CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
DISEÑO, INVESTIGACION Y DESARROLLO DESDE 1967

domingo, 29 de mayo de 2016

Tecnologia de biomateriales: Fibras con respuesta termica frio/calor.

Según un artículo publicado en  la revista “Science”,  basta con enrollar en continuo paquetes de fibras de polietileno de alta resistencia, como el hilo de pescar, para transformarlos en músculos artificiales eficientes. Esta torsión extrema les permite funcionar como músculos de torsión que pueden levantar cargas cien veces más pesadas que los músculos humanos de la misma longitud y peso. También podrían generar un centenar de veces más energía mecánica por longitud y peso que los músculos humanos, aproximadamente la misma potencia mecánica que un motor a reacción. 
 
El grupo de Carter Haines de la Universidad de Texas se ha inspirado en materiales tan sencillos como el sedal o los hilos de costura para fabricar un material muy resistente que podría revolucionar campos como la medicina, la industria textil (fabricación de nuevos tejidos inteligentes, como ropa más fresca y cálida según la temperatura), la construcción, etc. 
Estos paquetes de fibras retorcidas al máixmo, a modo de masas musculares artificiales,  pueden activarse con cambios de temperatura, de tal manera que se pueden contraer de manera espectacular cuando se calientan y vuelven a su longitud inicial cuando se enfrían. 
En comparación con los músculos naturales, que se contraen sólo un 20 por ciento, estos nuevos músculos pueden contraerse en aproximadamente un 50 por ciento de su longitud.
Retorcer un conjunto de sedales de pesca de polietileno, cuyo diámetro total es solo 10 veces más grande que un cabello humano, da lugar a un músculo de polímero enrollado que puede levantar 7,2 kilogramos. Manejados en paralelo, de forma similar a como se configuran los músculos naturales, un centenar de estos músculos de polímeros podrían levantar alrededor de 0,8 toneladas, según calcula Baughman.
En el extremo opuesto, los músculos de polímeros enrollados que funcionan de manera independiente, que tienen un diámetro menor que un cabello humano, podrían producir expresiones faciales humanas para humanizar los futuros robots de compañía para personas mayores. También podrían ayudar a construir nuevos brazos robóticos con sentido del tacto, entre otras muchas aplicaciones.
Fuente: UPM (Biomateriales).