CAMARAS DE ENSAYOS CLIMATICOS Y DE ENVEJECIMIENTO AMBIENTAL ACELERADO
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domingo, 14 de junio de 2015

Induccion climatica y vida extraterrestre. Paradoja de Fermi.

Enrico Fermi fue un físico italiano considerado como uno de los científicos más destacados del siglo XX. Desarrolló el primer reactor nuclear y la teoría cuántica, la física nuclear y de partículas, y la mecánica estadística. En 1938 Fermi recibió el Premio Nobel de Física por sus trabajos sobre radiactividad inducida.

Además también es conocido por la famosa “Paradoja de Fermi” respecto de la existencia de vida extraterrestre: La creencia común de que el Universo posee numerosas civilizaciones avanzadas tecnológicamente, combinada con nuestras observaciones que sugieren todo lo contrario es paradójica, sugiriendo que nuestro conocimiento o nuestras observaciones son defectuosas o incompletas.
Pensemos que, solo en nuestra Vía Láctea hay 400 mil millones de estrellas, y tantas estrellas en nuestra galaxia como galaxias hay en el universo observable; en otras palabras, existen tantas galaxias como estrellas en nuestra Vía Láctea. Solo ello induce a pensar que no parece creíble que estemos solos en este inmenso universo.
Imagen Hubble: Buscando planetas.

La formulación de la paradoja surgió en una época en la que Fermi estaba trabajando en el Proyecto Manhattan cuyo fin era el desarrollo de la bomba atómica estadounidense. La respuesta de Fermi a su paradoja es que toda civilización avanzada en la galaxia, desarrolla con su tecnología el potencial de exterminarse tal y como percibía que estaba ocurriendo en su época. El hecho de no encontrar otras civilizaciones extraterrestres implicaba para él un trágico final para la humanidad.
En un intento por responder a la paradoja de Fermi, el profesor Robin Hanson propuso en 1996 la idea del Gran Filtro como una de las opciones para explicar la paradoja, tales como  que la inteligencia necesaria para alcanzar a crear tecnología avanzada puede ser muy rara, o que la Tierra es un planeta complejo.
Una de las hipótesis formuladas últimamente acerca de por qué no hemos contactado con otras formas de vida extraterrestre podría estar relacionado con un factor  ambiental. 
Según las cifras de los investigadores, las temperaturas de la Tierra deberían haber aumentado hasta 100 grados centígrados. De ser así, la única respuesta al hecho de que todavía existamos  podría ser debido a la aparición de las plantas hace 400 millones de años, propiciando la generación de una atmósfera que  ha logrado reflejar el calor externo hacia el exterior del planeta,  enfriándose la atmósfera hasta  conservar el agua líquida sin perderse. 
Bajo esta hipótesis, habríamos  sobrevivido gracias a un factor simplemente climático.
De ser así, si otros planetas sufrieron procesos semejantes al nuestro, siendo capaces de conservar agua con un clima propicio, durante el tiempo suficiente como para que desarrollase la vida inteligente, entonces otras formas de vida semejantes a la nuestra podrían ser posibles. Otra cosa es encontrarlas.