CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
PARA REPRODUCCION Y SIMULACION EN LABORATORIO DE CLIMAS NATURALES O ARTIFICIALES
DISEÑO, INVESTIGACION Y DESARROLLO DESDE 1967

sábado, 24 de octubre de 2015

Corrosion bacteriana. Camaras de niebla salina.

Determinados microorganismos existentes en el agua son capaces de causar corrosión en las superficies metálicas sumergidas. A este tipo de corrosión se la denomina corrosión microbiológica.

Los investigadores han identificado algunas especies de bacterias “hidrógeno dependientes” que usan el hidrógeno disuelto del agua en sus procesos metabólicos, provocando una diferencia de potencial electroquímico (DPE) en el medio circundante. Esta DPE es la responsable de provocar el picado conocido como "pitting".

Este tipo de microorganismos, asociados generalmente al proceso de corrosión, tienen la característica común de formar parte, o participar en el ciclo del azufre de la naturaleza, en el cual coexisten dos tipos de bacterias; las oxidantes(aerobias), y las reductoras (anaerobias).

En el grupo de las bacterias oxidantes, el género más importante es el "Thiobacillus" y las especies relacionadas con los procesos de corrosión son: "Th. thipoparus", "Th. concretivorus" y "Th. thio - axidans", mientras que en el de las reductoras, podemos distinguir dos géneros: "Desulfovibrio" y "Desulfotomaculum".

Todas estas bacterias tienen la particularidad de poder crecer en medios acuosos con altas concentraciones de sales, lo cual hace que se las encuentre frecuentemente en los mares y océanos, lagos salados y pozos de agua con alta salinidad.

Las bacterias oxidantes del hierro se denominan ferrobacterias, debido a que tienen la capacidad de transformar el Fe++ en Fe+++, generando precipitaciones de hidróxido férrico hidratado en su superficie.

En virtud de ello, y teniendo en cuenta la enorme cantidad de sales disueltas en el agua de nuestros mares, de las cuales el ClNa existe en una proporción media comprendida entre 32 y 37 gr./l, podemos afirmar que la corrosión microbiológica en los aceros sumergidos representa un fenómeno realmente importante a tener en cuenta a la hora de estudiar el tipo de recubrimientos de protección empleados en infraestructuras tales como los puentes, las plataformas petrolíferas, los buques, etc.

El problema añadido es que, una vez producida la contaminación bacteriana, aunque los materiales férricos se extraigan del medio marino, en presencia de O2 y ambiente húmedo, el fenómeno corrosivo persiste, evidenciado por la aparición de materia orgánica (formación de mohos, por ejemplo). Es por ello que para interrumpir el proceso de deterioro, en el caso por ejemplo de materiales arqueológicos rescatados del fondo del mar, es necesario hacer uso de las cámaras biocidas climatizadas, capaces de destruir dichas bacterias.

Para desarrollar los recubrimientos de protección más fiables y duraderos, es necesario realizar ensayos en laboratorio con cámaras de corrosión acelerada por inmersión alternativa y cámaras con atmósferas modificadas de gases controlados específicos.