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sábado, 3 de febrero de 2018

CTC: Recubrimientos innovadores contra la corrosion marina.

Se trata de una solución inexistente en el mercado, que incrementará la resistencia y la fiabilidad al medio marino de los convertidores de energía renovable marina y otras estructuras fabricadas en acero. A pesar de que el desarrollo está en fase inicial, varias empresas europeas del sector ya han mostrado su interés por la investigación. Este revestimiento es uno de los resultados del proyecto europeo MAT4OEC, una iniciativa liderada por CTC en la que participan otras siete empresas de cinco países distintos.
El Centro Tecnológico CTC ha presentado un recubrimiento innovador que permitirá proteger de la corrosión marina y la contaminación biológica (biofouling) a las estructuras construidas en acero. Se trata de un revestimiento específico para el material más utilizado en este tipo de estructuras que protegerá de la corrosión a las estructuras durante más de 20 años y del biofouling durante más de una década. Gracias a este avance, se mejorará la resistencia al medio marino, con lo que se podrá optimizar el mantenimiento de las estructuras situadas en el mar. En el caso específico de los convertidores de energías marinas, además contribuirá significativamente a maximizar el potencial de extracción de energía marina y a minimizar los costes asociados a la operación y mantenimiento.
El recubrimiento es uno de los resultados que contempla el proyecto MAT4OEC (Advanced Materials for Ocean Energy Converter). Una iniciativa europea, liderada por CTC, que cuenta con 1,1 millones de euros de presupuesto y con la participación de siete empresas procedentes de España, Reino Unido, Irlanda, Suecia y Bélgica, entre las que destaca la cántabra Degima. Álvaro Rodríguez, coordinador del área de Energías Renovables Marinas del Centro Tecnológico CTC, presentó ayer los avances de este proyecto en el marco de la conferencia final OCEANERA-NET, celebrada en Edimburgo los días 30 y 31 de enero.
Álvaro Rodríguez durante su presentación.


A pesar de que por cuestiones de confidencialidad todavía no se pueden avanzar las características completas del nuevo recubrimiento, los investigadores afirman que se tratará de un producto único en el mercado, llamado a tener un efecto disruptivo dentro del sector. De hecho, aunque todavía está en una fase inicial, varias empresas europeas ya se ha interesado por este recubrimiento que resultará aplicable a otros sectores ajenos a las energías renovables marinas, como son la industria naval o el Oil&Gas.
La solución se basa en la mejora de un recubrimiento desarrollado en el proyecto ACORN, propiedad industrial compartida por Degima y la inglesa Alphatek, y en el que también participó el CTC. Aquella investigación desarrolló un recubrimiento que conjuga la tecnología de la pulverización térmica de aluminio (TSA) junto con diversas sustancias anti-incrustantes.
A día de hoy, tras definir todas las especificaciones y requirimentos del proyecto, los siguientes pasos serán el desarrollo completo del producto, la validación en diferentes emplazamientos y su posterior industrialización, prevista para finales de 2019. Una vez se disponga de las primeras muestras, la fase de ensayo se realizará en tres emplazamientos diferentes: Shetland Tidal Array, en Escocia, Smartbay en Irlanda y el laboratorio marino MCTS El Bocal, en Santander.
MAT4OEC es una investigación encuadrada dentro de la convocatoria 2016 de OCEANERA-NET; una iniciativa Era-Net de la Red del Espacio Europeo de Investigación financiada por la Comisión Europea dedicada específicamente a impulsar la innovación en el sector de la energía oceánica. Los proyectos son financiados a través de las Agencias de Desarrollo Regional de cada uno de los socios participantes en el Proyecto. En el caso de CTC y DEGIMA, la financiación proviene de la Sociedad para el Desarrollo Regional de Cantabria, S.A (Sodercan).
Otros tres resultados
En su intervención como representante de la institución líder del proyecto, Rodríguez también presentó otros tres resultados adicionales. Se trata de otro recubrimiento, en este caso para materiales compuestos, siendo su función la minimización de adherencia del biofouling y, por ende, prolongar la vida útil de elementos como son boyas marinas o las palas de las turbinas marinas.
Además, la investigación afronta el desarrollo de un nuevo anti fouling de baja toxicidad, que redundará en un menor impacto ambiental.
Por último, se ha presentado un sistema de monitorización para la corrosión y el biofouling, aplicable a cualquier tipo de estructura metálica offshore, con el que se puede medir la cantidad de contaminación biológica adherida y el grado de corrosión de los elementos. Se trata de una herramienta importante para la planificación del mantenimiento de las estructuras offshore.
Tal y como se demostró con la intervención de Rodríguez, MAT4OEC es una propuesta encaminada a dar respuesta a parte de las necesidades reales que presenta cualquier estructura situada en el medio marino. Combatir un fenómeno como la corrosión, que afecta a la mayoría de los materiales y estructuras, provoca anualmente un coste que oscila entre los 50 y los 80 millones de dólares.
Proyección europea de CTC
La experiencia y el conocimiento acumulados por el Centro Tecnológico CTC en el campo de las renovables marinas le permiten coordinar esta investigación europea en la que participan un total de 8 integrantes representando a cinco países diferentes. Un proyecto de gran envergadura que fortalace la capacidad del único centro tecnológico de Cantabria en la gestión y desarrollo de estas investigaciones transnacionales.
Esta iniciativa, unida a otros proyectos como KrEaTive Habitat y GreenPatrol, también coordinados por CTC, consolidan la proyección europea del centro. Gracias al know-how de su personal investigador, CTC está en pleno proceso de expansión continental. Su elevada especialización en energías renovables marinas le permite estar integrado, entre otros, en la European Energy Research Alliance (EERA): el organismo europeo que agrupa a los centros de investigación más prestigiosos de la Unión Europea.
Igualmente, destaca la presencia de su laboratorio marino, MCTS El Bocal, en la principal red de infraestructuras científicas europeas, dedicadas a la investigación de las energías renovables marinas, Marinet2. En la primera convocatoria de la red, el laboratorio marino de CTC ha sido la segunda instalación más demandada del continente.
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