CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
DISEÑO, INVESTIGACION Y DESARROLLO DESDE 1967

jueves, 31 de diciembre de 2009

Camaras de corrosion 2010.

Las cámaras de corrosión 2010 desarrolladas por CCI, están caracterizadas por una alta sensibilización en materia de seguridad CE, una estricta legislación en materia de protección medioambiental, y una economía energética, la cual exige grandes esfuerzos para reducir consumos y gastos de mantenimiento de los equipos de ensayo.

Es por ello que las nuevas cámaras CCI están sustentadas por el aval de los siguientes principios:

1) Certificación AENOR:
Actualizada 2009.

2) Certificado de conformidad CE documentado por auditoria certificadora externa:
Exigencia actual para garantizar la seguridad de las máquinas (no mera autodeclaración).

3) Posesión del sello ECOCLIMA:
Garantía de protección medioambiental y del cumplimiento del protocolo de Kyoto.

4) Diseño de bajo consumo:
La minimización de pérdidas, basada en una ingeniería inteligente, hace que las potencias instaladas y los consumos consecuentes sean mínimos sin disminución de prestaciones.

5) Economía de mantenimiento optimizada:
Los automatismos de multiseguridad y la resolución de averías vía telefónica, hace que el coste de mantenimiento sea mínimo. Los estrictos procedimientos de pruebas finales hacen que las averías resulten despreciables.

6) Fiabilidad por reducción de la frecuencia de averías:
Al minimizar las pérdidas, los equipos trabajan muy desahogados y a intervalos alternativos, garantizando con ello un reducción de la fatiga y una prolongación de la vida de los componentes, extraordinaria.

7) Calibración y certificación en laboratorio CCILAB:
Conforme a procedimientos de la normativa UNE-EN ISO 17025 con patrones trazables ENAC e intercomparación sistemática.

8) Recambios de fabricación nacional.

Todo ello representa un valor añadido cuyo coste acaba resultando de la máxima rentabilidad para los usuarios más exigentes, aunque haya que pagar algo más a la hora de hacer la inversión inicial.



Catálogo de cámaras de ensayos en formato PDF y características técnicas en:
www.cci-calidad.com

CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras de ensayos de laboratorio y de simulación climática para investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), CENER (CIEMAT), AIRBUS, INTA, CTNE, FNMT, etc.

Para más información, petición de ofertas y artículos técnicos, contactar directamente con el fabricante, en:
www.cci-calidad.com



Advertencia legal:
Las imágenes incluidas en este blog representan diseños exclusivos de CCI protegidos por acta notarial de declaración de propiedad industrial, documentada de forma gráfica y descriptiva, incluidos todos los aspectos diferenciadores, tales como los colores, distintivos, etiquetajes, etc. Así mismo se advierte de que todos los textos, frases, ideas, conceptos, e imágenes publicadas en este blog, son de la propiedad intelectual de CCI. Todo intento de imitación, usurpación, plagio, confusión, utilización, copia o reproducción, en cualquier tipo de medio y forma, sin el consentimiento expreso de sus propietarios, será perseguido por la Ley.

Camaras de corrosion serie 2010.

Las cámaras de corrosión serie 2010 desarrolladas por CCI, están caracterizadas por una alta sensibilización en materia de seguridad CE, una estricta legislación en materia de protección medioambiental, y una economía energética, la cual exige grandes esfuerzos para reducir consumos y gastos de mantenimiento de los equipos de ensayo.

Es por ello que las nuevas cámaras CCI están sustentadas por el aval de los siguientes principios:

1) Certificación AENOR:
Actualizada 2009.

2) Certificado de conformidad CE documentado por auditoria certificadora externa:
Exigencia actual para garantizar la seguridad de las máquinas (no mera autodeclaración).

3) Posesión del sello ECOCLIMA:
Garantía de protección medioambiental y del cumplimiento del protocolo de Kyoto.

4) Diseño de bajo consumo:
La minimización de pérdidas, basada en una ingeniería inteligente, hace que las potencias instaladas y los consumos consecuentes sean mínimos sin disminución de prestaciones.

5) Economía de mantenimiento optimizada:
Los automatismos de multiseguridad y la resolución de averías vía telefónica, hace que el coste de mantenimiento sea mínimo. Los estrictos procedimientos de pruebas finales hacen que las averías resulten despreciables.

6) Fiabilidad por reducción de la frecuencia de averías:
Al minimizar las pérdidas, los equipos trabajan muy desahogados y a intervalos alternativos, garantizando con ello un reducción de la fatiga y una prolongación de la vida de los componentes, extraordinaria.

7) Calibración y certificación en laboratorio CCILAB:
Conforme a procedimientos de la normativa UNE-EN ISO 17025 con patrones trazables ENAC e intercomparación sistemática.

8) Recambios de fabricación nacional.

Todo ello representa un valor añadido cuyo coste acaba resultando de la máxima rentabilidad para los usuarios más exigentes, aunque haya que pagar algo más a la hora de hacer la inversión inicial.


Catálogo de cámaras de ensayos en formato PDF y características técnicas en:
www.cci-calidad.com

CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras de ensayos de laboratorio y de simulación climática para investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), CENER (CIEMAT), AIRBUS, INTA, CTNE, FNMT, etc.

Para más información, petición de ofertas y artículos técnicos, contactar directamente con el fabricante, en:
www.cci-calidad.com



Advertencia legal:
Las imágenes incluidas en este blog representan diseños exclusivos de CCI protegidos por acta notarial de declaración de propiedad industrial, documentada de forma gráfica y descriptiva, incluidos todos los aspectos diferenciadores, tales como los colores, distintivos, etiquetajes, etc. Así mismo se advierte de que todos los textos, frases, ideas, conceptos, e imágenes publicadas en este blog, son de la propiedad intelectual de CCI. Todo intento de imitación, usurpación, plagio, confusión, utilización, copia o reproducción, en cualquier tipo de medio y forma, sin el consentimiento expreso de sus propietarios, será perseguido por la Ley.

Camara de ensayos de corrosion ciclica certificada.

Definimos como cámara de ensayos de corrosión cíclica certificada a un sistema de laboratorio capaz de reproducir las condiciones reales atmosféricas que se producen en las áreas marítimas durante los periodos nocturnos y diurnos, de forma cíclica y repetitiva.

Las condiciones climatológicas típicas que se encuentran en las zonas del litoral marítimo son las siguientes:

- Alta humedad y condensación nocturna con descenso de temperatura.
- Elevación de temperatura y descenso de la humedad a partir de la salida del sol.
- Deposición de niebla salina procedente de la dispersión por el oleaje y el viento.

Dado que los materiales que prestan sus funciones en dichas zonas, se verán necesariamente expuestos a tales cambios climatológicos de forma sistemática, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión cíclica desarrolladas por CCI.



Catálogo en formato PDF y características técnicas en:
www.cci-calidad.com

CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica (ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS, fabricantes de automóviles, etc.

Para más información, petición de ofertas y artículos técnicos, contactar directamente con el fabricante, en:
www.cci-calidad.com



Advertencia legal:
Las imágenes incluidas en este blog representan diseños exclusivos de CCI protegidos por acta notarial de declaración de propiedad industrial, documentada de forma gráfica y descriptiva, incluidos todos los aspectos diferenciadores, tales como los colores, distintivos, etiquetajes, etc. Así mismo se advierte de que todos los textos, frases, ideas, conceptos, e imágenes publicadas en este blog, son de la propiedad intelectual de CCI. Todo intento de imitación, usurpación, plagio, confusión, utilización, copia o reproducción, en cualquier tipo de medio y forma, sin el consentimiento expreso de sus propietarios, será perseguido por la Ley.

Camara de ensayos de corrosion ciclica acelerada.

Definimos como cámara de ensayos de corrosión cíclica acelerada a un sistema de laboratorio capaz de reproducir las condiciones reales atmosféricas que se producen en las áreas marítimas durante los periodos nocturnos y diurnos, de forma cíclica y repetitiva.

Las condiciones climatológicas típicas que se encuentran en las zonas del litoral marítimo son las siguientes:

- Alta humedad y condensación nocturna con descenso de temperatura.
- Elevación de temperatura y descenso de la humedad a partir de la salida del sol.
- Deposición de niebla salina procedente de la dispersión por el oleaje y el viento.

Dado que los materiales que prestan sus funciones en dichas zonas, se verán necesariamente expuestos a tales cambios climatológicos de forma sistemática, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión cíclica desarrolladas por CCI.



Catálogo en formato PDF y características técnicas en:
www.cci-calidad.com

CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica (ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS, fabricantes de automóviles, etc.

Para más información, petición de ofertas y artículos técnicos, contactar directamente con el fabricante, en:
www.cci-calidad.com



Advertencia legal:
Las imágenes incluidas en este blog representan diseños exclusivos de CCI protegidos por acta notarial de declaración de propiedad industrial, documentada de forma gráfica y descriptiva, incluidos todos los aspectos diferenciadores, tales como los colores, distintivos, etiquetajes, etc. Así mismo se advierte de que todos los textos, frases, ideas, conceptos, e imágenes publicadas en este blog, son de la propiedad intelectual de CCI. Todo intento de imitación, usurpación, plagio, confusión, utilización, copia o reproducción, en cualquier tipo de medio y forma, sin el consentimiento expreso de sus propietarios, será perseguido por la Ley.

Camara de ensayos de corrosion.

Definimos como cámara de ensayos de corrosión a un sistema de laboratorio capaz de reproducir las condiciones reales atmosféricas que se producen en las áreas marítimas durante los periodos nocturnos y diurnos, de forma cíclica y repetitiva.

Las condiciones climatológicas típicas que se encuentran en las zonas del litoral marítimo son las siguientes:

- Alta humedad y condensación nocturna con descenso de temperatura.
- Elevación de temperatura y descenso de la humedad a partir de la salida del sol.
- Deposición de niebla salina procedente de la dispersión por el oleaje y el viento.

Dado que los materiales que prestan sus funciones en dichas zonas, se verán necesariamente expuestos a tales cambios climatológicos de forma sistemática, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión cíclica desarrolladas por CCI.



Catálogo en formato PDF y características técnicas en:
www.cci-calidad.com

CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica (ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS, fabricantes de automóviles, etc.

Para más información, petición de ofertas y artículos técnicos, contactar directamente con el fabricante, en:
www.cci-calidad.com



Advertencia legal:
Las imágenes incluidas en este blog representan diseños exclusivos de CCI protegidos por acta notarial de declaración de propiedad industrial, documentada de forma gráfica y descriptiva, incluidos todos los aspectos diferenciadores, tales como los colores, distintivos, etiquetajes, etc. Así mismo se advierte de que todos los textos, frases, ideas, conceptos, e imágenes publicadas en este blog, son de la propiedad intelectual de CCI. Todo intento de imitación, usurpación, plagio, confusión, utilización, copia o reproducción, en cualquier tipo de medio y forma, sin el consentimiento expreso de sus propietarios, será perseguido por la Ley.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

La composicion del polvo lunar que llego a España.

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén).

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

El polvo lunar.

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén).

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

El hombre y la Luna.

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén).

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

La luna que la NASA entrego a España.

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén).

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

Las muestras lunares que llegaron a España.

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Análisis Iónico de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación del Dr. D. Juan Antonio Galiano Sedano, a la de investigador A1, como ingeniero químico responsable de la sección de electroquímica (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén), pero que no llegué a ocupar porque pedí la excedencia para pasar a la industria privada.


Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, notificó que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Mi primera misión fue aprender el manejo del analizador multicanal que nos acababa de llegar, cuya complejidad era notoria, y en el cual se realizaría el espectrograma isotópico que nos permitiría conocer la composición de la Luna: Los átomos de Luna una vez bombardeados con neutrones procedentes de la fisión nuclear del Uranio 235, se vuelven radiactivos, de tal manera que analizando las energías emitidas por los radioisótopos generados, identificativos de cada átomo de materia, nos permitirían conocer la composición de la Luna; como así fue.


Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio de análisis por activación neutrónica.


Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.


Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban en un 97% elementos químicos tales como: Oxígeno, silicio, hierro, titanio, calcio, aluminio, magnesio, y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

Miguel Angel Beteta Garmendia

martes, 29 de diciembre de 2009

Corrosion submarina.

Se entiende por corrosión submarina la degradación que sufren los metales cuando están sumergidos permanentemente, o de forma alternativa, en el agua de mar. Este tipo de corrosión se realiza con las cámaras de corrosión por inmersión alternativa.

La función fundamental de las cámaras de corrosión cíclica es la de exponer a los metales, sus aleaciones y sus recubrimientos, a la inmersión alternativa en soluciones acuosas neutras de cloruro sódico al 3,5%, la cual representa la concentración media del agua del mar en el planeta.

Su principal aplicación se encuentra en la industria náutica, construcción y obra pública, etc., y de manera muy especial en la industria militar, tanto para la tecnología de submarinos, portaaviones y barcos de guerra, como para los cuerpos anfibios y la aeronáutica militar relacionada.

Los equipos de ensayos CCI están basados en la realización de ciclos alternativos repetitivos, formados por periodos de simulación de inmersión en agua de mar de composición conocida y a temperatura controlada, combinados con periodos de secado en ambiente marino igualmente a temperatura preestablecida, reproduciendo con ello la exposición real del oleaje y ambiente marino durante la navegación.

Las cámaras desarrolladas por CCI se fabrican en diversos tamaños y formas, desde los pequeños equipos para componentes (ver imagen adjunta), hasta las grandes cámaras para sistemas completos.


CCI viene desarrollando desde el año 1967 cámaras de ensayos climáticos y de simulación ambiental para investigación de la resistencia de los materiales a la corrosión. A este respecto, es de destacar que CCI ha suministrado este tipo de cámaras de ensayos a entidades tan prestigiosas como CENIM (Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas), CSIC, INTA, AIRBUS, fabricantes de automóviles, centros tecnológicos y universidades diversas.

Para más información, petición de ofertas y artículos técnicos, contactar directamente con el fabricante, en:
www.cci-calidad.com


Advertencia legal:
Las imágenes incluidas en este blog representan diseños exclusivos de CCI protegidos por acta notarial de declaración de propiedad industrial, documentada de forma gráfica y descriptiva, incluidos todos los aspectos diferenciadores, tales como los colores, distintivos, etiquetajes, etc. Así mismo se advierte de que todos los textos, frases, ideas, conceptos, e imágenes publicadas en este blog, son de la propiedad intelectual de CCI. Todo intento de imitación, usurpación, plagio, confusión, utilización, copia o reproducción, en cualquier tipo de medio y forma, sin el consentimiento expreso de sus propietarios, será perseguido por la Ley.

Camaras de corrosion. Ensayos submarinos.

Se entiende por corrosión submarina la degradación que sufren los metales cuando están sumergidos permanentemente, o de forma alternativa, en el agua de mar. Este tipo de corrosión se realiza con las cámaras de corrosión por inmersión alternativa.

La función fundamental de las cámaras de corrosión cíclica es la de exponer a los metales, sus aleaciones y sus recubrimientos, a la inmersión alternativa en soluciones acuosas neutras de cloruro sódico al 3,5%, la cual representa la concentración media del agua del mar en el planeta.

Su principal aplicación se encuentra en la industria náutica, construcción y obra pública, etc., y de manera muy especial en la industria militar, tanto para la tecnología de submarinos, portaaviones y barcos de guerra, como para los cuerpos anfibios y la aeronáutica militar relacionada.

Es por ello que estos equipos están homologados por los Departamentos de Defensa de todos los países de la OTAN.

Los equipos de ensayos CCI están basados en la realización de ciclos alternativos repetitivos, formados por periodos de simulación de inmersión en agua de mar de composición conocida y a temperatura controlada, combinados con periodos de secado en ambiente marino igualmente a temperatura preestablecida, reproduciendo con ello la exposición real del oleaje y ambiente marino durante la navegación.

En las cámaras CCI, una microcomputadora comanda todos los automatismos de control, a través de los cuales se realizan las funciones de control de ciclos temporizados, temperatura de inmersión y de secado, rampas de tránsito, número de repeticiones y punto final. Todos los datos obtenidos son almacenados mediante sistemas de adquisición para ser procesados informáticamente. Para ello se dota a la unidad de un potente software el cual permite elaborar los protocolos documentales de ensayo y la presentación de informes técnicos.

CCI construye estas cámaras en diversos tamaños y formas, desde los pequeños equipos para componentes (ver imagen adjunta), hasta las grandes cámaras para unidades completas.



CCI viene desarrollando desde el año 1967 cámaras de ensayos climáticos y de simulación ambiental para investigación de la resistencia de los materiales a la corrosión. A este respecto, es de destacar que CCI ha suministrado este tipo de cámaras de ensayos a entidades tan prestigiosas como CENIM (Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas), CSIC, INTA, AIRBUS, fabricantes de automóviles, centros tecnológicos y universidades diversas.

Para más información, petición de ofertas y artículos técnicos, contactar directamente con el fabricante, en:
www.cci-calidad.com


Advertencia legal:
Las imágenes incluidas en este blog representan diseños exclusivos de CCI protegidos por acta notarial de declaración de propiedad industrial, documentada de forma gráfica y descriptiva, incluidos todos los aspectos diferenciadores, tales como los colores, distintivos, etiquetajes, etc. Así mismo se advierte de que todos los textos, frases, ideas, conceptos, e imágenes publicadas en este blog, son de la propiedad intelectual de CCI. Todo intento de imitación, usurpación, plagio, confusión, utilización, copia o reproducción, en cualquier tipo de medio y forma, sin el consentimiento expreso de sus propietarios, será perseguido por la Ley.

La NASA puso al hombre en la Luna.

Por: Miguel Angel Beteta Garmendia
Fuente: NASA

La NASA rompe el silencio que había venido manteniendo y desenmascara, de una vez por todas, a la trouppe de fabuladores antiamericanos que de vez en cuando aparecen con nuevos argumentos absurdos para demostrar que el hombre no piso la Luna.

De una vez por todas, la NASA demuestra abrumadoramente y desmonta las teorías y los argumentos urdidos por opositores y fabulistas que han tratado de desprestigiar una proeza real, de la que toda la humanidad debería sentirse orgullosa.

Veamos algunos de los más típicos argumentos basados en la teoría de la conspiración:

¿Lo inventó la NASA para adelantarse a los rusos en plena guerra fria?.

Afortunadamente, los soviéticos no pensaron en la farsa. Podrían haber filmado falsos alunizajes y realmente haber desconcertado al resto del mundo. Pero no lo hicieron; ¿por que?, pues porque sabían que las pruebas eran irrefutables.
Las fotografías de los astronautas, transmitidas desde la Luna, no incluyen a las estrellas en el oscuro cielo lunar.

La mayoría de los fotógrafos saben la respuesta: capturar algo muy brillante y algo muy pálido a la vez es muy difícil porque las emulsiones típicas no tienen suficiente "rango dinámico". Los astronautas saltando en el brillante suelo lunar con sus trajes espaciales iluminados por el Sol, literalmente, deslumbraban. Ajustar la cámara a la exposición apropiada para capturar un deslumbrante traje espacial hace que las estrellas en el fondo sean demasiado débiles para verse.

Cuando los astronautas del Apolo plantan una bandera estadounidense en la Luna se ve la bandera doblándose y ondeando. ¿Cómo puede ser? Después de todo, no hay brisa en la Luna.

No todas las banderas ondeantes necesitan viento; al menos, no en el espacio. Al plantar la bandera, los astronautas la giraban para penetrar mejor el suelo lunar (cualquier persona que haya plantado una tienda de campaña sabe como funciona esto). ¡Por eso ondeaba la bandera! Desplegar un pedazo de tela con gran ímpetu terminará probablemente en ondas y dobleces, ¡sin necesidad de brisa!

El documental que la Fox filmó para desprestigiar a la NASA continuó con muchos otros puntos engañosos. Se pueden encontrar refutaciones detalladas de cada uno de ellos en las páginas de Internet:
BadAstronomy.com y Moon Hoax.
(Estos son sitios independientes, que no cuentan con el patrocinio de la NASA).

Sin embargo, el sentido común es suficiente para rebatir las alegaciones del "Engaño sobre el aterrizaje en la Luna". La evidencia de que el programa Apolo realmente ocurrió es apremiante: una docena de astronautas (cargados de cámaras) caminó sobre la Luna entre 1969 y 1973. Nueve de ellos están vivos y pueden testificar sobre su experiencia. Tampoco regresaron de la Luna con las manos vacías. Así como Colón regresó con unos cientos de indígenas a España como evidencia de su viaje al Nuevo Mundo, los astronautas del Apolo regresaron con 382 kilogramos de rocas lunares a la Tierra.

Desde el punto de vista geomorfológico "Las rocas lunares son absolutamente únicas", dice el Dr. David McKay, Jefe Científico de Ciencia Planetaria y Exploración en el Centro Espacial Johnson de la NASA. McKay es miembro del grupo que supervisa el Laboratorio de Muestras Lunares en el Centro Espacial Johnson donde se almacenan la mayoría de las rocas lunares. "Difieren de las rocas terrestres en muchos aspectos", añade.

Esto no está en contradicción con el análisis de elementos químicos que nosotros analizamos en la JEN en España.

"Por ejemplo", explica el Dr. Marc Norman, geólogo lunar de la Universidad de Tasmania, "las muestras lunares casi no tienen agua atrapada en su estructura de cristal y las substancias comunes como minerales arcillosos omnipresentes en la Tierra están totalmente ausentes en la rocas lunares".

Esto tampoco está en contradicción con el análisis de elementos por activación neutrónica que realizamos aquí.

"Hemos encontrado partículas de vidrio fresco en las rocas de la Luna producto de explosiones de origen volcánico y de impactos de meteorito de hace más de tres mil millones de años", añade Norman. "La presencia de agua en la Tierra rápidamente rompe el vidrio volcánico en unos cuantos millones de años. ¡Estas rocas han venido de la Luna!"

En la imágen vemos una esfera de vidrio (de unos 0.6 mm de diámetro) producto de un impacto de meteorito con el suelo lunar. Los rasgos en la superficie son salpicaduras de vidrio, fragmentos de mineral soldados, y microcráteres producto de los procesos climáticos del espacio en la superficie lunar. Imagen SEM por D. S. McKay (NASA Photo S71-48109).

Afortunadamente, no se necesita un título en química o geología para entender toda la evidencia. Cualquier persona que sostenga en su mano una muestra lunar puede darse cuenta de que el especimen viene de otro mundo.

"Las rocas lunares del programa Apolo están perforadas con diminutos cráteres producto de impactos con meteoroides", explica McKay. Esto puede suceder solamente con rocas de un planeta con poca o ninguna atmósfera, como la Luna.

Los meteoroides son partículas de polvo de cometa casi micróscopicas que vuelan en el espacio a velocidades a menudo de más de 25.000 kilómetros por hora (diez veces más rápido que una bala). Tienen una fuerza considerable pero también son extremadamente frágiles. Los meteoroides que golpean la atmósfera de la Tierra se desintegran en el aire enrarecido encima de nuestra estratosfera. (De vez en cuando, en una noche oscura, se puede ver uno; se llaman meteoros). Pero la Luna no tiene una atmósfera que la proteja. Las diminutas balas espaciales pueden atravesar directamente las rocas lunares, formando inconfundibles cráteres miniatura.

"Existen muchos museos, incluyendo el Smithsonian y otros, donde los visitantes pueden tocar y examinar las rocas de la Luna", dice McKay. "Usted mismo puede ver los pequeños cráteres meteoroides".

La roca lunar de la imagen, apodada "Gran Muley", pesa 11.7 kg y es la roca más grande que trajeron los astronautas del Apolo a la Tierra. Un lado de "Gran Muley" fue acribillado por meteoroides".
También podemos apreciar un primer plano de un orificio de 1 mm de diámetro que muestra diminutos cráteres alíneados con vidrio negro rodeado de un un halo blanco de roca golpeada.

Al igual que los meteroides, los rayos cósmicos también dejan sus huellas en la Luna: los isótopos.

"Los isótopos en rocas lunares son creados por reacciones nucleares derivados de los rayos cósmicos de alta energía. Normalmente no encontramos isótopos en la Tierra", dice McKay. La Tierra está libre de esa radiación gracias a la protección de la atmósfera y la megatosfera.

Aunque los científicos quisieran fabricar una roca lunar, bombardeando una roca de la Tierra con alta energía atómico nucleíca, por ejemplo, no podrían lograrlo. Los aceleradores de partículas más potentes de la Tierra no pueden dar energía a partículas equivalentes a los más potentes rayos cósmicos, que son acelerados en explosiones de supernova y en los violentos núcleos de las galaxias.

De hecho, dice McKay, falsificar una roca lunar lo suficientemente bien como para engañar a un ejército internacional de científicos puede ser más difícil que el Proyecto Manhattan. "Sería mucho más fácil ir a la Luna y traer una," agregó con sarcasmo.

He ahí una idea original: ¿fue la NASA a la Luna para recolectar los accesorios para representar un alunizaje?. Los productores de televisión podrían considerarlo para el próximo episodio de "El engaño sobre el aterrizaje en la Luna".

"Aquí en mi oficina tengo una pila de 3 metros de libros científicos llenos de artículos sobre las rocas lunares del Apolo", añadió McKay”. "Investigadores en miles de laboratorios han examinado las muestras del Apolo y ¡ni un solo artículo cuestiona su origen!, incluida España. Y estos, actualmente no son empleados de la NASA. Hemos prestado muestras a científicos en docenas de países como España, los cuales no tienen ninguna razón para colaborar con ninguna farsa".

Incluso el Dr. Robert Park, director de la Sociedad Americana de Física en Washington y crítico eminente del programa humano espacial de la NASA, está de acuerdo con la agencia espacial en este asunto. "La cantidad de evidencia física de que los humanos caminaron en la Luna es simplemente abrumadora".

Estas teorias de la conspiración son tan absurdas como divertidas: "Fox debería seguir haciendo fábulas", agrega Marc Norman. "Yo soy un gran seguidor de ¡Los Simpsons"!

Miguel Angel Beteta Garmendia, ingeniero químico y director técnico de CCILAB, formó parte del equipo científico que analizó, mediante activación neutrónica, las muestras lunares entregadas a España por la NASA.

El hombre piso la Luna.

Por: Miguel Angel Beteta Garmendia
Fuente: NASA

La NASA rompe el silencio que había venido manteniendo y desenmascara, de una vez por todas, a la trouppe de fabuladores antiamericanos que de vez en cuando aparecen con nuevos argumentos absurdos para demostrar que el hombre no piso la Luna.

De una vez por todas, la NASA demuestra abrumadoramente y desmonta las teorías y los argumentos urdidos por opositores y fabulistas que han tratado de desprestigiar una proeza real, de la que toda la humanidad debería sentirse orgullosa.

Veamos algunos de los más típicos argumentos basados en la teoría de la conspiración:

¿Lo inventó la NASA para adelantarse a los rusos en plena guerra fria?.

Afortunadamente, los soviéticos no pensaron en la farsa. Podrían haber filmado falsos alunizajes y realmente haber desconcertado al resto del mundo. Pero no lo hicieron; ¿por que?, pues porque sabían que las pruebas eran irrefutables.
Las fotografías de los astronautas, transmitidas desde la Luna, no incluyen a las estrellas en el oscuro cielo lunar.

La mayoría de los fotógrafos saben la respuesta: capturar algo muy brillante y algo muy pálido a la vez es muy difícil porque las emulsiones típicas no tienen suficiente "rango dinámico". Los astronautas saltando en el brillante suelo lunar con sus trajes espaciales iluminados por el Sol, literalmente, deslumbraban. Ajustar la cámara a la exposición apropiada para capturar un deslumbrante traje espacial hace que las estrellas en el fondo sean demasiado débiles para verse.

Cuando los astronautas del Apolo plantan una bandera estadounidense en la Luna se ve la bandera doblándose y ondeando. ¿Cómo puede ser? Después de todo, no hay brisa en la Luna.

No todas las banderas ondeantes necesitan viento; al menos, no en el espacio. Al plantar la bandera, los astronautas la giraban para penetrar mejor el suelo lunar (cualquier persona que haya plantado una tienda de campaña sabe como funciona esto). ¡Por eso ondeaba la bandera! Desplegar un pedazo de tela con gran ímpetu terminará probablemente en ondas y dobleces, ¡sin necesidad de brisa!

El documental que la Fox filmó para desprestigiar a la NASA continuó con muchos otros puntos engañosos. Se pueden encontrar refutaciones detalladas de cada uno de ellos en las páginas de Internet:
BadAstronomy.com y Moon Hoax.
(Estos son sitios independientes, que no cuentan con el patrocinio de la NASA).

Sin embargo, el sentido común es suficiente para rebatir las alegaciones del "Engaño sobre el aterrizaje en la Luna". La evidencia de que el programa Apolo realmente ocurrió es apremiante: una docena de astronautas (cargados de cámaras) caminó sobre la Luna entre 1969 y 1973. Nueve de ellos están vivos y pueden testificar sobre su experiencia. Tampoco regresaron de la Luna con las manos vacías. Así como Colón regresó con unos cientos de indígenas a España como evidencia de su viaje al Nuevo Mundo, los astronautas del Apolo regresaron con 382 kilogramos de rocas lunares a la Tierra.

Desde el punto de vista geomorfológico "Las rocas lunares son absolutamente únicas", dice el Dr. David McKay, Jefe Científico de Ciencia Planetaria y Exploración en el Centro Espacial Johnson de la NASA. McKay es miembro del grupo que supervisa el Laboratorio de Muestras Lunares en el Centro Espacial Johnson donde se almacenan la mayoría de las rocas lunares. "Difieren de las rocas terrestres en muchos aspectos", añade.

Esto no está en contradicción con el análisis de elementos químicos que nosotros analizamos en la JEN en España.

"Por ejemplo", explica el Dr. Marc Norman, geólogo lunar de la Universidad de Tasmania, "las muestras lunares casi no tienen agua atrapada en su estructura de cristal y las substancias comunes como minerales arcillosos omnipresentes en la Tierra están totalmente ausentes en la rocas lunares".

Esto tampoco está en contradicción con el análisis de elementos por activación neutrónica que realizamos aquí.

"Hemos encontrado partículas de vidrio fresco en las rocas de la Luna producto de explosiones de origen volcánico y de impactos de meteorito de hace más de tres mil millones de años", añade Norman. "La presencia de agua en la Tierra rápidamente rompe el vidrio volcánico en unos cuantos millones de años. ¡Estas rocas han venido de la Luna!"

En la imágen vemos una esfera de vidrio (de unos 0.6 mm de diámetro) producto de un impacto de meteorito con el suelo lunar. Los rasgos en la superficie son salpicaduras de vidrio, fragmentos de mineral soldados, y microcráteres producto de los procesos climáticos del espacio en la superficie lunar. Imagen SEM por D. S. McKay (NASA Photo S71-48109).

Afortunadamente, no se necesita un título en química o geología para entender toda la evidencia. Cualquier persona que sostenga en su mano una muestra lunar puede darse cuenta de que el especimen viene de otro mundo.

"Las rocas lunares del programa Apolo están perforadas con diminutos cráteres producto de impactos con meteoroides", explica McKay. Esto puede suceder solamente con rocas de un planeta con poca o ninguna atmósfera, como la Luna.

Los meteoroides son partículas de polvo de cometa casi micróscopicas que vuelan en el espacio a velocidades a menudo de más de 25.000 kilómetros por hora (diez veces más rápido que una bala). Tienen una fuerza considerable pero también son extremadamente frágiles. Los meteoroides que golpean la atmósfera de la Tierra se desintegran en el aire enrarecido encima de nuestra estratosfera. (De vez en cuando, en una noche oscura, se puede ver uno; se llaman meteoros). Pero la Luna no tiene una atmósfera que la proteja. Las diminutas balas espaciales pueden atravesar directamente las rocas lunares, formando inconfundibles cráteres miniatura.

"Existen muchos museos, incluyendo el Smithsonian y otros, donde los visitantes pueden tocar y examinar las rocas de la Luna", dice McKay. "Usted mismo puede ver los pequeños cráteres meteoroides".

La roca lunar de la imagen, apodada "Gran Muley", pesa 11.7 kg y es la roca más grande que trajeron los astronautas del Apolo a la Tierra. Un lado de "Gran Muley" fue acribillado por meteoroides".
También podemos apreciar un primer plano de un orificio de 1 mm de diámetro que muestra diminutos cráteres alíneados con vidrio negro rodeado de un un halo blanco de roca golpeada.

Al igual que los meteroides, los rayos cósmicos también dejan sus huellas en la Luna: los isótopos.

"Los isótopos en rocas lunares son creados por reacciones nucleares derivados de los rayos cósmicos de alta energía. Normalmente no encontramos isótopos en la Tierra", dice McKay. La Tierra está libre de esa radiación gracias a la protección de la atmósfera y la megatosfera.

Aunque los científicos quisieran fabricar una roca lunar, bombardeando una roca de la Tierra con alta energía atómico nucleíca, por ejemplo, no podrían lograrlo. Los aceleradores de partículas más potentes de la Tierra no pueden dar energía a partículas equivalentes a los más potentes rayos cósmicos, que son acelerados en explosiones de supernova y en los violentos núcleos de las galaxias.

De hecho, dice McKay, falsificar una roca lunar lo suficientemente bien como para engañar a un ejército internacional de científicos puede ser más difícil que el Proyecto Manhattan. "Sería mucho más fácil ir a la Luna y traer una," agregó con sarcasmo.

He ahí una idea original: ¿fue la NASA a la Luna para recolectar los accesorios para representar un alunizaje?. Los productores de televisión podrían considerarlo para el próximo episodio de "El engaño sobre el aterrizaje en la Luna".

"Aquí en mi oficina tengo una pila de 3 metros de libros científicos llenos de artículos sobre las rocas lunares del Apolo", añadió McKay”. "Investigadores en miles de laboratorios han examinado las muestras del Apolo y ¡ni un solo artículo cuestiona su origen!, incluida España. Y estos, actualmente no son empleados de la NASA. Hemos prestado muestras a científicos en docenas de países como España, los cuales no tienen ninguna razón para colaborar con ninguna farsa".

Incluso el Dr. Robert Park, director de la Sociedad Americana de Física en Washington y crítico eminente del programa humano espacial de la NASA, está de acuerdo con la agencia espacial en este asunto. "La cantidad de evidencia física de que los humanos caminaron en la Luna es simplemente abrumadora".

Estas teorias de la conspiración son tan absurdas como divertidas: "Fox debería seguir haciendo fábulas", agrega Marc Norman. "Yo soy un gran seguidor de ¡Los Simpsons"!

Miguel Angel Beteta Garmendia, ingeniero químico y director técnico de CCILAB, formó parte del equipo científico que analizó, mediante activación neutrónica, las muestras lunares entregadas a España por la NASA.

Yo tambien tuve la luna en mis manos.

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén).

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

La Luna que vino a España.

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén).

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

Analisis polvo lunar NASA.

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén) cargo que no llegué a ocupar por trasladarme a la industria privada..

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, notificó a mi jefe que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

Analisis roca lunar Apolo XI.

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén).

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Analisis muestras lunares Apolo XI

Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección de Empresas ICADE
Fundador y Director Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de CCILAB

En este año 2009 que está finalizando, se ha celebrado el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación internacional de los resultados analíticos.

Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos, realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi participación personal.

La historia de mi participación es esta:

Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el Director D. Julio Petremén).

Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas por la NASA, de forma exclusiva.

La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi, sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.

Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear (Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad recibida), y la traslade rápidamente al laboratorio.

Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales, publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad, preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.

Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el particular.

Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi. Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de las muestras de la NASA.

D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede publicado como testimonio histórico de los hechos.

Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras colaboraciones.

LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.

El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados, existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.

La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en pedazos minúsculos de color negruzco. Así, en el polvo lunar traído por el Apolo XI predominaban elementos químicos tales como: Oxígeno (42%), silicio(21%), hierro(13%), calcio (8%), aluminio (7%), magnesio (6%), y el 3% restante formado por 39 trazas de otros elementos, hasta completar la totalidad de los 45 buscados.