CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
DISEÑO, INVESTIGACION Y DESARROLLO DESDE 1967

viernes, 20 de enero de 2017

Corrosion isotropica. Corrosion anisotropica.

La corrosión isotrópica podría ser definida como el deterioro electroquímico que sufren los metales, independientemente de la dirección en que son examinados. Podríamos decir que se trataría de una corrosión generalizada. Es decir, se refiere al hecho de que los efectos son idénticos independientemente de la dirección escogida para dicha medida. Cuando la corrosión no presenta isotropía podríamos decir que se trata de una corrosión anisotropica.

El aluminio, junto con la mayoría de sus aleaciones, es un metal con comportamiento isotrópico altamente apreciado por sus características físicas y químicas: es fácil de mecanizar, su baja densidad le hace muy ligero, es bastante resistente a las inclemencias ambientales, etc., y admite una gran diversidad de tipos de recubrimientos, incluidos los anodizados.

Imagen:USS-Nimitz. www.navy.com
 
Por ello, sus aplicaciones son múltiples: aleaciones ligeras para construcciones aeronáuticas, militares y aeroespaciales, carpintería de aluminio para la edificación, náutica deportiva, etc., etc. De todas las aplicaciones existentes, las que requieren una mayor atención desde el punto de vista del control de calidad, son la edificación y la náutica, debido a su permanente exposición a la intemperie.
En la industria naval, el metal está en constante contacto con el ambiente salino del mar, salpicaduras, inmersiones alternativas, etc., etc. y en la construcción los edificios pueden estar situados próximos al mar, en núcleos urbanos, o zonas industriales.
A su vez, el aluminio puede ser tratado electroquímicamente, se le puede dotar de diversos recubrimientos (lacados, etc.), puede ser afectado por el contacto con otros metales, estar sometido a esfuerzos mecánicos, etc., etc.
Por todo lo anteriormente dicho, centrándonos en la resistencia a la corrosión, y sin entrar a considerar la diversidad de normativa existente aplicable a los ensayos de control de calidad, podemos decir que los ensayos más comunes son los siguientes:
Corrosión por niebla salina neutra (NSS).
Corrosión por niebla ácida (AASS).
Corrosión por niebla salina cuproacética (CASS).
Corrosión bajo tensión mecánica.
Corrosión galvánica (flujo electroquímico entre metales diferentes).
Corrosión por niebla sulfúrica (ensayo Kesternich).
Corrosión por inmersión cíclica mediante baños de soluciones activas.
Acción corrosiva de la humedad mediante cámara de difusores (INTA).
En todos los casos, la evaluación de la corrosión se determina mediante ensayos específicos que se realizan a escala de laboratorio mediante las cámaras climáticas y de corrosión acelerada.