CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
DISEÑO, INVESTIGACION Y DESARROLLO DESDE 1967

viernes, 16 de septiembre de 2016

El test ciclico de choque termico en la tecnologia aeroespacial.

En la tecnología aeronáutica y aeroespacial, la realización de ensayos de simulación climática es imprescindible la evaluación prematura de fallos funcionales por fatiga de aquellos elementos, componentes y sistemas cuya fiabilidad es vital para garantizar la fiabilidad de los proyectos. Hablamos de los test normalizados de ciclado térmico acelerado ESS, HALT y HASS. 

Para este cometido, las cámaras climáticas de ciclado térmico acelerado, son esenciales porque permiten determinar en el laboratorio la fiabilidad de los equipamientos que habrán de ser sometidos a condiciones funcionales extremas.
 
Las compañías Boeing y Airbus ya han remitido directivas a sus proveedores, colaboradores y subcontratistas avisándoles de que van a hacer un uso masivo de esa tecnología para aumentar la fiabilidad de los componentes del 787 Dreamliner (Boeing), y del A-350 (Airbus) y de los modelos posteriores que fabriquen. Todo ello es extensivo a la industria auxiliar aeronáutica tal como CASA, INTA, INDRA, ITP, etc., etc.
A nivel internacional las denominaciones empleadas más habituales son:
ESS: Environmental Stress Screaming.
HALT: Highly Accelerated Life Test.
HASS: Highly Accelerated Stress Screen.
De lo que se trata es de someter a los equipos, componentes, sistemas y automatismos, a la realización de pruebas funcionales simultaneadas con choques térmicos repetitivos de alto gradiente variable (en función de la aplicación), de manera que a escala de laboratorio podamos determinar la vida esperada del producto y su fiabilidad en las condiciones climáticas más extremas.
Para ello, las cámaras de simulación son capaces de generar gradientes térmicos de hasta 100ºC/min, entre -190ºC y +500ºC y viceversa, con permanencias y repeticiones sistemáticas, recreando simultáneamente las solicitaciones funcionales de los sistemas y elementos vitales. Además, en cortos espacios de tiempo, es posible determinar el estado en que se encontraría el equipo tras los largos periodos de vida esperada (horas por años de uso), tras el stress o fatiga acumulada sufrida.
Sin este tipo de pruebas, hubiese sido imposible que un robot tal como el Curiosity estuviera emitiendo informes científicos a la NASA desde el planeta Marte, desde hace ya tanto tiempo.