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martes, 3 de octubre de 2017

Antioxidantes biologicos para aplicaciones industriales.

Investigadores del departamento de biología molecular de la Universitat Politècnica de València y el CSIC, hallan un novedoso y potente antioxidante de origen natural en las plantas del tomate con importantes aplicaciones en la industria.
Un equipo de investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), centro mixto de la Universitat Politècnica de València y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha identificado un novedoso y potente antioxidante natural en las plantas del tomate. Se trata de una sustancia fenólica que sintetiza la planta de tomate cuando se ve sometida a un estrés biótico y que hasta el momento era totalmente desconocida.
La UPV y el CSIC han registrado la patente nacional e internacional del nuevo antioxidante, así como el procedimiento para aislarlo en el laboratorio y también sintetizarlo químicamente. El hallazgo se ha publicado recientemente en la revista Environmental and Experimental Botany.
El poder antioxidante de este nuevo compuesto es mucho mayor -catorce veces mayor- que el que posee, por ejemplo, el resveratrol, conocido antioxidante presente en el vino tinto, capaz de retardar el envejecimiento celular. Además, es cuatro veces y media más potente que la vitamina E y diez veces más que la vitamina C.
Sus aplicaciones podrían ser múltiples. Así, por ejemplo, en la industria alimentaria podría utilizarse como conservante de alimentos para el consumo humano y piensos para animales, por su acción como retardante de la oxidación de los lípidos. Este potente antioxidante evitaría alteraciones como el enranciamiento de grasas y aceites, que merma extraordinariamente su calidad alimentaria. También podría utilizarse como suplemento para productos funcionales.
Asimismo, cabe destacar que los antioxidantes poseen propiedades beneficiosas para la salud, como son la prevención de las enfermedades coronarias y el cáncer, por lo que el compuesto podría tener grandes aplicaciones en la industria farmacéutica.
Otros posibles usos podrían darse en la industria petroquímica, como conservante de la gasolina, y en la industria de los polímeros, en la fabricación de fibras, productos de caucho y geotextiles. En este caso, el antioxidante se utilizaría como estabilizante en el proceso de producción y para aumentar la vida útil del producto final.
Por otro lado, en la industria cosmética podría emplearse en productos para el cuidado de la piel, por sus posibles propiedades para la prevención del envejecimiento.
El proceso de síntesis es sencillo y económico, por lo que, según apuntan los expertos del IBMCP, ya está preparado para ser introducido en el mercado, y, además, ofrece ventajas importantes respecto al resto de antioxidantes comerciales.
Las investigaciones que han permitido descubrir esta nueva sustancia las han desarrollado María Pilar López y José María Bellés, con la colaboración de Purificación Lisón e Ismael Rodrigo, investigadores pertenecientes al Laboratorio de Señalización y Respuesta al Estrés Biótico del IBMCP, bajo la dirección de Vicente Conejero, todos profesores del Departamento de Biotecnología de la Universitat Politècnica de València. El trabajo ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.
Fuente: UPV
http://www.upv.es/noticias-upv/noticia-4720-biologia-molecu-es.html