran usabilidad, ergonomía y simplicidad, no se requiere el empleo de personal técnico instalador.

Todo ello, sin detrimento de las calidades y características técnicas intrínsecas siguientes:

Construcción interior y exterior en acero inoxidable satinado.

Fabricación bajo premisas Aenor, según norma UNE-EN ISO 9001.

Sistemas de refrigeración ecológicos según normativas de protección medioambiental.

Gran capacidad interior con soportes para parrillas múltiples.

Adaptabilidad a instalación múltiple en batería con programación independiente.

Opción de puerta y paredes transparentes.

Espacio reducido de ocupación.

Fácil disipación térmica y excelente insonorización por ubicación superior de la maquinaria.

Humidificación de baja inercia mediante vaporización con sensor directo de precisión.

Rango amplio de temperatura: frío/calor.

Rango amplio de humedad: secado/saturación.

Opciones de radiación solar con fotoperiodo.

Atmósferas controladas diversas: CO2, N2, etc.

Bajo consumo.

Ejecución multinorma internacional.

Programación, indicación, adquisición de datos y registro gráfico, mediante pantalla táctil de nueva generación.

Comunicación informática múltiple.

Emisión de certificados de validación y calibración según procedimientos UNE-EN JSO 170025 mediante patrones trazables ENAC.

Estas características hacen que las cámaras climáticas adosables de formato armario o vitrina, sean ideales para aplicaciones en: Farmacología (estabilidad de medicamentos), control de calidad y establecimiento de fechas de caducidad de alimentos, cosmética y productos fitosanitarios, biotecnología (germinación, cultivos, incubación, crecimiento de plantas, etc.) e investigación multidisciplinar en el entorno del envejecimiento ambiental acelerado, etc., y muy especialmente en el caso de los ensayos de estabilidad de medicamentos y sustancias farmacológicas activas conforme a las normativas ICH, las cuales exigen el establecimiento de cuatro programas climáticos diferentes, según la climatología de la zona geográfica de aplicación. Así, el usuario puede consignar en cada cámara climática adosada, indistintamente, cada uno de los programas establecidos en la normativa establecida, de forma perfectamente clasificada, ordenada y documentada.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Cristalizacion por subenfriamiento de sustancias cuanticas.Camaras criogenicas.

La cristalización es un proceso fundamental de la materia pero poco conocido en sus detalles, especialmente cuando se refiere a sustancias cuánticas como los isótopos del hidrógeno, en las que la longitud de onda de las moléculas es comparable a la distancia entre ellas. Esto se debe a que ocurre muy rápidamente y a temperaturas extremadamente bajas, por lo que su estudio experimental es muy difícil. Un equipo internacional liderado por científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha logrado medir la cinética de cristalización –la velocidad a la que se produce el proceso de cristalización- de mezclas líquidas de para-hidrógeno (pH2) y orto-deuterio (oD2) moleculares enfriadas por debajo de su punto de fusión (subenfriamiento) y ha observado que es significativamente más lenta que en las dos sustancias puras. 

Los resultados, publicados en la revista Physical Review B Rapid Communications, constituyen la primera evidencia experimental de ralentización de origen cuántico de la cristalización. “Comprender la estabilidad de los líquidos subenfriados respecto a la cristalización es un problema abierto en la física de materia condensada, de ahí la importancia de este hallazgo”, explica José María Fernández, del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC.

Hasta la fecha, la mayoría de los experimentos de este tipo se han realizado con coloides o aleaciones metálicas, que cristalizan más lentamente que las sustancias moleculares simples. Pero presentan algunos problemas intrínsecos, como la polidispersión o la sedimentación que dificultan su interpretación. Por el contrario, las moléculas de pH2 y de oD2, a temperaturas de unos pocos grados Kelvin, se comportan como partículas esféricas, que interaccionan con un único potencial intermolecular, a lo que se añade la posibilidad de explorar efectos cuánticos.

Para subenfriar las mezclas de pH2 y oD2 durante la fase de experimentación, los investigadores inyectaron microchorros líquidos en vacío, método que hace que se enfríen rápidamente por evaporación superficial, y siguieron la cristalización mediante espectometría Raman de los modos vibracionales, que permite distinguir la fase líquida de la sólida. Los científicos comprobaron que si bien las moléculas de los dos isótopos tienen el mismo tamaño en términos clásicos, los efectos cuánticos hacen que el “tamaño efectivo” de las moléculas de pH2 sea mayor que en oD2. Esta diferencia de tamaño se correlaciona con la ralentización observada en las mezclas. Por esto se habla de ralentización de origen cuántico.
“Este comportamiento es sorprendente dada la naturaleza isotópica de pH2 y oD2, que forman mezclas ideales cuyas sustancias puras cristalizan en la misma estructura hexagonal”, destaca Fernández. Según los científicos, el trabajo, realizado mediante una metodología novedosa, puede abrir una serie de investigaciones sobre el mecanismo detallado de la cristalización.
Es de destacar que para investigar a escala de laboratorio el comportamiento de las sustancias  frente a las temperaturas ultracriogenicas, se utilizan las cámaras criogénicas.
Fuente: CSIC 13/06/2014
M. Kühnel, J. M. Fernández, et ál. Observation of crystallization slowdown in supercooled parahydrogen and orthodeuterium quantum liquid mixtures. Physical Review B Rapid Communications. DOI:10.1103/PhysRevB.89.180201.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Corrosion materiales ceramicos. Camaras de niebla salina.

Los materiales cerámicos son altamente resistentes a la corrosión en la mayoría de medios, especialmente a temperatura ambiente, pese a estar constituidos por combinaciones de elementos metálicos y no metálicos

Las cerámicas son productos ya quemados y corroídos y, en consecuencia, no pueden someterse a otra degradación de este tipo (oxidaciones, combustiones y corrosiones) constituyendo unos excelentes materiales inoxidables y refractarios. Por este motivo, se utilizan materiales cerámicos en aquellos casos donde se requiere una elevada estabilidad y resistencia a la corrosión a altas temperaturas.

Los materiales cerámicos refractarios, además de ser aislantes térmicos y estables a altas temperaturas, deben resistir el ataque de diversos agentes agresivos, como los que se encuentran en diversas sales o en las escorias. También se utilizan sistemáticamente vidrios y otros materiales cerámicos cuando se requiere una altísima estabilidad térmica a temperaturas muy elevadas.

Los carburos y nitruros de metales de transición son químicamente estables a temperatura ambiente pero muestran algún ataque en soluciones concentradas de ácido. 

Los materiales vítreos se corroen, principalmente, por la acción de medios acuosos. En general, los vidrios con altos contenidos en sílice (>96% SiO2), así como los basados en aluminosilicatos o en borosilicatos, muestran excelente resistencia a la corrosión en una amplia variedad de medios corrosivos. Los vidrios basados en silicatos son menos resistentes en soluciones alcalinas que en soluciones ácidas.
A escala de laboratorio es posible evaluar la resistencia de los materiales cerámicos frente a la corrosión, mediante las cámaras de ensayos de corrosión acelerada por soluciones químicamente activas.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Centro mundial de tormentas de polvo y arena. Camaras de simulacion.

El pasado 10 de junio de 2014 se presentó en la capital de España el “Barcelona Dust Forecast Center”, el primer Centro Operativo de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) dedicado a la predicción de tormentas de polvo y arena.

Este centro estará gestionado por AEMET, dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, del Gobierno de España y por el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), entidad de investigación vinculada a la Universitat Politècnica de Catalunya.
El presidente de AEMET, Miguel Ángel López, ha resumido este proyecto internacional español, como “el resultado de un esfuerzo sostenido a lo largo de casi una década de múltiples organizaciones e instituciones internacionales que va a beneficiar a muchos países”.
La OMM estableció en 2006 las bases para crear el Sistema de Evaluación y Avisos de Tormentas de Polvo y Arena (SDS-WAS: Sand and Dust Storm – Warning Advisory and Assessment System) y en 2007 aprobó la creación de dos centros regionales dedicados a la investigación sobre modelización y observación de polvo atmosférico. Uno de ellos, con ámbito geográfico de Asia Oriental y Pacífico, gestionado por la Agencia China de Meteorología, y el otro,  para el Norte de África, Oriente Medio y Europa, ubicado en España.
El “Barcelona Dust Forecast Center” utilizará un modelo de transporte de polvo y contaminantes que será ejecutado en el superordenador MareNostrum,  y sus predicciones diarias se distribuirán a los servicios meteorológicos nacionales.
De esta forma, en el BSC-CSN coexistirán el centro regional, dedicado a la investigación y el desarrollo de estos fenómenos y el nuevo centro operativo español destinado a realizar las predicciones.
Es de destacar los daños que el contenido de polvo y arena atmosférico puede producir, no solo sobre el medio ambiente, sino también sobre los múltiples sistemas encuadrados en todo cuanto abarca la mecatrónica; desde los equipos electrónicos aeronáuticos, pasando por automóviles, sistemas de radar, luminarias, envolventes diversas, etc., etc., de ahí la importancia de evaluar, a escala de laboratorio, la resistencia de todos los sistemas frente a estos fenómenos ambientales. Para ello se utilizan las cámaras climáticas de estanqueidad, las cuales se rigen por la normativa internacional para el establecimiento de las cifras IP.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Camaras de corrosion por clima cambiante.

La diferencia entre las cámaras clásicas de corrosión por niebla salina y las cámaras de corrosión cíclica -también denominadas cámaras climosalinas- estriba en que, mientras en las cámaras de niebla salina convencionales se establecen condiciones estables de temperatura y spray acuoso con un contenido de cloruro sódico, en las cámaras de corrosión cíclica se alternan de forma totalmente automática condiciones ambientales variables controladas, alternando fases secuenciadas de niebla salina, secado y clima húmedo, de manera repetitiva y precisa.

Existen multitud de normas que rigen este tipo de ensayos; desde las normativas privadas desarrolladas por compañías tales como Nissan, Renault, etc., hasta las exigibles por los propios países, como es el caso de las normas UNE, DIN, ASTM, PROHESION, MIL STD, etc.
En todas ellas, de lo que se trata es de rproducir las condiciones climatológicas típicas que se encuentran en las zonas del litoral marítimo, las cuales son las siguientes:
- Alta humedad y condensación nocturna con descenso de temperatura.
- Elevación de temperatura y descenso de la humedad a partir de la salida del sol.
- Deposición de niebla salina procedente de la dispersión por el oleaje y el viento.
Dado que los materiales que prestan sus funciones en dichas zonas, se verán necesariamente expuestos a tales cambios climatológicos de forma sistemática, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión cíclica desarrolladas por CCI.
Catálogo en formato PDF y características técnicas en:
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica (ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS, fabricantes de automóviles, etc.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Misterio en la capa de ozono. Simulacion climatica.

A una gran altura, a más de 32 kilómetros  por encima del nivel del mar, una diáfana capa de ozono rodea a nuestro planeta, absorbiendo los rayos UV energéticos del Sol. Es, esencialmente, una pantalla solar para el planeta Tierra. Sin la capa de ozono, una peligrosa radiación nos bañaría diariamente, con efectos colaterales que irían desde las cataratas hasta el cáncer. 
 
La gente estaba comprensiblemente alarmada en la década de 1980 cuando los científicos observaron que los productos químicos fabricados por el hombre, presentes en la atmósfera, estaban destruyendo esta capa. Los gobiernos rápidamente pusieron en vigencia un tratado internacional, llamado Protocolo de Montreal, con el fin de prohibir los gases que destruyen la capa de ozono, como los clorofluorocarbonos (CFC) que luego se encontraron en latas de aerosoles y en acondicionadores de aire. El 16 de septiembre de 1987, firmaron el tratado las primeras 24 naciones; desde entonces, 173 más se han adherido.
Nos adelantamos ahora 27 años. Los productos químicos que afectan el ozono han disminuido y el agujero de ozono parece estar convaleciente. La Organización de las Naciones Unidas afirmó que el Protocolo de Montreal es “el tratado más exitoso en la historia de las Naciones Unidas”. Sin embargo, a pesar del éxito de dicho protocolo, algo no está del todo bien.
Un nuevo estudio, llevado a cabo por investigadores de la NASA, muestra que un compuesto clave que destruye el ozono, llamado tetracloruro de carbono (CCl4), resulta sorprendentemente abundante en la capa de ozono.
“Se supone que no deberíamos ver esto”, dice la científica atmosférica de la NASA, Qing Liang.
Entre los años 2007 y 2012, los países del mundo informaron cero emisiones de CCl4, a pesar de que las mediciones llevadas a cabo por medio de satélites, globos meteorológicos, aviones y sensores con base en la superficie, cuentan una historia diferente. Un estudio dirigido por Liang muestra que las emisiones de CCl4 en todo el mundo alcanzan un promedio de 39 kilotones por año, lo cual es aproximadamente el 30 por ciento de las emisiones pico registradas antes de que entrara en vigencia el tratado internacional.
En la década de 1980, se hicieron famosos entre el público en general los clorofluorocarbonos. Como el agujero de ozono se agrandó, la sigla “CFC” se convirtió en una palabra familiar. Sin embargo, menos personas han oído hablar del CCl4, que alguna vez se utilizó en aplicaciones como la limpieza en seco y los extintores  de incendios.
“No obstante”, dice Liang, “el CCl4 es una de las principales sustancias que afectan al ozono. Es el tercer compuesto antropogénico más importante que afecta al ozono, después del CFC-11 y del CFC-12”.
Los niveles de CCl4 han estado disminuyendo desde que se firmó el Protocolo de Montreal, sólo que no tan rápidamente como se esperaba. Con cero emisiones, su presencia debería haber disminuido un 4% por año. En cambio, la disminución ha estado más cerca del 1% por año.
Para investigar la discrepancia, Liang y sus colegas tomaron los datos correspondientes al CCl4, reunidos por la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) y por la NASA, y los introdujeron en un programa informático  de la NASA, llamado 3-D GEOS Chemistry Climate Model. Este sofisticado programa tiene en cuenta la manera en la cual la radiación solar destruye el CCl4 en la estratosfera así como la forma en la cual el compuesto puede ser absorbido y degradado por el contacto con el suelo y las aguas de los océanos. Las simulaciones tomadas como modelo apuntaron a una misteriosa fuente de CCl4 en desarrollo,  no identificada.
“Parece que ahora hay residuos industriales no identificados, o bien grandes emisiones desde sitios contaminados o fuentes desconocidas de CCl4”, dice Liang.
Otra posibilidad es que todavía no se comprenda por completo la química del CCl4. Reveladoramente, el modelo mostró que el CCl4 permanece en la atmósfera un 40% más de tiempo que lo que se pensaba con anterioridad. “¿Hay algo en el proceso físico de pérdida del CCl4 que no comprendemos?”, se pregunta.
Todo esto agrega misterio a lo que sucede con la capa de ozono.
La investigación que llevó a cabo Liang fue publicada en línea en la edición del 18 de agosto de Geophysical Research Letters. Allí se puede hallar más información sobre el CCl4.
Es importante manifestar que a escala de laboratorio es posible simular las condiciones atmosféricas mediante el uso de cámaras climáticas de investigación.
Fuente: NASA.

martes, 23 de septiembre de 2014

Corrosion por lixiviado selectivo. Camaras de niebla salina.

Se entiende por lixiviado selectivo a la eliminación preferencial de determinados elementos químicos existentes en las aleaciones metálicas mediante procesos de corrosión. 
 
Un ejemplo típico de este tipo de corrosión es la decincificación que tiene lugar en los latones, consistente en la separación selectiva de zinc del cobre con el que se encuentra aleado.
Procesos similares ocurren en otras aleaciones, como la pérdida observable de níquel, estaño y cromo de las aleaciones de cobre, de hierro en las fundiciones, de níquel en los aceros y de cobalto en las aleaciones  “estelite”.
Las formas mediante las cuales se puede controlar la decincificación son:
1) Selección de materiales adecuados. Por ejemplo: En lugar de utilizar latón amarillo (20-36% Zn) utilizar latón rojo (5 - 10%Zn).
2) Protección catódica.
3) Empleo de inhibidores para reducir la agresividad del medio.
4) Incorporación de pequeños porcentajes de elementos químicos tales como: Sn, As, Sb, P, etc., con el fin de forzar un desplazamiento por potenciales REDOX selectivos.
Para evaluar a escala de laboratorio la degradación metalúrgica por corrosión y la resistencia de los recubrimientos de protección frente a los ambientes corrosivos, se utilizan las cámaras de ensayos acelerados de laboratorio, las cuales son utilizadas por los más prestigiosos laboratorios de investigación, tales como el Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas CENIM, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Empresa Nacional Siderúrgica etc., y las compañías más relevantes del sector, entre otras entidades públicas y universidades diversas.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

NASA al espacio profundo. Camaras climaticas de prueba.

La Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) anunció que pretende lanzar por primera vez un poderoso cohete para viajes hacia el espacio profundo, conocido como Space Launch System (SLS), a más tardar a fines de 2018. 
 
El SLS ha estado en desarrollo durante tres años, y cuando esté terminado debería ser capaz de impulsar a naves más allá de la órbita terrestre y eventualmente lanzar vehículos con tripulación a Marte en 2030.
La Nasa ha completado la revisión del proyecto, lo que supone un compromiso formal de la agencia hacia esta versión de 70 toneladas métricas del SLS, que costará unos 7.021 millones de dólares entre 2014 y 2018.
“El programa se está haciendo realidad, lo que significa progreso”, dijo William Gerstenmaier, administrador asociado del Exploraciones Humanas y Directorio de Operaciones de Misión en Nasa.
“Mantendremos a los equipos trabajando hacia una fecha más ambiciosa para que esté listo, pero estará listo no más tarde que noviembre de 2018”, precisó.
Sin embargo, la Oficina de Contaduría del Gobierno (GAO) emitió un reporte el mes pasado que cuestionaba el plan de fondos para el SLS de la agencia, diciendo que “podría ser 400 millones de dólares menos de lo que necesita el programa”.
El SLS es el primer vehículo de lanzamiento de este tipo de Nasa de los últimos 40 años, y la agencia espacial estima que los costos totales para el desarrollo de las primeras tres variantes de SLS será de 12.000 millones.
El SLS “proporciona una capacidad de ascenso sin precedentes de 130 toneladas métricas (143 toneladas), que permitirá a las misiones ir incluso más lejos en nuestro sistema solar, incluyendo destinos como asteroides y Marte”, dijo la Nasa.
Es de destacar que sería imposible poner en marcha estos proyectos, sin la realización previa de ensayos de simulación a escala de laboratorio, para evaluar la resistencia de los sistemas frente a las condiciones climáticas extremas y determinar sus garantías funcionales.

 Fuente: NASA.