CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
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domingo, 6 de diciembre de 2015

Bioplasticos para automoviles sostenibles.

Cada vez son más las firmas de automoción que apuestan por el reciclaje de la materia orgánica para ser utilizada en automoción como una alternativa a los derivados del petróleo para reducir emisiones de CO2.
 
Hablamos de no solo las principales marcas japonesas, sino también las estadounidenses tales como Ford, que están incluso investigando la utilización de piel de tomate para fabricar fibras biodegradables.
La industria automotriz es un sector pionero en el uso industrial de bioplásticos. La utilización en modelos de producción en serie demuestra que estos materiales ya se están implantando de forma sistemática.
Hace una década hablábamos del momento que se está viviendo hoy. En ese entonces se pronosticaba que los bioplásticos darían el salto a la producción masiva y que se contarían varios ejemplos en aplicaciones de larga vida.
Para ello, los fabricantes están trabajando con proveedores de materia prima para hacer uso de materiales reciclables, tales como botellas, productos alimentarios, etc.
Estos son algunos de los ejemplos citados en la revista Bioplastics Magazine:
El fabricante japonés Mazda Motor Corp., ha desarrollado un bioplástico para disminuir el impacto ambiental, realizado con materiales derivados de plantas. El nuevo material, desarrollado en colaboración con Mitsubishi Chemical Corp., está basado en el "Durabio", una resina de bio-policarbonato derivada principalmente de la "isosorbida", una molécula obtenida a partir de maíz,  que se caracteriza por no emitir gases tóxicos a la atmósfera.
Otra importante ventaja de los bioplásticos es que pueden ser coloreados, y al no requerir  pintura, también reducen las emisiones de compuestos orgánicos volátiles, reduciendo los costes y protegiendo el medio ambiente.
Mazda también ha presentado en la feria tecnológica ambiental EcoProducts 2014 celebrada en Tokio, el primer bioplástico de la industria automotriz de alta resistencia al calor, denominado Mazda Biotechmaterial, destinado a ser empleado en guarnicionería de  interiores y obtenido totalmente a partir de fibras vegetales.
Por su parte, Ford también está investigando la viabilidad de utilizar el arbusto guayule, el diente de león, los girasoles o la caña de azúcar para fabricar goma. También trabaja, en colaboración con H.J. Heinz Company con el fin de reutilizar las pieles de tomate sobrantes del proceso de producción del kétchup Heinz. Éstas podrían ser utilizadas para el cableado o los habitáculos de almacenaje que se utilizan para guardar monedas y otros objetos pequeños.
En todos los casos, de lo que se trata es de aumentar la ligereza para consumir menos combustible evitar el uso de derivados del petróleo y en general, disminuir las emisiones de CO2 para reducir el calentamiento global.