CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
DISEÑO, INVESTIGACION Y DESARROLLO DESDE 1967

jueves, 25 de agosto de 2016

Actitud de la CEE ante el cambio climatico.

La prevención de los daños y amenazas que supone el cambio climático es una estrategia prioritaria para la Unión Europea. Europa está esforzándose mucho para reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero substancialmente, a la vez que anima a otras regiones a seguir su ejemplo. 

El clima está fuertemente influido por cambios en la concentración atmosférica de ciertos gases que retienen la radiación infrarroja procedente de la superficie de la tierra (el efecto invernadero, visto anteriormente). El vapor de agua y el CO2 en la atmósfera dan lugar a un efecto invernadero natural, sin el que la superficie de la Tierra estaría a una temperatura 33° inferior a la actual. Existen otros gases importantes responsables del efecto invernadero como el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), y los compuestos halogenados, como los clorofluorocarburos (CFC) y los perfluorocarburos (PFC).
Imagen: AEMET.
A lo largo de este siglo, pero sobre todo, durante las últimas décadas, se ha producido un incremento de CO2 y otros agentes contaminantes en la atmósfera debido a las alteraciones que las actividades humanas producen en el ciclo biogeoquímico del carbono. También en el mismo periodo se ha registrado un aumento importante de la temperatura media mundial (unos 0,5°C), que parece estar relacionado con el aumento de gases de efecto invernadero.
Por una parte, la utilización de combustibles fósiles y los incendios forestales producen grandes cantidades de CO2 y, por otra parte, estos mismos incendios y la tala progresiva de bosques produce una disminución de las masas forestales mundiales que conlleva una reducción de la tasa de absorción total del CO2 presente en la atmósfera por la vegetación. Otras actividades como la agricultura intensiva, cambios de uso del suelo y algunos procesos industriales como la producción de cemento, de arrabio, de vidrio, de cal, de productos cerámicos, etc., así como los vertederos de residuos orgánicos, los sistemas de refrigeración, la producción de agentes espumantes y el uso de disolventes, también contribuyen a la intensificación del efecto invernadero.
Se ha estimado en algunos estudios que de duplicarse la concentración actual de CO2 en la atmósfera, podría aumentar en dos o tres grados la temperatura de la misma. Este aumento puede provocar aumento del nivel del mar e inundación de las zonas más bajas, deshielo de glaciares, cambios en las pautas de lluvia causando inundaciones y sequías y cambios en temperaturas extremas, sobre todo las más altas. El cambio climático puede tener efectos notables en la salud humana, sobre los ecosistemas, sobre algunos sectores económicos clave como la agricultura y sobre los recursos hídricos.
Fuente: Comunidad de Madrid.