CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
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viernes, 19 de agosto de 2016

Corrosion climatica INKA: Test acelerado de barro y niebla salina.

Una de las pruebas más importantes en el sector de automoción, tanto de las piezas y componentes sueltos, como de las unidades ya acabadas, es el test de resistencia a las condiciones climáticas extremas, tales como la condición en barro, en ambiente salino marino, e incluso bajo salpicaduras de agua de mar o inmersión parcial por oleaje.
 
En este empeño, la empresa automovilística alemana Audi ha realizado la prueba número cien de corrosión y envejecimiento (test INKA) de sus vehículos en su planta de Ingolsdadt (Alemania).
Según ha explicado el fabricante en un comunicado, con este test INKA, que lleva a cabo Audi Quality Assurance, se simulan en diecinueve semanas los desafíos a los que se enfrenta un coche con doce años de vida y se verifica la efectividad de la protección anti-corrosión y la durabilidad del vehículo.
Audi Quality Assurance ha completado, desde 2002 hasta la fecha, 322.500 horas de pruebas, ha recorrido más de un millón de kilómetros y ha pasado por 2.800 ensayos en barro y 1.900 en medio salino.
El ensayo de resistencia comprende cinco fases: en la primera, el vehículo recibe una "niebla" de agua salina en una cámara climática a 35 grados; después se expone a un clima tropical de hasta 50 grados y una humedad del 100 % y, tras ello, 80 lámparas de alta potencia, con una intensidad de 1.200 vatios, calientan la carrocería hasta un máximo de 90 grados.
En la cuarta fase se simulan condiciones invernales en el círculo polar. A 35 grados centígrados bajo cero, una máquina con cuatro postes hidráulicos mueve el coche para simular la torsión y tensión de la carrocería y los apoyos del motor que los vehículos soportan al circular en carreteras muy bacheadas.
Por último, los probadores conducen repetidamente los coches sobre pistas especiales en las instalaciones de ensayo al aire libre.
En total, se recorren 12.000 kilómetros con cada unidad y, al final del ensayo, los inspectores de calidad diseccionan el coche en unos 600 componentes individuales, revisándolos en busca de puntos débiles.
La jefa de Ingeniería de Materiales de Audi, Sylvia Droll, ha señalado que el test INKA es "un instrumento esencial" para valorar la calidad de los modelos y para optimizar aún más los métodos de producción de la marca.
Fuente: Audi Living